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lunes, 17 de enero de 2022

Literatura infantil al servicio de lnstituciones

Ponen en circulación cuentos ilustrados digitales de literatura infantil

Ponen en circulación cuentos ilustrados digitales de literatura infantil
Cuentos ilustrados digitales de literatura infantil.

La Asociación Cibao de Ahorros y Préstamos (ACAP) puso en circulación dos libros digitales ilustrados de literatura infantil, un regalo para las familias.

Se enmarca en los programas de educación financiera infantil desarrollados por la entidad.

“Hermanas Espejo”, es una historia que puede propiciar conversaciones en torno al ahorro, el orden, la importancia de la lectura, la igualdad y las diferencias, la identidad y el manejo de conflictos en la familia. 


Asimismo, “Mamá Tortuga va de paseo”, convoca a conversar en torno al ahorro, el autocuidado, la familia, la independencia y la confianza. El relato ayuda a desarrollar destrezas para el lenguaje y el pensamiento lógico.

Los libros incluyen páginas para colorear y otras actividades prácticas para niños entre cero y cinco años.

Las ediciones ilustradas por Laura Carolina Hernández, estarán disponibles en la web acap.com.do para descarga gratuita, son de la autoría de la narradora y poeta Farah Hallal, quien es Premio Anual de la Literatura Infanto-Juvenil Aurora Tavárez Belliard 2013.

Acerca de los cuentos

“Hermanas Espejo” de la Autora: Farah Hallal trata sobre Amelia y Amalia, gemelas. Aunque a simple vista son idénticas, sus preferencias pueden llegar a ser muy distintas. Ambas aman contar y guardar (pero no las mismas cosas). Una es lógica y reflexiva, mientras otra es aventurera y creativa. Por eso riñen todo el tiempo. ¿Tendrán algo en común estas hermanas? Lectura ideal para infantes mayores de cinco años.

“Mamá Tortuga va de paseo” también escrito por Farah Hallal nos cuenta como una tortuga carey atesora sus huevos en una playa. ¿Dónde están guardados los huevos de la tortuga? Mamá tortuga sale de paseo. Los huevos eclosionan y van en busca de su mamá. Ideal para infantes de cero a cinco años.

Fuente: https://hoy.com.do/ponen-en-circulacion-cuentos-ilustrados-digitales-de-literatura-infantil/

miércoles, 24 de marzo de 2021

LOS PUENTES DEL CORAZÓN de Farah Hallal, Aurora Tavárez Belliard 2019

 

Portada Los puentes del corazón, de Farah Hallal


Hasta ahora tuve oportunidad de leer "Los puentes del corazón" de Farah Hallal, obra que ganó el Aurora Tavárez Belliard del 2019.

Para nadie es un secreto que considero a esta escritora el paradigma actual de la literatura infantil de nuestro país, aunque quienes me conocen saben que admiro a muchos de mis colegas y siempre ambiciono equiparar al país con los países más desarrollados. 

Se pueden ver mis halagos a través de mis publicaciones. Don Marcio Veloz Maggiolo, José Enrique García,  Luis R. Santos, José Fernández Pequeño; Rafael Peralta Romero. Luis Martín Gómez... ¿quiénes más?, resultan ser escritores consagrados y probados en varios géneros que han incursionado en la literatura infantil pero la misma no les quita el sueño, que no es nada malo, pero es así. Y es que mi anhelo siempre ha sido tener profesionales dedicados por completo a la literatura dirigida a la infancia: de 0 a 18 años hasta que se diga lo contrario.

César Sánchez Beras, Virginia Read de Escobal y Farah Hallal constituyen un trío adorable que pone a la República Dominicana en alto con sus obras ya que en sus geografías, en sus palabras, en sus tramas, la sociopolítica de la segunda de las Antillas está presente con distinción.

En el caso de "Los puentes del corazón", la autora saca partido de sus experiencias como madre de poeta, como poeta y como emigrante.

Yo doy fe de las increíbles dotes poéticas que posee su hijo Gael Then Hallal y la lúcida inteligencia  de Itzel Then Hallal. Así que la obra es una trama ágil y divertida que trata sobre el desarraigo que no llega a convertirse en tragedia.

Maku, el protagonista llega a Valencia para incorporarse a la escuela ya avanzado el año escolar y se encuentra no solo con maestra nueva, escuela nueva y compañeros nuevos, sino con un idioma nuevo. Obligado a "adaptar" su forma de pensar acostumbrada con nuevas conductas se mete en un lío sin darse cuenta.

