Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Toral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Toral. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Discurso de Juan Carlos Toral en inauguración de la Sexta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil SDQ 2026

 

Muy buenas tardes

Escritores, ilustradores, editores, docentes, bibliotecarios, familias, invitados internacionales y, de manera muy especial, queridos niñas, niños y jóvenes:

Bienvenidos a la sexta edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Cada vez que abrimos las puertas de esta Feria, sucede algo extraordinario: abrimos miles de puertas invisibles.

Las puertas que viven dentro de los libros.

Una puerta puede llevarnos a un bosque encantado, a una ciudad que todavía no existe, al fondo del mar o a una galaxia lejana. Puede llevarnos al pasado, al futuro o, quizás más importante, hacia nosotros mismos.

Porque leer es mucho más que comprender palabras.


Leer es imaginar.

Y hoy quisiera que habláramos precisamente de eso: de la imaginación.

Pero quisiera hacerlo desde una realidad que no podemos ignorar.

Hace apenas unos días conocimos los resultados de PISA 2025.

Y los números nos obligan a detenernos.

En la República Dominicana, solamente el 23 por ciento de nuestros estudiantes de 15 años alcanza al menos el nivel básico de competencia lectora.

Eso significa que detrás de las estadísticas hay demasiados jóvenes para quienes comprender un texto, identificar su idea principal, relacionar información y reflexionar sobre lo leído sigue siendo una dificultad.

Y no podemos mirar ese dato como una cifra más.

Hay una familia.

Hay un maestro.

Hay una historia.

Hay una posibilidad de futuro.

Es verdad que nuestro país ha avanzado en algunas áreas y que PISA también registra progresos que debemos reconocer.

Pero en lectura tenemos una deuda enorme.

Y quizás debemos atrevernos a decir algo que muchas familias, educadores y personas que trabajamos por la infancia hemos sentido alguna vez:

a veces no sabemos qué hacer.

Tenemos más tecnología que nunca.

Más información que nunca.

Más pantallas.

Más plataformas.

Más herramientas.

Y, sin embargo, a veces nos sentimos desorientados frente a nuestros propios niños.

Nos preguntamos cómo lograr que lean.

Cómo conseguir que presten atención.

Cómo apartarlos por un momento de una pantalla.

Cómo enseñarles a conversar.

Cómo acompañarlos sin controlar cada minuto de sus vidas.

Cómo prepararlos para un futuro que nosotros mismos apenas alcanzamos a comprender.

Y ahora aparece una nueva pregunta:

¿qué hacemos con la inteligencia artificial?

PISA 2025 nos ofrece un dato revelador.

La mitad de los estudiantes dominicanos de 15 años dice utilizar chatbots de inteligenica artificial al menos una vez por semana para aprender.

El 40 por ciento los utiliza para resumir textos que debía leer.

Y el 36 por ciento, para redactar trabajos escritos.

Pensemos por un instante en lo que eso significa.

Estamos ante una generación que tiene a su alcance una herramienta capaz de leer por ella, resumir por ella, escribir por ella y responder por ella.

Precisamente cuando todavía estamos luchando para que aprenda a leer profundamente, a escribir con claridad y a construir sus propias respuestas.

Entonces la pregunta ya no es si estamos a favor o en contra de la inteligencia artificial.

Esa discusión probablemente llega tarde.

La inteligencia artificial ya está aquí.


La verdadera pregunta es otra:

¿qué capacidades humanas no estamos dispuestos a entregar?

Yo diría que hay algunas irrenunciables.

La capacidad de leer.

La capacidad de escribir.

La capacidad de hablar y escuchar.

La capacidad de pensar críticamente.

Y la capacidad de imaginar.

Porque la inteligencia artificial puede ayudarnos a encontrar respuestas, pero somos nosotros quienes debemos aprender a formular las preguntas.

Puede resumir un libro.

Pero no puede vivir por un niño la experiencia de descubrirlo.

Puede producir un texto.

Pero no puede sustituir el proceso mediante el cual un joven busca una palabra, se equivoca, vuelve a empezar y finalmente descubre su propia voz.

Puedes generar una imagen extraordinaria en segundos.

Pero tambièn tiene que ser capaz de imaginar primero aquello que todavía no existe.

