sábado, 12 de noviembre de 2011

Andrés Acevedo y sus poesías para niños


POR DOMINGO CABA RAMOS*

*EL AUTOR es profesor universitario. Reside en Santiago de los Caballeros.

“Sólo es grande el hombre que nunca pierde su corazón de niño…” (Pedro Henríquez Ureña)

Andrés Acevedo (1964)  nació en Santiago de los Caballeros, y en esta ciudad ha desarrollado una  intensa y fecunda labor  literaria, educativa y cultural.
 Poeta, escritor, articulista y gestor cultural a tiempo completo, su constante accionar en bien de la educación, el arte y la cultura  parece no tener límites. Además de fundar y cofundar talleres y grupos literarios, Andrés Acevedo ha publicado, y publica actualmente,  comentarios y ensayos  literarios   en  los principales periódicos del país.
Igualmente, orienta, motiva, colabora  y  ayuda a cuantas personas se acercan a él para solicitarle desde la corrección de un texto hasta el préstamo del libro de difícil adquisición. Y, como si todo eso fuera poco, Acevedo « Tiene y mantiene – apunta su amigo y también poeta, Enegildo Peña – una misteriosa hemeroteca personal, repleta de periódicos  y revistas que saca como de un pozo de papel, y los entrega al que lo necesita con una candidez propia de su carácter de poeta»  (La poesía contemporánea de Santiago, 2005, pág. 202)
Andrés Acevedo

Es él lo que bien podríamos llamar, un verdadero peregrino de la cultura.
Como artista literario, vale resaltarlo, el proceso creativo de este inquieto cultor de la palabra escrita, se ha focalizado en una de las vertientes de la expresión poética menos cultivada no sólo en la República Dominicana, sino también en la literatura hispanoamericana: la poesía para niños.  La más  evidente prueba de esto  son los cuatro libros de versos que sobre el género ha publicado: “Arcoíris derretido” (1992), “Vuélvete mi niño” (2003), “Versos para niños recitadores” (2005) y “Leyendo versos para niños (2007)

Constituyen estas, obras de indiscutible valor, en las que  el alma de los infantes,  envuelta en la magia de la fantasía y el ritmo, e impulsada por el fuego de la imaginación, se desplaza por cada uno de los versos que las conforman. Obras en las que lo estético se impone a lo didáctico, y en las  que sin obviar el  mensaje, sentido  o valor  semántico de las palabras, no  se persigue como propósito primero instruir o transmitir conocimientos, sino deleitar, sugerir, estimular la imaginación infantil o provocar sensaciones y sentimientos en la frágil mente del pequeño, como debe ser el fin de la auténtica literatura para niños.

Obras cuyas composiciones reúnen las principales características que tipifican el verso infantil. Obras en las que, como lo confiesa el propio autor, se plasma o recrea el “universo vivencial e imaginativo de los pequeños”

Obras en fin,  que en cada escuela y colegio dominicanos deberían  ser  usadas como material de lectura  por los maestros del nivel básico, como la mejor forma de  acercar al niño a la palabra, desarrollar su proceso de verbalización, despertar desde la más tierna edad el amor por la lectura, estimular en el menor la creación poética e introducirlo en el siempre fabuloso y maravilloso mundo  del arte y  la literatura.



¿POR QUE  ESCRIBIR  POESIAS PARA NIÑOS?

Crear poesías para niños constituye un ejercicio escritural más complejo, difícil  o menos sencillo de lo que parece. Para cultivarla, aparte de estar prevalido  de la sensibilidad artística y aliento creativo requeridos para tal fin, el  adulto que la concibe debe poseer alma de niño, amar a los niños, sentir como niño y penetrar en lo más  recóndito de esa zona casi extraterritorial que conforma el siempre fantástico y tierno mundo de la niñez. O, como lo diría Pedro Henríquez Ureña, para escribir versos infantiles es condición necesaria  que el adulto no haya perdido su corazón de niño.

