A los seres humanos
Los únicos senderos que te unieron conmigo
fueron sencillos y continuos.
Te diré que fui un reptil
que no emitió sonidos y soñó mucho
Mi futuro pudo ser terrorífico o dichoso.
Viví en territorios rocosos y típicos,
secos, espinosos, donde el tiempo devino
entre portones, dedos, quesitos y ruidos
desconocidos.
Fuimos uno, dos o tres.
Fuimos cinco o ciento veintitrés.
Según cómo se nos consumió
o se nos miró. Mi estilo persistió
por milenios. Crecí.
Me reproduje por huevos
que sentí tensos dentro de mi piel estéril
como forro de cuero curtido.
Frecuentemente, en mis excursiones
por el monte infinito
tomé simientes y lirios.
Los sembré. Crecidos
se convirtieron en el muro de mis sueños.
Sobre ese muro siempre verde,
sin rumbo cierto,
oscureció pronto
y se fue mi juventud.
Entonces mi cuerpo reseco de tiempo
no resistió.
Envejecí milenios y pude morir
si no hubiese engullido
esos brotes exquisitos,
higos, nueces, coles y flores.
Todo el tiempo miré el muro.
Luego pisé firme y comprendí
el sentido del temblor
y el estrépito de los cuernos.
Surgieron los tiempos lluviosos
y el muro fue mi refugio.
Dormí por cientos de noches.
En sueños felices desové
y comí cogollos tiernos dentro del muro.
Ninguno prestó interés por el designio
de proteger de tiempo en tiempo
nuestros huevos.
Entonces tuve sed.
Me quedó el sol infinito.
De pronto miré el cielo dulce
y desde mi muro siempre verde
donde soñé vivir en el presente
y en el futuro, te dije adiós.
Por eso el único sendero
que te unió conmigo
se borró en el tiempo,
por siempre.
©Jenny Montero
Del libro Éranse unas criaturas del monte
viernes, 9 de diciembre de 2011
Jenny Montero, Premio Anual de LIJ Aurora Tavárez Belliard 2005
"Animales y plantas cuyas poblaciones se contaban por millares están ahora representadas por unos pocos sobrevivientes. Se dice, por eso, que muchos de ellos están en peligro de extinción.
¿Qué procesos echar a andar para salvar a los animales amenazados?
¿Quién podría reparar los daños ocasionados?
El hombre, el gran depredador, es también el único que, tomando conciencia de esta absurda destrucción, tendría la respuesta.
Y los niños ¿qué pueden hacer para ayudar?
¿Cómo puedes tú contribuir a la conservación de las especies?
La lectura de este libro te enseñará a respetar a las criaturas de la naturaleza, a vincularte con ellas en una convivencia sana, a no lastimarlas y a disfrutar viéndolas en libertad".
En este libro, que puede ser un excelente regalo de Navidad, usted encontrará relatos y poesías sobre culebras, solenodente, iguanas y diversos pájaros, escritos con amor por una verdadera pedagoga, amante de su país y de la naturaleza.
"Jenny Montero nació el 1º de diciembre en Santo Domingo, República Dominicana. Su familia es numerosa, unida y alegre; apegada a la naturaleza. Es una persona sencilla que se distingue por el genuino interés con que realiza todas las actividades en las que se involucra.
Licenciada en Educación mención Letras en la UASD tiene un Master of Arts en la University of Illinois de Chicago. Se ha desarrollado como docente en la escuela de Letras de la UASD donde también se desempeña como coordinadora de la Cátedra Teoría Crítica e Investigación. Ha colaborado en la creación y elaboración de textos para la educación Básica y para la educación Artística tanto con editoras nacionales como internacionales. Posee inéditos ensayos sobre literatura infantil dominicana y numerosos artículos publicados en suplementos de circulación nacional".
"En 1987 obtuvo el Premio Anual de Ensayo con su obra La Cuentística Dominicana. Sigue desarrollando con éxito su carrera académica y al mismo tiempo se dedica a la prolija investigación del paisaje dominicano y sus criaturas. Siempre comprometida con la exigencia estética y el respeto por los valores de la niñez, escribe relatos variados que ven la luz ahora en Éranse unas criaturas del monte.
"Jenny Montero con su contagiosa vitalidad se acerca al paisaje dominicano con la ternura de alguien que sabe que sólo sabiendo de lo nuestro se puede amar más".
El libro es de EDITORA NACIONAL
martes, 6 de diciembre de 2011
Vuelo de amigos
Vuelo de Amigos es un regalo de amor como la amistad y el trabajo compartido. Contiene más que buenos relatos, sentimientos y entretenimiento comprobados, porque fue formado al calor del Círculo de Escritores Dominicanos para Niños y Jóvenes, un grupo de hombres y mujeres motivado por la fe en la literatura infantil dominicana.
La autora de este libro, Doña Aída Bonnelly de Díaz, es la persona más entusiasta de nuestro Círculo. Orientada hacia los resultados, sus palabras precisas han brotado como de una fuente generosa para estimular el trabajo bien hecho, pero sobre todo, el trabajo responsable y cumplido. Como nada le es ajeno, después de probar su talento como pianista, articulista, pedagoga, crítica, ensayista… Aída Bonnelly de Díaz llega a la escritura para niños y jóvenes con una línea directa de comunicación con ellos, que es cada día más eficaz sin necesidad de Internet, beepers, celulares ni doble línea, utilizando un envidiable poder de síntesis y una técnica creativa que va de lo real a lo imaginario y viceversa, el resultado es bueno, bonito y brillante.
Sombra Sombrita. Valida los sueños infantiles como dignos del mayor respeto porque repercuten en una personalidad futura.
En El Secreto de Sofía y Los Sabios Ruiseñores, con estilo comedido y elegante lenguaje, Aída convierte en protagonistas a tres seres vivientes de la cultura dominicana. Uno es la palma real, firme guardiana de nuestros suelos y en cuya formación de raíces entrelazadas se inspiró el padre de doña Aída, el Ing. Bonnelly, para levantar el imponente obelisco del malecón que ha resistido los más fuertes ciclones igual que las palmeras.