Y por eso, paradójicamente, cuanto más poderosa se vuelve la inteligencia artificial, más urgente se vuelve nuestra humanidad.

Antes de que existieran los libros, existieron las voces.

Alguien contó una historia alrededor del fuego.

Alguien escuchó.

Alguien recordó.

Y alguien volvió a contarla.

Así viajaron durante siglos nuestros relatos, nuestras leyendas, nuestros miedos, nuestras esperanzas y nuestra memoria.

La palabra hablada nos enseñó que una historia puede unir a una comunidad.

Después aprendimos a escribir.

Y entonces las palabras pudieron atravesar el tiempo.

Y aprendimos a leer.

Pero leer nunca fue solamente reconocer letras.

Cuando un niño lee: «Había una vez un castillo en lo alto de una montaña», sucede algo que ninguna pantalla puede mostrar exactamente.

Porque ese castillo no es igual para todos.

Cada lector construye el suyo.

Uno imagina torres enormes. Otro, ventanas diminutas.

Alguien ve una montaña cubierta de nieve. Otro la imagina rodeada de nubes.

Eso es la imaginación.

El escritor entrega palabras.

El lector termina de construir el mundo.

Por eso la lectura es uno de los ejercicios más poderosos de libertad que podemos ofrecer a nuestros niños.

Y quizás ahí tengamos una primera respuesta a esa sensación de no saber qué hacer.

Volvamos a lo esencial.

Leamos con ellos.

Conversemos con ellos.

Escuchémoslos.

Dejemos que nos cuenten historias.

Permitámosles aburrirse.

Hagamos preguntas para las cuales la inteligencia artificial no tenga una única respuesta.

«¿Tú qué piensas?»

«¿Por qué?»

«¿Qué habrías hecho tú?»

«¿Cómo terminarías esta historia?»

«¿Qué mundo te gustaría inventar?»

Tal vez no tengamos todas las respuestas sobre cómo educar a una generación que crecerá rodeada de inteligencia artificial.

Pero sí sabemos algo:

un niño que lee, piensa.

Un niño que escribe, construye su voz.

Un niño que conversa, aprende a escuchar al otro.

Y un niño que imagina descubre que la realidad no es el límite de lo posible.

Eso es lo que defendemos cuando defendemos los libros.

No estamos defendiendo un objeto de papel frente a una pantalla.

Estamos defendiendo capacidades humanas.

Estamos defendiendo el derecho de nuestros niños a construir pensamiento propio.

La gran alfabetización de nuestro tiempo ya no consiste solamente en aprender a leer y escribir.

También necesitamos aprender a pensar frente a la tecnología.

Nuestros niños tendrán que preguntarse:

¿De dónde viene esta información?

¿Es verdadera?

¿Quién la creó?

¿Puedo confiar en ella?

¿Existe otra perspectiva?

¿Estoy de acuerdo?

Y, sobre todo:

¿Qué pienso yo?

Porque educar en tiempos de inteligencia artificial no puede significar enseñar a nuestros niños a competir con las máquinas.

No necesitamos niños que intenten convertirse en máquinas más rápida.

Necesitamos niños profundamente humanos.

Curiosos.

Creativos.

Sensibles.

Capaces de escuchar.

Capaces de disentir con respeto.

Capaces de imaginar aquello que todavía no existe.

Capaces de utilizar la tecnología sin entregar a la tecnología la responsabilidad de pensar por ellos.

Y en esto tampoco podemos dejar solos a los maestros.

Ni podemos dejar solas a las familias.


PISA 2025 nos entrega otro dato que debería hacernos pensar:

en nuestro país disminuyó considerablemente la proporción de jóvenes que dice conversar semanalmente con sus padres sobre lo que ocurre en la escuela.

Quizás parte de la respuesta no sea tecnológica.

Quizás parte de la respuesta sea profundamente antigua.

Sentarnos juntos.

Preguntar.

Escuchar.

Contarnos el día.

Leer una historia.

Discutir una idea.

Mirarnos a los ojos.


Porque nuestros niños no necesitan solamente mejores dispositivos.

Necesitan mejores conversaciones.

Necesitan adultos presentes.

Necesitan maestros acompañados.

Necesita libros.

Necesitan espacios seguros para preguntar y equivocarse.

Y necesitan tiempo.

Tiempo para leer.

Tiempo para conversar.