Farah Hallal crea el paralelismo de los dos paisajes: el que se abandona y el que se estrena, con la voz de la emoción. Maku, a través de su entorno, sus familiares, sus amigos y recuerdos muestra que está lleno de vivencias que no va a ser fácil abandonar. Y eso tiene sus contras, pero mucho más pro.

El lenguaje, lleno de familiaridad e imágenes nos hace leer todas las páginas buscando el desenlace, lo que para mí es un triunfo pues soy fiel a que esto siempre se trata de divertir y educar en proporciones apetitosas.

Con inteligencia se filtran poemas propios de Gael y otros creados para el personaje Luciano simpático y desproblematizado.

La obra fue premiada por un jurado compuesto por Lucía Amelia Cabral, Dulce Elvira de los Santos y Elizabeth Ovalle.

Farah Hallal

Tal como dije con la obra de Farah Hallal, titulada "Número Ocho" del Barco de Vapor, Editora SM, recomiendo esta lectura no solo para los niños a quienes está dirigida sino a todos cuantos aspiran a ser escritores de literatura infantil porque yo estoy segura de que muchos queremos hacer eso. Con Farah uno se divierte leyendo sus imaginerías, pero también se educa. Es sencillamente, magistral.

lunes, 8 de marzo de 2021

Sahara, de Farah Halla primer premio dentro de la categoría de narrativa juvenil en la convocatoria 2020 del Premio Campoy-Ada,


La novela “Sahara” de la autora Farah Hallal ha sido reconocida con el premio de literatura infantil y juvenil CAMPOY-ADA instituido por la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE). El objetivo de este premio es reconocer en el campo de la literatura infantil y juvenil, obras ya publicadas que destaquen por la originalidad de su idea, su realización literaria y artística y por el uso excelente del lenguaje. 

Editada por Ediciones SM en Puerto Rico y merecedora en 2019 del Primer Premio El Barco de Vapor Caribe, “Sahara” ha sido reconocida, esta vez, con un primer premio dentro de la categoría de narrativa juvenil en la convocatoria 2020 del Premio Campoy-Ada, tal y como se anuncia en su página web:

http://premiocampoy-ada.com/ganadores-2020/?fbclid=IwAR2KaconoPTBWesDxpWpfQHK0WfbDhTrT1kAWebCWGp7bmY2aVzMqvfBWAc

Sahara es una historia narrada por una niña negra, que —a un tiempo sagaz y cándida— recoge en un diario la cotidianidad con su mamá española, una tía bisabuela que sufre de Alzheimer y, a distancia, con su padre dominicano, con quien mantiene una estrecha y amorosa relación.

Este es un premio dominicano por el que estamos enormemente orgullosos de compartir con su autora este reconocimiento a las letras dominicanas.

¡Enhorabuena para Farah y a seguir creando historias de valor universal! Nota de Geraldine de Santis



viernes, 22 de noviembre de 2019

El Gavilán de la Española en su versión Número Ocho



En el marco del programa de Conservación del Gavilán de la Española que realiza la Fundación Propagas junto a otras organizaciones, se presentó la obra Número Ocho de la escritora Farah Hallal,. En aras de continuar promoviendo un enfoque de preservación a través del arte literario. Fundación propagas auspició dos encuentros interactivos en la comunidad de Los Limones y en Parque Greta de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana con la dirección y presencia de Rosa Margarita Bonetti de Santana, Presidente de Fundación Propagas.


El gavilán de la Española (Buteo ridgwayi), es una de las aves rapaces más amenazadas del mundo y se encuentra en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Su población oscila entre 300 a 450 individuos, y para salvarlo, el Fondo Peregrino junto a Fundación Propagas, Fundación Punta Cana y el Zoodom, desarrollan un programa de conservación que incluye monitoreo de la especie, reintroducción y educación en las comunidades cercanas a la población de gavilanes, como es el caso de Los Limones.