Otro es la cigua palmera, ave nacional que forma nidos en condominio con tierna naturalidad en un ejemplo de convivencia y armonía.
El tercero es la yagruma, árbol ornamental que, estéril en su verdor, una vez ofrendaba hasta la última gota de su savia, frágil y grácil nos regala sus enormes hojas de plata y cobre, como recordándonos lo efímero de la belleza física.
El relato de Si-Guapa se vale de una pronunciación criolla para remitirnos al pensamiento mágico de nuestros campesinos, su aprecio por los ancianos, quienes representan la sabiduría, así como las visiones sucesivas que surgen de acuerdo con las personalidades que aparecen en el cuento y sus distintas percepciones de nuestra auténtica leyenda de monte: La Ciguapa.
En Vuelo de Amigo, cuento que da título a esta obra, con singular fantasía se concreta el valor de la amistad que sobrevive al triunfo efímero que caracteriza la vida artística competitiva.
Dora, Malvina y su Amiga, nos enfrenta a nuestras propias deformaciones, prejuiciados frente a lo nuevo, lo innovador o diferente.
Por último, en El Artefacto, en una muestra ejemplar de la sensibilidad ante el mundo que la rodea, la autora contribuye a divulgar el evento espacial del año 1997: el “amartizamiento” o llegada a Marte, del Pathfinder, el 4 de julio, salido de la Tierra el 4 de diciembre de 1996 a bordo de un cohete Delta II, desde Cabo Cañaveral, Florida.
El Pathfinder se colocó en un valle rocoso de Marte llamado Ares Vallis. El cuento de Aída Bonnelly de Díaz se refiere al Sojourner, un vehículo de seis ruedas, equipado con cámaras que transmiten imágenes de Marte para la exploración de su geografía y que está operado por control remoto desde nuestro planeta.
Probados una y otra vez en lecturas experimentales y placenteras al calor de las aulas o las actividades culturales dirigidas a niños y jóvenes, los cuentos de Aída Bonnelly de Díaz son un singular regalo de sencillez, bondad y buen gusto.
Queda sólo algo más por decir: disfrútenlos y háganlos suyos porque nacieron para nosotros, los dominicanos que amamos la buena literatura.
Leibi Ng
Círculo Dominicano de Escritores para Niños y Jóvenes
Círculo Dominicano de Escritores para Niños y Jóvenes
lunes, 5 de diciembre de 2011
Valores más importantes
Solidaridad- Autenticidad – Fidelidad- Bondad-
Agradecimiento- Responsabilidad- Libertad- Amistad-
Belleza- Paz- Laboriosidad- Justicia-
Autocontrol- Autoestima- Austeridad- Alegría-
Altruismo- Calma- Compasión- Comprensión-
Confianza- Autoconocimiento- Cordialidad- Reflexión-
Creatividad- Generosidad- Decisión- Diálogo-
Delicadeza- Dignidad- Diligencia- Diversión-
Disciplina- Disponibilidad- Dolor- Educación-
Eficacia- Elegancia- Entusiasmo- Equilibrio-
Esfuerzo- Esperanza- Espiritualidad- Estabilidad-
Carácter- Éxito- Familiaridad- Familia-
Fe- Felicidad- Firmeza- Fortaleza-
Gozo intelectual- Gratitud- Heroicidad- Honradez-
Higiene mental- Hospitalidad- Humanidad- Humor-
Ideal- Identidad- Ilusión- Modestia-
Imaginación- Autonomía- Singularidad- Madurez-
Magnanimidad- Mansedumbre- Mayores- Misericordia-
Modelos- Moral- Naturalidad- Obediencia-
Optimismo- Orden- Paciencia- Piedad-
Placer- Poder- Realización-
Razonabilidad- Relajación mental- Respeto- Riqueza-
Sabiduría Salud,bienestar Seguridad Sencillez
Sentimiento- Serenidad- Sexualidad- Silencio-
Tiempo- Tolerancia- Trabajo- Trascendencia-
Urbanidad- Valentía- Voluntad- Vulnerabilidad-
Aceptación de sí- Flexibilidad- Iniciativa.
Belleza- Paz- Laboriosidad- Justicia-
Autocontrol- Autoestima- Austeridad- Alegría-
Altruismo- Calma- Compasión- Comprensión-
Confianza- Autoconocimiento- Cordialidad- Reflexión-
Creatividad- Generosidad- Decisión- Diálogo-
Delicadeza- Dignidad- Diligencia- Diversión-
Disciplina- Disponibilidad- Dolor- Educación-
Eficacia- Elegancia- Entusiasmo- Equilibrio-
Esfuerzo- Esperanza- Espiritualidad- Estabilidad-
Carácter- Éxito- Familiaridad- Familia-
Fe- Felicidad- Firmeza- Fortaleza-
Gozo intelectual- Gratitud- Heroicidad- Honradez-
Higiene mental- Hospitalidad- Humanidad- Humor-
Ideal- Identidad- Ilusión- Modestia-
Imaginación- Autonomía- Singularidad- Madurez-
Magnanimidad- Mansedumbre- Mayores- Misericordia-
Modelos- Moral- Naturalidad- Obediencia-
Optimismo- Orden- Paciencia- Piedad-
Placer- Poder- Realización-
Razonabilidad- Relajación mental- Respeto- Riqueza-
Sabiduría Salud,bienestar Seguridad Sencillez
Sentimiento- Serenidad- Sexualidad- Silencio-
Tiempo- Tolerancia- Trabajo- Trascendencia-
Urbanidad- Valentía- Voluntad- Vulnerabilidad-
Aceptación de sí- Flexibilidad- Iniciativa.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Andrés Acevedo y sus poesías para niños
POR DOMINGO CABA RAMOS*
*EL AUTOR es profesor
universitario. Reside en Santiago de los Caballeros.
