jueves, 22 de octubre de 2026

Rosa Francia Esquea nos regala su «DIÁLOGO VISUAL», POEMAS Y FOTOGRAFÍAS ARTÍSTICAS

 



ISBN 978-9945-30-094-9

«Diálogo visual»

Autor:Esquea, Rosa Francia

Editorial:Simó, Eric

Materia:Poesía Dominicana

Público objetivo:General

Publicado:2025-12-19

Número de edición:1

Número de páginas:64

Tamaño:7x9cm.

Precio:$500

Encuadernación:Tapa blanda o rústica

Soporte:Impreso

Idioma:Español

Reseña

Nuevamente estamos ante un libro de poemas de la escritora Rosa Francia Esquea, esta vez, acompañado por fotografías tomadas por la propia autora.

La obra reúne textos breves que, con lenguaje directo y poético, recorren lo cotidiano, demostrando que la poesía también habita en lo simple.

La voz de Rosa Francia, sensible y observadora, convierte los detalles en un deleite, empleando metáforas sencillas y efectivas, como en «Pavo real» cuyos colores son «puntos luminosos que semejan estrellas…» para revelar lo esencial en cada imagen. A veces, el enfoque se torna más cercano al describir emociones humanas y reflexiones personales. Las fotografías, realistas y complementarias, refuerzan el sentido de cada poema.

La autora celebra la inocencia y la belleza del entorno: desde la pureza del agua en «Agua» «limpia, pura, transparente…» hasta el homenaje patriótico de «Altar de la Patria» tema recurrente en su obra. El tono se vuelve íntimo en «Estela» donde un amor desvanecido persiste en la memoria; y se muestra sereno en «Gatita en el esquinero». En «Inés, la vendedora de flores» resalta la alegría de vivir, mientras que «Junior David» y «La felicidad» retratan la ternura de la infancia. Por su parte «Bidones» es el testigo mudo de que el tiempo todo lo cambia.

En conjunto, el libro Diálogo visual de Rosa Francia Esquea es una mirada emotiva a la identidad, la memoria y la naturaleza de la República Dominicana, contada con sencillez, sensibilidad y poesía.

Dulce Elvira De los Santos

Rosa Francia Esquea

Nació en El Pino, La Vega. Es periodista y autora de alrededor de una docena de libros de literatura para infantes, algunos de los cuales han sido galardonados. Con dibujos de la joven Sofía Betancourt Hernández, escribió «Pinceladas y versos», aprobado como libro de lectura del nivel básico del Ministerio de Educación. Durante 12 años fue editora de la revista infantil Tinmarín, del periódico HOY, desde donde desarrolló una labor sistemática a favor de la educación, la cultura y la formación en valores de los niños y niñas. En la actualidad se dedica a llevar entretenimiento y despertar la curiosidad y el entusiasmo por la literatura en la gente menuda a través de la escritura, encuentros y otras actividades afines.

La peculiaridad de «Diálogo visual» está dada por su factura dual: poemas y fotografías de la misma autora, uniendo sentimiento y comunicación en fuerte mutual.

Como ejemplo:


Pájaro bobo me visita

Pero ¡qué grata visita
llegó esta hermosa mañana!
casi se pierde de vista
semioculto entre las ramas.

¡Cuidado quien se acerca!
porque es muy ecurridizo
extiene sus alas, vuela,
dice adiós sin previo aviso.

Pero ¿usted no se percata
que él sabe de camuflaje?
¡si se confunden la mata
y el color de su plumaje!

De la fauna de Quisqueya
el pájaro bobo es parte
y, como la cigua palmera
dejémosle que nos cante.

Rosa Francia Esquea



lunes, 19 de octubre de 2026

'Lita y la estrella', de Nathaly Pérez Santana, por Karina Castillo

 

'Lita y la estrella', de Nathaly Pérez Santana


«De pronto, la pequeña encontró una estrella de mar en la arena. Lita la tomó y pidió ayuda a su papá, para ponerla en su lugar.». Karina Castillo


Tú, sólo tú, tendrás estrellas que saben reír. Antoine de Saint-Exupéry


En el cuento titulado Lita y la estrella, su autora, la educadora y escritora Nathaly Pérez Santana hace un recorrido, contando desde el corazón, hasta alcanzar una estrella. 

En su obra, nos habla de Lita, una niña que, junto a su padre, se encontraba a la orilla del mar. Mientras este pescaba, la pequeña se encargaba de explorar y jugar con el vaivén de las olas de fondo. 

