miércoles, 21 de abril de 2021

La última ceiba de Virginia Read Escobal

 


distopía

Del lat. mod. dystopia, y este del gr. δυσ- dys- 'dis-2' y utopia 'utopía'.

1. f. Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas

causantes de la alienación humana.

La escritora de las causas sociales

Virginia Read se caracteriza por su profunda preocupación por los temas sociales y nos muestra en muchas de sus creaciones que más vale hacer algo que mirar tranquilamente desde nuestro confort.

Su exitoso proyecto "Lleva un libro en la maleta" dice mucho de su interés por llevar educación a la infancia dominicana porque cree que en la educación está la clave del futuro digno.

Con "Un maestro en la montaña", también valora la gran necesidad del país que no cuenta con suficientes maestros vocacionales en cualquier rincón del territorio donde hacen falta.

Virginia Read con La última ceiba nos deja claro que quiere a la juventud dominicana comprometida con la conservación medioambiental de la República Dominicana porque en la recuperación de la Tierra, no hay plan B, como dijo alguien.

La última ceiba trata de una sociedad futura creada con los despojos de lo que hoy existe en un mundo que colapsó por el mal manejo de sus recursos, impotente ante los fenómenos naturales.

Este libro me hizo recordar la serie china NOCHE ETERNA, en la que un jovencito, único sobreviviente de su estirpe, encuentra en los escombros a una bebé y se hace cargo de ella por instinto convirtiéndose en padre sin darse cuenta.

También, hay rasgos de BARRENDEROS ESPACIALES, film surcoreano e igual, algunos tonos de la escritora Laura Gallegos en sus obras emblemáticas, pero Virginia es Virginia y su autenticidad resplandece al ubicarnos geográficamente y enfocada en su historia.

La obra, en 162 páginas narra la angustia de Elú, así, simplemente. Un adolescente que se ve involucrado en un accidente que no acaba de aceptar por lo que recibe tratamiento para su equilibrio mental. Elú, es un poco desconsiderado por su jefa de carácter tiránico Karen. Ellos pertenecen a un cuerpo de élite llamado Poli-Caps. Igual que en las formaciones militares, reciben grados de acuerdo a su desarrollo y capacidades. El terror de Elú es que lo degraden a Uni-Cap, que son los que se ocupan de los trabajos prácticos elementales.

¿Por qué Karen discrimina a Elú? Parece que ella considera que él no entró al cuerpo de guardianes por sus méritos, sino por ser nieto de quien es.

En paralelo, está Shandra, quien acaba de recibir un corazón de un guardián y quiere saber quién era él así que cuando llegué a la frase:

«¿De quién es este corazón que late en mi pecho»... ¡Me emocioné!

Le copio una página del libro para que aquilaten la narración:

Un hongo es una sólida torre de diseño sencillo, fabricada en concreto pulido y con base de forma circular, de un diámetro de interior de 6,00 metros. Ese espacio interior está protegido por paredes de un metro de grosor. Se accede desde el exterior por una única puerta que se sella tres veces. Dentro de ese espacio interior se cuenta con una sencilla escalera que asciende por la pared y es retractable en las dos primeras plantas. Años después se incluyeron ascensores que también pueden sellarse. En la planta base hay un colector que da al sótano y se utiliza para arrojar por ahí los trajes filtros para su limpieza.

En la segunda y tercera plantas hay unidades de control y seguridad. Luego están las aulas, áreas comunes y viviendas. En la penúltima planta están los laboratorios y pabellones de sanación y en la última planta están los observatorios y base de drones.

El mismo ascensor se encarga de la purificación de los que acceden al edificio.

El aspecto de esas torres es el de una ancha chimenea de aproximadamente diez metros de altura, coronada por algo parecido al sombrero de un hongo. En ellos solo vivimos los Poli-Caps.

Nuestra reserva fue la primera en organizarse como colonia. Actualmente contamos con nueve hongos.

Partiendo del ejemplo de SAJOMA el sistema fue reproduciéndose a lo largo de todo el perímetro de la rserva natural que quedaba, para luego multiplicarse en el resto de las reservas del país.

Alrededor de los parques JAB-JCR hoy en día, contamos con siete colonias distribuidas de manera estratégica.

