miércoles, 3 de abril de 2013

Darihanna Mesa Florentino, niña dominicana de mente prodigiosa. Por Miguel Collado



Darihanna Mesa Florentino, escritora y poeta.


Poner de manifiesto un talento artístico a temprana edad no es suficiente para ser considerado un prodigio; no basta con escribir versos o con tocar un instrumento musical a los seis o siete años de edad.

El resultado de la puesta en vigor de ese talento debe reunir ciertos niveles de calidad estética, cumplir con ciertos requisitos del género artístico de que se trate: si es en la poesía, hay que observar si hay belleza en la construcción de las imágenes, si hay acierto, por ejemplo, en la adjetivación o en el uso de los traicioneros adverbios; y —algo esencial— guardarle respeto a la normativa gramatical de la lengua en que se escribe. Si es en la música hay que ver en qué forma se da la armonía entre los sonidos y el tiempo, aspecto fundamental en ese bello arte.

En esto de los prodigios hay otro aspecto importante —a nuestro humilde modo de ver— que merece ser destacado: la constancia. Que un niño o una niña inicie tu quehacer literario en la temprana niñez y que continúe cultivando la literatura en la adolescencia hasta convertir en oficio ese quehacer en la adultez, para nosotros es de vital relevancia a la hora de considerar como un prodigio a ese o a esa infante.

En la literatura universal encontramos pocos casos de literatos prodigios, muchos de ellos perdidos en el tiempo. En la literatura contemporánea, muy pocos; y en la literatura dominicana mucho menos.

Es preciso mencionar el caso dramático de Ana Frank (1929-1945), niña alemana de origen judío, quien murió a los 16 años en el campo de concentración nazi durante la cruenta Segunda Guerra Mundial. Es célebre por su conmovedor “Diario de Ana Frank”, publicado por su hermano Otto dos años después de su trágica muerte. Toda su familia había sido capturada y llevada a distintos campos de concentración alemanes. Sólo su hermano quedó con vida.

Pedro Henríquez Ureña es un buen ejemplo de mente prodigiosa. A los 13 años -en octubre de 1897- tradujo el soneto “Aquí abajo” del poeta francés Sully Prud'homme (1839-1907):

“Aquí abajo las lilas todas mueren,
de las aves los cantos breves son,
¡ay! con estíos que subsisten siempre soñando voy…

Aquí abajo los labios todos queman
Sin de su suavidad nada dejar;
Y yo sueño con besos que no sean cueles jamás…

Aquí abajo los hombres todos lloran
Sus perdidos amores y amistad;
Yo sueño con amantes que se adoran
Eternamente con pasión igual!...”

Al escritor argentino Guillerno Martínez (1962-), quien a los 14 años escribió su libro de cuentos “La jungla sin bestias”, con el que obtuvo el Premio Nacional Roberto Arlt en la categoría juvenil en Argentina, se le consideró un escritor prodigio; y Helene Hegemann fue considerada “niña prodigio de la escena creativa berlinesa” en Alemania, al dar a la luz pública, a los 17 años de edad, su libro “Axolotl Roadkill”, que es “una narración sobre un grupo de adolescentes en Berlín”.

Hay otro caso, más reciente, de niña prodigio: en Bolivia, específicamente en San Luis de Potosí. Se trata de Andrea Martínez Jiménez, quien escribió su primer cuento a los 6 años y a los 8 su primer libro, titulado “La tierra es feliz con todo lo que hay”. En 2010, a los 10 años de edad, publicó su segundo libro: “Un viaje a la felicidad”, cuya historia —según reseña la prensa virtual— “nos transporta a un mundo a través de los ojos infantiles”.

Tienen Andrea y Darihanna Mesa Tolentino (San Cristóbal, República Dominicana; enero 1 de 2001) algo en común: buenos mentores literarios, buenos orientadores, pero no tan sólo en el aspecto intelectual sino, también —y muy importante— en el aspecto moral, en la educación basada en valores.

A Andrea la guían y la orienta su tío Rafael Jiménez Cataño, filósofo y profesor universitario; mientras que Darihanna tiene a sus padres como mentores, quienes poseen la sensibilidad literaria y la pasión cultural suficientes para servirle a ella de excelentes modelos: el escritor Ramón Mesa y la gestora cultural Ysabel Tolentino de Mesa realizan, desde hace años, una ejemplar labor de formación literaria en su comunidad al frente de la Fundación Literaria Aníbal Montaño. El ejemplo enseña.

Tenemos en la joven autora Darihanna Mesa Tolentino una revelación temprana de genialidad, pues junto a la calidad que alcanzamos a ver en su obra literaria, además de su constancia en el quehacer, también observamos en ella un temperamento, una actitud hacia las letras que constituirá, en el futuro, un factor relevante en su accionar en ese mundo tan complejo como es el de la literatura. Sus diversas publicaciones, con solo 12 años de edad, le auguran un futuro promisorio: “La niña de agua” (2008, cuentos); “Mis versos se borran” (2009, poesía); “Darihanna Mesa Florentino: escritora” (2010, poesía); y “No puedo tocar el piano” (2013, poesía), de reciente aparición.