Tiempo para aburrirse.

Tiempo para jugar.

Tiempo para imaginar.

Por eso necesitamos espacios como esta Feria.

Una Feria del Libro Infantil y Juvenil no es solamente un lugar donde se exhiben y se venden libros.

Es un territorio para la imaginación.

Durante estos días queremos que nuestros niños conozcan escritores e ilustradores.

Que escuchen historias.

Que inventen personajes.

Que escriban.

Que dibujen.

Que conversen.

Que hagan preguntas.

Que descubran nuevas tecnologías.

Que experimenten con la inteligencia artificial.

Pero, sobre todo, queremos que comprendan algo:

la tecnología más poderosa sigue estando dentro de ellos.

Es su capacidad de imaginar.

Porque antes de cada gran creación humana hubo alguien que imaginó algo que no existía.

Antes del avión, alguien imaginó que podíamos volar.

Antes de viajar al espacio, alguien miró la Luna y se preguntó si algún día podríamos llegar hasta ella.

Antes de cada novela hubo una página en blanco.

Antes de cada descubrimiento hubo una pregunta.

Y antes de cada futuro hay una imaginación capaz de soñarlo.

Queridos niños y jóvenes:

No tengan miedo de preguntar.

No tengan miedo de inventar.

No tengan miedo de escribir una historia extraña, de dibujar un mundo imposible, de cambiar el final de un cuento o de levantar la mano para decir: «Yo lo veo de esta manera».

Lean mucho.

Pero también conversen sobre lo que leen.

Escriban.

Cuenten historias.

Escuchen las historias de sus abuelos, de sus familias, de sus comunidades.

Pregunten a la inteligencia artificial, sí.

Pero pregúntense también a ustedes mismos.

Y nunca permitan que ninguna tecnología imagine todo por ustedes.

Esta sexta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil quiere celebrar justamente ese encuentro.

El encuentro entre la palabra que heredamos y la tecnología que estamos construyendo.

Entre el libro y la pantalla.

Entre la voz y el algoritmo.

Entre la memoria y el futuro.

No tenemos que elegir entre libros y tecnología.

Tenemos que enseñar a las nuevas generaciones a habitar ambos mundos con inteligencia, sensibilidad y libertad.

Que la inteligencia artificial amplíe nuestras posibilidades.

Que la lectura amplíe nuestra mirada.

Que la escritura nos ayude a encontrar nuestra voz.

Que la oralidad nos permita encontrarnos con los demás.

Y que la imaginación siga siendo ese lugar infinito donde todo puede comenzar.

Hoy abrimos una Feria.

Pero quisiera pensar que hacemos algo más.

Abrimos miles de libros.

Miles de conversaciones.

Miles de preguntas.

Y, con ellas, miles de futuros posibles.

Porque cada niño que descubre el placer de leer descubre tambièn que el mundo puede ser diferente.

Cada niño que aprende a escribir descubre que puede dejar su propia huella en él.

Cada niño que aprende a expresar y defender sus ideas descubre el poder de su voz.

Y cada niño que conserva intacta su capacidad de imaginar descubre que el futuro no es solamente algo que llega.

El futuro también es algo que podemos crear.

Tal vez hoy no tengamos todas las respuestas.

Pero no estamos condenados a la desesperanza.

Tenemos algo mucho más poderoso:

tenemos la posibilidad de volver a mirar a nuestros niños, escucharlos y acompañarlos.

Y tenemos una decisión que tomar como sociedad: que ninguna niña y ningún niño crezca creyendo que pensar es algo que puede hacer otro por él.

Que esta Feria sea, entonces, una gran invitación:

A leer para comprender.

A escribir para crear.

A hablar para encontrarnos.

A utilizar la inteligencia artificial para ampliar nuestras posibilidades, nunca para reducir nuestra capacidad de pensar.

Y, sobre todo, a imaginar.

Porque si conseguimos que nuestros niños sigan imaginando, seguirán preguntando.

Si siguen preguntando, seguirán aprendiendo.

Y si siguen aprendiendo, todavía podemos construir con ellos

un futuro extraordinario.

Bienvenidos a la Feria.

Bienvenidos a los libros.

Bienvenidos a las historias.

Y bienvenidos a ese territorio extraordinario donde comienza el futuro posible:

la imaginación.