Gracias a este sistema, las reservas son prácticamente inexpugnables. Y en caso de ataques o condiciones climatológicas muy adversas, cada hongo es autosostenible y se puede aislar a todo agente externo. Aunque también hay túneles que permiten la comunicación en el subsuelo y por el aire circulan los drones de vigilancia. Todo está controlado gracias al ingenio de los Poli-Caps.

Los Poli-Caps no descansamos y menos cuando estamos en la etapa formativa de guardianes, donde se nos estimula para estar al acecho con disciplina férrea. Por eso, ante el mínimo descuido de nuestros jefes abundan las bromas y los momentos robados a tanta energía reprimida. Mi primo Roque es cabecilla de a mayoría de esas bromas, es un líder nato, admirado por todos. Con dolor recuerdo que ya no puedo considerarme uno de ellos.

Retomando, por otro lado está la abuela de Elú, Eva-Bey una especie de científica, conservacionista, tierna y maternal que es una especie de ser superior por su sabiduría, preocupada por reproducir y mantener la poca vegetación que existe.

Por desgracia y por fortuna a la vez, hay unos sobrevivientes a los que denominan ajenos y dentro de ellos, desposeídos de todo y condenados a deambular, está Quili que es el chico que encuentra a la niña. La niña, a quien él llama Ceres en homenaje a su mamá de él, resulta ser... ¿Quieren saber? ¡COMPREN EL LIBRO!

Los ajenos sobreviven recogiendo
la poca comida que encuentran,
cubiertos de trapos para protegerse
de los rayos ultravioletas y expuestos
a ser fulminados en cualquier
momento, ya que no pueden
pasar de los límites.

Recomiendo este libro no solo a los jóvenes sino a los mismos escritores y aspirantes, ya que marca un hito en la literatura infantil y juvenil dominicana. Que yo sepa, Virginia Read Escobal es la primera en incursionar en este género al crear una distopía, que tiene amplia base para convertirse en serie. ¡Felicidades, Virginia!

Saludamos la apertura de Editora Santillana a las ventas en línea. Miren aquí:

https://www.tiendasantillana.com.do/la-ultima-ceiba-loqueleo


Virginia Read Escobal

Nació en Santo Domingo, República Dominicana, y desde muy pequeña su padre le hizo consciente de la importancia de conocer y conservar la naturaleza. 

Creció "con libros, cabitos de lápices y papeles en la biblioteca" de su abuelo y en la trastienda de su farmacia, mirando sus libros de arte y dibujando. Poco a poco se convirtió en amante de la lectura y de los libros (también leía paquitos). 

Se graduó de arquitectura, Ha publicado "Tres moñitos no" y "Carlitos James busca un cundeamor”, las novelas infantiles "Noches de luna nueva" y "Días de sol radiante"."El pacto de Guani", que es Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil "Aurora Tavárez Belliard", 2012. También "La cocina de mi abuela". 

Es la promotora de la iniciativa de Lleva un libro en la maleta, cuya función es transportar libros y material escolar a República Dominicana, y donarlos a las escuelas, bibliotecas y proyectos educativos que lo necesiten.

CHINCHILÍN, un cuento dominicano por Cipriano Álvarez, abril 1993


Hace muchos, pero muchos años existía una pequeña ciudad llama Pureza. Esta, situada en un arbolado valle no muy lejos del mar, era la admiración de cuantos le visitaban, pues en ella reinaba el orden, la limpieza, el buen comportamiento de sus habitantes y el cuidado que todos profesaban para que su flora y su fauna no sufrieran deterioro.

La armonía era tal que personas y animales intercambiaban frecuente comunicación, algo incomprensible para ciudadanos de otros pueblos; así mismo, los árboles parecían responder al esmero con que niños y adultos les trataban, y en su batir de hojas simulaban aplausos cuando la gente caminaba en medio de la frondosa vegetación.

