martes, 4 de agosto de 2009

Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana





http://www.tubiblioteca.net/

¡VAYA! quiero publicar la programación, pero por una de esas cosas de la vida da error. Así que saldrá cuando sea posible y los dioses lo permitan.

domingo, 2 de agosto de 2009

MARY COLLINS DE COLADO

"Me inspira mucho la naturaleza. En mi literatura vas a encontrar un canto a la creación."
Mary Collins
Alberto Rosario / Clave Digital


DIÁLOGO
Yanina Estévez / Clave Digital
domingo, 03 de mayo de 2009

Mary Collins: “Creo que la literatura infantil mantiene a la gente joven”.


Incansable promotora del libro y de la lectura, esta dominicana residente en España busca con sus escritos cautivar a los más pequeños.

Trabajar de manera directa con los niños le permitió a Mary Collins de Colado adentrarse en ese mundo tan especial y lleno de fantasías como es el de los pequeños. Allí conoció sus inquietudes y preferencias, hasta apasionarse por contarles historias. De ese entusiasmo contagió a su esposo, quien le ayuda en su labor. En sus narraciones nunca falta algún elemento de la naturaleza y asegura que cuando escribe no puede evitar que surja "la maravillosa belleza del entorno".
¿Resulta más difícil escribir para niños?
Escribir no es fácil. Pero para escribir para un público determinado tienes que conocerlo bien, haber tratado mucho con él y sobre todo amar a ese público, como yo, que tengo un gran amor por la infancia.


¿Cómo ve el desarrollo de la literatura infantil en el país?
La literatura infantil por los años 50 fue que empezó a proliferar; hizo una especie de colecta de todo lo que encajaba en el mundo de la infancia, de diferentes autores de la literatura universal. En República Dominicana estábamos un poquito dormidos. Otros países como Argentina, Colombia, México, España, estaban a la vanguardia de la literatura, pero aquí hubo un despertar; han surgido autores. Todavía somos pocos, pero yo tengo la gran esperanza de que de la juventud va a surgir una pléyade de autores nuevos, porque hay muchas vocaciones.


¿Cree que los dominicanos entienden que el amor por la lectura

se siembra desde el hogar?
En eso estamos trabajando y muchos padres están conscientes de esto. No empieza a una edad determinada, comienza desde siempre, cuando los niños ven libros en su casa, ve al padre que lee, que visita las librerías, las bibliotecas. Todavía aquí no hay mucha cultura de bibliotecas, no hay muchas bibliotecas públicas; todavía hace falta crear esa cultura de visitar las bibliotecas.


¿Además de su labor como maestra y catequista,

¿qué la llevó a la literatura infantil?
Precisamente, por estar trabajando tanto tiempo con niños y niñas yo veía como que les hacía falta, que les entusiasmaba un libro ilustrado. De hecho, a mí de pequeña me encantaban los libros y las ilustraciones y aún cuando no sabía leer, me encantaba crear historias a partir de las imágenes que veía en los libros.


¿Cuáles son las claves para que los niños y jóvenes se interesen por la lectura?
Yo creo que no hay un truco; sencillamente es aproximarlos al libro, ponerlos en contacto con el libro y surge esa curiosidad; es algo tan natural. Lo que pasa es que nuestros niños no han crecido en contacto permanente con la literatura infantil y con los libros porque, de hecho, no existía la literatura infantil. Pero aun cuando no había cosas adecuadas para los niños, ahí estaban los libros, los libros siempre han estado ahí.


¿Qué libros de literatura infantil nos recomendaría?

Hay tantos. Tengo la idea de hacer una exposición de los autores de literatura infantil dominicana en España, donde estoy residiendo la mayor parte del tiempo. Y yo le aconsejo a los profesores que recomienden los libros de literatura infantil dominicana, porque ya hay bastante; pero también la universal, los clásicos de la literatura infantil, todos esos autores que han escrito desde siempre para la infancia.