Muchas gracias.

 


Dr. Juan Carlos Toral

VI Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Agora Mall 2026

 

 

martes, 17 de mayo de 2022

Octavio y Baltasar, libro para niños del doctor Juan Carlos Toral


    El día final de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil 2022, celebrada en Ágora Mall, (del 10 al 15 de mayo), alcancé a comprar este libro del ideólogo y organizador de la FILIJ, quien ha fundado su propio sello editorial: Ediciones Toral que como quien no quiere la cosa, va por más de 19 títulos propios y ajenos al admirado doctor Toral.
    Octavio y Baltasar está lleno de nostalgia. No es una fábula y sin embargo, casi personifica a dos gigantes que sienten y respiran; se comunican a su modo y existen para que podamos existir.
    Octavio y Baltasar fueron bautizados por alguien. Probablemente uno de esos seres especiales que han pasado por este mundo, como Sir Robert Hermann Schomburgk, discípulo de Alexander von Humboldt, dos que también como quien no quiere la cosa, vinieron, miraron y supieron más de América que muchos nativos inocentes, que nacemos, crecemos, nos multiplicamos y morimos sin apreciar las maravillas que nos rodean, sin valorizar en esta vida la grandeza de nuestra tierra.
    Octavio y Baltasar son el hogar de un niño tímido que como yo, prefería la soledad a la estruendosa compañía de los hiperactivos (todos los que se mueven demasiado y hablan demasiado, según yo).
    Octavio y Baltasar está narrado en primera persona, el recurso más efectivo de los escritores pero también el más difícil porque tiene sus trucos (no es casual que lo utilicen tanto los religiosos para ganar adeptos).
    Octavio y Baltasar dice mucho en pocas palabras con el poder de no ser obvio, porque la literatura que llama al pan pan y al vino vino, realmente no es literatura, es hablar por hablar y está dirigida a los insensibles que no saben de metáforas o metonimias ni tienen recursos. Por suerte, los niños sí saben de tropos y símiles, a Dios las gracias.
    Octavio y Baltasar dieron sus cientos de años para ayudar a respirar a muchos pero en particular crearon un lazo emocional imperecedero en el alma de un niño solitario que supo que ellos movían sus ramas tan solo al escuchar su voz, rendido ante la emoción del descubrimiento de comunicarse sin palabras.
Juan Carlos Toral y Omar Aranda en la presentación

    Octavio y Baltasar, acompaña el discurso del Dr. Toral con el discurso visual de Omar Aranda, nacido en Argentina, quien dice cosas lindas como: «...intento aprender todos los días algo más y siempre me sorprende». Él capta el “vuelo” del amigo de Octavio y Baltasar con la mezcla de niño-adulto que perdura en esta obra para siempre.
    Octavio y Baltasar es una magnífica herramienta literaria para abrir el diálogo con los niños sobre la protección a la naturaleza, el efecto de la urbanización, la necesidad de no escupir el agua que tomamos, la imperiosa prioridad de tomar conciencia porque estamos destruyendo un planeta que lo único que ha hecho es darnos vida a costa de la suya.
    Octavio y Baltasar está dedicado a los hijos de Juan Carlos Toral y de Omar Aranda y en ellos, a todos los niños del mundo que un día serán adultos sensibles como los árboles de caoba, pero que aún son capaces de construir un castillo entre las ramas de los árboles.
©Leibi Ng
Octavio y Baltasar
©2019. Juan Carlos Toral
Ilustraciones: Omar Aranda.
Dirección editorial: Joel Rivas
ISBN: 978-0201-3796-2-4

jueves, 13 de junio de 2019

Anuncian 1ra. Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Santo Domingo

Dr. Juan Carlos Toral, presidente de Ediciones Toral

El evento se desarrollará en Ágora Mall, del 25 al 29 de septiembre de 2019. Contará con expositores locales, latinoamericanos y españoles
Ediciones Toral y LeaRD, entidades que promueven la lectura desde la edad temprana, anunciaron la celebración de la primera edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Santo Domingo (FEILIJ), que se desarrollará en Ágora Mall del 25 al 29 de septiembre de 2019.
El anuncio se realizó en una conferencia de prensa junto a algunos de los expositores confirmados y los patrocinadores principales del evento entre ellos Nestlé Nutrition, Banco Popular, Laboratorio de Referencia, entre otros.

