Las palabras son un mundo de posibilidades infinitas, y cuando se trata de jugar con ellas, la fantasía se desborda. Este es el universo de las greguerías, hermanas cómicas de los aforismos. Una greguería podría ser un verso disfrazado de chiste, o tal vez un refrán con cara de sonrisa. Combina el ingenio, la poesía y la observación aguda del mundo cotidiano. Fue el escritor español Ramón Gómez de la Serna quien las creó y las enmarcó como «metáforas más humorismo». A través de ellas, lo común se transforma en algo extraordinario, y lo abstracto se vuelve palpable, invitándonos a ver la realidad desde una perspectiva fresca y divertida.
Este libro de greguerías para niños, escrito por la laureada autora y educadora dominicana Brunilda Contreras, nos abre las puertas a ese maravilloso juego con las palabras. Ella no solo observa el mundo, sino que lo escucha, lo siente y lo reinventa, desde su herencia de sabiduría popular (la sapiencia que los campesinos transmiten con naturalidad) hasta sus vastos conocimientos en la neurolingüística, aunados a su fértil vocación de maestra. Con un lenguaje repleto de chispa y creatividad, sus greguerías hacen sonreír, pero también llaman a pensar. Cada frase es una ventana que nos descubre la magia que se esconde en la cotidianidad.
Las greguerías de Brunilda son tesoros lúdicos que despiertan la curiosidad de los niños: encuentran en ellas una forma de entender y disfrutar el idioma. ¿Qué niño no sonreiría al descubrir que «las mariquitas no comen sandías porque creen que son su bisabuela»? ¿O que «el piano es muy simpático porque siempre tiene los dientes al aire»? Estas imágenes juguetonas no solo provocan hilaridad, sino que también fomentan la reflexión y el desarrollo de la capacidad de observación y de asombro.
En el lápiz de Brunilda, las cosas más simples cobran vida propia. El murciélago en vuelo se convierte en «una sombrilla partida por la mitad», el pavo real en un «abanico de orgullo», y la copa del árbol en «el cielo de las aves». Ella tiene la habilidad de capturar la esencia poética de los objetos y situaciones, presentando ideas que resuenan con una verdad divertida y, tantas veces, profunda. Así, «la jirafa casi no duerme porque teme soñar con un cuello más largo», mientras que «el gallo vive en la cresta del machismo». Estos malabares de palabras no despiertan solamente la risa: también la mirada contemplativa en los pequeños lectores.
Adicionalmente, en este juego de vocablos, los niños aprenden a valorar la importancia del lenguaje. Las greguerías, con su cercanía a la poesía, nos muestran que las palabras no solo tienen significado: además poseen una forma, una música y un ritmo que podemos explorar. Cada greguería es una chispa de creatividad que enciende la fantasía y enseña a admirar el mundo con ojos curiosos.
La autora, con su estilo único —y su doble amor por los niños y por las palabras— nos regala en este libro una herramienta maravillosa para el desarrollo de la creatividad. Al jugar con el lenguaje, los niños se divierten en grande, a la vez que desarrollan habilidades importantes para la vida: la capacidad de ver el mundo desde diferentes perspectivas, el placer por descubrir lo inusual en lo cotidiano, y el arte de expresarse de manera novedosa.
Definitivamente, nuestra Brunilda Contreras ha alzado su voz entre las estrellas de la literatura infantil. Se ha dejado arropar por el aura luminosa de Gianni Rodari, el ingenio poético de María Elena Walsh y la ternura narrativa de Jairo Aníbal Niño. Con sus palabras, se une al firmamento de los grandes creadores, tejiendo con cada greguería un nuevo brillo en el cielo de la imaginación, con dedicación amorosa e invaluable.