Para formar lectores, ¿cómo debe ser la escuela?
Entiendo que la escuela está en buena disposición de formar lectores. Actualmente en las aulas se está incentivando, y recomendando la lectura. Hay programas de promoción, están los cuenta cuentos y los promotores de lectura de las mismas editoriales; o sea, que la escuela tiene recursos para promocionar la lectura. El asunto está en el entusiasmo que pueda producirse en los niños, las niñas, y los jóvenes también. Los padres y las madres también pueden colaborar; tienen que conocer la literatura que hay para sus hijos, para que ellos también puedan recomendar. Yo les recomiendo que lean literatura infantil, creo que la literatura infantil mantiene a la gente joven. A nosotros los mayores nos mantiene lúcidos, lozanos, porque es una literatura que está llena de fantasía, de imaginación; creo que los mayores también debemos leer literatura infantil.

¿Todos los libros promueven la lectura? Hay unos que son más pesados que otros…
No creo que todos promuevan la lectura. Los libros de texto no son un material adecuado para promocionar la lectura. Por eso yo quiero que mi literatura sea exclusivamente recreativa. Hay mucha literatura recreativa y esa es la que se debe recomendar, que se debe fomentar. Por eso los padres y maestros, para recomendar a sus alumnos, deben leer y conocer lo que hay.

¿Qué papel desempeña el humor en la literatura infantil?
Muy importante y no solamente en la literatura infantil. El humor en todos los órdenes de la vida es algo muy sano; es muy relajante y necesario tener sentido del humor y transmitirlo a la infancia, pero sobre todo los valores y la fantasía. Pero la literatura infantil es válida para todas esas cosas.

¿Qué le pide a un libro infantil o a un cuento para que sea ideal?
Eso es un poquito más complicado. Creo que para que un libro sea ideal para niños y niñas debe reunir ciertas características; debe ser una historia agradable, que esté bien escrita y que no carezca de las normas dentro de la lengua. Un vocabulario adecuado a la infancia, no grosero. Yo he leído un libro por ahí, de literatura infantil, en el que se hablaba de los burdeles y de cosas de esas. Yo creo que eso no es adecuado. Hay cosas maravillosas dentro de la naturaleza que pueden tratarse en la literatura infantil que no son violencia, sexo, ni todo este tipo de cosas.

¿Cómo nace un libro de Mary Collins?
El libro te lo vas imaginando. También está la motivación que te da la lectura de otro libro o una frase de un niño. De un comentario o una situación entre ellos puede surgir la idea de escribir una historia. Me inspira mucho la naturaleza; vas a encontrar en mi literatura un canto a la creación, porque es maravillosa y además estamos en unos tiempos en que tenemos que fomentar el amor al medio ambiente, a la naturaleza, a la belleza. La isla de Santo Domingo es un paraíso, entonces en mi literatura no lo puedo evitar. Estoy escribiendo y surge la maravillosa belleza del entorno.
http://www.clavedigital.com/App_Pages/portada/Titulares.aspx?Id_Articulo=18014

miércoles, 29 de julio de 2009

LEER ES DE VIDA O MUERTE para la imaginación

EDITORA SANTUARIO EN CUESTA CENTRO DEL LIBRO

"Yo pensaba que escribir un libro era difícil.
Lo difícil es publicarlo".
Nison A. Lebrón





La presentadora, Liza Mallot. Encantadora. Perfecta transmitiendo bondades sobre el libro que presentaba y las personas que protagonizaban la puesta en circulación. A finalizar, condujo a los niños a una lectura del cuento.
El autor, NISON A. LEBRÓN mientras se dirigía al público de manera muy espontánea. Estaba lleno el lugar, aún fuese de los amigos y compañeros catecúmenos del creador de literatura infantil y juvenil dominicana, quien por cierto, cursa la licenciatura en Protección del Medio Ambiente.
El sonríente editor, presidente de la Editora Santuario, poeta y educador Isaél Pérez, junto al joven escritor Nison A. Lebrón.
Editor y autor se abrazan en un fraterno acuerdo de publicación y distribución. La gestora cultural, doña Verónica Sención, encargada de asuntos culturales del Foro Pedro Mir, de la Librería Cuesta, quien los observa sonríendo, dijo que el libro de Editora Santuario no tenía nada que envidiarle a los extranjeros, ni en la impresión ni en su contenido. Agregó que en lo que llega el apoyo nacional del Estado a los autores y editores, Centro Cuesta cumple el papel de facilitar su difusión y acción. Por su parte, Isaél Pérez anunció que el libro participaría en la Bienal del Cuento de San Cristóbal.
Esta es la portada del libro "El día que las vocales no fueron a la escuela".
NISON A. LEBRÓN, quien escribe libretos para programas de televisión dirigidos a la infancia, trabaja en CDN y El Caribe.