Farah Hallal se ha inspirado en sus vivencias en la comunidad de Los Limones (trabajando en Fundación Propagas) para realizar esta obra. Inicia de una manera que nos invita a continuar leyendo: “El gavilán cruzaba el cielo que apenas podían ver mis ojos de niño. Sus alas parecían no envidiar a las flores que el pájaro ignoraba al pasar. Aunque el gavilán no tenía pétalos, ni vuelo colorido, su ternura parda floreció en mi corazón. En mi condición de niño debo decir que Número ocho volaba orgulloso de su destino. Iba y venía sin darse cuenta de que era un número importante de una asombrosa historia que contar…”


Farah Hallal vino invitada por la Fundación Propagas desde Valencia, España, a contar sus vivencias en torno a la historia de su novela. Farah, narradora, poeta, editora, activista cultural y promotora de lectura y escritura creativa, estudió Diseño Gráfico, Enseñanza de Escritura Creativa, Historia del Caribe e Investigación Histórica. Entre sus publicaciones están: Sábado de ranas (Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard, 2013, Ministerio de Cultura. También Un adiós para mamá (Premio Barco de Vapor, 2014.) La caja de la esperanza (2016); El ave perdida (Fundación Propagas, 2017) y Mi mariposa quiere volar (2018). Para Farah, “lo hermoso de narrar es contar algo desde el corazón y que no suene a una historia conocida”.



Los participantes de ambos encuentros, disfrutaron del cálido encuentro con Número Ocho. Además, Carlos. el cazador de gavilanes, comparte sus lecciones aprendidas a través de la Madre Naturaleza, con el ecoteatro El reino oculto de los gavilanes (cuento ganador del 1er. lugar de la Sexta Edición del Concurso Letra Natural. Una vez más, nuestro gavilán de la Española en su versión Número Ocho se elevó por cielo dominicano mostrando su majestuoso vuelo.






domingo, 13 de octubre de 2019

“Mis historias siempre se basan en hechos de la vida real”. Entrevista a Farah Hallal


Farah Hallal considera que “para escribir un buen libro necesitas la suma de los aprendizajes de una vida”.

Entrevista hecha por María E. Pérez el 11/10/19

El gusto por las letras surgió a muy temprana edad en Farah Hallal, y es que desde pequeña creció rodeada de libros de poesía y teoría literaria. Pero también creció con una conciencia temprana sobre las “injusticias para las clases que son sometidas por los empresarios y las dictaduras que precedieron mi nacimiento”. Explica que en su casa aprendió a pensar “más allá de lo obvio”, además a leer y apreciar textos de calidad literaria, por lo que considera que “me parece que mi madre y mi padre han sido determinantes”. La escritora, quien nació en Salcedo, pero desde hace años estableció su residencia en Valencia, España, guarda para sí misma una infancia rodeada de buenos libros, “gocé del estímulo ante lo que escribía. Lo raro sería no florecer en un ambiente así”.

¿Cómo podemos definir hoy en día la literatura infantil y juvenil?
Es frecuente este debate en los congresos de literatura infantil y juvenil. Y cada vez nos orientamos a creer que en esta época se ha comprendido que el público infantil no es bobo y demanda una literatura más profunda. Los adultos del entorno procuramos evitarles dolores, como por ejemplo, la muerte, sin embargo la literatura clásica infantil está llena de huérfanos. Y Caperucita Roja viene a ser un cuento de terror que pasamos de generación a generación de lo más impunes.

¿Para escribir un libro se necesita una investigación previa?
Para escribir un libro no. Pero para escribir un buen libro necesitas la suma de los aprendizajes de una vida. Que te pueden venir por experiencias propias o ajenas y por lecturas. Somos esponjas y todo cuanto forma parte de nuestras vidas puede incorporarse inconscientemente en una obra. Ahora bien, investigar es parte del proceso de la escritura. Cualquier acción que quieras reproducir en la vida de un personaje necesita ceñirse a la verdad.

¿Te has basado en hechos de la vida real para hacer una historia?
Siempre me baso en hechos de la vida real. Siempre. Toda mi obra está de algún modo conectada a mí o a gente que he conocido. Lo que suele suceder es que convergen muchos aspectos de distinta procedencia en un mismo personaje, pero el resultado suele ser un personaje sólido y creíble. Se sostienen porque existen. No los traigo de universos paralelos. Son personas que viven o han vivido entre nosotros. Situaciones que se han presentado, aunque no sea necesariamente a mí. Aunque no creo en la inspiración, sí creo que cierta atmósfera te hace “ver” una historia. No es que haga una lista de temas a trabajar, es que las experiencias de vida, si son interesantes y tú desarrollas el instinto y la capacidad para darle forma a una historia, pueden ser muy potables.