Además, este libro se convierte en un atesorado álbum ilustrado gracias al extraordinario talento de Verouschka Freixas, artista plástica, profesora de arte e «ilustradora que escribe», como ella se autonombra. Con los colores y trazos de Verouschka, este libro álbum se convierte en un mundo habitado por palabras y dibujos que dialogan en un lenguaje de sugerencias y misterios. Aquí, las ilustraciones no sólo decoran el texto: dicen lo que las palabras callan, abren caminos que los lectores recorren en silencio, en busca de algo más allá de lo que ven. Cada imagen lleva al observador a preguntarse qué sucedió antes y qué podría ocurrir después, invitándolo a un juego donde el pincel y la palabra hacen malabares. Por eso celebro este binomio de Brunilda y Verouschka: juntas son una explosión de colores y sonidos que garantizan que los niños sonrían, se rían, sueñen, amen y disfruten la lectura.
En resumen, este libro no es solo un conjunto de frases ingeniosas: es un puente hacia la poesía, la reflexión y la diversión. Es una invitación a que los niños, junto a sus familias, disfruten del asombro de las palabras. Así que, ¡abramos sus páginas y dejémonos sorprender por el encanto de palabrista, tan propia de Brunilda Contreras, y su maravilloso mundo de las greguerías!
Llegó el momento de poner punto final a este prólogo, porque «el punto es el freno de la oración».
Yuan Fuei Liao
Autor de literatura infantil y juvenil, docente y papá
«La escritora Rosa Francia Esquea y la joven ilustradora Sofía Betancourt Hernández, quienes unieron su arte para plasmarlo en un libro infantil de poemas e ilustraciones titulado “Pinceladas y versos”, el cual fue auspiciado por Ediciones Unicaribe y Fundación Verónica Sención.
El ejemplar, que está traducido en idioma inglés por Lissette Vega de Pourcell, es otro aporte de la periodista Esquea a la bibliografía infantil de nuestro país y para Sofía será un estímulo para seguir innovando con su visión creativa, apoyada y orientada por su querida abuela Verónica Sención, una gran gestora cultural que no se cansa de producir, siempre entusiasmada de proyectar todo lo que huela a cultura». Xiomara Pérez. Listín Diario
Texto e ilustraciones en blanco y negro Verouschka Freixas, ilustraciones a color Paloma Velazquez Freixas
50 páginas
Full color
¿Cuántas cosas inusuales o increíbles pueden hacer los gatos?
Imagina una gata tan apasionada por el vasto universo que un día se convierte en una famosa astronauta, o un gato muy musical que una noche sorprende a sus amos interpretando al piano una melodía de Mozart.
¿Cómo será la relación entre un viejo perro salchicha y un gato que llega a desbaratar su paz y quitarle el sueño?
¿Qué cosas malas le pueden ocurrir a un confortable sofá cuando un minino mentecato lo ve por primera vez?
Imagina la famosa Cafetera del Conde convertida en un colorido café para gatitos bohemios donde charlan, cantan y beben capuchino a sus anchas.
¿Un zoológico en casa? Es posible. Erizos africanos, hámsteres, langostas, ranas, gallos, tortugas y otros animales desencadenan eventos que serán la delicia del lector. Personajes y vivencias que nos recuerdan etapas de la vida que todos conservamos con especial cariño, "la infancia". Un libro sobre los amigos, la ciudad, la familia, los imprudentes compañeros de aula y lo que significa tener un tío que es el mejor rescatista y domador de animales del mundo aunque no salga en Animal Planet.
«A Ana le encanta el chocolate. Lo come a todas horas, de todas las formas y no le gusta compartirlo con sus amiguitos. Un día llega de la escuela y no encuentra el chocolate en polvo para hacer su batida; tampoco encuentra el menor pedacito para merendar. ¿Quéhará Ana? O mejor dicho, ¿qué le pasará a Ana?»
«Una humorística historia sobre las consecuencias de comer dulces en exceso, cosa que es motivo de preocupación para muchas familias y que, en efecto, puede llegar a hacer daño a la salud.»
