jueves, 7 de julio de 2022

¿Quiénes han ganado el Premio Anual de Literatura Infantil y Juvenil Aurora Tavárez Belliard? Actualización

El premio es otorgado por el Ministerio de Cultura cada año y tiene carácter nacional sin excluir a los autores que residen fuera del país. Actualmente, el premio está dotado de DPO300,000.00 y se intercambia un año con obras publicadas y otro con inéditas. Este es el listado de los galardonados hasta la fecha:

1998/1999
Lorelay Carrón
Cuento: "Un pedacito verde en el corazón"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard: 
Jurado: Maritza Florentino, 

1999/2000
Cuento: "¿Quién se robó el verde?"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard: 
Jurado:

2000/2001
José Enrique García
Cuentos: "Un pueblo llamado Pan y otros cuentos infantiles"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard: 
Jurado

2001/2002
Tomás Castro Burdiez.
Cuento: Balle Nita y Pez Cador
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: 

2002/2003
Luis Martín Gómez
Cuento: "Mamá, a aquella caracola le está naciendo un mar"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Lucía Amelia Cabral, Rafael Peralta Romero

2003/2004:
Cuento en Décimas: "El Sapito Azul"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard:
Jurado:  

2004/2005
Jenny Montero
Cuentos:“Éranse unas criaturas del monte”,
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard: 
Jurado: Lorelay Carrón, Luis Martín Gómez y Margarita Luciano

2005/2006:
Julio Adames
Poesías: "Cuerpo en una burbuja"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard: 
Jurado: Margarita Luciano, Francisco Hinojosa y Brunilda Contreras

2006/2007
Marcio Veloz Maggiolo
Novela: "La verdadera historia de Aladino
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: Enrique Pérez Díaz (Cuba), Lucía Amelia Cabral y Tomás Castro Burdiez

2007/2008:
Cuento: "Rebeca al bate y dos cuentos màs"
Premio Nacional de Literatura Infantil:
Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: Luis Martín Gómez, Jenny Montero y Mayra Navarro

2008/2009:
Ana Brígida Gómez
Novela: "La sirenita de coral"
Premio Nacional de Literatura Infantil:
Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: Ana María Fuster Lavín (Puerto Rico), Aidita Selman y Leibi Ng

2009/2010:
Tony Morales
Cuento: “Las aventuras del niño inventor y la bruja Marleny”
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard.
Jurado:

2010/2011
Brunilda Contreras 
Novela "Esperanza"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: Lucía Amelia Cabral, Miguel Collado, Gustavo Sainz (México)

2011/2012
Cuentos "A la orilla de la mar"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: Lucía Amelia Cabral, Emelda Ramos, Ana María Fuster (Puerto Rico)

2012/2013
Virginia Read Escobal
Novela "El Pacto de Guani"
Premio Nacional de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard.
Jurado: 

2013/2014
Farah Hallal
Cuento: "Sábado de ranas"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Brunilda Contreras, Jenny Montero, Julio Cuevas

2014/2015
Gisela Nolasco Peña
Teatro: "La cigua palmera y la madán Sagá"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Avelino Stanley, Dulce Elvira de los Santos, Leibi Ng

2015/2016
José Fernández Pequeño
Novela: "Bredo, el Pez"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Bismar Galán, Eleanor Grimaldi y Rosa Francia Esquea

2016/2017
Declarado desierto
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Margarita Luciano, Brunilda Contreras, Leibi Ng

2017/2018
Luis R. Santos Lora
Novela: "El síndrome de i-Phone"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Lucía Amelia Cabral,

2018/2019
Farah Hallal
Cuento: "Los puentes del corazón"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Lucía Amelia Cabral, Dulce Elvira de los Santos, Elizabeth Ovalle

2019/2020
Geraldine de Santis
Biografías: "Dominicanas fuera de serie. +150 mujeres que transformaron la República Dominicana"
Jurado: Leibi Ng, Elizabeth Balaguer y Yuan Fuei Liao.