La desvinculación del poeta infantil  con el universo  psicológico de la infancia  origina,  como bien lo apunta Acevedo, que muchos temas sean enfocados “desde de la perspectiva del creador  adulto, y no desde el entorno vivencial del infante”  Y origina, igualmente, que muchas creaciones  se conviertan en lo que Gabriela Mistral llamó “simples balbuceos de docentes”

Andrés Acevedo  muestra  plena conciencia de su oficio de escritor, y no desaprovecha ocasión alguna para expresar la satisfacción que siente por haberse dedicado a recrear el mundo de los menores con el  rítmico  y lírico acento de sus cantos infantiles.  Merced a este planteo, ninguna sorpresa pueden causar las razones vertidas por este aedo de la chiquillada,  cuando confiesa que escribe  poesías para  niños impulsado por  el “amor que siento hacia ellos…”, para  testimoniar  la “ magia contenida de su mundo”,          “ recrear una y otra vez mi pasado de niño…” y  “ … dejar constancia de la imprescindible armonización entre la naturaleza y la infancia…”

Javier Villegas Fernández,  destacado poeta peruano, Premio Nacional de Poesía y consagrado cultor del verso infantil, explica también las razones que lo llevaron a escribir  ese tipo de literatura:

« Escribimos literatura infantil – argumenta  Villegas F. -   porque  constituye la mejor manera de expresar el sentimiento de ese niño que todos llevamos dentro, porque sólo mediante ella se pueden inventar mundos fantásticos, en donde todo se torna real gracias a la fantasía, y  porque a través de ella la realidad y la fantasía se complementan, se vuelven una armonía para penetrar con mucha sutileza en las zonas más recónditas del alma de los niños.»

Para que la poesía infantil sea aceptada como tal  o encasillada en su justo lugar,  ya se afirmó en otra parte del presente trabajo, lo estético debe imponerse a lo didáctico; lo artístico a lo instrumental; lo bello, a lo utilitario.  Una poesía que en primer término lleve al deleite espiritual y no  a la lección instruccional.  O como bien   la describe el afamado escritor y crítico literario,  Bruno Rosario Candelier,  al sostener que:

« La literatura para niños  implica un lenguaje claro y comunicativo, que satisfaga el apetito natural de sueños y aventuras mediante ese mundo verbal de fabulaciones que articulan signos y símbolos portadores de sentido»

Pero además de su naturaleza estética, esta expresión poética, ha de cumplir con  otras  características tales como: musicalidad, brevedad, sencillez y claridad.

La producción poética de Andrés Acevedo, vale reiterarlo, cumple con cada uno de esos rasgos.  Ha logrado  este artista literario y conocido animador cultural  crear:

A) Una poesía  en la  que sin marginar  el mensaje, sentido o configuración semántica  del verso,  se prioriza  la  esencia estética e imaginativa del mismo:

« Yo quiero subir,
al cielo infinito,
para sonreír,
con los angelitos»
(“Arcoiris derretido”, p. 13)

B) Una poesía clara y sencilla:

«Tengo dos gatitos,
con saco y corbata,
que son vecinitos,
de una vieja rata»
( Versos para niños recitadores», p.16)


C) Una poesía breve y música

«La luna asoma,
su miradita,
por la casona,
de mi abuelita»
(“Vuélvete mi niño”, p.32)

En la literatura dominicana, la poesía infantil ha sido precariamente cultivada y al mismo tiempo  olvidada por  un Estado que  no ha sabido establecer políticas de incentivos encaminadas a fomentar su creación. De ahí  la ausencia, en este renglón, de una distinción literaria estatalmente establecida,  orientada a premiar la mejor obra poética del género infantil.  Quizás se deba esta indiferencia   al prejuicio o falsa concepción de que a la  producción de esta forma  de expresión literaria  sólo se dedican aquellos que carecen del talento requerido para componer versos para adultos o que, naturalmente, entrañen  mayor nivel de complejidad temática y/o  estructural.

Olvidan talvez quienes así piensan, que si bien la infantil  es literatura  para menores,  no se trata por eso de una literatura  menor. Se trata, al contrario, de una literatura (poesía, cuento, teatro)  que a través de la historia ha merecido la atención y tratamiento de connotadas glorias de las letras universales, tales como Gabriela Mistral, Emilio Ballagas, Juan Ramón Jiménez, Julio Cortázar, Pedro Henríquez Ureña,  Federico García Lorca, José Martí, Mark Twain y Antoine de Saint Exupery, autor este último del archifamoso libro “El principito”

En nuestro país, cual Quijote sin Sancho, Andrés Acevedo ha decidido  abrirse caminos y formar parte  de la lista de poetas que han  decidido construir sus mundos imaginarios teniendo como centro al niño.