¿El mercado y la demanda de determinados temas ¿son decisivos a la hora de escribir?
No necesariamente, porque la línea editorial de quien convertirá tu historia en un artículo de venta, es vital. Hay editoriales que se arriesgan con temas menos comunes y rompen el mercado. Lo forman y, a su tiempo, comen de él. Pero hay editoriales que se van a lo seguro: lo clásico que siempre ha funcionado y reeditan más de lo mismo. En mi caso, sé que la literatura juvenil con determinados temas funciona, se vende. Pero no tengo la predisposición natural para escribir sobre todo tipo de cosas. Mi línea es más de experiencias de la vida.

¿Cómo influye la literatura en la personalidad de niños, niñas y jóvenes?
Pues yo les digo a los “peques” que leer es como cuando un Pokémon evoluciona. Cada libro que lees va actualizándote en el sentido tecnológico del término. Que viene a ser evolución. Cambio. Mejoría. Si lees un libro malo y lo disfrutas, qué bueno. Pero si lees un libro bueno, aunque quizá menos obvio, te hará revisar los mecanismos que te hacen ser quien eres. Y te aseguro que vas a evolucionar. Si lees noticias sobre odio al extranjero, acabarás convenciéndote de lo mismo. Si lees información crítica sobre el mundo en el que vives, comprenderás la migración y sabrás que desde que la humanidad salió de África, anda rodando por el mundo. La migración es de las noticias más viejas de la historia. Pero si jamás abres un libro, todo te parecerá nuevo y el mundo que ves y vives seguirá siendo plano.

Recientemente obtuvo el Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil Aurora Tavárez Belliard con su obra “Los puentes del corazón… ¿cómo se sintió al recibirlo?
Es muy estimulante recibir el reconocimiento de gente que respetas. Y es un aliento importante para el trabajo. Lo triste es haber vivido el amargo con la desconsideración que el ministro Selman maltrató a los premiados. Así que fue un premio por el que el Ministerio me transmitió desconsideración. Tuve que manifestarme para que un Ministerio de Cultura respetara las bases de uno de los certámenes literarios más importantes del país. Y eso fue vergonzoso. El presidente Medina parece no saber que un ministerio de Cultura no se maneja como una guardia nacional. Hay que saber gestionar con artistas, que es bregar con gente que piensa y siente y gente que suele conocer lo que merece. El ministro de Cultura tiene que ejecutar sus funciones en alianza con los gestores culturales de todas las áreas habidas y por haber. Y ni siquiera para diseñar políticas culturales ha habido nunca allí una buena gestión.

A través de los premios que has recibido, ¿te han abierto puertas que pensabas estaban cerradas?
Soy agradecida por el estímulo que supone un premio. Pero cada libro ha de abrirse sus propias puertas. Que escriba un buen texto hoy no garantiza que escriba otro de la misma calidad mañana. Cada libro debe tener sus condiciones que lo hagan único. “La caja de la esperanza” es un libro que fue seleccionado entre los 80 más emblemáticos que SM ha publicado en sus 80 años en todo el mundo. Vendrán otros libros míos, pero dudo mucho que tenga la aceptación y el acierto de éste.

Afirmación
Cada vez nos orientamos a creer que en esta época se ha comprendido que el público infantil no es bobo y demanda una literatura más profunda”.

Consideración
Investigar es parte del proceso de la escritura. Cualquier acción que quieras reproducir en la vida de un personaje necesita ceñirse a la verdad”.



domingo, 26 de noviembre de 2017

Entrevista a Farah Hallal,



Farah Hallal

Nació en Salcedo. A eso le atribuye su vena revolucionaria, esas ganas de luchar para que el mundo (o su país) sea mejor. Estudió Artes Gráficas en la Universidad Pedro Henríquez Ureña pero su trabajo se ha vinculado siempre a las letras. Escritora y directora creativa en agencias publicitarias y medios de comunicación, en los que también ha fungido de correctora. Es la fundadora de la Revulú, una revista infantil por la que dio a conocer sus cuentos y poemas. Farah, a través de la escritura, persigue de manera incansable que se respeten los derechos humanos, promoviendo talleres para enseñar a leer y escribir. Ella dice que, aunque parezca una locura, se puede vivir de la escritura. Sus hijos son su mayor inspiración. Aunque ella es una niña confesa.

lunes, 6 de julio de 2015

Un adiós para mamá de Farah Hallal, premio Barco de Vapor 2014 ¡obra excepcional de nuestra literatura infantil!