2020/2021
Bismar Galán
Novela: "Isleña"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Eleanor Grimaldi, Leibi Ng, Mónica Volontieri

2021/2022
Yuan Fuei Liao
Cuentos: "Cuentos con estornudo y arcoíris"
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Eleanor Grimaldi, Leibi Ng, Verouschka Freixas

2022/2023
Geraldine de Santis
Novela: "La temible banda de los atracadores de sueños "
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Lucía Amelia Cabral,

2023-2024
Virginia Read Escobal
Novela: «Miel de viejas»
Premio Aurora Tavárez Belliard de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard
Jurado: Eleanor Grimaldi, Dulce Elvira de los Santos y Ramón Gil

miércoles, 6 de julio de 2022

Yuan Fuei Liao gana el Premio Anual de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard 2022

 

Las escritoras especialistas en literatura infantil: Eleanor Grimaldi, Verouschka
Freixas y Leibi Ng, miembros del jurado que premió a Yuan Fuei Liao con el
Premio Anual de Literatura Infantil Aurora Tavárez Belliard, por su obra
"Cuentos con Estornudos y Arcoíris", del sello Loqueleo, Santillana,
posan con el DIVERSIONERO una vez anunciado el veredicto.


El veredicto reza así:

«La obra es original, creativa.
El tema es novedoso y muestra lo infinita que es la inspiración.
El autor hace un adecuado manejo de la expresión escrita y las secuencias narrativas están bien orientadas.
El argumento de los temas fomenta el gusto por la lectura y el placer de leer.
Los textos son atractivos y desarrollan la competencia comunicativa, y son una buena herramienta para el desarrollo del pensamiento.
Se muestra a través de la narrativa, un respeto hacia los lectores, con temas tales como: el arcoíris, la lluvia, los peces, los dragones chinos, el árbol de navidad y otros que resultan atractivos a los intereses afectivos del lector.
El lenguaje familiar utilizado, le suma claridad expositiva, lo cual hace que la obra sea adecuada para niños y jóvenes».

Hoy, miércoles 6 de julio a las 10:30 de la mañana se llevó a cabo la apertura de sobres con los ganadores. La misma se realizó en la Sala Ramón Oviedo del Ministerio de Cultura donde se expone la magnífica muestra Clara Ledesma. Colección Fernando Báez, de extraordinaria belleza. El ambiente fue formal y muy agradable pero mostrando a los artistas y funcionarios en natural conducta de fraternidad.
Leibi Ng

sábado, 25 de junio de 2022

Cuenta cuántas, poema de Luis Carvajal Núñez

 CUENTA CUÁNTAS

 


¿Cuántas patas tiene

el señor ciempiés?

¿Cuántas doña araña?

¿Cuántas tiene el pez?

¿Cuántas la babosa?

Cuenta, niña, ven

y en la mariposa

cuéntalas también.

 

¿Cuántas don erizo?

¿Y don camarón?

¿Y doña culebra?

¿Y don ruiseñor?

 

¿Cuántas piernas tiene

tu amigo Ramón

que ha perdido una

y le hicieron dos?

 

Él camina y vuela

y sonríe al sol

más que con sus piernas

de buen corredor

con las alas limpias

de su corazón.

 

Luis Carvajal Núñez.

14 de Agosto 1987

lunes, 20 de junio de 2022

El día en que Guillermo cambió su forma de ser, cuento de Rafael Peralta Romero


La gente quedó maravillada. En el vecindario fue la sorpresa mayor. En la escuela ni se diga. Llegó a hablarse de milagro o de que la Virgen escuchó el pedido de la madre. La abuela tomó el asunto como mal augurio, porque podría significar que el muchacho se iba a morir muy pronto. Todo el que lo conocía tuvo que ver con el caso, el día en que Guillermo cambió su forma de ser.

Ah, Guillermo... Las cosas que se le ocurrían a Guillermo. Nadie disfrutaba como él provocarle una maldad a un hermano, un amigo o un compañero de estudios. Si era en el juego, esconder una pelota para que nadie jugara resultaba cuestión simple para él. Si estaba en el aula, cambiar de lugar los libros y cuadernos de otros alumnos era una de sus diversiones.

Además, gozaba Guillermo cuando a uno de sus compañeros le preguntaban algo que no sabía responder. Era momento en que vociferaba “¡burro!”, para exponer a las risotadas de los demás a la persona en cuestión.

Siempre anduvo en busca del elemento chispeante o llamativo para sobresalir.

Podía ser colocándoles colas de papel a otro muchacho o pegándole en la espalda un rótulo que dijera por ejemplo “soy loco” o “se vende este burro”. También podía ser haciendo ver su conocimiento de alguna materia cuando alguien atravesaba un apuro, precisamente por desconocer eso.

A Pedrito, un vecino suyo de butaca, le pasó quizás lo peor que pudiera pasarle a un alumno debido a la conducta de Guillermo. Estaban en un examen de matemática y habían acordado previamente algo que nunca deben hacer los buenos estudiantes, que era decirse entre sí lo que cada uno no supiera. Pedrito dijo a Guillermo dos temas del examen hasta que éste los copió cuidadosamente en su temario.