De pronto, la pequeña encontró una estrella de mar en la arena. Lita la tomó y pidió ayuda a su papá, para ponerla en su lugar. Este le dijo que tenía que devolverla al mar, ya que era allí adonde pertenecía. Ella, confundida e inquieta, pensaba que esa estrella había caído del cielo. 

La autora usa un vocabulario sencillo y, con un estilo narrativo fluido y ameno, mantiene la atención del lector de principio a fin. 

La protagonista de esta historia amaba los animales y trataba de ayudarlos, construyendo castillos de arena para aquellos que, según ella, no tenían hogar, como los caracoles y los cangrejos. Igualmente, Lita insistía en salvar, a su manera, a la estrella de mar. La trama da un giro fantástico, cuando la estrella le habla a la niña, diciéndole que el mar era su hogar: 

"no quiero ir al firmamento, mi lugar está aquí " 

Nathaly Pérez, con candor y un buen manejo de la imaginación, nos cuenta cómo Lita se hace amiga de la estrella de mar y de una tortuga carey, y descubre que no solo hay estrellas en el cielo. 

Los valores de la empatía, identidad y aceptación están plasmados en toda la historia. Antes que moralizar o enseñar, los lectores son invitados, junto al personaje principal, a conocer los eventos y demás personajes, permitiendo que la historia misma cumpla su función de contar. Igualmente, la curiosidad es celebrada como motor principal del descubrimiento. 

Esta obra contiene elementos de geografía y fauna dominicana, mostrando respeto por la naturaleza y las distintas formas de vida. Pero también, en esa combinación de realidad y fantasía, a través de diálogos entre los animales y la protagonista, invita al lector a pensar sus propias historias. 

Escribir para niños, implica contar con empatía y generosidad. Podemos apreciar cómo Nathaly Pérez, con el simbolismo de una estrella, muestra estos valores, buscando conectar con las mentes de los pequeños lectores y servirles a través de la palabra. 

Este cuento, creado por una maestra con corazón de niña, ha sido pensado y creado como lectora, demostrando el impacto que se logra, cuando se escribe de esta forma.

Lita y la estrella constituye una invitación a promover la literatura infantil, visualizando ese niño o niña interior que todos tenemos dentro, donde la fantasía, la imaginación y los sueños son posibles, y a unirnos a través del maravilloso mundo de las historias.

 

Nathaly Pérez

Lita y la estrella. Ilustraciones de Estéfani Tito rubio

 

Nathaly Pérez Santana con los visitantes de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN: https://acento.com.do/cultura/lita-y-la-estrella-de-nathaly-perez-santana-9771288.html


miércoles, 16 de septiembre de 2026

Discurso de Juan Carlos Toral en inauguración de la Sexta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil SDQ 2026

 

Muy buenas tardes

Escritores, ilustradores, editores, docentes, bibliotecarios, familias, invitados internacionales y, de manera muy especial, queridos niñas, niños y jóvenes:

Bienvenidos a la sexta edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.

Cada vez que abrimos las puertas de esta Feria, sucede algo extraordinario: abrimos miles de puertas invisibles.

Las puertas que viven dentro de los libros.

Una puerta puede llevarnos a un bosque encantado, a una ciudad que todavía no existe, al fondo del mar o a una galaxia lejana. Puede llevarnos al pasado, al futuro o, quizás más importante, hacia nosotros mismos.

Porque leer es mucho más que comprender palabras.


Leer es imaginar.

Y hoy quisiera que habláramos precisamente de eso: de la imaginación.

Pero quisiera hacerlo desde una realidad que no podemos ignorar.

Hace apenas unos días conocimos los resultados de PISA 2025.

Y los números nos obligan a detenernos.

En la República Dominicana, solamente el 23 por ciento de nuestros estudiantes de 15 años alcanza al menos el nivel básico de competencia lectora.

Eso significa que detrás de las estadísticas hay demasiados jóvenes para quienes comprender un texto, identificar su idea principal, relacionar información y reflexionar sobre lo leído sigue siendo una dificultad.

Y no podemos mirar ese dato como una cifra más.

Hay una familia.

Hay un maestro.

Hay una historia.

Hay una posibilidad de futuro.

Es verdad que nuestro país ha avanzado en algunas áreas y que PISA también registra progresos que debemos reconocer.