“Sólo es grande el hombre que
nunca pierde su corazón de niño…” (Pedro Henríquez Ureña)
Andrés Acevedo (1964) nació en Santiago de los Caballeros, y en
esta ciudad ha desarrollado una intensa
y fecunda labor literaria, educativa y
cultural.
Poeta, escritor, articulista y gestor cultural
a tiempo completo, su constante accionar en bien de la educación, el arte y la
cultura parece no tener límites. Además
de fundar y cofundar talleres y grupos literarios, Andrés Acevedo ha publicado,
y publica actualmente, comentarios y
ensayos literarios en
los principales periódicos del país.
Igualmente, orienta, motiva,
colabora y ayuda a cuantas personas se acercan a él para
solicitarle desde la corrección de un texto hasta el préstamo del libro de
difícil adquisición. Y, como si todo eso fuera poco, Acevedo « Tiene y mantiene
– apunta su amigo y también poeta, Enegildo Peña – una misteriosa hemeroteca
personal, repleta de periódicos y
revistas que saca como de un pozo de papel, y los entrega al que lo necesita
con una candidez propia de su carácter de poeta» (La poesía contemporánea de Santiago, 2005,
pág. 202)
![]() |
| Andrés Acevedo |
Es él lo que bien podríamos
llamar, un verdadero peregrino de la cultura.
Como artista literario, vale
resaltarlo, el proceso creativo de este inquieto cultor de la palabra escrita,
se ha focalizado en una de las vertientes de la expresión poética menos
cultivada no sólo en la República Dominicana, sino también en la literatura
hispanoamericana: la poesía para niños.
La más evidente prueba de
esto son los cuatro libros de versos que
sobre el género ha publicado: “Arcoíris derretido” (1992), “Vuélvete mi niño”
(2003), “Versos para niños recitadores” (2005) y “Leyendo versos para niños
(2007)
Constituyen estas, obras de
indiscutible valor, en las que el alma
de los infantes, envuelta en la magia de
la fantasía y el ritmo, e impulsada por el fuego de la imaginación, se desplaza
por cada uno de los versos que las conforman. Obras en las que lo estético se
impone a lo didáctico, y en las que sin
obviar el mensaje, sentido o valor
semántico de las palabras, no se
persigue como propósito primero instruir o transmitir conocimientos, sino
deleitar, sugerir, estimular la imaginación infantil o provocar sensaciones y
sentimientos en la frágil mente del pequeño, como debe ser el fin de la
auténtica literatura para niños.
Obras cuyas composiciones reúnen
las principales características que tipifican el verso infantil. Obras en las
que, como lo confiesa el propio autor, se plasma o recrea el “universo
vivencial e imaginativo de los pequeños”
Obras en fin, que en cada escuela y colegio dominicanos
deberían ser usadas como material de lectura por los maestros del nivel básico, como la
mejor forma de acercar al niño a la
palabra, desarrollar su proceso de verbalización, despertar desde la más tierna
edad el amor por la lectura, estimular en el menor la creación poética e introducirlo
en el siempre fabuloso y maravilloso mundo
del arte y la literatura.
¿POR QUE ESCRIBIR
POESIAS PARA NIÑOS?
Crear poesías para niños
constituye un ejercicio escritural más complejo, difícil o menos sencillo de lo que parece. Para
cultivarla, aparte de estar prevalido de
la sensibilidad artística y aliento creativo requeridos para tal fin, el adulto que la concibe debe poseer alma de
niño, amar a los niños, sentir como niño y penetrar en lo más recóndito de esa zona casi extraterritorial
que conforma el siempre fantástico y tierno mundo de la niñez. O, como lo diría
Pedro Henríquez Ureña, para escribir versos infantiles es condición
necesaria que el adulto no haya perdido
su corazón de niño.
La desvinculación del poeta
infantil con el universo psicológico de la infancia origina,
como bien lo apunta Acevedo, que muchos temas sean enfocados “desde de
la perspectiva del creador adulto, y no
desde el entorno vivencial del infante”
Y origina, igualmente, que muchas creaciones se conviertan en lo que Gabriela Mistral
llamó “simples balbuceos de docentes”
Andrés Acevedo muestra
plena conciencia de su oficio de escritor, y no desaprovecha ocasión
alguna para expresar la satisfacción que siente por haberse dedicado a recrear
el mundo de los menores con el
rítmico y lírico acento de sus
cantos infantiles. Merced a este
planteo, ninguna sorpresa pueden causar las razones vertidas por este aedo de
la chiquillada, cuando confiesa que
escribe poesías para niños impulsado por el “amor que siento hacia ellos…”, para testimoniar
la “ magia contenida de su mundo”, “ recrear una y otra vez mi pasado de
niño…” y “ … dejar constancia de la
imprescindible armonización entre la naturaleza y la infancia…”
Javier Villegas Fernández, destacado poeta peruano, Premio Nacional de
Poesía y consagrado cultor del verso infantil, explica también las razones que
lo llevaron a escribir ese tipo de
literatura:
« Escribimos literatura infantil
– argumenta Villegas F. - porque
constituye la mejor manera de expresar el sentimiento de ese niño que
todos llevamos dentro, porque sólo mediante ella se pueden inventar mundos
fantásticos, en donde todo se torna real gracias a la fantasía, y porque a través de ella la realidad y la
fantasía se complementan, se vuelven una armonía para penetrar con mucha
sutileza en las zonas más recónditas del alma de los niños.»
Para que la poesía infantil sea
aceptada como tal o encasillada en su
justo lugar, ya se afirmó en otra parte
del presente trabajo, lo estético debe imponerse a lo didáctico; lo artístico a
lo instrumental; lo bello, a lo utilitario.