Este joven autor tiene dos obras anteriores: "Objeto Maravilloso" sobre la protección del ambiente (yo digo que tiene que dejar de ser medio, para que lo protejamos entero); el mismo fue publicado por el periódico El Siglo. En 1998, el Sr. Lebrón publicó "El Acusado", el pasado 13 de julio, en Centro Cuesta, vio la luz "El día que las vocales no fueron a la escuela".
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miércoles, 22 de julio de 2009

DIME LO QUE LEES Y TE DIRÉ LO QUE SERÁS


ESTA NOTA SALE EN EL SITE DE LUIS DANIEL GONZÁLEZ un estupendo investigador, especialista en literatura infantil y juvenil que nos enriquece con sus aportes constantes. Debajo tienen el link para que le chequeen cuanto quieran. Es imperdible! Leibi

jueves, 23 de julio de 2009
El peso social de la literatura infantil
Minders of Make Believe, de Leonard Marcus, es una historia de la historia de la literatura infantil y juvenil (LIJ) en Estados Unidos. El subtítulo, «Idealistas y emprendedores que han moldeado la Literatura infantil norteamericana», indica la perspectiva del autor: no tanto la de observar a los autores y a los libros como la de atender al trabajo de personas que fueron relevantes en el sector, debido a su empuje personal o al puesto que ocupaban en instituciones y empresas editoriales. El autor organiza su material en nueve capítulos, dos dedicados a los siglos XVIII y XIX y cada uno de los siete restantes a una década del siglo XX; el último a 1980 y 1990. Se centra en personas que marcaron épocas, como la escritora y editora del siglo XIX Mary Mapes Dodge, la directora de la Biblioteca Pública de Nueva York durante las primeras décadas del siglo XX, Anne Carroll Moore, o las editoras al frente de las secciones de libros infantiles y juveniles de grandes editoriales; y habla extensamente de las iniciativas editoriales y los libros que tuvieron más éxito.
El libro está bien documentado y escrito con amenidad. El tono es sereno aunque las antipatías del autor se aprecien en los malos augurios con los que arrancan los capítulos sobre las épocas de Nixon y Reagan. Los acentos se ponen en la transformación progresiva de la industria editorial y en el crecimiento de la LIJ en su interior. Debido al enfoque y al material disponible no todas las épocas y situaciones que se tratan están igual desarrolladas, ni tampoco se analizan cuestiones como el peso del mundo del cómic y del cine y de las series televisivas en la LIJ. Cabe suponer que hay sobreinterpretaciones: un intercambio de opiniones críticas de los años cincuenta puede ser leído ahora como si hubiera sido una gran tormenta; tal vez algunas iniciativas se presentan como significativas, aparte de por otras razones, porque el autor las conoce más. El último capítulo habla del impacto de
Harry Potter pero se trata poco de los años noventa: el mayor valor del libro está en la presentación ordenada de lo sucedido desde los años veinte hasta finales de los ochenta.
El autor desea mostrar la LIJ como uno de los factores de más peso en la configuración de la sociedad norteamericana tal como es hoy. Esto es obvio en el sentido de que los niños que leyeron en los cuarenta la historia de
Ferdinando, un toro pacifista y amante de las flores, fueron los hippies de los cincuenta. O en el de que los niños que disfrutaron conDonde viven los monstruos y luego leyeron las primeras novelas específicamente dirigidas a jóvenes en los sesenta y setenta, son quienes ocuparon después los puestos directivos en la industria que gira en torno al libro. Pero las cosas van más allá pues la LIJ ha sido siempre quien ha dado los últimos pasos para conseguir ampliar los márgenes de lo socialmente aceptable: una sociedad cambia cuando a los niños se les enseñan como normales los comportamientos adultos que a la generación anterior se les presentaban como inconvenientes.
Leonard Marcus. Minders of Make Believe (2008). Houghton Mifflin Harcourt, 2008; 416 pp.; ISBN-13: 978-0395674079.

miércoles, 8 de julio de 2009

Los Niños y la Oralidad y los Cuentos

http://www.letralia.com/213/articulo09.htm
Manifiesto Universal por los Derechos de las Niñas y los Niños a la Oralidad y a los Cuentos

1

Todas las niñas y todos los niños de nuestro planeta en cualquier sociedad tienen derecho, desde que están en el vientre, a que su madre les hable y les cuente historias, les lea en prosa y en verso, animadamente, y siempre con amor.