Rocío Sánchez, gerente de mercadeo Agora Mall

«Para Ágora Mall es un privilegio ser la sede de la primera edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FEILIJ). Nuestro centro comercial es un espacio dedicado a la familia y ofrece opciones, no solo de entretenimiento para todos sus miembros, sino también acciones que impactan en la formación integral de los mismos. La lectura es un pilar fundamental y se trata de estimular a niños y adolescentes», expresó Rocío Sánchez, gerente de mercadeo del esta gran superficie.
«Crecer leyendo no debería ser un privilegio, sino la norma que acompañe el desarrollo de nuestros hijos, razón por la que acogemos y felicitamos esta iniciativa de Ediciones Toral y LeaRD, que contribuirá a acercar el libro a ese segmento de la sociedad, tan importante para la construcción del futuro de la nación», enfatizó Sánchez.


«En República Dominicana, los libros infantiles y juveniles no están al alcance de los lectores. Hemos querido organizar la 1ra. Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, para que el público conozca la importancia de los libros en el desarrollo del ser humano e incentivar a todo nivel la disponibilidad a su alcance. Ediciones Toral y LeaRD están enfocados en el estímulo de la lectura en la infancia dominicana, con programas para aplicar desde los seis meses hasta los 5 años», explicó Juan Carlos Toral, presidente de Ediciones Toral.

Anya Damirón

«Entre los beneficios de la literatura infantil y juvenil podemos mencionar que los niños desde temprana edad se familiarizan con el vocabulario, la escritura, la buena dicción y la ortografía. Igual se construye un pensamiento crítico; la comunicación y expresividad fluyen y las dificultades de aprendizaje son casi nulas. Todos sabemos que leer es bueno, tanto para grandes como para chicos, pero la literatura infantil y juvenil cumple un rol en el crecimiento físico e intelectual de la infancia. Es importante en edad temprana ya que contribuye al desarrollo social, emocional y cognitivo», finalizó Toral, quien es médico pediatra y escritor.

El Dr. Juan Carlos Toral, ofrece declaraciones a los medios.

La FILIJ se extenderá del miércoles 25 al domingo 29 de septiembre. Contará con destacados conferencistas, escritores e ilustradores. Hay en agenda unas 25 conferencias para padres, educadores, gestores culturales y público en general. Participarán casas editoriales y libreros de Latinoamérica y España, así como de nuestro país.
Esther Amaro, abrazó el oficio de cuentacuentos junto a Yuan Fuei Liao. Yina Guerrero, magnífica escritora que ha orientado sus primeras creaciones a la literatura de contenido social.

Birmar Galán y su esposa. Galán es escritor, editor, educador.




En la FILIJ se pondrá a circular la primera guía de LIBROS RECOMENDADOS 2019-2020, que en lo adelante será editada anualmente para facilitar a padres y profesores, los libros a escoger desde una visión profesional.
La 1ra. Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Santo Domingo, FILIJ, será un enorme festejo de la literatura que contribuirá a alcanzar la meta de nuestra sociedad:
¡QUÉ NINGÚN NIÑO DOMINICANO SE VAYA A LA CAMA SIN LEER!

Juan Carlos Toral y Leibi Ng

Juan Carlos Toral y Carlos Correa Kalaf

Juan Carlos Toral habla sobre FILIJ

Los escritores Yuan Fuei Liao, Yina Guerrero, Anya Damirón, Carmen Esteva de Marranzini, Juan Carlos Toral y Leibi Ng


lunes, 28 de mayo de 2018

¿Cómo vuelan las ciguapas? por Leibi Ng

Portada
De pronto se me han juntado las tierras y no solo mientras duermo. De pronto reafirmo que nada me es ajeno. Europa llegó a América hace 526 años (oficialmente), pero ahora sí que se armó el muñeco que da vida a los sueños en la tierra quisqueyana.
Y basta un cuento: ¡Adela ya sabe volar! Y basta un autor: Dr. Juan Carlos Toral.. Y basta un ilustrador: Pablo Pino (sí, el mismo de Anya Damirón). Y basta una editorial: Ediciones Toral. Y basta un Director Editorial: Bismar Galán… Todo junto es:

¡Adela ya sabe volar! 