Ojala que a pesar del panorama nada motivador  y, adverso si se quiere , en que se  desarrolla la poesía  para niños en la República Dominicana, Acevedo continúe deleitando a los infantes, y, por qué no, también a los adultos, con los bellos cantos  emanados de su siempre activa y fértil imaginación.

martes, 1 de noviembre de 2011

VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil

Noticias UCLM
28/10/2011 - Campus Cuenca
Las actividades se iniciarán el miércoles 2 de noviembre
El VI Máster del CEPLI
contará con 49 alumnos
El miércoles 2 de noviembre la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) acogerá en el Vicerrectorado del Campus de Cuenca la inauguración del VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil. El director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, impartirá la ponencia inaugural de un Máster que cuenta con 49 matriculados y que parte con el objetivo de formar especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la mediación y la animación lectora.
El VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil iniciará sus actividades el próximo miércoles 2 de noviembre con 49 alumnos matriculados, 25 de ellos llegados, su mayoría, de Colombia, México, Argentina, Chile, Costa Rica y República Dominicana.
Filólogos, educadores, bibliotecarios, periodistas, empresarios, historiadores y licenciados en Bellas Artes, formarán parte de un Máster que en las ediciones ya realizadas ha permitido obtener el título de la UCLM a casi 250 profesionales, tanto españoles como portugueses, brasileños, argentinos, mexicanos, colombianos, chilenos, peruanos, bolivianos, venezolanos y uruguayos.
De carácter semipresencial, tiene como objetivo la formación de especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la meditación y la animación lectora.
El primer curso de los dos en los que se desarrolla este Máster participan profesores de siete universidades españolas (Castilla-La Mancha, Autónoma de Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, La Laguna y Baleares), además de profesionales relacionados con el mundo del libro infantil y juvenil: escritores, ilustradores o editores.
Organizado por el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil (CEPLI), con la colaboración de la Fundación Santa María, contará con la ponencia inaugurar del director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, quien versará sobre el ‘Panorama actual de la Literatura Infantil y Juvenil en Latinoamérica’.

Gabinete Comunicación UCLM. Ciudad Real, 28 de octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

Lo que enseña una canción de manera lúdica

Monarca

esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
cruza el continente en largo recorrido
agitando sus alas

esa mariposa sin pedir permiso
se mueve a sus anchas
sabe que el planeta es territorio abierto
para los que viajan

a esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe
dónde está su casa

donde el sol calienta donde crece el hijo
donde brota el agua
donde el cuerpo pide donde no hay herida
y el amor aguarda

año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte

esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nada la detiene ni el rumor del viento
ni el de la distancia

esa mariposa es un ejemplo firme
y claro de constancia
nada la detiene ni el temor del cielo
ni el de las aduanas

año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte


Cultura presenta colección de libros de Literatura Infantil

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- El Ministerio de Cultura y la Dirección de la Universidad del Este pusieron en circulación la colección de libros de literatura infantil “La ninfa del higüamo”, “El murciélago de las maravillas”, “De vuelta al nido”, “Olas de libertad” y “La sonrisa embrujada” de Miguel Phipps. El acto se efectuó en la Sala de la Cultura, del Teatro Nacional Eduardo Brito.

La ceremonia fue encabezada por Eleandor Grimaildi Silié, Directora del Libro y la Lectura y José E. Hazim Frappier, Presidente del Consejo Superior y Rector de la Universidad Central del Este (UCE), quien tuvo a su cargo las palabras de apertura. Además, Miguel Phipps, su esposa Xiomara de Phipps, el empresario José L. Corripio, el historiador José Miguel Soto Jiménez y el arquitecto Tony Echavarría.

Hazim Frappier, al pronunciar las palabras de apertura, calificó a Phipps como un hijo auténtico de la UCE, dado que se formó en el centro de estudios superiores y es miembro del consejo editorial de la misma institución.

Valoró la trayectoria profesional de Phipps, ya que su obra viene a llenar un lugar en lo que es la literatura infantil, ya que recoge distintos aspectos de la sociedad dominicana, y de los valores en sentido general.