Pero en lectura tenemos una deuda enorme.

Y quizás debemos atrevernos a decir algo que muchas familias, educadores y personas que trabajamos por la infancia hemos sentido alguna vez:

a veces no sabemos qué hacer.

Tenemos más tecnología que nunca.

Más información que nunca.

Más pantallas.

Más plataformas.

Más herramientas.

Y, sin embargo, a veces nos sentimos desorientados frente a nuestros propios niños.

Nos preguntamos cómo lograr que lean.

Cómo conseguir que presten atención.

Cómo apartarlos por un momento de una pantalla.

Cómo enseñarles a conversar.

Cómo acompañarlos sin controlar cada minuto de sus vidas.

Cómo prepararlos para un futuro que nosotros mismos apenas alcanzamos a comprender.

Y ahora aparece una nueva pregunta:

¿qué hacemos con la inteligencia artificial?

PISA 2025 nos ofrece un dato revelador.

La mitad de los estudiantes dominicanos de 15 años dice utilizar chatbots de inteligenica artificial al menos una vez por semana para aprender.

El 40 por ciento los utiliza para resumir textos que debía leer.

Y el 36 por ciento, para redactar trabajos escritos.

Pensemos por un instante en lo que eso significa.

Estamos ante una generación que tiene a su alcance una herramienta capaz de leer por ella, resumir por ella, escribir por ella y responder por ella.

Precisamente cuando todavía estamos luchando para que aprenda a leer profundamente, a escribir con claridad y a construir sus propias respuestas.

Entonces la pregunta ya no es si estamos a favor o en contra de la inteligencia artificial.

Esa discusión probablemente llega tarde.

La inteligencia artificial ya está aquí.


La verdadera pregunta es otra:

¿qué capacidades humanas no estamos dispuestos a entregar?

Yo diría que hay algunas irrenunciables.

La capacidad de leer.

La capacidad de escribir.

La capacidad de hablar y escuchar.

La capacidad de pensar críticamente.

Y la capacidad de imaginar.

Porque la inteligencia artificial puede ayudarnos a encontrar respuestas, pero somos nosotros quienes debemos aprender a formular las preguntas.

Puede resumir un libro.

Pero no puede vivir por un niño la experiencia de descubrirlo.

Puede producir un texto.

Pero no puede sustituir el proceso mediante el cual un joven busca una palabra, se equivoca, vuelve a empezar y finalmente descubre su propia voz.

Puedes generar una imagen extraordinaria en segundos.

Pero tambièn tiene que ser capaz de imaginar primero aquello que todavía no existe.

Y por eso, paradójicamente, cuanto más poderosa se vuelve la inteligencia artificial, más urgente se vuelve nuestra humanidad.

Antes de que existieran los libros, existieron las voces.

Alguien contó una historia alrededor del fuego.

Alguien escuchó.

Alguien recordó.

Y alguien volvió a contarla.

Así viajaron durante siglos nuestros relatos, nuestras leyendas, nuestros miedos, nuestras esperanzas y nuestra memoria.

La palabra hablada nos enseñó que una historia puede unir a una comunidad.

Después aprendimos a escribir.

Y entonces las palabras pudieron atravesar el tiempo.

Y aprendimos a leer.

Pero leer nunca fue solamente reconocer letras.

Cuando un niño lee: «Había una vez un castillo en lo alto de una montaña», sucede algo que ninguna pantalla puede mostrar exactamente.

Porque ese castillo no es igual para todos.

Cada lector construye el suyo.

Uno imagina torres enormes. Otro, ventanas diminutas.

Alguien ve una montaña cubierta de nieve. Otro la imagina rodeada de nubes.

Eso es la imaginación.

El escritor entrega palabras.

El lector termina de construir el mundo.

Por eso la lectura es uno de los ejercicios más poderosos de libertad que podemos ofrecer a nuestros niños.

Y quizás ahí tengamos una primera respuesta a esa sensación de no saber qué hacer.

Volvamos a lo esencial.

Leamos con ellos.

Conversemos con ellos.

Escuchémoslos.

Dejemos que nos cuenten historias.

Permitámosles aburrirse.

Hagamos preguntas para las cuales la inteligencia artificial no tenga una única respuesta.

«¿Tú qué piensas?»

«¿Por qué?»

«¿Qué habrías hecho tú?»

«¿Cómo terminarías esta historia?»