Pintora, ilustradora, escritora... Verouschka Freixas imparte talleres de arte.
Verouschka Freixas
«¡Hola chicos! Me llamo Verouschka Freixas, nací en República Dominicana. Soy hija de padre cubano y madre boliviana. Desde pequeñita, pude viajar con ellos a México, Puerto Rico, Estados Unidos. Estos viajes dejaron una profunda huella en mi corazón. A mis padres les agradezco mi primer contacto con la espuma del mar, el amor por los cuentos, el aprecio por el tango, la quena y el bolero… y las canciones de Luis Aguilé. Estoy casada desde hace 20 años con el artista plástico Vladimir Velázquez.
Como pintora he tenido la dicha de participar en numerosas exposiciones en mi país y en otros, como Alemania, Inglaterra, Suiza, Brasil y Estados Unidos. Desde el 2005 imparto talleres de arte para niños y jóvenes. Mis pasiones son: el mar, pintar cuadros, ilustrar cuentos y hacer escenografías. En el 2007 produje junto a León David mi primer libro de cuentos titulado “Margarita y la nube”, bajo el sello Alfaguara Infantil y ahora sigo escribiendo».
Recomiendo Ana ama el chocolate de la colección LOQUELEO de Santillana. Aunque pone mayores de 6 años, ustedes saben que depende de las personalidades de los niños, porque ahora mismo los chicos de 4 dan la hora de tanto que saben. ¡Si lo sabré yo, por Adela!
Este libro no solo usa las palabras precisas para mostrar la absoluta adoración de Ana por un alimento de múltiples presentaciones en el mercado, sino que a través de las ilustraciones de la propia autora, comunican un conjunto de verdadera belleza para contribuir con la educación estética de los niños.
Llama la atención la paciente solicitud de la mamá que no muestra resistencia a la monótona decisión de Ana, salvo una advertencia.
También llama la atención que Ana se cierra en banda y no se da la oportunidad de probar el inmenso mundo de sabores que tiene alrededor, llegando un poco más allá de su octavo cumpleaños con su firme preferencia.
Ana ama el chocolate es una herramienta no solo de lectura divertida y belleza; también es un atinado ejemplo de autoaprendizaje para los infantes que se reflejen por empatía en la historia. Siempre que no haya equilibrio, la vida se encarga de darnos una lección.
Igualmente, los profesores y padres tienen una buena oportunidad -a través de este libro- para hablar de las adicciones y hacer investigación sobre las consecuencias de los excesos sobre el organismo.
Terminé de leer "Lucas, tienes mucha pero mucha suerte" de Verouschka Freixas en el consultorio del anestesiólogo mientras esperábamos para que viese a mi tía Marina. Me quedé reflexionando sobre el personaje Lucas y sus aventuras y me asaltó la cuestión de siempre: Esto pienso yo, pero un niño, ¿cómo lo recibe un niño? Y justo ahí entró la hermosa chica que ahora lo posee bajo la promesa de que me hará llegar su opinión porque le gusta mucho leer. Así que hablaremos próximamente de este chico de 9 años que tiene dos buenos mejores amigos: Corito y Pecas; una mamá muy especial que come comida china aunque le da alergia; un papá que odia ponerse corbata, una hermana mayor bien lista y una menor con carácter... Me pregunto si podría ser Lucas nuestro "Manolito Gafotas"... ¡Quién sabe!
Obra de Alfaguara Infantil. De venta en todas las librerías de República Dominicana y en el Grupo Santillana.