De su lado, Grimaldi Silié, al presentar la colección de libros, señaló que “autores como Phipps son esenciales en la biblioteca de todo educador, pues desde los mundos fantásticos creados en estas obras, busca transmitir los valores esenciales de la familia, la amistad y la solidaridad en la infancia dominicana”.

Expresó que se son obras divertidas y entretenidas que sirven para producir sensibilidad y formar positivamente a las nuevas generaciones de dominicanos que las leerán.

Destacó que el autor escribió su primer libro hace más de tres décadas, y que ha ido evolucionando, lo mismo que la literatura dedicada a los infantes, augurándole éxitos en la continuación de su carera como escritor.

domingo, 16 de octubre de 2011

Yo, Ulmus por Leibi Ng

Scolytus multistriatus.


“… y tomaremos sobre nosotros el misterio de las cosas como si fuésemos espías de los dioses”.
 El rey Lear. William Shakespeare

Sé que muchos no lo creerán, pero nosotros, los de la familia Ulmáceas, ocupábamos extensos bosques. Éramos tantos como un ejército apretado luchando por la libertad, el pan y la justicia. Hasta el cielo se elevaban nuestras voces alabando el nacimiento de los retoños. Agradecidos, contemplábamos el paisaje con bondad. A nadie hacíamos mal y en cambio resistentes, nos repartíamos el trabajo en los astilleros, en los muelles, en las casas, en los más sólidos pilares de la civilización y nuestro nombre fue dado a muchas vías en varios continentes.

Como bendiciones, recibíamos elogios del sol, de la lluvia y del viento. Tenían especial aprecio por nuestra belleza. No sólo éramos altos, sino monumentales; no verticales, esbeltos; no frescos y vigorosos, lozanos… Resplandecíamos bajo la luz del día y al claro de la luna. 


Llenábamos alamedas con una música propia que salía de nuestras copas perfumadas… 
Eran nuestras las flores de amarillo y púrpura, con sámaras o frutos que diseminábamos ante el brote de las hojas nuevas. Gozábamos de una salud “de troncos” y los años pasaban circundando nuestras cortezas, al renovar el compromiso con la vida nueva.
¡Éramos sanos y robustos!


Ella llegó una mañana de primavera. Traía en su cuerpo la desgracia, pero no lo sabía. Llegaba alegre y despreocupada de un viaje por Holanda. Se llamaba Scoly. Venía cargada de ilusiones, dispuesta a conquistar a todos con su aroma; un aroma que junto al de mis brotes atrajo el viento del exterminio.

Yo sé que gemir no es digno, pero me brota el llanto al contemplar las ruinas, y es imposible evitar la paradoja de lo que fuimos y en lo que nos hemos convertido.

Lo cierto es que yo, como mis hermanos, allí alineados, flanqueando las riberas, empezamos a notar cómo se marchitaban nuestras hojas sin poder hacer nada. A partir de las puntas de nuestras ramas, aquel verdor cambió a un pardo-rojizo que oscureció cuando las hojas se enrollaron por el haz, como escapando de sí mismas. Igual que los soldados destrozados en medio de la batalla, se nos caían las ramas carcomidas por un enemigo invisible y silencioso que parecía nacer de nuestra propia savia.

¿Quién iba a saber que sucumbiríamos a causa de aquella criatura oscura y vivaz?
Recuerdo cuando se prendó de uno de mis miembros recién cortados; soltó aquel aroma extrañísimo que luego supe llamaba feromona. Estaba ansiosa por reproducirse…
taladróme mil veces perforando mi tronco con su estirpe y fue graficando mi sentencia. En cada hueco depositó una larva. No me dolió cuando me perforó, me dolió cuando supe que no tenía remedio, que me había condenado a ser un símbolo de muerte.

Scoly llegó con el desequilibrio. Preñada de su especie y portadora de mis propias esporas de C. Ulmi. Igual que aquel macabro monarca que obsequió a Alejandro Magno una doncella de hermosura capaz de doblegar su estatura pero inconsciente de matar con solo un beso pues había sido ungida desde el nacimiento, hasta crear una poción letal viviente. Para mí y los míos, Scoly fue el regalo de la adversidad.

Sin embargo, yo no hubiese hecho lo mismo que hicieron con la niña-veneno cuando la descubrieron, que fue lanzarla al fuego. A Scoly la habría cuidado hasta purificarla y salvarla para salvarme a mí mismo.