El habla es el oro que no la plata,
y es más: es ser humano, es amor.

2

Todas las niñas y todos los niños de nuestro planeta en cualquier sociedad tienen derecho a que la voz materna, que es la única que ellos, encontrándose aún en el vientre, pueden escuchar, les hable expresivamente desde la responsabilidad de establecer las primeras plataformas de la relación entre la infancia y el habla, y entre la infancia y la lengua, unas relaciones indispensables para llegar a esa comunicación que es la oralidad.

La lengua es Humanidad, sociedad humana,
entretejido colectivo.

3

Todas las niñas y todos los niños de cualquier raza, continente, país, idioma, posición económica, tenga su familia la visión del mundo que tenga, tienen derecho a que su madre y su padre, sus abuelas y abuelos, sus tías y tíos, y los seres humanos próximos, les hablen y les cuenten cuentos y narraciones diversas, todo animadamente y sin que estén presentes otros sonidos (la radio y la televisión encendidas, por ejemplo, que a esa edad no los influyen en positivo con sus resonancias, pero sí son interferentes).

El habla surgió ante todo
para testimoniar amor
y solidaridad.

4

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a que, en las sociedades de escritura, y en las de escritura y medios audiovisuales, a las acciones insustituibles de contarles a palabra, voz y gesto vivos, se les sume el leerles cuentos en prosa y en verso, y comentárselos durante todo el primer año de vida, que es cuando se establecen las principales bases neurológicas y muchas de las conexiones que, en gran medida, dependen para constituirse de la presencia del habla, dependen de la presencia de la oralidad en los primeros meses; desde la ciencia se señala ya que la cantidad de palabras que una criatura escucha cada día en sus primeros meses es determinante para su desarrollo y para su posterior inteligencia, imaginación y capacidades creativas o creadoras, para su posterior interés y comprensión lectora, para sus futuros avances y éxitos escolares, y para sus futuras aptitudes sociales.

La oralidad es cimiento colectivo de lo humano;
en verdad, nos definió como humanos.

5

Todas las niñas y todos los niños, en correspondencia con la importancia para su crecimiento del entorno y de las acciones humanas que reciben inicialmente, y en correspondencia con la decisiva influencia de la oralidad en los primeros años de la vida (que es cuando se instituyen muchas de las conexiones e interconexiones cerebrales determinantes) tienen derecho a esperar que los adultos asuman la definición científica, no metafórica, de la oralidad, que ya existe, la definición que define a la oralidad como proceso de comunicación y no sólo de expresión, y no sólo como el hablar en voz alta; que la define como proceso de invención y reinvención entre interlocutores que no admite la literalidad; y a que, en correspondencia con todo ello, en el seno de la familia de cada niña y niño se preste especial atención hasta los tres años de edad, de modo consciente y siempre grato y adecuado, a la presencia activa de la oralidad en sus diferentes formas: conversación, cuento oral, entre otras ya señaladas (presencia a la que debe sumarse la de la lectura en voz alta); responsabilidad, todas estas presencias, que la familia nunca debe descuidar, compartiéndolas cuando sea tiempo con el sistema de formación y enseñanza a lo largo de la niñez y la adolescencia y la juventud de cada individuo, lo que además avalará una mejor comunicación de cada ser humano hasta la vejez, y garantizará la mejor comunicación en y del mundo como un todo.

La oralidad es conjunción de ejes que se complementan.

6

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a que, desde que son vida, la familia y la sociedad les compartan la cotidianidad y los saberes por medio del habla, primero; y de la oralidad más cercana tan pronto sea posible; todo a través de conversaciones y de anécdotas, de recuerdos y de historias.

La oralidad es para el ser humano partida,
recorrido, destino y hallazgos,
viaje con otro u otros a un infinito sin fronteras.

7

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a que se les explique el mundo por medio de la oralidad, y, mucho, por medio de las conversaciones; derecho a que se establezca comunicación con ellos como interlocutores; y, cuando ya estén en condiciones de conversar, derecho a que, respetándolos como individualidades, se les escuche hablar para comunicarse, y se les responda a todas sus preguntas; y derecho a que siempre se tenga tiempo para conversar con ellos, y con ellos como participantes y protagonistas.

