sábado, 8 de febrero de 2020

Pablito



Pablito es un perico muy divertido. Aunque es muy pequeño, puede hacer distintos sonidos con su pico y volar muy rápido con sus alas de varios colores. A Pablito no le gustaba comer frutas como a los demás pericos.

Un día mientras volaba con su mamá en busca de pequeñas frutas vió desde el cielo a un flamenco que buscaba su comida con la cabeza dentro del agua. Se acercó para ver lo que comía y le pidió un poco para probar. El flamenco muy sorprendido le dió de comer y siguió buscando dentro del agua muy concentrado. Mientras tanto, Pablito sentía un sabor extraño en su boca y al darse cuenta que no le gustaba lo que comía, tragó y luego bebió agua para quitarse el sabor de su pico.

Después de arrepentirse de lo que había hecho, se despidió del flamenco y subió al cielo para seguir volando con su madre. Al subir no la encontró y entonces decidió ir en busca de algo nuevo para comer. Desde arriba Pablito pudo ver a un pájaro carpintero que con su pico agujereaba un tronco haciendo mucho ruido. Se acercó al pájaro carpintero y le preguntó cual era su comida. El pájaro carpintero estaba muy ocupado buscando gusanos o insectos con su lengua dentro del tronco y no le respondió. Entonces Pablito al ver lo que comía su compañero le pidió un poco para probar. El pájaro carpintero le dió un gusano a Pablito y siguió trabajando. Pablito comió un poco y no le gustó. Entonces decidió seguir buscando algo que le gustara más que las frutas, los animalitos del agua y los gusanos.

En el camino en busca de comida, Pablito se encontró con una gaviota que venía de un lugar muy lejano. Le dijo a la gaviota que no quería comer frutas con su mamá y le pidió que le diera algo de comer. La gaviota fué al agua a buscar un pez y le dió un pedazo a Pablito. Al probarlo se dió cuenta que no le gustaba y después de dar las gracias siguió volando.

Después de un largo rato, Pablito decidió descansar. Se posó sobre la rama de un árbol y allí se encontró con un loro que comía frutas tropicales. Al ver al loro comer, Pablito sintió hambre y le pidió un poco para probar. El loro le dió un pedazo de fruta y siguió comiendo. Pablito comió sin parar pues le habían gustado mucho las semillas y las frutas. Pablito estaba muy contento de comer frutas con su nuevo amigo. Al escuchar a su mamá que pasaba por allí, fué hacia ella volando para decirle que ya si le gustaban las frutas y que la acompañaría todos los días a recolectarlas para la comida.

Desde ese día, Pablito come frutas pequeñas y semillas como todos los demás pericos.

Margarita Heinsen-Fernández

viernes, 3 de enero de 2020

¡A las arandelas chinita! de Kin Sánchez Fernández


Este hermoso cuento que su autor, Kin Sánchez Fernández nombra "Reportaje de un sueño", está tan cercano a mí que juraba haberlo reseñado no una sino más veces. Mi sorpresa es buscar en mis blogs y no encontrar rastros. Sé que soy uno de los personajes, al menos se me nombra. Y es un honor que mi amigo admirado Kin, a quien adoro por las historias de fantasmas de la Zona Colonial de su libro GUÍA DE ANÉCDOTAS, CUENTOS, CRÓNICAS Y LEYENDAS DE LA CIUDAD COLONIAL DE SANTO DOMINGO y su amor por nuestra capital, me haya tomado en cuenta junto a mi hermana y al Barrio Chino de Santo Domingo.

En "¡A LAS ARANDELAS CHINITA!", Kin lleva la Navidad a la República Popular China, pero no de cualquier forma, sino a través de la observación, el olfato asiático comercial y la puesta en marcha de una nueva empresa.

Sencillamente el autor se ha puesto en los zapatos de un extranjero que no conoce nada de nosotros y poco a poco va entendiendo esta alegría y despreocupación desbordantes. Chang Lao Lee, nacido en 1971, cantonés. Él visita a su primo en la República Dominicana y empieza una aventura que usted debe descubrir cuando lea el libro de la mano de Kin Sánchez.

Creo que este es un magnífico regalo de Reyes o de Vieja Belén para niños emprendedores.

¡Felices Reyes! ¡Feliz Vieja Belén!

viernes, 22 de noviembre de 2019

El Gavilán de la Española en su versión Número Ocho



En el marco del programa de Conservación del Gavilán de la Española que realiza la Fundación Propagas junto a otras organizaciones, se presentó la obra Número Ocho de la escritora Farah Hallal,. En aras de continuar promoviendo un enfoque de preservación a través del arte literario. Fundación propagas auspició dos encuentros interactivos en la comunidad de Los Limones y en Parque Greta de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana con la dirección y presencia de Rosa Margarita Bonetti de Santana, Presidente de Fundación Propagas.