Nunca olvidaré las profunda impresiones que me causaron en mi niñez las imágenes de muchos cuentos infantiles, como una edición preciosísima de “La reina de las nieves” de Hans Cristian Andersen y cuyo ilustrador era Arthur Rackman . A cada momento interrumpía la lectura a mi madre para preguntarle por qué la bella Reina de las nieves se había robado al niño para encerrarlo en aquel castillo. Castillo cristalino que se presentaba ante mis ojos, imponente y misterioso. Otras veces a solas, como niña al fin, me tomaba mi tiempo para mirar y soñar, llena de gozo y curiosidad escudriñaba nuevamente cada escena, tratando de encontrar elementos nuevos que quizás había pasado por alto. Me escapaba a ese universo paralelo y maravilloso que el artista ilustrador había pintado y construido para mi deleite con verdadera gracia, realismo y virtuosismo: bellos balcones repletos de rosas esplendorosas, pueblos nevados de pequeñas casitas, monstruos tenebrosos que asustaban a la niña en su trayecto en busca de su mejor amigo. En ocasiones he logrado tropezar con algún raro “ejemplar” oculto bajo la sombra de algún estante y como Grettel ante el cofre de monedas de oro, afirmar convencida, que aún existen tesoros por descubrir.
El escritor español Miguel de Unamuno, ha confesado que de niño le impresionaban más los grabados que contemplaba en los libros que los textos que los presidían.
Cómo no mencionar los dibujos originales, hechos por Ernest H. Shepard, para Winnie de Puu de A. A Milne, y los del danés Lorenz Frolich uno de los primeros en ilustrar "Robinson Crusoe", o los que Gustavo Doré, quién ilustró los cuentos de Charles Perrault así como los de Jonh Tennie para la primera edición de Lewis Carrol: “ Alicia en el País de las maravillas” y “Alicia a través del espejo”, en que Carrol dio instrucciones muy precisas a Tenniel de cómo quería sus personajes para garantizar que las ilustraciones reflejaran el mundo de la obra tal como él lo había imaginado.
En el caso de Winnie de Pu el ilustrador Ernest H Shepard, creó los personajes basándose en los peluches que el hijo de A. A Milne, Crithopher Robinson tenía en su habitación y con los cuales jugaba. Los dibujos originales de Shepard, transmiten al instante a todo el que los contempla una gran carga de ternura e inocencia. Shepard dibujo a Cristhopher Robinson con la misma fisonomía de aquél niño de 7 años, delgado y de cabellos hasta sus orejas, jugando solitario en su habitación en un mundo sin adultos. Shepard a pesar de la aparente “facilidad” y gracia que vemos en estos dibujos , realizó muchos bocetos preparatorios y llegó a visitar Ashdown, sitio cerca de donde vivía Milne empapándose de la flora y la fauna del bosque de los cien acres, dibujó el puente y muchas cosas más que vio allí. En el caso de Shepard poseía la tan necesaria sensibilidad, talento y acuciosidad que todo buen ilustrador debe poseer para interpretar el texto que se le designa.
Otro ejemplo con un estilo más clásico son las ilustraciones del Libro de Carlo Collodi “Pinocho” de la Editorial Edival y las del ilustrador Roberto Innocenti, que de manera también clásica nos muestra a los personajes Geppeto, el gato, la zorra, el paisaje, los animales, etc., pero otros personajes no se muestran en las ilustraciones como el caso del grillo parlante, que quizás es la propia conciencia del muñeco travieso .
La escritora Beatrix Potter 14 apasionada (y enamorada) de la naturaleza, que a diferencia de Milne que solo escribía, ella tenía la capacidad para ilustrar sus cuentos. Comenzó a observar y registrar mediante sus dibujos 15 todo lo que le rodeaba, salía al campo con sus cajas de acuarelas y estudiaba la vegetación de la zona (especialmente las flores, los líquenes, los hongos...etc.), sabía como quería que sus personajes fueran. En sus dibujos logró retratar las cosas desde el punto de vista en que las vería un ratón, un conejo o un niñito . Ella ponía en juego todo su talento y empeño. En sus ilustraciones, una hoja es una hoja pintada de manera realista. Espantapájaros, escobas, gatos, pasando días enteros frente a los animales, a los que hacía posar en diferentes posturas. No quería aproximaciones, consideraba que hasta el detalle más nimio merecía ser registrado por sus acuarelas, detalles que psicológicamente sólo son posibles captar por un niño en su primera infancia.