El centro del pueblo era también el centro de reunión de los vecinos, ya que en ese lugar estaba ubicado el arbolado parque de Pureza y en él todas las tardes se recreaban sus felices habitantes, disfrutando del verdor y la frescura los mayores y de las instalaciones deportivas los jóvenes. Para los niños era costumbre ir todas las tardes, después de hacer las tareas escolares, a gozar en sus diversiones preferidas, mientras padres y abuelos los contemplaban complacidos al verlos practicar juegos que les recordaban su niñez, como el gato y el ratón, Juan periquito, el trúcamelo, a la rueda rueda, al topao, el pañuelo, y otros, algunos inventados por ellos mismos, que para hacer más placenteros acompañaban de canciones entonadas a coro.

Se hizo costumbre que día tras día, en medio de saltos y correrías de la chiquillada, llegara misteriosamente un señor de tez negra cargado de frutas, las cuales repartía mientras bailaba extendiendo sus brazos y los niños respondían al obsequio palmoteando alegremente mientras decían:

–¡Te queremos, Chinchilín! ¡Te queremos, Chinchilín!

¿De dónde procedía Chinchilín? La gente no lo sabía ni lo preguntaba, pero el personaje se hizo tan popular que ya todos en el pueblo lo conocían y, aunque no acostumbraba visitar las residencias de la ciudad, era muy querido en los hogares. Por eso causó preocupación en todos notar que durante tres días no se le había visto en el parque.

¿Qué habrá pasado a Chinchilín? Se preguntaban Pero nadie podía responder, y pero aún, no sabían cómo averiguarlo, pues no se conocía el lugar exacto de su morada.

Todos esperaron ansiosos un día más, y al, y al no hacer su aparición los niños decidieron buscar por su cuenta al buen “viejo prieto”, como también le llamaban. Fue así como, después de una “junta infantil”, Tony y Carlitos fueron encargados para indagar acerca de su paradero. Eran las dos de la tarde cuando salieron a cumplir su misión.


–Yo lo he visto llegar por este lado –dijo Tony, señalando una boscosa colina hacia el norte.

–Pues por ahí iniciaremos su búsqueda –indicó Carlitos mientras se disponían a emprender la marcha.

Los niños empezaron camina, camina, camina… Hasta que desaparecieron de la vista del grupo de compañeros que permanecían en el parque, sin deseos de jugar hasta saber el destino de sus amigos.

Caminaban bajo la sombra de los árboles frutales, y el lugar era tan admirable que por un momento se olvidaron del objetivo de su viaje. Naranjos por aquí, cerezos por allí, mangos por allá, granados, limoncillos; todos los protegían del sol ardiente mientras a derecha e izquierda los arbustos florecidos se enredaban entre sí, ofreciendo a la vista el panorama de una belleza maravillosa.

Más adelante descubrieron un riachuelo de aguas transparentes que describía un sinuoso trayecto, estrecho y pedregoso, con charcos poco profundos.

–¿Nos bañamos? —preguntó Tony, con ansiosa emoción.

–¡Me gustaría! –le contestó Carlitos, pero recuerda que nuestros padres nos han prohibido hacerlo si no andamos acompañados de personas mayores. Además, primero debemos averiguar qué le ha pasado a Chinchilín.

–Tienes razón –contestó su compañero. –Vamos a seguir y preguntaremos a nuestros amigos los animales.

Continuaron su camino y a pocos minutos pasaron por debajo de un roble enorme a cuya sombra, en un suelo alfombrado de blancas flores, rumiaba una vaca, mientras un poco más alejadas otras pacían indiferentes.

Carlitos le preguntó:

–Amiga vaca, ¿usted no ha visto a Chinchilín?

Y la vaca, parando de mascar, respondió:

–Muu-chacho no, muu-chacho no.

Siguieron caminando, caminando, hasta encontrarse con una jabada gallina y al preguntarle por su amigo ésta respondió:

–¡Clo, cloc, cloc, por aquí no!

El gallo que ya había oído la pregunta contestó:

–¡Quiquiriquí, no por aquí! ¡Quiquiriquí, no por aquí!

Los niños ya estaban cansados de tanto caminar, pero no se daban por vencidos hasta averiguar el destino de su amigo.

Habían hablado con el caballo, el burro, el perro, el gato… Hasta que cerca de una enorme piedra, a la entrada del bosque, se encontraron con un hermoso chivo, a quien le dijeron:

–Compadre chivo, nosotros salimos desde temprano en busca de nuestro amigo Chinchilín, a quien no vemos desde hace cuatro días; pensamos que algo malo le ha pasado, pero no sabemos donde encontrarlo. ¿Usted no lo ha visto por aquí?