Luego cuando Pedrito solicitó a Guillermo que le dijera algo de tipos de triángulos y esas cosas, Guillermo se paró y pidió a la profesora que lo cambiara de lugar.

“¿Qué te pasa?”, preguntó la profesora y Guillermo respondió señalando a Pedrito: “Es que este muchacho me está molestando”.

La profesora inquirió algo más sobre el particular y Guillermo dijo que Pedrito le estaba preguntando asuntos del examen. La profesora procedió a quitarle el papel a Pedrito sin este haber terminado, además de echarle públicamente una reprimenda ante la cual Pedrito sintió que la cara se le caía de vergüenza.

Pero Guillermo iba más allá. Su mente se mantenía activa procurando formas de molestar a alguien. Un blanco seguro de sus ataques era Loyda, una niña que se sentaba delante de Guillermo. El hecho de ser muy blanca fue causa de mortificación debido a que Guillermo nunca le dijo su nombre, sino canquiña, pedazo de palmito, blancuta o cualquier denominación relacionada con la blancura.

El día que en una clase de naturales la profesora explicó las propiedades del agua, Guillermo vivió un gozo inmenso y repitió “Inodora, insípida e incolora… como Loyda”.

El hecho de ser de piel muy clara sirvió a Loyda para sufrir el escarnio de Guillermo. Pero para Benjamín fue lo contrario. Sintió herida su interioridad cuando por causa de su negrura Guillermo le llamaba carboncito y con otros nombres despectivos. Además, solía decirles a ambos muchachos: “Júntense para que hagan un café con leche”. Y reía a chorros.

Preguntar el significado de una palabra recién localizada en el diccionario fue una diversión que Guillermo practicó al pasar el tiempo. Igualmente hacía quedar mal a sus compañeros preguntando la capital de un lejano país de África. Inclusive, su profesora titubeó para responder una vez que al intrépido muchacho se le ocurrió interrogar acerca de la capital de Gran Bretaña. Todos quedaron pensativos.

—Dígale, profe, a este grupo de brutos, para que aprendan como yo— dijo dirigiéndose en tono descortés hacia la maestra.

Ella no respondió y prefirió que lo hiciera Guillermo.

—¡La capital de Gran Bretaña es Londres!, —dijo enfáticamente y todos los niños quedaron boquiabiertos.

Estaban confundidos, pero no decían nada. Sólo una niña delgada y de apariencia frágil se paró para decir que Guillermo estaba equivocado. “Porque aquí nos han enseñado que Londres es la capital de Inglaterra y no de ese país que él dijo”. Guillermo estalló en risa alborotada, a la vez que increpaba a la muchacha con estas palabras:

—¡Pedazo de animal, míralo aquí donde lo dice, tú no sabes que Inglaterra es sólo una parte del Reino Unido...!

Guillermo tenía en sus manos un diccionario y mostró a quienes quisieron verla, la información que había proclamado a voz en cuello. Otros no supieron que decir ni qué hacer, pero a todos penetró un remolino de dolor por la forma en que Guillermo los humillaba.

Quien no había sufrido la escondida de un libro u otro objeto por parte de Guillermo, sintió que un día le faltó la merienda que trajo desde su hogar para comerla en la hora de recreo o se encontró en los cabellos un paquete de cadillos. Todo era obra de Guillermo. Y de verdad que el muchachito se convirtió en un tormento. Las niñas anduvieron espantadas por temor a que Guillermo les amarrase el lazo de la falda al pupitre y a cualquiera pudo ocurrirle que Guillermo le colocara un objeto ajeno en su mochila para aparentar intenciones de robar. Por causa de este comportamiento pasó un gran susto Andrés, ya que el propio Guillermo sugirió a la profe que revisara la mochila de ese niño cuando otro declaró que perdió su libro de Lengua Española. Desde ese día Andrés se convirtió en un solo llanto y se negaba a ir a la escuela.

Las cosas han cambiado. Ya lo dijimos. Guillermo es ahora un alumno formal y correcto.

Antes de la transformación, ocurrió que los alumnos del séptimo A y los del séptimo B fueron llevados a un paseo en el campo. Se establecieron en una antigua casa donde habitaban los abuelos de una de las profesoras. Era una casa de madera grande y ventilada, ubicada cerca de un río y rodeada de frutales. Jugaron, cantaron y comieron en abundancia. Cuando el sol se tornaba rojizo y tenue recogieron sus bártulos para regresar. Las maestras miraron detenidamente y reflejaron en sus rostros lo que buscaban. El microbús estaba encendido y presto para arrancar. Se oyó una voz:

—Falta alguien, profe.