«¿Qué mundo te gustaría inventar?»

Tal vez no tengamos todas las respuestas sobre cómo educar a una generación que crecerá rodeada de inteligencia artificial.

Pero sí sabemos algo:

un niño que lee, piensa.

Un niño que escribe, construye su voz.

Un niño que conversa, aprende a escuchar al otro.

Y un niño que imagina descubre que la realidad no es el límite de lo posible.

Eso es lo que defendemos cuando defendemos los libros.

No estamos defendiendo un objeto de papel frente a una pantalla.

Estamos defendiendo capacidades humanas.

Estamos defendiendo el derecho de nuestros niños a construir pensamiento propio.

La gran alfabetización de nuestro tiempo ya no consiste solamente en aprender a leer y escribir.

También necesitamos aprender a pensar frente a la tecnología.

Nuestros niños tendrán que preguntarse:

¿De dónde viene esta información?

¿Es verdadera?

¿Quién la creó?

¿Puedo confiar en ella?

¿Existe otra perspectiva?

¿Estoy de acuerdo?

Y, sobre todo:

¿Qué pienso yo?

Porque educar en tiempos de inteligencia artificial no puede significar enseñar a nuestros niños a competir con las máquinas.

No necesitamos niños que intenten convertirse en máquinas más rápida.

Necesitamos niños profundamente humanos.

Curiosos.

Creativos.

Sensibles.

Capaces de escuchar.

Capaces de disentir con respeto.

Capaces de imaginar aquello que todavía no existe.

Capaces de utilizar la tecnología sin entregar a la tecnología la responsabilidad de pensar por ellos.

Y en esto tampoco podemos dejar solos a los maestros.

Ni podemos dejar solas a las familias.


PISA 2025 nos entrega otro dato que debería hacernos pensar:

en nuestro país disminuyó considerablemente la proporción de jóvenes que dice conversar semanalmente con sus padres sobre lo que ocurre en la escuela.

Quizás parte de la respuesta no sea tecnológica.

Quizás parte de la respuesta sea profundamente antigua.

Sentarnos juntos.

Preguntar.

Escuchar.

Contarnos el día.

Leer una historia.

Discutir una idea.

Mirarnos a los ojos.


Porque nuestros niños no necesitan solamente mejores dispositivos.

Necesitan mejores conversaciones.

Necesitan adultos presentes.

Necesitan maestros acompañados.

Necesita libros.

Necesitan espacios seguros para preguntar y equivocarse.

Y necesitan tiempo.

Tiempo para leer.

Tiempo para conversar.

Tiempo para aburrirse.

Tiempo para jugar.

Tiempo para imaginar.

Por eso necesitamos espacios como esta Feria.

Una Feria del Libro Infantil y Juvenil no es solamente un lugar donde se exhiben y se venden libros.

Es un territorio para la imaginación.

Durante estos días queremos que nuestros niños conozcan escritores e ilustradores.

Que escuchen historias.

Que inventen personajes.

Que escriban.

Que dibujen.

Que conversen.

Que hagan preguntas.

Que descubran nuevas tecnologías.

Que experimenten con la inteligencia artificial.

Pero, sobre todo, queremos que comprendan algo:

la tecnología más poderosa sigue estando dentro de ellos.

Es su capacidad de imaginar.

Porque antes de cada gran creación humana hubo alguien que imaginó algo que no existía.

Antes del avión, alguien imaginó que podíamos volar.

Antes de viajar al espacio, alguien miró la Luna y se preguntó si algún día podríamos llegar hasta ella.

Antes de cada novela hubo una página en blanco.

Antes de cada descubrimiento hubo una pregunta.

Y antes de cada futuro hay una imaginación capaz de soñarlo.

Queridos niños y jóvenes:

No tengan miedo de preguntar.

No tengan miedo de inventar.

No tengan miedo de escribir una historia extraña, de dibujar un mundo imposible, de cambiar el final de un cuento o de levantar la mano para decir: «Yo lo veo de esta manera».

Lean mucho.

Pero también conversen sobre lo que leen.

Escriban.

Cuenten historias.

Escuchen las historias de sus abuelos, de sus familias, de sus comunidades.

Pregunten a la inteligencia artificial, sí.

Pero pregúntense también a ustedes mismos.

Y nunca permitan que ninguna tecnología imagine todo por ustedes.

Esta sexta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil quiere celebrar justamente ese encuentro.