"Ana, de la noche a la mañana, pierde a su mamá, no sabe cómo enfrentar la vida, se esconde, no quiere ir al colegio... Se dedica a leer y a inventar un país con su papá y su amigo Momo, un país en el que todo es posible, incluso despedirse de su mamá. Momo, por su parte, espera ansiosamente a que su madre, que se fue a Alemania, vuelva por él.

Parece ser que aprender a despedirse será la clave para que Ana y su padre, así como su amigo puedan continuar este fascinante viaje que es vivir".

Lo recomiendo.


Lecturas íntimas
Entrevistas y recomendaciones de una lectora que juega a ser periodista.


Farah Hallal: “La escritura es un refugio que siempre me salva la vida”.

"Un adiós para mamá" es el título de la más reciente novela infantil escrita por la coordinadora de la comunidad de artistas “Y también soy palabra”, Farah Hallal, quien obtuvo el premio infantil y juvenil “El Barco de Vapor” de la Fundación SM al ser considerada por el jurado como un escrito lleno de luz frente a las pérdidas.

Según el jurado tu novela está llena de esperanza, ¿cómo lograste escribirla en uno de los años más difíciles de tu vida?
La escritura es un refugio que siempre me salva la vida. Y cuando estoy en medio de tormentas, escribir permite el flujo de mis emociones y las transforma.

¿Se podría decir que “Un adiós para mamá” refleja un poco lo que viviste?
La terminé de escribir al pie de la cama de mi hija, mientras se debatía entre la vida y la muerte por un dengue hemorrágico. Aunque esto no figura en la novela, creo que esa fuerza, indispensable para superar batallas, quedó cosida en algún costado del relato.

El jurado también dice que pocas obras han conseguido tratar tanta novedad de elementos. ¿Cómo lo lograste?  
Leer la novela con mi hija, y escuchar sus opiniones, fue muy enriquecedor y nos unió de una forma especial. También lo fue someter el relato a sucesivas revisiones con una mente abierta y creativa.

¿Cuál es el motivo por el que una editorial la encontró no apta para niños?
El tema les pareció inadecuado para la edad y expresaron que la calidad literaria de los primeros capítulos mal cruzó la línea del libro de autoayuda. Lo cual, es casi cierto: es muy conmovedora porque habla de un dolor real que necesita ser curado. Entonces este libro va para quienes necesitan deshacer algunos nudos que llevan en el corazón.

¿Entonces por qué decidiste enviarla a un concurso de literatura infantil?
Lo que más seguridad me infundió fue la actitud de mi hija. “Si a ella le gustó, a otras de su edad puede gustarle”, me decía. El proceso de revisión fue intenso y en el transcurso de ese tiempo escuché con el corazón aportes de diferentes personas.

Los niños deben leerla porque… 
Les pondrá en contacto con sus laberintos interiores y les ofrecerá un mundo alternativo donde sus opiniones y necesidades serán importantes. 

Si pudieras definir esta novela en una oración, ¿cuál sería?
En “Un adiós para mamá” los ciclos de la vida ponen a prueba lo que somos, pero la magia del amor y la solidaridad se abrazan a lo que podemos llegar a ser.


Publicado por Mitri Jiménez
domingo, 13 de abril de 2014


martes, 19 de mayo de 2015

El abuelo Gastón en abril de 1965: una madeja muy bien trenzada

Presentación del libro El abuelo Gastón en abril de 1965  (Serie Roja, Ediciones SM, 2015) de la autoría de Tony Raful, Museo de las Casas Reales, 14 de mayo de 2015.

El abuelo Gastón en abril de 1965: una madeja muy bien trenzada
Por Farah Hallal

Buenas noches. Saludos especiales. Agradecimiento.
Hay catorces de mayo y catorces de mayo. Este que nos abriga y casi se despide es emblemático. Y la razón se encuentra en un fragmento del libro que nos reúne en esta ocasión El abuelo de Gastón en abril de 1965 de la autoría de nuestro Premio Nacional de Literatura (2014) Tony Raful:
El 14 de mayo de 1965, en las primeras horas de la mañana, llegó [Rafael Tomás] Fernández Domínguez[1] a la base de San Isidro e ingresó a la zona constitucionalista. Al recibirlo, el presidente Caamaño se puso de pie y le dijo: “Rafaelito, eres tú el que debe estar aquí y no yo, siéntate como presidente”. Fernández Domínguez no aceptó el ofrecimiento y dijo que no había hecho nada por la revolución, que de ahora en adelante él se ganaría los rangos en el combate. Eran dos gigantes del honor en aquella mañana histórica del día 14.
(p. 65)