Una poesía que en primer término lleve al deleite espiritual y no a la lección instruccional. O como bien
la describe el afamado escritor y crítico literario, Bruno Rosario Candelier, al sostener que:
« La literatura para niños implica un lenguaje claro y comunicativo, que
satisfaga el apetito natural de sueños y aventuras mediante ese mundo verbal de
fabulaciones que articulan signos y símbolos portadores de sentido»
Pero además de su naturaleza
estética, esta expresión poética, ha de cumplir con otras
características tales como: musicalidad, brevedad, sencillez y claridad.
La producción poética de Andrés
Acevedo, vale reiterarlo, cumple con cada uno de esos rasgos. Ha logrado
este artista literario y conocido animador cultural crear:
A) Una poesía en la
que sin marginar el mensaje,
sentido o configuración semántica del
verso, se prioriza la
esencia estética e imaginativa del mismo:
« Yo quiero subir,
al cielo infinito,
para sonreír,
con los angelitos»
(“Arcoiris derretido”, p. 13)
B) Una poesía clara y sencilla:
«Tengo dos gatitos,
con saco y corbata,
que son vecinitos,
de una vieja rata»
( Versos para niños recitadores»,
p.16)
C) Una poesía breve y música
«La luna asoma,
su miradita,
por la casona,
de mi abuelita»
(“Vuélvete mi niño”, p.32)
En la literatura dominicana, la
poesía infantil ha sido precariamente cultivada y al mismo tiempo olvidada por
un Estado que no ha sabido
establecer políticas de incentivos encaminadas a fomentar su creación. De
ahí la ausencia, en este renglón, de una
distinción literaria estatalmente establecida,
orientada a premiar la mejor obra poética del género infantil. Quizás se deba esta indiferencia al prejuicio o falsa concepción de que a
la producción de esta forma de expresión literaria sólo se dedican aquellos que carecen del
talento requerido para componer versos para adultos o que, naturalmente,
entrañen mayor nivel de complejidad
temática y/o estructural.
Olvidan talvez quienes así
piensan, que si bien la infantil es
literatura para menores, no se trata por eso de una literatura menor. Se trata, al contrario, de una
literatura (poesía, cuento, teatro) que
a través de la historia ha merecido la atención y tratamiento de connotadas
glorias de las letras universales, tales como Gabriela Mistral, Emilio
Ballagas, Juan Ramón Jiménez, Julio Cortázar, Pedro Henríquez Ureña, Federico García Lorca, José Martí, Mark Twain
y Antoine de Saint Exupery, autor este último del archifamoso libro “El
principito”
En nuestro país, cual Quijote sin
Sancho, Andrés Acevedo ha decidido
abrirse caminos y formar parte de
la lista de poetas que han decidido
construir sus mundos imaginarios teniendo como centro al niño.
Ojala que a pesar del panorama
nada motivador y, adverso si se quiere ,
en que se desarrolla la poesía para niños en la República Dominicana, Acevedo
continúe deleitando a los infantes, y, por qué no, también a los adultos, con
los bellos cantos emanados de su siempre
activa y fértil imaginación.
martes, 1 de noviembre de 2011
VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil
Noticias UCLM 28/10/2011 - Campus Cuenca Las actividades se iniciarán el miércoles 2 de noviembre El VI Máster del CEPLIcontará con 49 alumnos El miércoles 2 de noviembre la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) acogerá en el Vicerrectorado del Campus de Cuenca la inauguración del VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil. El director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, impartirá la ponencia inaugural de un Máster que cuenta con 49 matriculados y que parte con el objetivo de formar especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la mediación y la animación lectora. El VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil iniciará sus actividades el próximo miércoles 2 de noviembre con 49 alumnos matriculados, 25 de ellos llegados, su mayoría, de Colombia, México, Argentina, Chile, Costa Rica y República Dominicana. Filólogos, educadores, bibliotecarios, periodistas, empresarios, historiadores y licenciados en Bellas Artes, formarán parte de un Máster que en las ediciones ya realizadas ha permitido obtener el título de la UCLM a casi 250 profesionales, tanto españoles como portugueses, brasileños, argentinos, mexicanos, colombianos, chilenos, peruanos, bolivianos, venezolanos y uruguayos. De carácter semipresencial, tiene como objetivo la formación de especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la meditación y la animación lectora. El primer curso de los dos en los que se desarrolla este Máster participan profesores de siete universidades españolas (Castilla-La Mancha, Autónoma de Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, La Laguna y Baleares), además de profesionales relacionados con el mundo del libro infantil y juvenil: escritores, ilustradores o editores. Organizado por el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil (CEPLI), con la colaboración de la Fundación Santa María, contará con la ponencia inaugurar del director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, quien versará sobre el ‘Panorama actual de la Literatura Infantil y Juvenil en Latinoamérica’.
Gabinete Comunicación UCLM. Ciudad Real, 28 de octubre de 2011
viernes, 28 de octubre de 2011
Lo que enseña una canción de manera lúdica
Monarca
esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
cruza el continente en largo recorrido
agitando sus alas
esa mariposa sin pedir permiso
se mueve a sus anchas
sabe que el planeta es territorio abierto
para los que viajan
a esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe
dónde está su casa
donde el sol calienta donde crece el hijo
donde brota el agua
donde el cuerpo pide donde no hay herida
y el amor aguarda
año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte
esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nada la detiene ni el rumor del viento
ni el de la distancia
esa mariposa es un ejemplo firme
y claro de constancia
nada la detiene ni el temor del cielo
ni el de las aduanas
año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte
que llaman Monarca
cruza el continente en largo recorrido
agitando sus alas
esa mariposa sin pedir permiso
se mueve a sus anchas
sabe que el planeta es territorio abierto
para los que viajan
a esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe
dónde está su casa
donde el sol calienta donde crece el hijo
donde brota el agua
donde el cuerpo pide donde no hay herida
y el amor aguarda
año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte
esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nada la detiene ni el rumor del viento
ni el de la distancia
esa mariposa es un ejemplo firme
y claro de constancia
nada la detiene ni el temor del cielo
ni el de las aduanas
año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte
Para citar esta página: http://www.cancioneros.com/nc/13150/0/monarca-pedro-guerra
Cultura presenta colección de libros de Literatura Infantil
SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- El Ministerio de Cultura y la Dirección de la Universidad del Este pusieron en circulación la colección de libros de literatura infantil “La ninfa del higüamo”, “El murciélago de las maravillas”, “De vuelta al nido”, “Olas de libertad” y “La sonrisa embrujada” de Miguel Phipps. El acto se efectuó en la Sala de la Cultura, del Teatro Nacional Eduardo Brito.