El encuentro entre la palabra que heredamos y la tecnología que estamos construyendo.

Entre el libro y la pantalla.

Entre la voz y el algoritmo.

Entre la memoria y el futuro.

No tenemos que elegir entre libros y tecnología.

Tenemos que enseñar a las nuevas generaciones a habitar ambos mundos con inteligencia, sensibilidad y libertad.

Que la inteligencia artificial amplíe nuestras posibilidades.

Que la lectura amplíe nuestra mirada.

Que la escritura nos ayude a encontrar nuestra voz.

Que la oralidad nos permita encontrarnos con los demás.

Y que la imaginación siga siendo ese lugar infinito donde todo puede comenzar.

Hoy abrimos una Feria.

Pero quisiera pensar que hacemos algo más.

Abrimos miles de libros.

Miles de conversaciones.

Miles de preguntas.

Y, con ellas, miles de futuros posibles.

Porque cada niño que descubre el placer de leer descubre tambièn que el mundo puede ser diferente.

Cada niño que aprende a escribir descubre que puede dejar su propia huella en él.

Cada niño que aprende a expresar y defender sus ideas descubre el poder de su voz.

Y cada niño que conserva intacta su capacidad de imaginar descubre que el futuro no es solamente algo que llega.

El futuro también es algo que podemos crear.

Tal vez hoy no tengamos todas las respuestas.

Pero no estamos condenados a la desesperanza.

Tenemos algo mucho más poderoso:

tenemos la posibilidad de volver a mirar a nuestros niños, escucharlos y acompañarlos.

Y tenemos una decisión que tomar como sociedad: que ninguna niña y ningún niño crezca creyendo que pensar es algo que puede hacer otro por él.

Que esta Feria sea, entonces, una gran invitación:

A leer para comprender.

A escribir para crear.

A hablar para encontrarnos.

A utilizar la inteligencia artificial para ampliar nuestras posibilidades, nunca para reducir nuestra capacidad de pensar.

Y, sobre todo, a imaginar.

Porque si conseguimos que nuestros niños sigan imaginando, seguirán preguntando.

Si siguen preguntando, seguirán aprendiendo.

Y si siguen aprendiendo, todavía podemos construir con ellos

un futuro extraordinario.

Bienvenidos a la Feria.

Bienvenidos a los libros.

Bienvenidos a las historias.

Y bienvenidos a ese territorio extraordinario donde comienza el futuro posible:

la imaginación.

Muchas gracias.

 


Dr. Juan Carlos Toral

VI Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil

Agora Mall 2026

 

 

miércoles, 17 de junio de 2026

Los mejores peluqueros, cuento de ciguapa por NELLY GARCÍA DE PIÓN

 


Los mejores peluqueros, por Nelly García de Pion


Durante los últimos días había llovido sin parar. Nubes grandes y grises bailoteaban en el firmamento dejando caer su carga de agua.

El campo se veía desierto, todos los animales se habían refugiado en sus viviendas y desde la suya, la señorita Garza observaba preocupada el interminable aguacero junto a la pequeña Brisa Fresca, quien no cesaba de suspirar de puro aburrimiento.

La única que se sentía feliz con aquel temporal era la señora Rana Verde. Acababa de llegar toda alborotada de la casa de Cuervo Aurelio entonando sus mejores Croas-Croas.


—¡Qué lindo está todo!

¡Croac-Croac!

¡Qué mojado está!

¡Me gustan las charcas

para chapotear!

¡Croac-Croac!


La alegría de la Rana Verde resultaba tan contagiosa que a Brisa Fresca se le quitó el fastidio y junto con ella bailó y cantó por toda la casa, hasta que la intempestiva entrada de Cuervo Aurelio las dejó frías del susto.

Cuando la señorita Garza se recuperó del espanto, los invitó a tomar asiento y pasó a contar su historia.

—Hace algunos años, cuando Brisa Fresca era solo un bebé y fue confiada a mi tutela, me fueron dadas, junto con la niña, unas tijeras, además de hacerme ciertas confidencias que serían de mucha utilidad en su crianza. Ya ustedes saben que las ciguapas son criaturas un tanto peculiares.

—¡Ah! Claro —interrumpió Cuervo, señalando a Brisa Fresa que se había quedado profundamente dormida.

—Desde luego, se refiere usted a sus pies que siempre van en dirección contraria.

—Ojalá se tratada de eso —continúa la señorita Garza —el problema no son sus pies… ¡es su cabello!