El cabrío, después de escuchar atentamente, levantó su pata derecha y señalando hacia una escalera de rocas semi oculta por la maleza les contestó:


–Bee por ahí se fue. Bee por ahí se fue.

Los muchachos, comprendiendo el rumbo que debían tomar, se dirigieron alegremente al lugar señaldo. Era la entrada de lo que en tiempo lejano había sido la morada de alguna familia aborigen. Parecía un castillo protegido por murallas de rocas, y en el centro cuevas que de trecho en trecho recibían los reflejos de rayos solares. Los niños exploraban admirados esta arquitectura natural, cuando una voz femenina clamó bruscamente:

–¿Quién anda ahí?

–Somos Tony y Carlitos… Y andamos en busca de Chinchilín.

–¿Para qué lo quieren? –dijo la misma voz.

–Somos sus amigos –repetían los niños hasta que una voz varonil, pero tierna, interrumpió la inquietante conversación.

–Sí, esposa mía, déjalos pasar, en verdad son mis amigos y no los he visto desde hace varios días. Tú sabes que he estado enfermo y no he podido ir al parque.

Entonces, Tony y Carlitos reconocieron a Chinchilín, quien les dijo que su esposa llevaba por nombre Lealtad, y que era una señora buena y cariñosa. Ella les había hablado en tono alterado pensando que se trataba de personas extrañas a la comunidad, ya que Chinchilín y su compañera residían en los límites de Pureza y cerca de allí vivían otras personas que no tenían costumbres tan buenas como los Puritanos.

–Pasen, no tengan miedo —les dijo Lealtad mientras acariciaba la barbilla de Tony y pasaba la mano sobre la cabeza de Carlitos, todo e interés de sosegarlos.

Mientras tanto Chinchilín no cabía de gozo al ver a sus amiguitos. Les mostró su fortificado hogar. En el interior todo estaba primorosamente limpio y ordenado; en el exterior, por un lado, cultivaban un bello jardín. No muy lejos un huerto y árboles frutales, y del otro lado, había un arroyo con pequeños manantiales de donde tomaban los esposo el agua para su consumo.

Los niños, después de descansar, recogieron una amplia variedad de frutas hasta que comprendieron que pronto empezaría a oscurecer.

–¡Nos vamos! –dijo Tony al recordar que todos en Pureza estaban pendientes de su regreso

–Nada de eso! –dijo Chinchilín. Lleven dos canastos con las frutas más hermosas para que las repartan a sus amiguitos.

–¡No podemos! –expresó Carlitos. —Es tarde, y a pie llegaremos de noche y cansados; eso sería motivo de preocupación para nuestros padres y compañeros en el parque.

–¡No se preocupen, muchachos! –manifestó Chinchilín. –Tengo para ustedes un gran secreto, junto a una buena noticia: Yo vuelo como las aves y los llevaré por los aires de regreso al pueblo.

Los niños estaban incrédulos y fue necesario que su amigo les mostrara las alas ocultas debajo de un gran camisón que siempre portaba. Convencidos abordaron los hombros de Chinchilín. Se elevaron después de despedirse de Lealtad y desde las alturas divisaron todo el valle.

Con frecuentes piruetas el hombre-nave simulaba aterrizar para elevarse de nuevo en medio de risas y gritos de alegría de los niños.

–¡Al parque, ya! –dijo Chinchilín al notar lo avanzado de la hora y volando en línea recta y descendente llegaron a la ciudad donde fueron recibidos en medio de asombro y alegría.

Ya en el parque todos querían saber a la vez lo sucedido a los niños y al hombre volador. al trío le resultaba difícil narrar sus aventuras, pero lo más importante para todos era contar con el feliz regreso de Tony y Carlitos, y con la presencia del personaje más popular de la ciudad. El júbilo se apoderó de todos y no hubo más palabras que el coro unánime de:

–¡Te queremos, Chinchilín! ¡Te queremos, Chinchilín!

Chinchilín regresó a su refugio seguro de que tarde tras tarde retornaría a su pueblo querido.