Otro ejemplo de un pintor que escribió y dibujó sus propios libros fue el artista chileno Emilio Piera, quién vivió muchos años en Venezuela y llegó a editar en 1969 los “Dibudramas” junto a la editorial Edival, una colección de libros muy hermosos y originales que hoy ya no encontramos en el mercado. Sus figuras evocan el garabato infantil, espontáneo con manchas y líneas que se entrecruzan, rugen, ríen, danzan y escapan. Su estilo nos recuerda un poco al arte de Picasso y Miró.
La reconocida pintora e ilustradora alemana Monika Doppert, vivió también en Venezuela y fue directora de ediciones Ekaré ella dijo en una ocasión: "Para poder dibujar un pedazo de realidad, tengo que vivirla y sentirla, Si se trata de una realidad alejada de la mía, tengo que ir a buscarla y exponerme a la experiencia directa. La tarea del ilustrador no se agota en descubrir y registrar los elementos de la realidad. Es inevitable que la interprete, que a través de su dibujo, tome posición. Si uno dibuja, por ejemplo una procesión de viernes Santo en un pueblo, la puede presentar como un espectáculo pintoresco, visto con ojos de turista, puede interpretarla como una manifestación hermosa de una vida en comunidad con valores intactos, o puede dibujarla como un rito hueco, hecho para someter a los inocentes. Al igual que el autor de textos, el ilustrador carga con la responsabilidad por la interpretación de la realidad que les comunica a los niños a través de sus dibujos”.
“Es evidente que una literatura infantil que se propone ayudar a los niños a relacionarse con su propio mundo de una forma sana, tiene que romper con los esquemas y estereotipos ajenos. En este proyecto les toca a los ilustradores desprenderse de los modelos extranjeros y salir, junto con los niños, al encuentro con la realidad que vivimos aquí y ahora […] Eso, aunque parece una cosa natural y sencilla, no es nada fácil, porque los adultos que hoy tratamos de dar a los niños una visión no distorsionada de nuestra realidad, somos en mayor o menor grado parte y víctimas de la corriente general de desorientación e inseguridad respecto a nuestra propia identidad. Solamente en la medida en que tomamos conciencia de este hecho, somos capaces de intentar alternativas.”Fin de la cita.
El holandés Leo Lionni ilustrador, pintor, ceramista y diseñador autodidacta, comenzó a escribir e ilustrar libros para niños a la edad de 50 años fallecido en 1999. Lionni es el creador del famoso ratón Frederick, el decía: "Para el autor de libros para niños, es esencial recuperar y expresar los sentimientos y las sensaciones de sus más tempranos encuentros con las cosas y los acontecimientos.
Debe retornar a los lugares y a las circunstancias de su niñez en búsqueda de los estados de ánimo y de las imágenes de entonces, y debe inventar maneras de transformarlos en lenguaje. Un libro para niños describe esos momentos remotos cuando nuestra vida todavía no había sido sometida a las imposiciones y a las exigencias del mundo adulto, y cuando cada experiencia personal, no importa cuán específica fuera, adquiría sentido universal".
Lionni es considerado un gran innovador dentro del género por haber introducido el collage, sus ilustraciones resultan expresivas, utilizando pocos recursos sobre todo en sus primeros libros, papeles de un solo color que superpone para que los niños puedan entender sus dibujos . Al contemplar sus imágenes, muchas de ellas realizadas como manchas de color, sentimos algo que está más allá de las palabras.