—¡Sus cabellos! —exclamaron Cuervo y Rana a coro.

—Sí, amigos. Su pelo se hace muy, muy largo si llueve por más de tres días y si no es cortado antes del cambio de luna, se tornará verde y luego se pegará a la tierra como pasto. Y ella…

—¿Qué le ocurrirá? —preguntaron conmovidos.

—Ella —dijo la señorita Garza, visiblemente emocionada,  —se convertirá en un árbol, cuyos frutos serán tan dulces o agrios como lo fuera su carácter.

La reacción no se hizo esperar: empezaron a sollozar, a abrazarse, a hipear de la tristeza.

—¡Un momento! —dijo Cuervo, mientras se sacudía aparatosamente el pico.  —Aquí hay algo que no está claro. Usted dijo que le entregaron unas tijeras… Entonces, ¿cuál es el problema?

—Sí, ¿cuál es el problema? —repitió Rana.

—El problema es… ¡qué he perdido las tijeras!

—¡Aaaaay, nooo! —irrumpió Rana, dando una gran voltereta en el aire y llevándose las patas a la cara.

—Ahora, dígame —intervino Cuervo, justo en el momento en que Rana Verse de disponía a caer desmayada: —¿Dónde se le han perdido las tijeras?

—Ha sido en el corral, mientras cortaba las crines del potro Pinto.

Dos días más, después de esta reunión, continuaron las lluvias, pero cuando salió el sol, se restableció todo al contacto de sus luces y calor.

Brisa Fresca se sentía radiante y durante una buena parte de la mañana jugó sin notar nada raro, pero a medida que avanzaba el día, el pelo comenzó a crecer hasta convertirse en un verdadero estorbo.

Mientras tanto, Cuervo Aurelio se dedicaba a espiar a Rata Arrocera, de quien tenía serias sospechas. Por supuesto, lo hacía con disimulo y hasta se disfrazó de gallina para confundir al roedor, pero de nada le valieron sus tretas porque la Rata es muy lista y lo sorprendió.



—Señor Cuervo —dijo Rata muy enojada —¿sabe que haría si tuviera un par de alas como las suyas?

—¿Qué cosa haría? —preguntó el cuervo un tanto turbado al verse descubierto.

—Volar muy alto y desde allí, tratar de localizar las tijeras.

Cuervo Aurelio estaba sorprendido. La sugerencia del roedor no solo tenía sentido; sencillamente le pareció excelente, y muy entusiasmado dio las gracias y remontó vertiginosamente.

La situación de Brisa Fresca era difícil. El pelo no paraba de crecer y la señorita Garza y Rana Verde se turnaban para sostener la larga y espesa cabellera.

A ratos la garza, a ratos la rana, y luego también las abejas, los colibríes, cotorras y libélulas… pero después de tanto zumbar, revolotear y saltar, sintieron mucho calor y se metieron al río.

Brisa Fresca disfrutó del baño aliviada del peso de sus cabellos que flotaban en el agua, y tan distraída estaba compartiendo con sus amigos que ni se percató de la confusión que se originó cuando unos pequeños quedaron enredados en su pelo.




—¡Auxilio! —gritaba mamá Camarón y mamá Cangrejo —¡Nuestros pequeños han sido atrapados por un monstruo oscuro y peludo!

Y mientras más se desesperaban, más pinzadas daban y ya no paraban de cortar la melena hasta liberar a sus crías. Claro que ellas no fueron las únicas liberadas, ya que ambas madres, sin proponérselo, hicieron un magnífico corte a Brisa Fresca.

Ahora todos estaban contentos… ¡Bueno! En principio, no todos, porque Cuervo Aurelio se enteró de lo ocurrido y se sintió algo deprimido. Él, después de sobrevolar muchas veces el campo, había encontrado las tijeras, pero ya no eran necesarias. Los crustáceos se habían adelantado. Finalmente, Cuervo también comprendió que para Brisa Fresca había sido lo mejor. En lo adelante, no tendría que depender de ningunas tijeras, pues ahora ella sabía que cangrejos y camarones serían los mejores peluqueros.