La oralidad es con el otro y no para el otro.
Contar oralmente es contar con el otro como interlocutor
y nunca como espectador.
De inicio los niños y las niñas tienen que comer,
que ejercitar y desarrollar su cuerpo y su mente,
y estos son los tres factores indispensables
para la salud y el crecimiento.
Su ejercicio y desarrollo mental
comienza realmente cuando se habla para ellos,
y prosigue con la oralidad cuando se habla con ellos,
una oralidad que debe ser en plenitud
a lo largo de toda la existencia humana.

8

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a que el acercamiento al habla y a la lengua iniciado por su madre, y establecido y desarrollado en términos primero de habla y, paulatinamente, en términos de oralidad como comunicación, y también establecido, en sus primeros años de niñez, en términos de expresión leída en voz alta por la familia, los amigos y la sociedad, se continúe con consistencia y congruencia, y de modo priorizado, por los maestros en la escuela (una escuela que primero comunique para expresar, informar, difundir, trasmitir, enseñar, formar), por los bibliotecarios en las bibliotecas, y, entre otros, por los profesionales de la oralidad artística y de la oralidad artística escénica, sin que estas acciones y espacios de oralidad plena, de oralidad que cree en la niña y en el niño, y los respeta como interlocutores capaces sin mediatizaciones a su imaginario, sean sustituidos por otras formas habladas pero no orales del contar, unas que también deben tener presencias relevantes (el contar desde la lectura en voz alta, el contar desde el teatro o cuento teatralizado, entre otras).

La oralidad es el camino natural a la lectura.

9

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a pedir que se les converse, se les responda, se les explique y estimule, y se les cuente oralmente en cualquier sitio, hora y circunstancia posibles, a sus madres y padres y abuelas y abuelos, y, entre otros, a sus tías y tíos; todos los que deberán corresponder, a riesgo de perder, si se niegan, la confianza de niñas y niños; una confianza que, además y entre más, les da derecho a las niñas y los niños a pedir otro cuento, a pedir un cuento nuevo y a pedir escuchar un millón de veces el mismo cuento; una confianza que, además y entre más, le da derecho a niñas y niños a inventar sus propios cuentos o a reinventar los escuchados o leídos y, a su vez, a contarlos oralmente.

La oralidad es insustituible para ser los humanos que somos.
Contar oralmente es compartir la confianza.

10

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a que se les compartan, siempre desde la oralidad y, paulatinamente, también desde la lectura, las tradiciones orales y las tradiciones memorísticas de los pueblos, aquellas tradiciones que tanto en ética como en estética respondan a los derechos y valores humanos universales y a los de la oralidad y el arte; derecho a que se les narren mitos y leyendas, cuentos populares comunitarios y cuentos populares maravillosos y cuentos de nunca acabar, entre otras artes y géneros de las tradiciones que narran historias, y entregan creaciones hermosas y críticas, creaciones imaginativas y sugerentes, esclarecedoras y soñadoras, todo desde la certeza de que en la medida en que se cuenta oralmente con las niñas y los niños se están desarrollando no sólo su capacidad de imaginar y su capacidad de crear, sino también su necesidad de aprehender cada vez más el mundo que los rodea.

La oralidad es de palabras verdaderas: de palabras ciertas y mágicas
de la razón y el sentimiento; de palabras ciertas
y mágicas de la invención y la reinvención.

11

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho igualmente a que se les cuenten, oralmente y oral artísticamente y oral escénicamente, los cuentos y otras historias de la literatura universal y de la literatura de su país, de los textos clásicos a los de las grandes escritoras y los grandes escritores de todos los tiempos, y con énfasis en los contemporáneos; a que se les narren cuentos potenciando al máximo la comunicación por sobre la expresión; a que se les narre con pasión y con compromiso, con responsabilidad y con entrega, con ternura y con complicidad, con sentido del humor y con sentido de lo emocional, con expectación y con riesgo.

La oralidad es el llamado más poderoso que puede hacerse
a la imaginación de otro ser humano,
porque tiene que ver con la imaginación
y no con la construcción física de las imágenes;
enseñar a imaginar es enseñar a relacionar
y enseñar a relacionar e interrelacionar es esencial
para el desarrollo de los poderes creadores.

La imaginación es camino de futuro.