La ceremonia fue encabezada por Eleandor Grimaildi Silié, Directora del Libro y la Lectura y José E. Hazim Frappier, Presidente del Consejo Superior y Rector de la Universidad Central del Este (UCE), quien tuvo a su cargo las palabras de apertura. Además, Miguel Phipps, su esposa Xiomara de Phipps, el empresario José L. Corripio, el historiador José Miguel Soto Jiménez y el arquitecto Tony Echavarría.
Hazim Frappier, al pronunciar las palabras de apertura, calificó a Phipps como un hijo auténtico de la UCE, dado que se formó en el centro de estudios superiores y es miembro del consejo editorial de la misma institución.
Valoró la trayectoria profesional de Phipps, ya que su obra viene a llenar un lugar en lo que es la literatura infantil, ya que recoge distintos aspectos de la sociedad dominicana, y de los valores en sentido general.
De su lado, Grimaldi Silié, al presentar la colección de libros, señaló que “autores como Phipps son esenciales en la biblioteca de todo educador, pues desde los mundos fantásticos creados en estas obras, busca transmitir los valores esenciales de la familia, la amistad y la solidaridad en la infancia dominicana”.
Expresó que se son obras divertidas y entretenidas que sirven para producir sensibilidad y formar positivamente a las nuevas generaciones de dominicanos que las leerán.
Destacó que el autor escribió su primer libro hace más de tres décadas, y que ha ido evolucionando, lo mismo que la literatura dedicada a los infantes, augurándole éxitos en la continuación de su carera como escritor.
La ceremonia fue encabezada por Eleandor Grimaildi Silié, Directora del Libro y la Lectura y José E. Hazim Frappier, Presidente del Consejo Superior y Rector de la Universidad Central del Este (UCE), quien tuvo a su cargo las palabras de apertura. Además, Miguel Phipps, su esposa Xiomara de Phipps, el empresario José L. Corripio, el historiador José Miguel Soto Jiménez y el arquitecto Tony Echavarría.
Hazim Frappier, al pronunciar las palabras de apertura, calificó a Phipps como un hijo auténtico de la UCE, dado que se formó en el centro de estudios superiores y es miembro del consejo editorial de la misma institución.
Valoró la trayectoria profesional de Phipps, ya que su obra viene a llenar un lugar en lo que es la literatura infantil, ya que recoge distintos aspectos de la sociedad dominicana, y de los valores en sentido general.
De su lado, Grimaldi Silié, al presentar la colección de libros, señaló que “autores como Phipps son esenciales en la biblioteca de todo educador, pues desde los mundos fantásticos creados en estas obras, busca transmitir los valores esenciales de la familia, la amistad y la solidaridad en la infancia dominicana”.
Expresó que se son obras divertidas y entretenidas que sirven para producir sensibilidad y formar positivamente a las nuevas generaciones de dominicanos que las leerán.
Destacó que el autor escribió su primer libro hace más de tres décadas, y que ha ido evolucionando, lo mismo que la literatura dedicada a los infantes, augurándole éxitos en la continuación de su carera como escritor.
viernes, 21 de octubre de 2011
domingo, 16 de octubre de 2011
Yo, Ulmus por Leibi Ng
![]() |
| Scolytus multistriatus. |
“… y tomaremos sobre nosotros el misterio de las cosas como si fuésemos espías de los dioses”.
El rey Lear. William Shakespeare
El rey Lear. William Shakespeare
Sé que muchos no lo creerán, pero nosotros, los de la familia Ulmáceas, ocupábamos extensos bosques. Éramos tantos como un ejército apretado luchando por la libertad, el pan y la justicia. Hasta el cielo se elevaban nuestras voces alabando el nacimiento de los retoños. Agradecidos, contemplábamos el paisaje con bondad. A nadie hacíamos mal y en cambio resistentes, nos repartíamos el trabajo en los astilleros, en los muelles, en las casas, en los más sólidos pilares de la civilización y nuestro nombre fue dado a muchas vías en varios continentes.
Como bendiciones, recibíamos elogios del sol, de la lluvia y del viento. Tenían especial aprecio por nuestra belleza. No sólo éramos altos, sino monumentales; no verticales, esbeltos; no frescos y vigorosos, lozanos… Resplandecíamos bajo la luz del día y al claro de la luna.
Llenábamos alamedas con una música propia que salía de nuestras copas perfumadas…
Eran nuestras las flores de amarillo y púrpura, con sámaras o frutos que diseminábamos ante el brote de las hojas nuevas. Gozábamos de una salud “de troncos” y los años pasaban circundando nuestras cortezas, al renovar el compromiso con la vida nueva.
¡Éramos sanos y robustos!
Ella llegó una mañana de primavera. Traía en su cuerpo la desgracia, pero no lo sabía. Llegaba alegre y despreocupada de un viaje por Holanda. Se llamaba Scoly. Venía cargada de ilusiones, dispuesta a conquistar a todos con su aroma; un aroma que junto al de mis brotes atrajo el viento del exterminio.
Llenábamos alamedas con una música propia que salía de nuestras copas perfumadas…
Eran nuestras las flores de amarillo y púrpura, con sámaras o frutos que diseminábamos ante el brote de las hojas nuevas. Gozábamos de una salud “de troncos” y los años pasaban circundando nuestras cortezas, al renovar el compromiso con la vida nueva.
¡Éramos sanos y robustos!