Así que hoy se cumplen 50 años de la anhelada llegada al país del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez y su inmediata integración en la línea constitucional para morir con sólo 30 años el día 19 en el asalto al Palacio Nacional.  Esta fecha conmemorativa como otras de este 2015 nos ha servido como nación para reflexionar sobre este hecho histórico que marcó a toda una generación: hace unos días, en la Feria del libro, me encontré con un amigo revolucionario y le vi llorar mientras navegaba en los recuerdos del espíritu patriótico, solidario y cultural que hizo feliz una época de sangre y pesar.
Para estos 50 años de la Guerra de Abril es mucho lo que se ha debatido en los medios. Se han llevado a cabo publicaciones y reediciones. Se han realizado conversatorios. Pero ¿Y de hacerle digerir a los estudiantes estos hechos, quién se acuerda?
Tony Raful se acordó al escribir El abuelo de Gastón en abril de 1965 y hoy lo tenemos en las manos gracias a la arriesgada publicación de SM, que debo agregar siempre se arriesga con temas vivos que tienen el poder de zanjar marcando un antes y un después en el corazón de lectores jóvenes. Y Tony Raful lo hace escribiendo un texto emparentado más con la historia novelada que con la novela histórica. Y esto es importante resaltarlo porque no sólo lo hace y logra, sino que lo hace y logra de la mano de la verdad y la sencillez en el contexto de un relato muy complejo.
La verdad tiene su ciencia. Lo de la ciencia y la verdad hilvanado a un libro de literatura infantil tiene esta noche gran significado: ¿por qué a mi juicio este nuevo título se emparenta más con la historia novelada que con la novela histórica? Sobre la propiedad en el uso de estos términos hay diferencias de criterio. Valdrá la pena entonces, puesto que el sello El Barco de Vapor tiene especial impacto en el entorno escolar, tomarnos el tiempo de andar por una vereda en los campos de las definiciones.
Al analizar las novelas históricas dominicanas, el historiador Frank Moya Pons se detiene en este tema confesando, además, la falta de unicidad de criterio tanto en el debate intelectual nacional como internacional. Luego de una rigurosa reflexión, Moya Pons concluye:[2]
En la novela histórica el lector sabe que la narración que lee es inventada, aunque la época sea más o menos fielmente representada, y sabe que los hechos no ocurrieron de la manera en que dice el autor, quien también lo sabe y quien, además, no espera que el lector crea en que su narración es verdadera.
Con la historia novelada no ocurre necesariamente esto. En ella el autor pretende reconstruir imaginariamente la época, los personajes y los acontecimientos utilizando su imaginación para completar informaciones que la documentación disponible no proporciona o que la técnica historiográfica no permite reconstruir de manera más o menos objetiva. En la historia novelada el autor pretende que el lector crea que está escribiendo Historia, aunque su objetividad no pueda ser garantizada.