El gavilán de la Española (Buteo ridgwayi), es una de las aves rapaces más amenazadas del mundo y se encuentra en peligro crítico de extinción según la Lista Roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Su población oscila entre 300 a 450 individuos, y para salvarlo, el Fondo Peregrino junto a Fundación Propagas, Fundación Punta Cana y el Zoodom, desarrollan un programa de conservación que incluye monitoreo de la especie, reintroducción y educación en las comunidades cercanas a la población de gavilanes, como es el caso de Los Limones.


Farah Hallal se ha inspirado en sus vivencias en la comunidad de Los Limones (trabajando en Fundación Propagas) para realizar esta obra. Inicia de una manera que nos invita a continuar leyendo: “El gavilán cruzaba el cielo que apenas podían ver mis ojos de niño. Sus alas parecían no envidiar a las flores que el pájaro ignoraba al pasar. Aunque el gavilán no tenía pétalos, ni vuelo colorido, su ternura parda floreció en mi corazón. En mi condición de niño debo decir que Número ocho volaba orgulloso de su destino. Iba y venía sin darse cuenta de que era un número importante de una asombrosa historia que contar…”


Farah Hallal vino invitada por la Fundación Propagas desde Valencia, España, a contar sus vivencias en torno a la historia de su novela. Farah, narradora, poeta, editora, activista cultural y promotora de lectura y escritura creativa, estudió Diseño Gráfico, Enseñanza de Escritura Creativa, Historia del Caribe e Investigación Histórica. Entre sus publicaciones están: Sábado de ranas (Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard, 2013, Ministerio de Cultura. También Un adiós para mamá (Premio Barco de Vapor, 2014.) La caja de la esperanza (2016); El ave perdida (Fundación Propagas, 2017) y Mi mariposa quiere volar (2018). Para Farah, “lo hermoso de narrar es contar algo desde el corazón y que no suene a una historia conocida”.



Los participantes de ambos encuentros, disfrutaron del cálido encuentro con Número Ocho. Además, Carlos. el cazador de gavilanes, comparte sus lecciones aprendidas a través de la Madre Naturaleza, con el ecoteatro El reino oculto de los gavilanes (cuento ganador del 1er. lugar de la Sexta Edición del Concurso Letra Natural. Una vez más, nuestro gavilán de la Española en su versión Número Ocho se elevó por cielo dominicano mostrando su majestuoso vuelo.






domingo, 13 de octubre de 2019

“Mis historias siempre se basan en hechos de la vida real”. Entrevista a Farah Hallal


Farah Hallal considera que “para escribir un buen libro necesitas la suma de los aprendizajes de una vida”.

Entrevista hecha por María E. Pérez el 11/10/19

El gusto por las letras surgió a muy temprana edad en Farah Hallal, y es que desde pequeña creció rodeada de libros de poesía y teoría literaria. Pero también creció con una conciencia temprana sobre las “injusticias para las clases que son sometidas por los empresarios y las dictaduras que precedieron mi nacimiento”. Explica que en su casa aprendió a pensar “más allá de lo obvio”, además a leer y apreciar textos de calidad literaria, por lo que considera que “me parece que mi madre y mi padre han sido determinantes”. La escritora, quien nació en Salcedo, pero desde hace años estableció su residencia en Valencia, España, guarda para sí misma una infancia rodeada de buenos libros, “gocé del estímulo ante lo que escribía. Lo raro sería no florecer en un ambiente así”.

¿Cómo podemos definir hoy en día la literatura infantil y juvenil?
Es frecuente este debate en los congresos de literatura infantil y juvenil. Y cada vez nos orientamos a creer que en esta época se ha comprendido que el público infantil no es bobo y demanda una literatura más profunda. Los adultos del entorno procuramos evitarles dolores, como por ejemplo, la muerte, sin embargo la literatura clásica infantil está llena de huérfanos. Y Caperucita Roja viene a ser un cuento de terror que pasamos de generación a generación de lo más impunes.

¿Para escribir un libro se necesita una investigación previa?
Para escribir un libro no. Pero para escribir un buen libro necesitas la suma de los aprendizajes de una vida. Que te pueden venir por experiencias propias o ajenas y por lecturas. Somos esponjas y todo cuanto forma parte de nuestras vidas puede incorporarse inconscientemente en una obra. Ahora bien, investigar es parte del proceso de la escritura. Cualquier acción que quieras reproducir en la vida de un personaje necesita ceñirse a la verdad.