Ella llegó una mañana de primavera. Traía en su cuerpo la desgracia, pero no lo sabía. Llegaba alegre y despreocupada de un viaje por Holanda. Se llamaba Scoly. Venía cargada de ilusiones, dispuesta a conquistar a todos con su aroma; un aroma que junto al de mis brotes atrajo el viento del exterminio.
Yo sé que gemir no es digno, pero me brota el llanto al contemplar las ruinas, y es imposible evitar la paradoja de lo que fuimos y en lo que nos hemos convertido.
Lo cierto es que yo, como mis hermanos, allí alineados, flanqueando las riberas, empezamos a notar cómo se marchitaban nuestras hojas sin poder hacer nada. A partir de las puntas de nuestras ramas, aquel verdor cambió a un pardo-rojizo que oscureció cuando las hojas se enrollaron por el haz, como escapando de sí mismas. Igual que los soldados destrozados en medio de la batalla, se nos caían las ramas carcomidas por un enemigo invisible y silencioso que parecía nacer de nuestra propia savia.
¿Quién iba a saber que sucumbiríamos a causa de aquella criatura oscura y vivaz?
Recuerdo cuando se prendó de uno de mis miembros recién cortados; soltó aquel aroma extrañísimo que luego supe llamaba feromona. Estaba ansiosa por reproducirse…
taladróme mil veces perforando mi tronco con su estirpe y fue graficando mi sentencia. En cada hueco depositó una larva. No me dolió cuando me perforó, me dolió cuando supe que no tenía remedio, que me había condenado a ser un símbolo de muerte.
Recuerdo cuando se prendó de uno de mis miembros recién cortados; soltó aquel aroma extrañísimo que luego supe llamaba feromona. Estaba ansiosa por reproducirse…
taladróme mil veces perforando mi tronco con su estirpe y fue graficando mi sentencia. En cada hueco depositó una larva. No me dolió cuando me perforó, me dolió cuando supe que no tenía remedio, que me había condenado a ser un símbolo de muerte.
Scoly llegó con el desequilibrio. Preñada de su especie y portadora de mis propias esporas de C. Ulmi. Igual que aquel macabro monarca que obsequió a Alejandro Magno una doncella de hermosura capaz de doblegar su estatura pero inconsciente de matar con solo un beso pues había sido ungida desde el nacimiento, hasta crear una poción letal viviente. Para mí y los míos, Scoly fue el regalo de la adversidad.
Sin embargo, yo no hubiese hecho lo mismo que hicieron con la niña-veneno cuando la descubrieron, que fue lanzarla al fuego. A Scoly la habría cuidado hasta purificarla y salvarla para salvarme a mí mismo.
Ahora es muy tarde. Me asierran sin misericordia y ella no tiene más remedio que irse a otro árbol a prolongar su dispersión, llorando igual que todos, la desaparición del bosque grande y majestuoso al que pertenecimos con tanto orgullo.
Desde la orillas del Henares, cedo mi espíritu a los vientos y muero con la huella de coleóptero de mi pequeña , eterna Scoly, inocente instrumento de la hecatombe de los olmos.
Yo, Ulmus minor, no guardaré rencor, mas no me pudriré tranquilo hasta que vea sustituir a los de mi estirpe por otros árboles vacunados, resistentes e inmunes al hongo desdichado que camina montado en cuerpo ajeno y sobre cuerpo ajeno faena silencioso destruyendo implacable la majestad del bosque.
©Leibi Ng
Alcalá de Henares, Madrid
"Entre Culturas: viajando por la diversidad"
Para conmemorar Día de la Raza
La Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana
celebró feria cultural
En esta feria decenas de niños, niñas y adolescentes usuarios de la BIJRD participaron en equipos representando diferentes países del mundo, a fin de dar a conocer los aspectos más importantes de cada nación como su música, baile, gastronomía, vestuario típico, idioma, ubicación geográfica, entre otros.
Todos los participantes contaron con el apoyo y asesoría de las embajadas de los diferentes países presentes en la feria, las cuales les proveyeron toda la información necesaria a fin de que lograran una buena representación.
En la actividad los concursantes realizaron presentaciones artísticas con canciones y bailes típicos de los países que promovían. El Coro Infantil y Juvenil del DPD interpretó además canciones sobre la hispanidad.
"Hemos preparado esta feria con la intención de promover y fomentar entre nuestros lectores el conocimiento de las culturas que componen los cinco continentes, enfatizando que somos una sola raza, la humana", dijo Ceneida Mosquea, encargada de la sala la Biblio de l@s Niñ@s.
Los participantes expusieron acerca de la música, baile, gastronomía, idioma, moneda, política, clima y ubicación geográfica de más de 20 países, entre ellos: Corea, Colombia, México, Italia, Panamá, Venezuela, Cuba, Japón, España, Egipto, Puerto Rico, Francia, República Dominicana, entre otros.
Un jurado compuesto por la escritora de literatura infantil, Leiby Ng; directora infantil y juvenil del Ministerio de Cultura, Irene Corporán; y la programadora cultural infantil y juvenil del Centro de Cooperación Española, Olga Valdés; eligieron a los equipos que a su juicio realizaron mejor exposición.
Los equipos ganadores
Resultaron ganadores en la categoría juvenil de 13 a 18 años, representando a Corea: Hechel Ann Mateo, José Antonio Estévez y Reyson Arturo Lizardo; la representación de Venezuela a cargo de Kimberly Nayrobi Willmon, Seliné Pérez, Carmen Aritza Beltrán y Naomi Sherwood Reynoso.