Ahora es muy tarde. Me asierran sin misericordia y ella no tiene más remedio que irse a otro árbol a prolongar su dispersión, llorando igual que todos, la desaparición del bosque grande y majestuoso al que pertenecimos con tanto orgullo.

Desde la orillas del Henares, cedo mi espíritu a los vientos y muero con la huella de coleóptero de mi pequeña , eterna Scoly, inocente instrumento de la hecatombe de los olmos.

Yo, Ulmus minor, no guardaré rencor, mas no me pudriré tranquilo hasta que vea sustituir a los de mi estirpe por otros árboles vacunados, resistentes e inmunes al hongo desdichado que camina montado en cuerpo ajeno y sobre cuerpo ajeno faena silencioso destruyendo implacable la majestad del bosque.

©Leibi Ng
Alcalá de Henares, Madrid






Este relato es sobre la grafiosis, enfermedad que ataca a los olmos de Europa. Yo vi los olmos del Río Henares y quise escribir algo al respecto para que las muertes de estos maravillosos árboles no sea silenciosa y con la esperanza de que se logre frenar la enfermedad.

"Entre Culturas: viajando por la diversidad"

Para conmemorar Día de la Raza
La Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana
celebró feria cultural

               


                              

 SANTO DOMINGO, 13 Octubre 2011.- Con el objetivo de conmemorar el Día de la Raza, la Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana (BIJRD), organizó una feria cultural titulada "Entre Culturas: viajando por la diversidad".

En esta feria decenas de niños, niñas y adolescentes usuarios de la BIJRD participaron en equipos representando diferentes países del mundo, a fin de dar a conocer los aspectos más importantes de cada nación como su música, baile, gastronomía, vestuario típico, idioma, ubicación geográfica, entre otros.

Todos los participantes contaron con el apoyo y asesoría de las embajadas de los diferentes países presentes en la feria, las cuales les proveyeron toda la información necesaria a fin de que lograran una buena representación.

En la actividad los concursantes realizaron presentaciones artísticas con canciones y bailes típicos de los países que promovían. El Coro Infantil y Juvenil del DPD interpretó además canciones sobre la hispanidad.

"Hemos preparado esta feria con la intención de promover y fomentar entre nuestros lectores el conocimiento de las culturas que componen los cinco continentes, enfatizando que somos una sola raza, la humana", dijo Ceneida Mosquea, encargada de la sala la Biblio de l@s Niñ@s.

Los participantes expusieron acerca de la música, baile, gastronomía, idioma, moneda, política, clima y ubicación geográfica de más de 20 países, entre ellos: Corea, Colombia, México, Italia, Panamá, Venezuela, Cuba, Japón, España, Egipto, Puerto Rico, Francia, República Dominicana, entre otros.

Un jurado compuesto por la escritora de literatura infantil, Leiby Ng; directora infantil y juvenil del Ministerio de Cultura, Irene Corporán; y la programadora cultural infantil y juvenil del Centro de Cooperación Española, Olga Valdés; eligieron a los equipos que a su juicio realizaron mejor exposición.

Los equipos ganadores

Resultaron ganadores en la categoría juvenil de 13 a 18 años, representando a Corea: Hechel Ann Mateo, José Antonio Estévez y Reyson Arturo Lizardo; la representación de Venezuela a cargo de Kimberly Nayrobi Willmon, Seliné Pérez, Carmen Aritza Beltrán y Naomi Sherwood Reynoso.

En la categoría infantil de 1 a 6 años representando a México: Daniel Caraballo, Diego Caraballo, Andy Aaron y Dilady Sánchez. En el renglón infantil de 7 a 13 años, resultaron vencedores la representación de China: Kalu Li y Kaju Li. Los representantes de Italia: Marco Davico yAlexander Davico

Acerca del Día de la Raza

El 12 de octubre se conmemora la fecha en que la expedición de Cristóbal Colón llegó a las costas de una isla americana que posteriormente fue llamada "La Hispaniola" en 1492. Esta fecha se ha considerado como un día memorable porque a partir de entonces se inició el contacto entre Europa y América, que culminó con el llamado "encuentro de dos mundos".

viernes, 7 de octubre de 2011

La casa nueva

Teudy y Eudy no recordaban a su mamá. Ella había muerto cuando apenas tenían Teudy dos años y Eudy uno. Se criaron con su abuela, una señora que iba a la iglesia cada día a conversar con Dios, pero no tenía tiempo para sonreír ni para jugar con nadie y mucho menos con los niños. Ella siempre decía que tenía que hacer las cosas “como Dios manda”.