¿Te has basado en hechos de la vida real para hacer una historia?
Siempre me baso en hechos de la vida real. Siempre. Toda mi obra está de algún modo conectada a mí o a gente que he conocido. Lo que suele suceder es que convergen muchos aspectos de distinta procedencia en un mismo personaje, pero el resultado suele ser un personaje sólido y creíble. Se sostienen porque existen. No los traigo de universos paralelos. Son personas que viven o han vivido entre nosotros. Situaciones que se han presentado, aunque no sea necesariamente a mí. Aunque no creo en la inspiración, sí creo que cierta atmósfera te hace “ver” una historia. No es que haga una lista de temas a trabajar, es que las experiencias de vida, si son interesantes y tú desarrollas el instinto y la capacidad para darle forma a una historia, pueden ser muy potables.

¿El mercado y la demanda de determinados temas ¿son decisivos a la hora de escribir?
No necesariamente, porque la línea editorial de quien convertirá tu historia en un artículo de venta, es vital. Hay editoriales que se arriesgan con temas menos comunes y rompen el mercado. Lo forman y, a su tiempo, comen de él. Pero hay editoriales que se van a lo seguro: lo clásico que siempre ha funcionado y reeditan más de lo mismo. En mi caso, sé que la literatura juvenil con determinados temas funciona, se vende. Pero no tengo la predisposición natural para escribir sobre todo tipo de cosas. Mi línea es más de experiencias de la vida.

¿Cómo influye la literatura en la personalidad de niños, niñas y jóvenes?
Pues yo les digo a los “peques” que leer es como cuando un Pokémon evoluciona. Cada libro que lees va actualizándote en el sentido tecnológico del término. Que viene a ser evolución. Cambio. Mejoría. Si lees un libro malo y lo disfrutas, qué bueno. Pero si lees un libro bueno, aunque quizá menos obvio, te hará revisar los mecanismos que te hacen ser quien eres. Y te aseguro que vas a evolucionar. Si lees noticias sobre odio al extranjero, acabarás convenciéndote de lo mismo. Si lees información crítica sobre el mundo en el que vives, comprenderás la migración y sabrás que desde que la humanidad salió de África, anda rodando por el mundo. La migración es de las noticias más viejas de la historia. Pero si jamás abres un libro, todo te parecerá nuevo y el mundo que ves y vives seguirá siendo plano.

Recientemente obtuvo el Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil Aurora Tavárez Belliard con su obra “Los puentes del corazón… ¿cómo se sintió al recibirlo?
Es muy estimulante recibir el reconocimiento de gente que respetas. Y es un aliento importante para el trabajo. Lo triste es haber vivido el amargo con la desconsideración que el ministro Selman maltrató a los premiados. Así que fue un premio por el que el Ministerio me transmitió desconsideración. Tuve que manifestarme para que un Ministerio de Cultura respetara las bases de uno de los certámenes literarios más importantes del país. Y eso fue vergonzoso. El presidente Medina parece no saber que un ministerio de Cultura no se maneja como una guardia nacional. Hay que saber gestionar con artistas, que es bregar con gente que piensa y siente y gente que suele conocer lo que merece. El ministro de Cultura tiene que ejecutar sus funciones en alianza con los gestores culturales de todas las áreas habidas y por haber. Y ni siquiera para diseñar políticas culturales ha habido nunca allí una buena gestión.

A través de los premios que has recibido, ¿te han abierto puertas que pensabas estaban cerradas?
Soy agradecida por el estímulo que supone un premio. Pero cada libro ha de abrirse sus propias puertas. Que escriba un buen texto hoy no garantiza que escriba otro de la misma calidad mañana. Cada libro debe tener sus condiciones que lo hagan único. “La caja de la esperanza” es un libro que fue seleccionado entre los 80 más emblemáticos que SM ha publicado en sus 80 años en todo el mundo. Vendrán otros libros míos, pero dudo mucho que tenga la aceptación y el acierto de éste.

Afirmación
Cada vez nos orientamos a creer que en esta época se ha comprendido que el público infantil no es bobo y demanda una literatura más profunda”.

Consideración
Investigar es parte del proceso de la escritura. Cualquier acción que quieras reproducir en la vida de un personaje necesita ceñirse a la verdad”.



Discurso de Juan Carlos Toral en inauguración de la Sexta Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil SDQ 2026

  Muy buenas tardes Escritores, ilustradores, editores, docentes, bibliotecarios, familias, invitados internacionales y, de manera muy esp...