FIN

jueves, 4 de junio de 2026

Josué Liao Sánchez y su primera obra impresa

 


Muchos en la República Dominicana conocen a Yuan Fuei Liao, un escritor, poeta y animador cultural, profesor de Babeque Secundaria. diversionero amado por todos. También es muy conocida la neurocientífica Laura Sánchez, además cantautora e intérprete de bellísimas canciones de contenido. Ellos dos crearon a la Familia Liao-Sanchez, internacionalmente dominicana, procreando a Juan Francisco y a Josué. El primero, Juanfra es campeòn de ajedrez y Josué es el autor jovencito de un cuento «El río Oconiro y su guardián Cocofiumino» que ganó un concurso literario por su calidad de contenido al poner la literatura al servicio de la ciencia ecològica y el arte, ademàs de sembrar esperanzas.

Fue un concurso titulado «Mi primer libro» propuesto por la Feria Internacional de Literatura Infantil y Juvenil Santo Domingo (FILIJSD), creada por el doctor Juan Carlos Toral.

Josué Liao Sánchez vio publicado su libro que no por chiquito oculta su enorme importancia ya que trata la historia de una niña canela llamada Esperanza. Ella està preocupada por su abuela Alma y como todo el mundo tira tapas en el río Oconiro dizque para que se le cumplan los deseos y entonces sucede algo extraordinario: ¡aparece Cocofiumino! ¿Un monstruo? Parece pero, no ¡es el guardián del Oconiro!
¿Què sucede en esta historia? Josué, preocupado por buscar una solución a un problema que nos está comiendo vivos, crea una historia verosímil y posible siempre y cuando nos pongamos de acuerdo los padres, las iglesias, el estado y toda la gente.

 «El río Oconiro y su guardián Cocofiumino», es un cuento para ser leìdo con deleite y tiene un componente determinante: INVITA A TOMAR ACCIÓN.

Publicado por Ediciones Toral te recomiendo que lo busques si eres padre, madre, maestra o maestro o mejor aùn si eres una persona dispuesta a salvar el río Ozama que nos queda cerquita.

Leiby Ng


lunes, 1 de junio de 2026

Pinceladas sobre algunos textos de literatura infantil, de Leibi Ng. Escrito por Eleanor Grimaldi

La autora Eleanor Grimaldi flanqueada por la doctora Patricia Acra Wax
(Los invisibles y los terrenales) y Leibi Ng 

Leibi Ng, ha sido una trabajadora incansable a favor de la literatura infantil. La conocí a principios de los años 90. Es una amiga que cultivé a través de la literatura infantil.

Siempre se ocupa de todo lo que se publica, lo busca, lo reseña, lo guarda, y tiene una cualidad excepcional para estar alerta a todo lo que acontece con la literatura para niños tanto en nuestro país como en el exterior.

Tiene una obra muy especial y pienso que su mayor inclinación es escribir para los niños pequeños.

Sus argumentos son breves, concisos, y su escritura la conduce en un lenguaje directo.

Se traduce la originalidad. Hay claridad en la exposición y en algunos casos, una combinación de prosa y poesía.

Su narrativa posee cualidades primordiales para la literatura infantil: claridad en la escritura, lenguaje directo y apreciación estética, con una actitud persuasiva. Predominan la aventura y los ambientes familiares. La naturaleza, las plantas y los animales son vitales en su literatura, algo que la acerca más a los pequeños.


He podido apreciar en algunos de sus textos que me regaló -como Agua de Sal-, como utiliza el lenguaje directo, explora el ambiente familiar, la ternura, y en algún momento combina la poesía y la prosa.


En la Historia del Cíclope Ratón y su amigo el bufón, utiliza la personificación de animales. Los diálogos cortos, son amenos y en algún momento utiliza expresiones populares. Es un texto creativo y entretenido.


En su última obra editada en días recientes titulada: Noris se maquilla, es un texto dedicado a pequeños lectores, con la utilización también de personificación de animales, que es muy atractivo y propio de su literatura. Aquí la ternura y el amor son un reflejo íntimo de su vocabulario


En sentido general, su obra es atractiva, tierna, intima, y evidencia los argumentos poco extensos, lo cual conduce a que su literatura sea muy apropiada para los niños neolectores. Y también para los ya alfabetizados.

Eleanor Grimaldi Silié

Rosa Francia Esquea nos regala su «DIÁLOGO VISUAL», POEMAS Y FOTOGRAFÍAS ARTÍSTICAS

  ISBN 978-9945-30-094-9 «Diálogo visual» Autor:Esquea, Rosa Francia Editorial:Simó, Eric Materia:Poesía Dominicana Público objetivo:General...