Ahora han transcurrido cinco años desde que mamá se fue y Teudy tiene siete años y Eudy seis. Saben que su papá los quiere mucho pero no pasa tiempo con ellos. No puede, pues siempre sale a trabajar temprano y no regresa hasta la noche, muuuuy cansado.

En la escuela, Teudy y Eudy son tímidos. No miran a nadie a los ojos y no hablan mucho, al contrario de los otros niños.

Un día, la abuela también murió y Teudy y Eudy se quedaron solos con su papá. El pobre hombre estaba muy serio. A los niños les pareció que lloraba encondiéndose en algunos rincones de la casa. Pasaron los días y la penumbra se estaba enseñoreando en aquel lugar. Entonces ellos empezaron a mover las cosas, no sabían por qué.Arrastraban los muebles y los dejaban fuera de lugar. Jugaban pegándose y trataban todo el tiempo de quitarse los juguetes uno al otro. Así no duraban, trabajando en la casa, las muchachas que el padre contrataba para cuidarlos.

Los niños respiraban desolación. Los rayos del sol no inspiraban sus juegos y cada objeto en la casa era un estorbo.

Un día, papá llegó con una señorita. Ella tenía un vestido verde como el prado donde los niños querían ir a jugar. Su boca estaba pintada de rojo y su sonrisa mostró un senderito por descubrir ya que se toparon con esa sonrisa en el comedor, en el pasillo, en el baño y en la habitación cuando se fueron a acostar, pero… ¿de qué se reía esa muchacha? Lo tendrían que averiguar. Minerva era su nombre y trabajaba en una clínica como psicóloga.

Durante los siguientes días, Teudy y Eudy se quedaron quietos viendo como se comportaba Minerva y ella se fue dando cuenta de lo que les gustaba, o de lo que no les gustaba; de lo que sabían y de lo que no sabían; de lo que querían y de lo que no querían… Pasaban los días y Minerva los iba a buscar a la escuela. Escuchaba a la profesora cuando se quejaba del cuaderno estrujado de Teudy y de la travesura de Eudy, pero al contrario de todas las mamás del mundo, Minerva no los regañaba.

Una mañana llegó papá más misterioso que nunca. Los llamó y los sentó a su lado. Teudy a la derecha y Eudy a la izquierda. Les dijo:

—Niños —ustedes necesitan una mamá y yo una esposa, como quiero a Minerva, me voy a casar con ella y nos mudaremos los cuatro a una casa nueva, ¿qué les parece?

Teudy guardó silencio. Eudy preguntó:

— ¿Y por qué hay que irse a otra casa? ¿Es que no te gusta esta?

— Hijos, quiero empezar una nueva vida y esta casa está llena de recuerdos de su mamá, de mi mamá… ¿comprenden?

Teudy y Eudy, desde ese momento, empezaron a recorrer las habitaciones. En el antiguo cuarto de su mamá, todo estaba tal y como cuando ella vivía porque la abuela se había empeñado en que nada fuese tocado. Decía que su espíritu estaba aún allí. Ahora que la abuela ya no estaba, también su propio cuarto estaba intacto, ni siquiera lo habían vuelto a abrir y era triste mirar la puerta cerrada.

Teudy y Eduy pensaron en todos los rincones de la casa. Eran buenos para jugar a las escondidas, pero había mucha tristeza y soledad en ellos. Por fin, Teudy dijo:

—Si hay casa nueva, una vida nueva, y Minerva será nuestra madre, seremos una familia completa y no nos pelearemos. ¿Qué tú crees?

—Estoy de acuerdo, seremos una familia nueva. —Ambos chocaron sus manos abiertas en señal de pacto, luego sus puños cerrados para confirmar. Pero ninguno sonrió.

Transcurrido el tiempo, todo iba bien para la familia. Papá llegaba un poco más temprano para jugar con ellos y ayudarles con las tareas de la escuela. Teudy y Eudy estaban felices porque sus padres hacían todo lo posible para que ellos estuviesen bien. Tenían un padre, una madre, una casa, educación… ¡Y una mamá que les impedía correr por toda la casa, tirarse cosas y dejar la ropa o los juguetes tirados! ¡cómo los niños estables del mundo!