FIN

Fue impreso en EDITORIAL TRADICIÓN, Calle Las Carreras, 158, Ens. Lugo, Apartado Postal 351, Santo Domingo, República Dominicana.

Como el dibujo de Yodari Espinal Álvarez pone "abril, 1993", podemos pensar que ese fue el año de su impresión.

DATOS:

El Chinchilín

Del libro "Aves de la República Dominicana", de la utora Annabelle Sockton de Dod, transcribimos a continuación lo siguiente:

El Chinchilín es muy común y bien conocido porque se encuentra en todas partes donde hay campos verdes y abiertos. Todavía se encuentra cerca de la capital. Tiene 25 a 30 centímetros de largo, de color negro con un lustre violeta y azul. El ojo es amarillo pálido y la cola larga tiene forma de una V. La hembra es similar, pero es un poco más pequeña y menos lustrosa.

El Chinchilín es omnívoro, come de todo. Come insectos que encuentra en el suelo, usando su pico puntiagudo para atraparlos; come frutas, semillas y granos. Tiene una adaptación que le ayuda en cuanto a la comida de frutas y semillas. Tiene un sistema de músculos fuertes en la mandíbula y una quilla en la mandíbula de arriba que le permite hasta abrir granos.

El Chinchilín es gregario. Vive en bandadas; reposa y anida en colonias. La poligamia es practicada a veces, especialmente en los años en que hay más hembras que machos. Su nido se hace en forma de una copa, situado en árboles o palmas altas. Pone de 3 a 5 huevos teñidos de azul. Los pichones están listos para salir del nido en 23 días. La incubación es siempre trabajo de la hembra, mientras que el macho guarda el sitio del nido.

Una vez encontramos el nido de un Chinchilín por encima de un nido de Cigüitas palmeras. Algunas personas piensan que el ave es un parásito, poniendo sus huevos en el nido de otros, pero no es así. El Chinchilín es un avivato, inteligente, solamente aprovecha el techo de ramitas del condominio de sus vecinos.

El canto del Chinchilín tiene un tono alto y penetrante, como "Jui-jui-jui-jui" y a veces emite varios chirridos. No son melodiosos, pero tampoco desagradables.


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Cipriano Álvarez

El autor del cuento conoció el ave en su campo natal de Yaroa, Puerto Plata. Siendo niño se le encomendaba cuidar los maizales, espantando las negras bandadas para evitar que las mazorcas verdes fueran engullidas por ellos. En 1980 se sorprendió cuando una pequeña plantación del cereal, ubicada en un solar de su propiedad, en el Ensanche Isabelita de Santo Domingo, fuera casi totalmente consumida por los chinchilines.

En relación al cuento, todavía no se explica cuando surgió la idea de vincularlo con el ave. Lo cierto es que lo imaginó mientras cargaba en una mecedora a su primera nieta Yodari; tendría esta unos cuatro años. Junto a Chinchilín le narraba otros inventados por él, pero era éste el que más repetía a requerimiento de su nieta quien le hacía contárselo a cuantos amiguitos ls presentaba. Notó que a todos les agradaba, pro lo cual decidió escribirlo, y ahora se atreve a publicarlo esperanzado en que llegue a la mayoría de niños dominicanos, con el mismo amor que su nieta primera le inspirara.