Por esto resalto que la verdad tiene su ciencia, su certeza indómita. En esta joya de corte histórico, que transcurre dialogada y no confunde con dos complejas líneas narrativas, el rigor histórico no permite -ni por un momento- que se dude de la veracidad de los hechos, incluyendo los novelados que toman prestada la seriedad de la narración paralela en torno a la guerra. Nombres o apodos que rescatan héroes sin nombre propio, estampas, calles, hechos de transcendencia que incluyen un valiosísimo ‘por qué de su trascendencia’ hacen de esta obra un imprescindible acompañante en la mochila y corazón del estudiante. No solo porque transmite una verdad objetiva, también porque lo hace respondiendo a inquietudes no sólo del adolescente, sino de cualquier persona sin la más mínima información que quiera realmente comprender qué sucedió de abril a septiembre del año 65. Y eso, que incluye datos referenciales de más allá y más acá.  
Adentrarse en esta lectura, de la mano del curioso Gastón y su abuelo, hará posible la comprensión de una madeja de hechos que explicarán el presente e inducirá a lectores jóvenes en el pensamiento científico y el pensamiento político.
¿Qué falta en El abuelo de Gastón… que me inclina hacia la historia novelada y no hacia la novela histórica? Falta fabulación. Sobreestimación de las partes. Manipulación histórica. Imprecisión. Pues porque sobra el rigor, la justicia, la precisión y una narración que −pese a transparentar los claros principios del narrador y su identificación “de bando”− no se contamina caricaturizando a los contrarios.  
Lo podemos apreciar, por ejemplo, en estos fragmentos desde la voz de un narrador que estaba claramente en contra de la invasión norteamericana:
(…) Cuando el presidente Johnson se enteró de que habían matado al coronel Fernández Domínguez, exclamó: “¡Oh Dios, que no me digan que lo mataron balas nuestras!”.
–¿Cómo Abuelo, cómo así?
–Johnson no durmió la noche del 19 de mayo de 1965. Eso lo escribió su mujer en un diario que llevaba, estaba preocupado porque la muerte de Fernández Domínguez arruinaría la solución o acuerdo de Puerto Rico. Johnson pidió una investigación sobre la muerte de Fernández Domínguez y cuando le dijeron que había atacado a las tropas norteamericanas, Johnson respondió que no era cierto, que Fernández Domínguez había sido ametrallado por la espalda por balas norteamericanas y que las tropas de Estados Unidos no debieron meterse en esa refriega entre dominicanos.
(pp. 68-69)

O más adelante cuando explica:

Si supieras, Gastón, que recién en nuestros días se ha venido a saber que tanto el embajador Tapley Bennett como el teniente general Bruce Palmer le mentían a Johnson.
                                                                              (p. 69)


Aunque confieso que me habría gustado conocer más sobre Gastón y su abuelo, es innegable que una doble línea narrativa intensa podría confundir a los destinatarios de esta obra recomendada para niñas y niños de 12 años en adelante, que bien podría recomendarse abiertamente para niños y niñas de 12 a 99 años, pues El abuelo de Gastón en abril de 1965 es un libro para todas las edades en el cual se narra con pasión patriótica, por medio de la voz del abuelo, la memoria de un adolescente que no participó en las luchas de sangre, pero que sí participó en las luchas de vida: vio llorar a su madre el pesar de la guerra, vio sustituir en el cielo sus chichiguas de colores por aviones de guerra, casi fue fusilado al ser detenido y confundírsele con un diestro constitucionalista en el uso del máuser. E aquí un fragmento de este testimonio que por creíble y sostenido convence en todas sus líneas.
Mis padres tenían un negocio comercial detrás de la línea de seguridad de los norteamericanos. Una tarde, mientras yo caminaba rumbo al negocio, un soldado agazapado en una esquina, con los ojos llenos de odio, me detuvo, me registró y me hizo quitarme la camisa. Ellos obligaban a uno a quitarse la camisa para verificar que no tuvieran algún “colorao” o mancha en el lado derecho del hombro, lo que confirmaba que uno había disparado con el fusil máuser. Porque el máuser, un arma muy popular en la guerra, tenía un gran alcance y un retroceso en la culata, que al disparar, oprimía el hombro y dejaba una marca. Un mes antes de abril de 1965, me caí de mi bicicleta bajando una cuesta y se me había hecho una especie de marca precisamente en la parte derecha del hombro, que todavía no había desaparecido y se notaba el rojo. Cuando el soldado vio eso, me dijo, “camine por ahí”, rumbo a un puesto de soldados donde desaparecían a los detenidos, sobre todo cuando comprobaba que tenían esa marca del fusil máuser.
(p.55)