Sin embargo, había algo que no comprenderían sino cuando pasara mucho tiempo. Minerva, como todas las madres del mundo, había empezado a regañarles; les prohibía cosas, les exigía otras, y a veces les castigaba cuando desobedecían.

El padre, ante sus quejas, les decía:

—La vida es así hijos míos. Hay cosas que se hacen, y hay otras que no se pueden hacer.

Los cuatro sonreían porque bien que entendían todo lo que una madre sabe.

©Leibi Ng

jueves, 22 de septiembre de 2011

¿Cuándo explicar a nuestros hijos ciertos temas?

Los niños leen periódicos, ven noticieros, escuchan, oyen, ven... ¿está usted siempre ahí para responder sus preguntas? Este romance del artista (pintor, escritor, ensayista, diplomático...) Fernando Ureña Rib da la pauta para tratar un tema doloroso y cruel: el abuso sexual cometido por los religiosos (que puede extenderse a lo general), sin caer en el facilismo de: "Si te tocan grita", como he visto en una película, los padres y maestros pueden apoyarse en la literatura para encontrar la forma de ser explícitos sin destruir el tejido delicado de la formación de la conciencia.

EL PAPA Y EL CANTOR
(Al estilo de los romanceros
españoles del siglo XVI)

El papa ha venido a verme
Y le he dicho que no estoy.
Que vuelva por la mañana
Que esta noche hace calor.

El papa se fue muy triste
Caminando el corredor
En sus manos apretaba
Lo que parecía una flor.

Esta mañana ha venido
El papa de buen humor
El crucifijo en la mano
Y en la otra un prendedor.

Era un prendedor de oro
Herencia de un gran señor
Le dije: Yo no lo quiero,
Jesús es  mi salvador.

-Yo soy el niño cantor.
Canto alabanzas a Dios.
En el coro todos dicen
Que yo soy su ruiseñor.

El papa se fue rogando
Y pidiendo a Dios perdón.
Todos somos pecadores.
Pues que lo perdone Dios.

©FERNANDO UREÑA RIB

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Aída Bonnelly: importancia de la "n"

En Santo Domingo hay un Teatro Nacional. Ese teatro se llama Eduardo Brito. Dentro de él, hay una sala grande que han llamado hasta ahora "Sala de la Cultura". A partir de ahora, esa sala grande llevará el nombre de Aída Bonnelly de Díaz.. Me entero leyendo una nota en un periódico digital que pone esto:

"Aída Bonelly Bonnelly es una reconocida musicóloga, pianista, narradora, ensayista y educadora, graduada en la Julliard Juilliard School of Music de Nueva York, en 1949. Estudió además en París y Washington."

Para una biografía de Aída Bonnelly:





Aída Bonnelly nació en Santiago de los Caballeros. Desde niña mostró su aplicación sobresaliente para los estudios regulares además de su insaciable sed por aprender todo cuanto aprovecha al ser humano en su crecimiento intelectual y espiritual.
En su adolescencia definió su marcada vocación por la música llegando a graduarse en el Juilliard School of Music de New York con mención en Piano.
Enriqueció su vida con extensos viajes a Europa, algunos países latinoamericanos, Estados Unidos y las Antillas Mayores.
El amor la unió al reconocido abogado y escritor Virgilio Díaz Grullón con quien formó un hogar excepcionalmente armonioso bendecido con dos hijos y cuatro nietos.
Trabajó desde joven en las facetas musicales de solista del piano y  profesora de dicho instrumento y otras materias vinculadas al arte musical.
Su sed por aprender fue saciándose con lecturas y experiencias artísticas en los países donde vivió, creándole una base cultura amplia y sólida. Durante diez años de permanencia de la familia Díaz Bonnelly en Washington, empezó a escribir para la revista ¡Ahora! Ese "hobby" se convirtió en oficio constante a su regreso para residir en nuestro país en 1971.
Convertida en escritora prolífica de mil setecientos artículos sobre música, cultura, vivencias e inquietudes, desempeñó tres veces las funciones de Directora del Teatro Nacional y otros cargos honoríficos.
Ha publicado:
1978 En Torno a la Música (manual de apreciación musical), Premio nacional en el renglón Didáctica.
1979 Segunda edición.
1979 Síntesis de la Historia de la Música Dominicana.
1993 Segunda edición.
1980 Testimonio del Canto y las Palabras -selección de artículos-
1984 Variaciones -diez y ocho cuentos-
1986 Reeditado.
1991 Retablo de Costumbres Dominicanas.
1994 Los niños y las Artes -cuentos para niños.
1996 Por los Trillos del Arte, vivencias, semblanzas e inquietudes, -una selección de su producción inédita y de la publicada en el Listín Diario, donde agotó la función de crítica musical con gran éxito.