martes, 13 de abril de 2021

Gracia Iglesias, la narradora de sus propias historias divertidas y profundas


La invitación vino por correo electrónico y en medio de esta pandemia adquirió un significado extraordinario para mí. ¡Oh, el mundo sigue rotando! 
Conocer a un exitoso escritor es una oportunidad de cambiarse las gafas. Gracia Iglesias nos invita a utilizar las de la imaginación.
Vivaz, coherente y apasionada nos hizo niños pequeños por unas horas. Conocí del libro álbum y su importancia.
Nosotros que hacemos libros con dos o tres ilustraciones, no sabemos del Credo la mitad al observar el vuelo mágico de autor e ilustrador para resultados memorables.
Algunos de los libros de Gracia Iglesias van por muchas tiradas de miles de ejemplares y sus personajes ya son icónicos para los temas que tratan, como por ejemplo Moncho Rabioso, cuando se trate de rabietas¡Buen camino, Celestino! cuando se trate de cargar con todo lo que los demás quieren echarnos en la mochila.
Una historia encantadora fue la de Pepita Sarmiento, que es un hermoso canto a la identidad y libertad de las personas.
Entre los presentes estaban Yina Guerrero, Yuan Fuei Liao, Dulce Elvira de los Santos, Esther Amaro,  Leibi Ng, Yamel y Pilar Maquiavelo.
La autora Gracia Iglesias vino desde España a Santo Domingo para grabar junto a Anya Damirón un Cuentacuentos especial "Como Antes Live". Será transmitido el 24 de abril con motivo del Día del Libro. ¡No se lo pierdan! Abajo de la imagen están los links a los sitios de ambas autoras.
Para que conste que la literatura infantil y juvenil ha sido invitada a renovarse con referencias, este lunes 12 de abril de 2021, queda consignado con su cambio de gafas habituales a gafas con imaginación y visión poética. ¡Gratitud, Anya Damirón!

jueves, 8 de abril de 2021

Ana ama el chocolate, de Verouschka Freixas, deliciosa historia para aprender a no exagerar

 


«A Ana le encanta el chocolate. Lo come a todas horas, de todas las formas y no le gusta compartirlo con sus amiguitos. Un día llega de la escuela y no encuentra el chocolate en polvo para hacer su batida; tampoco encuentra el menor pedacito para merendar. ¿Quéhará Ana? O mejor dicho, ¿qué le pasará a Ana?»



«Una humorística historia sobre las consecuencias de comer dulces en exceso, cosa que es motivo de preocupación para muchas familias y que, en efecto, puede llegar a hacer daño a la salud.»

Pintora, ilustradora, escritora... Verouschka Freixas imparte talleres de arte.


Verouschka Freixas

«¡Hola chicos! Me llamo Verouschka Freixas, nací en República Dominicana. Soy hija de padre cubano y madre boliviana. Desde pequeñita, pude viajar con ellos a México, Puerto Rico, Estados Unidos. Estos viajes dejaron una profunda huella en mi corazón. A mis padres les agradezco mi primer contacto con la espuma del mar, el amor por los cuentos, el aprecio por el tango, la quena y el bolero… y las canciones de Luis Aguilé. Estoy casada desde hace 20 años con el artista plástico Vladimir Velázquez.

Como pintora he tenido la dicha de participar en numerosas exposiciones en mi país y en otros, como Alemania, Inglaterra, Suiza, Brasil y Estados Unidos. Desde el 2005 imparto talleres de arte para niños y jóvenes. Mis pasiones son: el mar, pintar cuadros, ilustrar cuentos y hacer escenografías. En el 2007 produje junto a León David mi primer libro de cuentos titulado “Margarita y la nube”, bajo el sello Alfaguara Infantil y ahora sigo escribiendo».


Conozca más de Verónica, por favor:

https://ateliervf.blogspot.com/2015/07/verouschka-freixas-directora-atelier.html


Una historia deliciosa con final sensato

Recomiendo Ana ama el chocolate de la colección LOQUELEO de Santillana. Aunque pone mayores de 6 años, ustedes saben que depende de las personalidades de los niños, porque ahora mismo los chicos de 4 dan la hora de tanto que saben. ¡Si lo sabré yo, por Adela!

Este libro no solo usa las palabras precisas para mostrar la absoluta adoración de Ana por un alimento de múltiples presentaciones en el mercado, sino que a través de las ilustraciones de la propia autora, comunican un conjunto de verdadera belleza para contribuir con la educación estética de los niños.

Llama la atención la paciente solicitud de la mamá que no muestra resistencia a la monótona decisión de Ana, salvo una advertencia. 

También llama la atención que Ana se cierra en banda y no se da la oportunidad de probar el inmenso mundo de sabores que tiene alrededor, llegando un poco más allá de su octavo cumpleaños con su firme preferencia.

Ana ama el chocolate es una herramienta no solo de lectura divertida y belleza; también es un atinado ejemplo de autoaprendizaje para los infantes que se reflejen por empatía en la historia. Siempre que no haya equilibrio, la vida se encarga de darnos una lección.