            Y si no hubiera sido porque el abuelo -aún adolescente- se escapa de la fila de próximos fusilados, no habría contado al pequeño Gastón (ni a nosotros) sus recuerdos de infancia. Una infancia que cambió los juguetes de guerra por la guerra misma. La infancia de quien vivió dentro de la ciudad sitiada, pero invencible, que se ganó en pocos meses el respeto del mundo.
Este es un libro inspirado desde la convicción y no solo desde la convicción patriótica, sino desde la convicción de la pureza: trata con el respeto que merecen los caídos que nadie recuerda y dimensiona con la justicia que sólo ofrece la virtud, los sacrificios que hicieran tantos héroes y heroínas de todas las edades y condición social.
Para quienes nacimos en la década del 70, no fue mucho lo que quedó de abril. Quizá para mis hermanos y para mí, que fuimos acunados con “Francisco Alberto, caramba”, fue una excepción. Mi hermano, Francisco Alberto, nacido justo en el año 1973, rasgaba de niño una guitarra cantando su canción que luego cambió por otros intereses, pero que en lo personal me han marcado de gran manera.
Sin embargo, los libros de texto de la década de los 80 y principios de los 90 no contaban mucho. ¡Qué decir de la literatura! Así que considero que este título que integra la Línea Roja de El Barco de Vapor es un valioso aporte del autor que inicia en los linderos de la Literatura Infantil y lo hace por la puerta grande: la de quien no menosprecia la capacidad de los adolescentes para conocer los hechos históricos de un modo impactante y visceral.
Pero el libro es mucho más: ofrece pasajes de pura poesía, acerca a generaciones que en la realidad social dominicana aparentan estar desconectadas, apela al recurso de la oralidad, ofrece una imagen de un adolescente curioso sin estereotipar un modelo porque la novela nace de la conversación y estimula la conversación fomentando la investigación viva: aquella testimonial y admirable que le da un toque mágico en una etapa tan efervescente: la adolescencia.
Para finalizar recordaré un pasaje del libro que cuenta que Caamaño se dirige a un hospital para verificar el estado de salud de uno de tantos niños heridos por balas norteamericanas. El niño le recibe muy contento y le pregunta a Caamaño: “¿Dígame, coronel, estamos ganando la guerra?”. Pues la puesta en circulación de El abuelo de Gastón en abril de 1965 nos demuestra, y se lo digo a ese pequeño niño esté donde esté, que  sí,  que estamos ganando la guerra. Este libro nos demuestra que seguimos peleando desde la escuela, desde la cultura, desde la memoria y no sólo desde  las balas.
Muchas gracias




[1] “Fernández Domínguez pasó a ser el hombre militar d confianza del profesor Juan Bosch en su gobierno de siete meses, fue sacado diplomáticamente dl país, después del fatídico golpe de estado a Juan Bosch, conspiró a favor de la vuelta a la constitucionalidad sin elecciones, organizó los aprestos para la revolución del año 1965, logró volver al país l 14 de mayo del 1965 y murió en el intento de rescatar el palacio nacional a favor del pueblo el 19 de mayo del 1965, hacen hoy 49 años”. MATOS PEÑA, José Antonio. “Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez”. Publicación digital de www.dominicano.com d/f 20 de mayo de 2014. Consultado en: http://www.dominicanoahora.com/opinion/columnistas/28729-coronel-rafael-tomas-fernandez-dominguez.html el 10 de mayo de 2015.
[2] PONS MOYA, Frank. “Novela histórica e historia novelada”, Sección Lecturas, Diario Libre, 4 de julio de 2009, consultado el 12 de mayo de 2015 en: http://www.diariolibre.com/noticias/2009/07/04/i206150_novela-histrica-historia-novelada.html 

jueves, 29 de mayo de 2014

lunes, 17 de febrero de 2014

FARAH HALLAL CONQUISTA PREMIO BARCO DE VAPOR

Las poetas y escritoras Farah Hallal y Ángela Hernández. Farah acaba de recibir el 6to. Premio de Literatura Infantil y Juvenil EL BARCO DE VAPOR con su novela UN ADIÓS PARA MAMÁ. ¡FELICIDADES!

http://www.ediciones-sm.com.do/ver_noticia.aspx?id=38832

miércoles, 20 de julio de 2011

Farah, la que hizo el REVULÚ



Farah Hallal
Esta hermosa joven a quien he conocido primero como poeta y escritora, llevó a cabo en años recientes un proyecto titulado REVULÚ. Recuerdo que en uno de mis viajes, topé con un ejemplar y pensé que era un producto extranjero (los que han vivido el progreso editorial desde los 70 para acá, me entenderán). Realmente no me preocupé por verlo minuciosamente y ciertamente no podía. Ahora confirmo que es Farah la autora de esa revista dirigida a niños que estuvo circulando un tiempo, pero cesó por lo difícil que es sostener una revista de semejante calidad. De lo que no hay duda es de que se ha ganado un lugar imperecedero por su buena hechura y digno contenido. Felicitamos a Farah por ese proyecto tan lindo y no soltamos la esperanza de que pueda reeditarlo en el futuro con apoyo de los sectores educativos del país.

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