En la categoría infantil de 1 a 6 años representando a México: Daniel Caraballo, Diego Caraballo, Andy Aaron y Dilady Sánchez. En el renglón infantil de 7 a 13 años, resultaron vencedores la representación de China: Kalu Li y Kaju Li. Los representantes de Italia: Marco Davico yAlexander Davico
Acerca del Día de la Raza
El 12 de octubre se conmemora la fecha en que la expedición de Cristóbal Colón llegó a las costas de una isla americana que posteriormente fue llamada "La Hispaniola" en 1492. Esta fecha se ha considerado como un día memorable porque a partir de entonces se inició el contacto entre Europa y América, que culminó con el llamado "encuentro de dos mundos".
viernes, 7 de octubre de 2011
La casa nueva
Teudy y Eudy no recordaban a su mamá. Ella había muerto cuando apenas tenían Teudy dos años y Eudy uno. Se criaron con su abuela, una señora que iba a la iglesia cada día a conversar con Dios, pero no tenía tiempo para sonreír ni para jugar con nadie y mucho menos con los niños. Ella siempre decía que tenía que hacer las cosas “como Dios manda”.
Ahora han transcurrido cinco años desde que mamá se fue y Teudy tiene siete años y Eudy seis. Saben que su papá los quiere mucho pero no pasa tiempo con ellos. No puede, pues siempre sale a trabajar temprano y no regresa hasta la noche, muuuuy cansado.
En la escuela, Teudy y Eudy son tímidos. No miran a nadie a los ojos y no hablan mucho, al contrario de los otros niños.
Un día, la abuela también murió y Teudy y Eudy se quedaron solos con su papá. El pobre hombre estaba muy serio. A los niños les pareció que lloraba encondiéndose en algunos rincones de la casa. Pasaron los días y la penumbra se estaba enseñoreando en aquel lugar. Entonces ellos empezaron a mover las cosas, no sabían por qué.Arrastraban los muebles y los dejaban fuera de lugar. Jugaban pegándose y trataban todo el tiempo de quitarse los juguetes uno al otro. Así no duraban, trabajando en la casa, las muchachas que el padre contrataba para cuidarlos.
Los niños respiraban desolación. Los rayos del sol no inspiraban sus juegos y cada objeto en la casa era un estorbo.
Un día, papá llegó con una señorita. Ella tenía un vestido verde como el prado donde los niños querían ir a jugar. Su boca estaba pintada de rojo y su sonrisa mostró un senderito por descubrir ya que se toparon con esa sonrisa en el comedor, en el pasillo, en el baño y en la habitación cuando se fueron a acostar, pero… ¿de qué se reía esa muchacha? Lo tendrían que averiguar. Minerva era su nombre y trabajaba en una clínica como psicóloga.
Durante los siguientes días, Teudy y Eudy se quedaron quietos viendo como se comportaba Minerva y ella se fue dando cuenta de lo que les gustaba, o de lo que no les gustaba; de lo que sabían y de lo que no sabían; de lo que querían y de lo que no querían… Pasaban los días y Minerva los iba a buscar a la escuela. Escuchaba a la profesora cuando se quejaba del cuaderno estrujado de Teudy y de la travesura de Eudy, pero al contrario de todas las mamás del mundo, Minerva no los regañaba.
Una mañana llegó papá más misterioso que nunca. Los llamó y los sentó a su lado. Teudy a la derecha y Eudy a la izquierda. Les dijo:
—Niños —ustedes necesitan una mamá y yo una esposa, como quiero a Minerva, me voy a casar con ella y nos mudaremos los cuatro a una casa nueva, ¿qué les parece?
Teudy guardó silencio. Eudy preguntó:
— ¿Y por qué hay que irse a otra casa? ¿Es que no te gusta esta?
— Hijos, quiero empezar una nueva vida y esta casa está llena de recuerdos de su mamá, de mi mamá… ¿comprenden?
Teudy y Eudy, desde ese momento, empezaron a recorrer las habitaciones. En el antiguo cuarto de su mamá, todo estaba tal y como cuando ella vivía porque la abuela se había empeñado en que nada fuese tocado. Decía que su espíritu estaba aún allí. Ahora que la abuela ya no estaba, también su propio cuarto estaba intacto, ni siquiera lo habían vuelto a abrir y era triste mirar la puerta cerrada.
Teudy y Eduy pensaron en todos los rincones de la casa. Eran buenos para jugar a las escondidas, pero había mucha tristeza y soledad en ellos. Por fin, Teudy dijo:
—Si hay casa nueva, una vida nueva, y Minerva será nuestra madre, seremos una familia completa y no nos pelearemos. ¿Qué tú crees?
—Estoy de acuerdo, seremos una familia nueva. —Ambos chocaron sus manos abiertas en señal de pacto, luego sus puños cerrados para confirmar. Pero ninguno sonrió.
Transcurrido el tiempo, todo iba bien para la familia. Papá llegaba un poco más temprano para jugar con ellos y ayudarles con las tareas de la escuela. Teudy y Eudy estaban felices porque sus padres hacían todo lo posible para que ellos estuviesen bien. Tenían un padre, una madre, una casa, educación… ¡Y una mamá que les impedía correr por toda la casa, tirarse cosas y dejar la ropa o los juguetes tirados! ¡cómo los niños estables del mundo!
Sin embargo, había algo que no comprenderían sino cuando pasara mucho tiempo. Minerva, como todas las madres del mundo, había empezado a regañarles; les prohibía cosas, les exigía otras, y a veces les castigaba cuando desobedecían.
El padre, ante sus quejas, les decía:
—La vida es así hijos míos. Hay cosas que se hacen, y hay otras que no se pueden hacer.
Los cuatro sonreían porque bien que entendían todo lo que una madre sabe.
Ahora han transcurrido cinco años desde que mamá se fue y Teudy tiene siete años y Eudy seis. Saben que su papá los quiere mucho pero no pasa tiempo con ellos. No puede, pues siempre sale a trabajar temprano y no regresa hasta la noche, muuuuy cansado.
En la escuela, Teudy y Eudy son tímidos. No miran a nadie a los ojos y no hablan mucho, al contrario de los otros niños.