—Yo sé quién, es verdad.

En realidad, faltaba Guillermo. Quien primero lo notó fue Loyda, a la que Guillermo llamaba “inodora, insípida e incolora”. Todos dirigieron sus sentidos a buscar a Guillermo. Caminaron todos los lados del patio y de la casa y muy pronto dieron con él porque gritaba.

Había caído en un hoyo lleno de aguas sucias y hediondas. Todos los niños quedaron extrañados porque cuando llegaron vieron que ese hoyo estaba cubierto de tablas y planchas de zinc. ¿Cómo pudo Guillermo caer en él?

Antes de averiguar lo sacaron y le quitaron sus ropas empapadas de pestilencia. Lo bañaron con jabón y suficiente agua clara hasta dejarlo limpio. Todos lo consolaban para que no siguiera gimiendo. Varios niños se despojaron de piezas de vestir para cubrirlo. El primero en entregar su abrigo fue Benjamín, llamado carboncito por Guillermo.

Cuando Guillermo estuvo limpio y con ropas secas, las maestras y los demás niños siguieron analizando cómo cayó en el hoyo inmundo. Es que el propio Guillermo quitó algunas de las tablas que lo cubrían y puso en su lugar unas hojas de plátano. Preparaba así una broma fenomenal. Luego olvidó lo que había hecho. Pasó corriendo por el lugar y cuando pisó sobre las hojas, éstas abrieron y Guillermo se precipitó al fondo del pozo con aguas fétidas.

Desde entonces Guillermo pasó a ser el niño más comedido y correcto de toda su escuela.

Rafael Peralta Romero

sábado, 18 de junio de 2022

Versos Diversos de Rosa Francia Esquea


Con esta escritora no podemos decir que es su último libro, sino su reciente, porque nos da siempre sorpresa, como ha ocurrido con los concursos que siempre dice que no va a participar y el martes le pregunté si hay un concurso por ahí cerca y solo me dijo: “Actualmente no tengo mi pensamiento en concurso”, lo que significa que está abierta a las posibilidades.

Como el título de su libro el contenido es diverso, tocando temas costumbristas, y efemérides que motivan a los lectores a deleitarse y más con esas hermosas y coloridas ilustraciones del artista José Amado Polanco, además del diseño con las letras de buen tamaño para fácil lectura.

El índice está integrado por El gato dormilón, Tita la perrita, preguntitas, Agua, A la escuela, Lunita, Amaya Margarita, Año Nuevo, Mis derechos, A Jesús, El limpiabotas, Un paseo por el año, Con mi chico en cuarentena y Sebastián Rodrigo.

El poema “Un paseo por el año” está dividido en poesías, una por cada mes, y destaca las principales efemérides; las correspondientes al mes de junio hace alusión al Día del Ambiente; a la Gesta del 14 de Junio, cuyos integrantes fueron bautizados como la Raza Inmortal, el Día contra la Erradicación del Trabajo Infantil y los maestros.

 

Junio 

En junio hay efemérides

que debemos recordar

como el Día del Ambiente

y el de la Raza Inmortal. 

En la segunda mitad

nos detenemos a pensar

que los niños y las niñas

jamás deben trabajar.  

Y antes del cierre de clases

decimos a los profesores

que son dueños del saber

y de nuestros corazones. 

 

La escritora ya tiene publicado nueve libros de los cuales siete son de temas infantiles. 

El libro, que consta de 53 páginas, fue publicado por la Editora Santillana bajo el sello infantil Loqueleo.


FOLCLOREANDO 

Xiomarita Pérez

Santo Domingo, RD

Publicado en Listín Diario

sábado, 21 de mayo de 2022

Nelia Barletta: la literatura al servicio del amor por lo nuestro

 

Nelia Barletta y Elizabeth Puig rodeadas de niños de la
Fundación Abriendo Caminos en Cristo Rey.


Mi hermano King y yo regresábamos de la escuela y nos llamaron la atención las ciguas palmeras en su nido, construido en lo alto de una hermosa palma. Parecía que festejaban algo. Nos miramos cómplices y contagiados, corrimos en círculos alrededor de la palmera. King llamó al nido “Condominio Pajarito”. Entonces no sabíamos que eran aves solidarias, que en aquel enorme nido habitaban otras aves, además de las dueñas o constructoras ciguas palmeras; ni que con el tiempo, serían consideradas el ave nacional de la República Dominicana.