Las imágenes para los cuentos infantiles deberán ser de fácil comprensión, con una estética, muchas veces metiéndose el ilustrador en la piel de los más pequeños. A la vez que se logre un ritmo narrativo, habrá un ritmo visual, la imagen, como la pieza del rompecabezas tendrá una cabida precisa junto al texto. Escritura y dibujos se fundirán con resultados armoniosos, sin que ninguno reste protagonismo al otro; la ilustración deberá ser una ventana abierta para invitar al espectador, y si va junto a las letras la consideramos como la otra ala del ave, y si va sola, tiene sus alas propias: el ave será el libro....
Un artista ilustrador debe considerar la ilustración de cuentos como algo muy serio y comprometido, con destreza en el manejo de las formas, la composición y el color. Los niños y jóvenes son muy agudos y sinceros. Creemos también que las Imágenes pueden y deben tener un alto sentido estético, y pueden servir para despertar una temprana sensibilidad hacia la belleza y por qué no, hacia el Arte, una educación hacia lo estético.
Desde las imágenes dejadas en las cuevas de Altamira hasta las pinturas chinas hechas sobre papel de arroz, los códices del Medioevo y mayas, el grabado , la litografía y la máquina de imprimir, entre otros, todos los artistas se han empeñado en dos objetivos fundamentales: comunicar y perpetuarse. Las ambiciones no han cambiado mucho y hoy el ilustrador sigue buscando a través de su arte, dejar una huella para la posteridad; si realmente es un artista, lo conseguirá. Pero ¿Todo ilustrador es artista? ¡No!. Para ser realmente un artista como dice José Morán, hay que tener cinco condiciones: 1- Sinceridad: esto es, tener algo importante que decir, mirar hacia el exterior y hacia el interior de nosotros. 2- Personalidad: No dejar de ser uno mismo a lo largo del tiempo. 3- Trabajo: una obra hecha con esfuerzo pero que aparente sencillez (recordemos los dibujos de Shepard). 4- Talento y creatividad: atributos estos que son dones con los cuales se nace. Y por último: Amor por lo que se hace que es sencillamente acabar la jornada de trabajo agotado pero con la satisfacción de la obra plenamente realizada.
Kandinsky decía: “La intuición con la que nace el artista es el talento evangélico que no debe enterrar. El artista que no utiliza sus dotes es un esclavo perezoso.
Y como lo decía Cezanne : “La virtud del artista está en plantear los mismos temas con una mirada nueva y diferente” y agregamos otra cita escrita por él: “En el oficio del arte es preciso el tiempo y la reflexión, para ir modificando paulatinamente nuestra visión, hasta que llegamos a comprender. Búsqueda, atención y paciencia.
La literatura infantil como forma de género independiente apareció en la segunda mitad del siglo XVIII, las diversas corrientes artísticas de finales del siglo XIX y todo el XX han marcado de manera turbulenta y rápida la forma de percibir al mundo por parte del artista. Técnicas tradicionales como: tinta china, acuarela, témpera, óleo pastel, óleo, lápiz, carboncillo, fotomontaje, aerógrafo, acrílica, grabado y litografía, entre otros, han enriquecidos y complementado el trabajo, así como las influencias generadas por las diferente corrientes artísticas: puntillismo, abstraccionismo, expresionismo, cubismo, minimalismo, pop, surrealismo y que el artista ilustrador dejará entrever de forma velada o explícita en su trabajo.
Tuve la oportunidad de vivir tres años en Alemania y las editoriales en un 90% siguen prefiriendo para los libros infantiles la ilustración realizada con medios manuales y más “artesanales” como: acuarela, lápices de color, óleo, témpera, acrílica, medios en que se pueda percibirse la belleza del trazo, el esfumado del pastel, los rastros dejados por el polvillo del carboncillo, dándole una expresión personal a la línea trazada, algo sorprendente en una época de avanzadas tecnologías.