Aída Bonnelly ocupa un sitial entre los escritores de literatura infantil y juvenil como creadora y como educadora. Es fundadora del primer grupo surgido con el fin de aglutinar a los escritores que eligen a la infancia como público para sus versos, cuentos y novelas: Grupo de Literatura Infantil y Juvenil Pedro Henríquez Ureña, y posteriormente del Círculo Dominicano de Escritores para Niños y Jóvenes, al cual pertenece.

Más de Aída:

jueves, 28 de julio de 2011

El misterio del triángulo de Las Bermudas Por Aída María Tejeda Selman (11 años)


Ser agente de la Organización General y Mundial de Agentes Super Secretos (OGMASS) es una gran responsabilidad. Te asignan misiones muy arriesgadas y peligrosas como la que me asignaron hoy a mí, que es descubrir el misterio del Triángulo de Las Bermudas.
Me enviaron con un equipo de seguridad avanzada. Para comenzar he investigado su ubicación, Como su nombre lo indica, tiene una forma de triángulo y cubre un área de 1,100,000 km2, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y La Florida. Este misterioso lugar fue y es testigo de muchos misterios como desaparición de aviones y barcos; hasta se relaciona con extraterrestres...nadie puede negar que ésto del Triángulo de Las Bermudas es algo realmente extraño. Desde el Siglo XX han desaparecido un total de 50 barcos y 20 aviones, lo que me lleva a temer el realizar esta nueva misión. Me pregunto: ¿podré yo ser el próximo avión desaparecido?...
Mi misión inició el 20 de julio del 2011, un día soleado como cualquier otro. El mar estaba en calma y el sol brillaba. La marina nos prestó un avión muy seguro. La tripulación del avión estaba compuesta por mi asistente Tom, un piloto de la marina con mucha experiencia en el área y yo, Aída. 
Nuestro vuelo despegó a las 2:00 p.m. Estuvimos volando, supervisando el área durante casi una hora, pero a las 3:45 sentí un temblor en el avión y miré por la ventana. Estaba cubierta de nubes negras, de repente miré al agua y ¡estaba blanca! como si fuera hielo. De repente el piloto me dijo que la brújula estaba dando muchas vueltas como loca y la señal de radio no servía, yo me volví a acercar a la ventana y me mareé, comencé a ver destellos como si fueran fuegos artificiales. Luego de unos minutos vi como una nube abrazaba el avión y me sentí mareada, muy mareada, más mareada que antes y sentí que arropaban el avión con un manto gigante.
De repente logramos comunicarnos con la torre de control y nos marcaron la salida. Nos guiaron a la tierra más cercana que era Puerto Rico. Al llegar nos dimos cuenta de que el avión estaba descontrolado por lo que tuvimos que tomar otro avión para llegar a nuestro destino final: Florida.
Al llegar a la oficina de mi agencia, logré descubrir lo que a mi parecer había sucedido: “El triángulo de Las Bermudas no tiene una maldición de brujas malvadas o extraterrestres, sino que yo considero que este fenómeno surgió en la descomposición del Pangea, que era como estaba formada la tierra muchas Eras atrás, donde todos los continentes estaban unidos y luego se separaron, quedando así una grieta en forma de triángulo, que es el que hoy llamamos de Las Bermudas. Esa grieta atrae hacia ella todas las naves que pasen cerca.”
Los científicos plantean que en esa área existe alto nivel de metano, lo que explica el descontrol de la brújula, los sonidos extraños y las luces que vi. ¿Por qué se encuentra esa sustancia allá? ¿Por qué es en forma de triángulo? Las respuestas serán parte de mi próxima misión.
Fin.

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