Igualmente, los profesores y padres tienen una buena oportunidad -a través de este libro- para hablar de las adicciones y hacer investigación sobre las consecuencias de los excesos sobre el organismo.

Leibi NG


viernes, 26 de marzo de 2021

Anuncian creación de Premio Biblioteca Nacional de Literatura Infantil

Carmen Heredia, ministra de Cultura y Rafael Peralta Romero, director general de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.


Viernes, 26 Marzo 2021

El lauro tiene una dotación de un millón de pesos

El Ministerio de Cultura (MINC) y la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña (BNPHU) anunciaron la creación del Premio Biblioteca Nacional de Literatura Infantil, con una dotación de un millón de pesos, el cual será otorgado cada año a un escritor dominicano que haya desarrollado una carrera literaria enfocada en la creación de textos para niños.

El premio fue anunciado durante una rueda de prensa encabezada por la ministra de Cultura, Carmen Heredia, quien explicó que este reconocimiento estará dirigido a los autores dominicanos cuya obra haya sido escrita en lengua española y que satisfaga las exigencias de calidad y contenido propios de la literatura dirigida al público infantil. 

Señaló que con la premiación se busca impulsar la consolidación de la literatura infantil de la República Dominicana, por la importancia que reviste para el crecimiento intelectivo de los niños a partir del desarrollo de sus competencias comunicativas. 

El director de la BNPHU, el escritor Rafael Peralta Romero, explicó que el premio será anunciado el 28 de febrero de cada año, coincidiendo con el aniversario de la fundación de la Biblioteca Nacional, y será entregado en una ceremonia solemne el 23 de abril, Día Internacional del Libro. 

Destacó que las propuestas para el remio correspondiente al presente año 2021, serán depositadas, excepcionalmente, desde el 29 de marzo hasta el 29 de mayo. El galardón será anunciado, también excepcionalmente, el 29 de junio, aniversario del nacimiento de Pedro Henríquez Ureña. La ceremonia de entrega tendrá efecto el 16 de agosto, día conmemorativo a la guerra de Restauración.

Según el reglamento del premio, el galardón solo podrá otorgarse a autores vivos. “Para ser tomado en cuenta para este premio se requiere que el autor tenga publicado un conjunto de obras literarias dirigidas al público infantil, en cualesquiera de los géneros de narrativa (cuento y novela), poesía o dramaturgia. Debe haber publicado, al menos, cinco títulos en formato de libro”, indica el reglamento.

Peralta dijo que el jurado evaluador estará integrado por cinco personalidades dominicanas: el director general de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, quien lo presidirá; el presidente del Patronato de la BNPHU, el director de la Academia Dominicana de la Lengua, el director de la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana y un representante del sector patrocinador, si lo hubiera.

Explicó el reglamento que, para recibir el premio, el autor y su obra deberán haber obtenido un reconocimiento en lectoría en la República Dominicana y en el extranjero.



Además, que la obra del autor, en su totalidad, muestre originalidad y consistencia, y que haya hecho un aporte a la reafirmación de la identidad nacional en favor de la población infantil.

Las candidaturas al premio podrán ser presentadas por instituciones dominicanas, educativas o culturales (incluidas instituciones dominicanas en el exterior), públicas o privadas, por editoriales y por un conjunto de personas (5 o más) que tengan vinculación con el mundo de la literatura infantil y juvenil. 

El reglamento del Premio Biblioteca Nacional de Literatura Infantil está firmado por Carmen Heredia, ministra de Cultura, y por Rafael Peralta Romero, director general de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

Santo Domingo, D.N.

Fuente: Página de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña

http://www.cultura.gob.do/index.php/noticias/item/1644-anuncian-creacion-de-premio-biblioteca-nacional-de-literatura-infantil


26 de marzo de 2021

miércoles, 24 de marzo de 2021

LOS PUENTES DEL CORAZÓN de Farah Hallal, Aurora Tavárez Belliard 2019

 

Portada Los puentes del corazón, de Farah Hallal


Hasta ahora tuve oportunidad de leer "Los puentes del corazón" de Farah Hallal, obra que ganó el Aurora Tavárez Belliard del 2019.