Kveta Pacovská (Praga, República Checa, 1928), ilustradora, escultora, pintora, artista contemporánea checa, ha ilustrado libros de autores clásicos como los hermanos Grimm y ha creado sus propios libros muy originales llamados “experimentales” que pueden ser manipulados por niños de cualquier edad, verdaderas obras de arte en tercera dimensión, dice: "Los dibujos de los libros ilustrados para los niños más pequeños no implica ninguna actitud acomodaticia. Contienen un mensaje estético tan fuerte como el de cualquier otra manifestación de las Bellas Artes. (…) El libro puede ser una puerta que se abre, hacia una primera visita a una galería de arte; podría ser un pequeño MUSEO DE PALABRAS E ILUSTRACIONES para hacer que el lector se sienta a gusto, libre y feliz…."Fin de la cita.
Texto e imagen enriquecerán al lector con un mensaje que transmitirá a la humanidad valores que desea ver, leer o escuchar: sinceridad, amistad, costumbres, cultura, magia, misterio, sueños, libertad, anhelos, traspasando las barreras de idiomas, credos y razas. Como reza un dicho por allí: “Cuéntame tu aldea y me contarás el mundo”, nadie puede dar un mensaje sincero sobre aquello que no conoce ni ha vivido.
En las últimas décadas han proliferado los libros ilustrados, o de autor, ediciones en donde la imagen gráfica adquiere preeminencia más que el texto y donde el ilustrador es todo un rey, un verdadero espacio para su arte y para su propio protagonismo. Surgido en los años sesenta y setenta, son libros de gran formato en color, considerados un nuevo género narrativo y comunicativo. Podemos citar la obra de Anne Suess , Leo Lionni quién también cultivó este tipo de libro con “El sueño de Mattías” y libros como los de Mitsumasa Anno, japonés, premio Andersen de ilustración 1984: “El viaje de Anno, Juventud” , al igual que la propio Pacovská . La fuerza de estos libros reside en las imágenes y en la novedad de los materiales y construcción empleados. Muchos artistas de calidad han hallado en este tipo de obra el territorio soñado para su auténtica expresión personal. Estos libros son buenos para los niños que aún no saben leer, pues para ellos leer significa mirar. Debe motivarse este tipo de cultura visual desde los primeros años y este papel se lo dejamos a las casas escuelas y a los padres y por supuesto a las editoriales que lo apoyen.
Los artistas ilustradores dominicanos
Los ilustradores dominicanos tienen la suficiente calidad para estar a mano mano con los escritores o con cualquier institución que desee realizar proyectos dirigidos a la niñez. Tenemos el caso del grupo que participamos en esta exposición : Julián Amado, Liko Natera, José Amado, Tulio Matos, Kilia Llano, Ohanda Coste, Ramón Sandoval, Alfredo Castera, Milcíades, Edward Reyes, Henry Cid, Stanlyn Nuñez, Tania Marmolejos y una servidora entre otros.
Según el Dr Julio Cuevas, poeta , ensayista y crítico literario dominicano, en su blog TRAPICHE: UNA DÉCADA DE NARRATIVA EN LA LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL DOMINICANA (1981-1990)
-Estudio Preliminar nos dice : “En República Dominicana se comienza un apoyo más sistemático a la publicación de literatura infantil dominicana a partir de 1979, por parte de instituciones gubernamentales y privadas entre ellas el COCANI y en 1981 surge por primera vez en la Educación Superior Dominicana la Literatura Infantil como asignatura especializada, administrada por la escuela de Letras de la Facultad de Humanidades, para el 6to. Semestre de la licenciatura en Educación Preescolar y Primaria de la Escuela de Pedagogía de la UASD”. “Podemos afirmar que en esa década, comprendida entre 1981 y 1991, es que han sido publicados más libros de narrativa (cuentos) infantiles y juveniles, en la República Dominicana, salvo el período comprendido entre el 1991 y el 2001, que fue el momento de más esplendor en relación a la publicación de libros para niñ@s y jóvenes en nuestro país.
- La mayoría de l@s autor@s, por no decir tod@s, mantienen una narración lineal (tradicional) en el abordaje de sus cuentos.