Un cuento inteligente que trata a los niños como a seres inteligentes. Respeta su sabiduría. Les sirve un espléndido menú de conceptos para conocer y disfrutar junto a los padres, a los maestros, a los tíos... Cumple con todas las reglas para una larga vida como historia para niños de todas las edades (para los esquemáticos: mayores de 6 hasta los 100).
Toral une con lucidez el mito de la ciguapa con la dulce tradición de Alicia en el país de las Maravillas, con la alquimia renacentista, con el mundo de las hadas y las creencias criollas... Y sin duda se eleva alto en la literatura infantil dominicana.
Los personajes, especialmente el señor Raúl, son evocadores de la sed de sabiduría y el dominio de la naturaleza que floreció desde el alto Medioevo hasta el Renacimiento. Camilo, el gato es un buscador de extraños ingredientes necesarios para pociones mágicas, lo que hace pensar que es un conocedor de las yerbas del bosque (que no deja de recordarnos al Gato de Cheshire). Joaquín, es un omo (gnomo adaptado al Caribe y tierras americanas) que se enorgullece de estar a cargo de los oficios de la casa y encima es panadero y hace postres por vocación (con lo que me recuerda al elfo Dobby de Harry Potter); y…
Adela, la princesa de las ciguapas con sus hermosos botines victorianos

¡Llegó la monarquía a la Española!

¡Adela es la princesa de las ciguapas! Como toda princesa, es caprichosa y se empeñó en volar. ¿Pero cómo vuela una ciguapa? ¿Cómo coge carrerilla para elevarse como los aviones, con esos pies al revés?
Adela ha sido llevada por su madre Hortensia al reino Mágico de las Animitas y es aquí donde como extranjera que no vuela, la dotan de polvos mágicos que sí le permiten flotar y moverse por el espacio y en eso estaba cuando una fuerte tormenta sacude el globo en el que viajaba y ella cae a tierra, cual Alicia en el agujero, pero en lugar de un conejo ¡la encuentra Camilo, el gato!


“Criaturas Fantásticas del Caribe”

Juan Carlos Toral saca de su sombrero de mago-escritor a Don Pedro José Alberizo, autor de “Criaturas Fantásticas del Caribe”, publicado en Santo Domingo en 1878, “la fuente” que valida como seres fantásticos a las animitas, a los nanos y a los omos.
En el mundo mitológico dominicano, las luciérnagas o cocuyos, (llamadas nimitas o animitas por nuestros campesinos), son vistas como un fenómeno misterioso. En grupo, ellas forman luces nocturnas en movimiento que en medio de la oscura noche dan alas a la imaginación. Individualmente, una pequeña luz que revolotea cercana está asociada a las almas de nuestros seres queridos que han muerto y que desean decirnos algo antes de alejarse o sólo reconfortarnos con su presencia. Siempre pueden ser mensajeros de Dios como las mariposas, ¿quién lo sabe? Ahora, sabemos que también son el reino de las ciguapas que quieren volar y vuelan, con o sin polvos mágicos.

El señor Raúl, símbolo de la búsqueda del conocimiento y quien da la clave para que Adela vuele

Estoy muy feliz y agradecida de tener noticias del Dr. Juan Carlos Toral. Veo en él a un humanista, un ser noble y culto que ha mirado a la literatura infantil y juvenil como un medio para soltar las animitas de su alma, su búsqueda, sus encuentros o hallazgos; sus aprendizajes, sus conocimientos... Lo hace con originalidad, con su propia voz, con la economía de palabras precisa y el aporte a su cultura local y universal, porque se siente que él tiene un universo entero para regalarnos.

RECOMIENDO ESTE LIBRO♥de venta en Cuesta, Centro del Libro.
¡ADELA YA SABE VOLAR!
Juan Carlos Toral
Ilustraciones Pablo Pino
Ediciones Toral.
Dirección editorial: Bismar Galán
ISBN: 978-9945-8783-4-9
Impreso en República Dominicana
por Serigraf, S. A.


Rosa Francia Esquea nos regala su «DIÁLOGO VISUAL», POEMAS Y FOTOGRAFÍAS ARTÍSTICAS

  ISBN 978-9945-30-094-9 «Diálogo visual» Autor:Esquea, Rosa Francia Editorial:Simó, Eric Materia:Poesía Dominicana Público objetivo:General...