12

Todas las niñas y todos los niños tienen derecho a esperar que, muchas veces y sin tener que pedirlo, los adultos, madres y padres, abuelas y abuelos, tías y tíos, entre otros de la familia o de la amistad; en salones y dormitorios, cocinas y comedores, portales, patios y terrazas, aulas y salas de lectura, parques y plazas y campos y playas; les cuenten oralmente recuerdos y anécdotas, y les cuenten los más disímiles argumentos, les digan refranes y máximas, dichos y pensamientos, para que cualquier espacio sea un espacio de oralidad y de comunicación humana donde juglares de la ternura encuentren en su conciencia y en su memoria, en su razón y en su corazón, las palabras que completan y expanden, las palabras que curan y salvan, las palabras de la felicidad y de la alegría, las palabras de los criterios, las sensaciones y los sentimientos, las palabras de la lealtad, la dignidad, la tolerancia, la fraternidad y la libertad, las palabras del amor y la solidaridad y la amistad y la generosidad, las palabras bienintencionadas y bienhechoras del mejoramiento humano.

La oralidad es la suma de la vida.

Escrito en España 2007/2009, y desde lo recibido en Camagüey, en La Habana, en Caracas, en México D. F., en Madrid y en otras muchas ciudades y pueblos y campos de América Latina y el Caribe, Europa y África.

martes, 7 de julio de 2009

Gracias a Basilio Belliard por recordarnos esta oportunidad


Departamento de Comunicación

C/ Manuel Tovar, 8 28034 Madrid.

Teléfono: 91 358 14 94 Fax: 91 729 38 58

e-mail: comunicacion@everest.es / www.everest.es

LA EDITORIAL EVEREST CONVOCA LA XIII EDICIÓN DEL PREMIO DE LITERATURA INFANTIL "LEER ES VIVIR"

§ El premio de narrativa "Leer es Vivir" arranca un nuevo año con la admisión de originales en la modalidad de infantil, en la que participan obras escritas para lectores entre 6 y 11 años. El premio continúa abierto a todas las modalidades literarias con la intención de promocionar todos los estilos literarios.

§ Las categoría está dotada con un premio para el mejor original de 12.000 euros y la publicación de la obra por parte del Grupo Everest. Asimismo, el jurado podrá conceder Menciones de Honor dotadas con premios de 1.500 euros a aquellas obras que considere oportuno.

Madrid, 08-05-2008.- El Grupo Everest convoca la XIII Edición del Premio de Literatura Infantil Leer es Vivir. Un certamen que intenta promocionar a nuevos valores de la literatura infantil.

El plazo de recepción de originales estará abierto hasta el próximo 20 de julio de 2009 y podrán concurrir autores de cualquier nacionalidad con originales inéditos y escritos en castellano. Cada concursante podrá presentar un único original .

Las obras que opten al XIII Premio Leer es Vivir han de tener una extensión comprendida entre las 10 y las 50 páginas. Los autores tendrán que remitir sus originales por triplicado, bien firmados personalmente o bien presentados bajo seudónimo, en este caso por el sistema de lema y plica. También se podrán enviar por correo electrónico a la siguiente dirección: comunicacion@everest.es

El próximo mes de noviembre de 2009 un jurado formado por una persona de reconocido prestigio del ámbito literario, un educador, un librero, el ganador del año anterior, así como un representante del Grupo Everest decidirán la obra ganadora. Junto al ganador y las Menciones de Honor, si las hubiera, Everest podrá ofrecer contratos de edición a otros participantes cuyos originales estime de interés. El jurado también podrá declarar el premio desierto.

En la pasada edición del Premio Leer es Vivir resultó galardonada la obra Los O.T.R.O.S (Sociedad Secreta) del joven madrileño Pedro Mañas.

El Premio de Literatura Leer es Vivir, se enmarca dentro del proyecto lector Leer es Vivir creado por Grupo Everest hace trece años. Su objetivo es fomentar el hábito de la lectura entre los más jóvenes, y apoyar la narrativa española infantil, descubriendo nuevas lecturas y nuevos lectores.

Dentro del proyecto Leer es Vivir también se incluyen otras iniciativas como las actividades de animación a la lectura que Everest desarrolla en bibliotecas, colegios e institutos de todo el país para acercar el mundo de la narrativa, así como de la poesía y del teatro, a los más jóvenes.

http://www.leeresvivir.com/index.aspx

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