Si en Bolivia tienen a Andrea, en República Dominicana tenemos a Darihanna. En mayo de 2008, cuando aún no había alcanzado los 8 años, ya anunciaba lo que está siendo hoy:

LA LUNA

“Blanca, blanca…
¡qué linda es la Luna!
Brillo, brillo…
¡qué brillante es el Sol!
Negro, negro…
que le temo a la oscuridad”

lunes, 1 de abril de 2013

Que vivan los buenos libros




Desde 1967, el 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, el IBBY promueve la celebración del Día Internacional del Libro Infantil con el fin de promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.

sábado, 5 de enero de 2013

Mi Niña Me Pide un Cuento de César Sánchez Beras




Mi niña me pide un cuento
donde no existan villanos…
Donde la bruja se casa
con el príncipe encantado,
donde todos los galanes
dejaron ya de ser sapos,
y la madrastra es alegre,
y todo el bosque está claro,
las noches tienen estrellas
y no hay ruido en los tejados,
donde los sueños son bellos
y los caballos son blancos,
donde canciones de cunas
arrullan niños y ancianos,
donde por cada clavel
hay un colibrí zumbando…
Mi niña me pide un cuento
donde no existan villanos…
Y yo que soy todo oído
cuando ella me pide algo,
salgo a buscar al tintero
un nuevo cuento encantado.

Un cuento donde la luna
baile con el sol un tango,
donde las flores se vistan
con su vestido rosado,
donde todos los jazmines
den sus olores al prado,
donde desfilen bailando
mil elefantes rosados,
y un millón de mariposas
hagan posible el milagro,
de escribir sobre la brisa
el cuento que ella ha soñado.

Mi niña me pide un cuento
¡Ay!, si pudiera crearlo.

© César Sánchez Beras

sábado, 6 de octubre de 2012

Moringa (Oleifera) Décimas por Gabriel Moquete



¡La Moringa por aquí!
¡La Moringa por allá!,
en ramas la venden ya
y eso es en todo el país.
Si la cosa sigue así
con el desastre en que está
un árbol no quedará
de Moringa en el país
pues lo arrancan de raíz
a son de vulgaridad.
Nos están desmoringando, 
¡hasta la raíz se extrae
y este recurso se cae
pues no están reforestando!
Están así socavando
de la foresta un tesoro,
muchos se ganan el moro
vendiéndola en las esquinas,
matando así la gallina
que pone los huevos de oro.
¿Que la Moringa es virtuosa?
No es cosa de discutir
pero se debe seguir
una regla cuidadosa.
Está llegando la cosa
a niveles tan vulgares
que ya en todos los lugares,
-hasta en los supermercados-,
hay espacios reservados
donde tienen sus «altares».
No le podemos negar
a la moringa el poder
que pueda o no poseer
a tantos males curar.
Pero eso de tomar
hojas, raíz y las flores
sin consultar a doctores
que son los facultativos,
puede dar ciertos motivos
para agrandar los dolores.
Y además en esta fiesta
de arrancar y de arrancar
los que salen a bailar
¿nos hablan de reforesta?
Pues que detengan la orquesta
y se dejen de jeringa,
que vayan con la siringa
donde la verdad demanda,
a los altos de Miranda
¡a reforestar moringa!

© Gabriel Moquete

sábado, 25 de agosto de 2012

LA RONDA DE AMOR



Poema infantil

¿Dónde va el niñito
de ojitos azules,
con el pelo rubio
como hilos de sol?
A la ronda-ronda
con los otros niños,
unidos de manos
y de corazón.

¿Dónde va la niña,
la negrita oscura
de trencitas negras
y tez de carbón?
A la ronda-ronda
con los otros niños,
unidos de manos
y de corazón.

¿Dónde va este niño,
carita de rico,
hijo de la Secre
y el Gobernador?
A la ronda-ronda
con los otros niños
unidos de manos
y de corazón.

¿Dónde va la niña,
la niñita pobre,
hija del sargento
del cuartel mayor?
A la ronda-ronda
con los otros niños
unidos de manos
y de corazón.

Unidos de manos,
los pobres y ricos,
los blancos y negros
al son del tambor.
¡Que viva la vida,
que viva la gente
a la ronda-ronda,
¡ronda del amor!

© Gabriel Moquete

El escritor Gabriel Moquete nació el 1º de febrero de 1940, vive en San Francisco de Macorís y publica regularmente en VESTA, la Agenda Diaria fundada por el comunicador Clodomiro Moquete.

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