A King y a mí no nos enseñaron en la escuela la cantidad de aves endémicas de esta isla. Su diversidad ni características. Se limitaron a decirnos que pertenecen al reino animal, que vuelan y que tienen plumas. La palabra biodiversidad no existía en nuestro mundo. La palabra endémica, tampoco.


Nelia Barleta, autora de Cata y Lina, la nube de aves

En la pasada Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil -FILIJ 2022- la escritora Nelia Barletta estaba en persona frente a la presentación y venta de sus libros escritos para niños, para los cuales ha creado un sello editorial; Libros Ámbar y sabemos que la venta de los mismos va destinada a la Fundación Abriendo Caminos que está en Cristo Rey, donde hemos acudido a compartir con los niños con la alegría de las ciguas palmeras.

E igual que las ciguas, Nelia ofrenda la venta de sus libros al fondo económico, pienso yo que es simbólico porque lo necesario para sostener la formidable obra de educar, dar apoyo psicosocial tanto a los niños como a sus familias y dar continuidad a ese programa de proyectos no es fácil ni un juego. Un poco de protección en medio de tanta precariedad. Un oasis en el desierto.

Nelia Barletta creó esta obra para los niños dominicanos y del mundo: CATA Y LINA, la nube de aves, en palabras de Elizabeth Puig: «...las protagonistas de este cuento son las ciguas palmeras y el mundo de las aves de nuestra isla. Gracias a la magia que permite el cuento infantil y a la sutilidad de la autora, el relato nos hace pasar sin gravedad ni pesadez de lo infinitamente pequeño a lo infinitamente grande». Estoy totalmente de acuerdo, porque esta obra es una lección que todo niño debe poseer en sí mismo.

¡Espera! ¿Yo hablando de lección? Sí. Casi siempre que hay una polémica surge el maniqueísmo y la gente tiende a ver las cosas en blanco y negro, sin pensar en los colores intermedios y sus matices. Cuando defendemos que la literatura no se hizo para dar lecciones (didactismo), no significa que la literatura no enseñe. Mucho hemos dicho que la literatura debe ser el apoyo de todas las demás ciencias cuando se trata de llevar al espíritu de un ser en formación un mensaje. Pero esa información no se puede dar al azar. Ese mensaje no puede ser explícito ni obvio. Esa es la magia de la literatura. Va educando, formando con una llave o clave que depende de la conexión del lector con el libro. A poseer esa llave aspiramos los escritores o debemos aspirar.


Después de leer la obra, puedo decir que Nelia Barletta no escribe por escribir; que observando su trayectoria y confirmado por ella misma, su afán es transmitir amor por las letras y el idioma (estudió Literatura Latinoamericana en Barnard College, en la Universidad de Columbia), entusiasmo por la lectura y sembrar en sus pequeños lectores el amor propio unido al sentimiento de pertenencia al valorar a la República Dominicana y todo lo que ella ofrece de hermoso, único y endémico.

Señores, eso es una enorme contribución con la identidad nacional. Una semilla de autovaloración de la que carecen los menos favorecidos porque cuando uno sabe quién es y para lo que vale, no hay fuerza ni obstáculo que pueda interponerse, ni hay yola o ilusión de otra vida que no sea aquí y ahora para construir lo que vendrá. Y pésele a quien le pese: ESTE ES EL MEJOR PAÍS DEL MUNDO.

Yo hago reconocimiento a Nelia Barletta y uno su nombre (salvadas sus originalidades), con el de Lucía Amelia Cabral (pionera), María Teresa Ruíz de Catrain, María Amalia León, Maritza Florentino, Carmen Esteva de Marranzini, Virginia Read Escobal y doña Rosa Bonetti de Santana (que sin ser escritora conocida, sabe lo qué es literatura), porque son mujeres con una formación integral sólida y trascendente, llenas del amor por el país, por su gente y su preservación, tan inmensas que han logrado concretar proyectos literarios y artísticos que involucran a los seres en formación para continuar un legado que a muchos parece serle indiferente, pero que son el germen de la continuidad y la permanencia; del futuro en una sola palabra.

Adquiera CATA Y LINA, la nube de aves, una preciosa historia, necesaria que tiene todo lo que debe tener una obra para niños: divertida y educativa. Contribuya con su amor propio, su sentido patrio y su legado a su tierra natal:


https://www.facebook.com/abriendocamino/


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