Un día, la abuela también murió y Teudy y Eudy se quedaron solos con su papá. El pobre hombre estaba muy serio. A los niños les pareció que lloraba encondiéndose en algunos rincones de la casa. Pasaron los días y la penumbra se estaba enseñoreando en aquel lugar. Entonces ellos empezaron a mover las cosas, no sabían por qué.Arrastraban los muebles y los dejaban fuera de lugar. Jugaban pegándose y trataban todo el tiempo de quitarse los juguetes uno al otro. Así no duraban, trabajando en la casa, las muchachas que el padre contrataba para cuidarlos.
Los niños respiraban desolación. Los rayos del sol no inspiraban sus juegos y cada objeto en la casa era un estorbo.
Un día, papá llegó con una señorita. Ella tenía un vestido verde como el prado donde los niños querían ir a jugar. Su boca estaba pintada de rojo y su sonrisa mostró un senderito por descubrir ya que se toparon con esa sonrisa en el comedor, en el pasillo, en el baño y en la habitación cuando se fueron a acostar, pero… ¿de qué se reía esa muchacha? Lo tendrían que averiguar. Minerva era su nombre y trabajaba en una clínica como psicóloga.
Durante los siguientes días, Teudy y Eudy se quedaron quietos viendo como se comportaba Minerva y ella se fue dando cuenta de lo que les gustaba, o de lo que no les gustaba; de lo que sabían y de lo que no sabían; de lo que querían y de lo que no querían… Pasaban los días y Minerva los iba a buscar a la escuela. Escuchaba a la profesora cuando se quejaba del cuaderno estrujado de Teudy y de la travesura de Eudy, pero al contrario de todas las mamás del mundo, Minerva no los regañaba.
Una mañana llegó papá más misterioso que nunca. Los llamó y los sentó a su lado. Teudy a la derecha y Eudy a la izquierda. Les dijo:
—Niños —ustedes necesitan una mamá y yo una esposa, como quiero a Minerva, me voy a casar con ella y nos mudaremos los cuatro a una casa nueva, ¿qué les parece?
Teudy guardó silencio. Eudy preguntó:
— ¿Y por qué hay que irse a otra casa? ¿Es que no te gusta esta?
— Hijos, quiero empezar una nueva vida y esta casa está llena de recuerdos de su mamá, de mi mamá… ¿comprenden?
Teudy y Eudy, desde ese momento, empezaron a recorrer las habitaciones. En el antiguo cuarto de su mamá, todo estaba tal y como cuando ella vivía porque la abuela se había empeñado en que nada fuese tocado. Decía que su espíritu estaba aún allí. Ahora que la abuela ya no estaba, también su propio cuarto estaba intacto, ni siquiera lo habían vuelto a abrir y era triste mirar la puerta cerrada.
Teudy y Eduy pensaron en todos los rincones de la casa. Eran buenos para jugar a las escondidas, pero había mucha tristeza y soledad en ellos. Por fin, Teudy dijo:
—Si hay casa nueva, una vida nueva, y Minerva será nuestra madre, seremos una familia completa y no nos pelearemos. ¿Qué tú crees?
—Estoy de acuerdo, seremos una familia nueva. —Ambos chocaron sus manos abiertas en señal de pacto, luego sus puños cerrados para confirmar. Pero ninguno sonrió.
Transcurrido el tiempo, todo iba bien para la familia. Papá llegaba un poco más temprano para jugar con ellos y ayudarles con las tareas de la escuela. Teudy y Eudy estaban felices porque sus padres hacían todo lo posible para que ellos estuviesen bien. Tenían un padre, una madre, una casa, educación… ¡Y una mamá que les impedía correr por toda la casa, tirarse cosas y dejar la ropa o los juguetes tirados! ¡cómo los niños estables del mundo!
Sin embargo, había algo que no comprenderían sino cuando pasara mucho tiempo. Minerva, como todas las madres del mundo, había empezado a regañarles; les prohibía cosas, les exigía otras, y a veces les castigaba cuando desobedecían.
El padre, ante sus quejas, les decía:
—La vida es así hijos míos. Hay cosas que se hacen, y hay otras que no se pueden hacer.
Los cuatro sonreían porque bien que entendían todo lo que una madre sabe.
©Leibi Ng
viernes, 23 de septiembre de 2011
Luis Martín Gómez: Eleanor Grimaldi: “Hay que hacer una revolución en...
Luis Martín Gómez: Eleanor Grimaldi: “Hay que hacer una revolución en...: Por Luis Martin Gómez Educadora y escritora, autora de las obras Poesías para ti, El sueño de Penélope y Julita Graciosa y sus amigos Ele...
jueves, 22 de septiembre de 2011
¿Cuándo explicar a nuestros hijos ciertos temas?
Los niños leen periódicos, ven noticieros, escuchan, oyen, ven... ¿está usted siempre ahí para responder sus preguntas? Este romance del artista (pintor, escritor, ensayista, diplomático...) Fernando Ureña Rib da la pauta para tratar un tema doloroso y cruel: el abuso sexual cometido por los religiosos (que puede extenderse a lo general), sin caer en el facilismo de: "Si te tocan grita", como he visto en una película, los padres y maestros pueden apoyarse en la literatura para encontrar la forma de ser explícitos sin destruir el tejido delicado de la formación de la conciencia.
EL PAPA Y EL CANTOR
(Al estilo de los romanceros
españoles del siglo XVI)
El papa ha venido a verme
Y le he dicho que no estoy.
Que vuelva por la mañana
Que esta noche hace calor.
El papa se fue muy triste
Caminando el corredor
En sus manos apretaba
Lo que parecía una flor.
Esta mañana ha venido
El papa de buen humor
El crucifijo en la mano
Y en la otra un prendedor.
Era un prendedor de oro
Herencia de un gran señor
Le dije: Yo no lo quiero,
Jesús es mi salvador.
-Yo soy el niño cantor.
Canto alabanzas a Dios.
En el coro todos dicen
Que yo soy su ruiseñor.
El papa se fue rogando
Y pidiendo a Dios perdón.
Todos somos pecadores.
Pues que lo perdone Dios.
©FERNANDO UREÑA RIB
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