- Hay un sentido pedagógico e instructivo predominando en sus enfoques temáticos.
- El fundamento estético-literario en la narrativa para niñ@s y jóvenes aparecida en esa década (1981-1990), es dominado por el afán de enseñar y fijar pautas de “buenos modales”, como si se tratase de educación cívica y no de artes, creatividad y transfiguración de la lengua.
- El abordaje temático supera el manejo de los recursos formales, por lo que las imágenes literarias son muy escasas en la mayoría de los discursos narrativos que recorren cada uno de estos cuentos.
- L@s autor@s aquí estudiad@s, en su mayoría, ven la literatura infantil y juvenil como un espacio para enseñar y no para deleitar y motivar el desarrollo de la creatividad y la imaginación, por lo que su narrativa, en la mayoría de los casos, es aburrida y monótona.
- Se hace necesario que nuestr@s escritor@s para niñ@s y jóvenes adquieran conciencia de que la literatura, para niñ@s o para jóvenes, no importa su público –meta, es arte, y que su finalidad fundamental es entretener, deleitar, poner a gozar, desde una discursividad estética, a partir de la lengua, porque, queramos o no, siempre va a subyacer un mensaje en el texto. Lo que no podemos dejar es que el mensaje suplante el fundamento estético de nuestras creaciones literarias”. Fin de la cita
En el caso de las instituciones educativas o gubernamentales se tiene todavía la visión del panfleto, soso, poco atractivo para “educar”, cuando creemos que los mensajes sobre los problemas sociales o ambientales no tienen que ser recibidos por el público infantil o juvenil de manera tan poco atractiva, textos pobres, ilustraciones mal hechas y con impresiones que dejan mucho que desear, causas de que sean rotundamente rechazados por el público si son publicados .
Pero el esfuerzo se está dando, los frutos comienzan a verse, el campo todavía está con zonas vírgenes Debe ampliarse todavía el apoyo para las recopilaciones de leyendas y cuentos autóctonos , así como de canciones y música para niños de autores dominicanos, las biografías históricas de personajes dominicanos en libros atractivos desde todos los puntos de vista. Proyectos como este Congreso de Literatura Infantil, además de la Feria del Libro, forman parte de esos esfuerzos.
Nos pasamos el día de compras y luego en la piscina. Disfrutando de mis sobrinos, aquí con Sebastián de 5 años, leyéndole una joyita que me encontré ayer en La Sirena: "Margarita y la Nube", de León David, ilustrado por Verouschka Freixas.
Sebastián me hizo leerle el libro dos veces y le encantó. Prueba de fuego superada. ¡Hasta me hizo leerle el glosario tan bien puesto y las descripciones de la Fauna dominicana!
Independientemente de ello, a mí me pareció precioso, poético, ágil y nutritivo. Sé que alguien dirá: pero es el mismo tema de "Jinete de Nube" de Lorelay Carrón (quien a su vez dijo sobre su cuento que se había inspirado un poquito en Colette), y se resuelve igual: todo era un sueño. Sin embargo, ahí se queda. Margarita no se encuentra con ningún problema que resolver. Sólo se deja llenar los sentidos de sonidos, sabores y colores. El paseo es una invitación a romper el tedio (me ha cogido con esa palabra y la voy a agotar antes de que ella me venza a mí) de lo cotidiano y aprenda a ver, a sentir la belleza que está a su alcance en un maravilloso viaje por lugares simbólicos de nuestra geografía.
Espero que al igual que La Primera Comunión de Laura de Manuel García Arévalo, este libro llegue no sólo a las manos de los niños "pudientes" como decimos vulgarmente, sino a la de todos los niños pobres de nuestra geografía porque de ellos podríamos decir también esto:
"Margarita y la Nube", Un viaje inolvidable en busqueda de la libertad* Ilustraciones e idea original: Verouschka Freixas*Texto: León David*Editorial Alfaguara Infantil