Para nadie es un secreto que considero a esta escritora el paradigma actual de la literatura infantil de nuestro país, aunque quienes me conocen saben que admiro a muchos de mis colegas y siempre ambiciono equiparar al país con los países más desarrollados. 

Se pueden ver mis halagos a través de mis publicaciones. Don Marcio Veloz Maggiolo, José Enrique García,  Luis R. Santos, José Fernández Pequeño; Rafael Peralta Romero. Luis Martín Gómez... ¿quiénes más?, resultan ser escritores consagrados y probados en varios géneros que han incursionado en la literatura infantil pero la misma no les quita el sueño, que no es nada malo, pero es así. Y es que mi anhelo siempre ha sido tener profesionales dedicados por completo a la literatura dirigida a la infancia: de 0 a 18 años hasta que se diga lo contrario.

César Sánchez Beras, Virginia Read de Escobal y Farah Hallal constituyen un trío adorable que pone a la República Dominicana en alto con sus obras ya que en sus geografías, en sus palabras, en sus tramas, la sociopolítica de la segunda de las Antillas está presente con distinción.

En el caso de "Los puentes del corazón", la autora saca partido de sus experiencias como madre de poeta, como poeta y como emigrante.

Yo doy fe de las increíbles dotes poéticas que posee su hijo Gael Then Hallal y la lúcida inteligencia  de Itzel Then Hallal. Así que la obra es una trama ágil y divertida que trata sobre el desarraigo que no llega a convertirse en tragedia.

Maku, el protagonista llega a Valencia para incorporarse a la escuela ya avanzado el año escolar y se encuentra no solo con maestra nueva, escuela nueva y compañeros nuevos, sino con un idioma nuevo. Obligado a "adaptar" su forma de pensar acostumbrada con nuevas conductas se mete en un lío sin darse cuenta.

Farah Hallal crea el paralelismo de los dos paisajes: el que se abandona y el que se estrena, con la voz de la emoción. Maku, a través de su entorno, sus familiares, sus amigos y recuerdos muestra que está lleno de vivencias que no va a ser fácil abandonar. Y eso tiene sus contras, pero mucho más pro.

El lenguaje, lleno de familiaridad e imágenes nos hace leer todas las páginas buscando el desenlace, lo que para mí es un triunfo pues soy fiel a que esto siempre se trata de divertir y educar en proporciones apetitosas.

Con inteligencia se filtran poemas propios de Gael y otros creados para el personaje Luciano simpático y desproblematizado.

La obra fue premiada por un jurado compuesto por Lucía Amelia Cabral, Dulce Elvira de los Santos y Elizabeth Ovalle.

Farah Hallal

Tal como dije con la obra de Farah Hallal, titulada "Número Ocho" del Barco de Vapor, Editora SM, recomiendo esta lectura no solo para los niños a quienes está dirigida sino a todos cuantos aspiran a ser escritores de literatura infantil porque yo estoy segura de que muchos queremos hacer eso. Con Farah uno se divierte leyendo sus imaginerías, pero también se educa. Es sencillamente, magistral.

sábado, 13 de marzo de 2021

Mía, Esteban y la noria, de Kianny N. Antigua

 


  • La colección Loqueleo de Editora Santillana presenta en su catálogo este título para niños mayores de 6 años.


"Mía, un personaje muy conocido por los niños dominicanos, asiste con sus padres y su amigo Esteban a una Feria Mecánica para disfrutar los juegos y montar, especialmente, una gran noria en forma de estrella".

"Es un libro hermoso y sencillo donde la autora recrea tanto el sentimiento de distracción como la importancia del juego y aporta valores fundamentales para los primeros años en la vida de las niñas y los niños." 

Sobre la autora:

Kianny N. Antigua



Kianny N. Antigua (San Francisco de Macorís, República Dominicana, 1979). Escritora, profesora universitaria que actualmente se desempeña como profesora adjunta en Dartmouth College y dirige el programa de español para chiquitines en Howe Library. Entre sus obras hay muchas dirigidas al público adultos, tanto en poesía  como en narrativa; pero para niños, ella ha publicado Mía, Esteban y las nuevas palabras, El canto de la lechuza, Detrás del latido; Al revés, Mía y el regalo de Guaguau, y Mía y las luces, entre otras.

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