sábado, 17 de marzo de 2018

AGÜITA, NUEVA OBRA DE JOHANNA GOEDES


La escritora Johanna Goedes puso a circular su nuevo libro AGÜITA. Fue en el salón Osvaldo Brugal de la Sociedad Cultural Biblioteca Renovación de Puerto Plata. Se convocó a numerosos amigos, estudiantes y directivos de la Sociedad Cultural Renovación.

Doña Lilian Russo habló en nombre de Sociedad Renovación.

Johanna Goede explicó que su nuevo libro es un aporte que sensibiliza desde el conocimiento y cuidado del recurso de vida más preciado que es el agua.

Emelda Ramos, admirada escritora, presentó la obra.

Algunos estudiantes leyeron parte de la obra.


Johanna Goede se caracteriza por escribir sobre temas sociales. Aporta a los seres en formación, su visión profesional y especialmente elegante de poeta y escritora especializada.














La obra también se presentó en Santo Domingo, en Librería Cuesta, el pasado 14 de marzo de 2018.

Johanna Goede externó su propósito de visitar centros educativos con la finalidad de promover su mensaje y hacer más cercano y directo el propósito de sensibilizar a la infancia y juventud sobre la importancia de cuidar el agua.

Fotos: Martín Mirabel. Información basada en Somos Magazine de Internet. Gratitud.


viernes, 9 de marzo de 2018

Tico el de los sueños


Fotografía de Pedro Genaro

Y los niños risueños
como Tico
el de los
sueños
Supo por su abuelo
de unas avecillas
de alas anchas y rojizos colores
que vuelan por el campo
peinan los riachuelos
sobrevuelan los picos
de las lomas
como aviones
de un desfile y
beben agua fresca de
las flores

Tico despertó una de esas mañanas de sol,
lejos, muy lejos de su ciudad de edificios
gigantescos, automóviles en las avenidas,
tapones, en el campo y allí, escuchó una
melodía tan hermosa y tierna y más hermosa
que no dudó en salir al jardín.
El sol radiante de la mañana, los pollitos de
una gallina piaban, los cachorros de una chi-
huahua, eran tan chiquiticos que casi no se
veían, y más que todo eso, Tico corrió, salió
del jardín para ver un desfile sublime.
Los tucutús volaban en línea recta, descendían
en vuelo vertical, atravesaban las nubes,
cantaban. Entonces sentía que las manos tibias
de la brisa, acariciaban su rostro.

Te quiero mirar
en este momento
que descubras
en este encuentro
a los tucutús
s i t e p o r t a s b i e n

Con vuelo rasante
cruzarás el sol y
un canto bonito
de pajaritos vas a escuchar
de tucutús

Tico el de los sueños

Y los niños risueños
como Tico
el de los sueños.

©Néstor Medrano

jueves, 22 de febrero de 2018

EL HOMBRE GRAMA y otros cuentos verdes y pintones de Luis Martín Gómez


Prólogo


Proteger el medio ambiente ya no es asunto de reyes, presidentes, organizaciones de nombres largos con siglas cortas. Ahora es responsabilidad de todas las personas que habitan el Planeta. Niñas y niños, desde Alaska hasta La Patagonia, jóvenes australianos y dominicanos, adultos ricos y pobres, abuelas y abuelos budistas y cristianos.
Luis Martín Gómez compromete a los niños a salvar la Tierra con "El Hombre Grama y otros cuentos verdes y pintones". ¿Por qué los niños? Porque los adultos ya se cansaron y se acostumbraron a vivir intoxicados por la contaminación, a sufrir enfermedades, a ver las consecuencias del calentamiento global de lejitos, a través del periódico o del noticiero, mientras dicen en voz alta... "Qué barbaridad, el mundo se está acabando".
La Tierra quiere seguir viva y que no le hagan más guerras, ni más hoyos, quemaduras, ni cicatrices. Pero los adultos no la conocen bien, por lo tanto no la aman de corazón. En vez de caminar por ella, la pisan; en vez de cultivar, deforestan; no aprovechan los recursos naturales, los roban; no reciclan, desperdician, no protegen, matan, extraen, explotan.
Ustedes, los niños conocerán al Hombre Grama, a María la que hizo renacer el mar de una caracola, al niño sin nariz, al árbol que voló, a Colorín Colorado y a Tica la Matica, y con ellos aprenderán que pueden reforestar, reciclar, ahorrar, compartir, amar la flora y la fauna. Poco a poco y entre todos, ustedes pueden y deben salvar el Planeta.
Tienen derecho a exigirle a los adultos que ahorren combustible, que caminen o monten bicicleta, que no dejen el motor del carro encendido mientras esperan, que reciclen el papel de la oficina, que en su comunidad la basura se divida en desecho orgánico o vidrio, metal y plástico, que el Estado siga la cadena de reciclaje, que busquemos un lugar para depositar las baterías, que las industrias dejen de contaminar las aguas, que empecemos a consumir realmente lo que necesitamos, que evitemos las fundas y envases, que ahorremos agua, electricidad y alimentos, que respetemos los animales en peligro de extinción.
"El Hombre Grama y otros cuentos verdes y pintones", es un manifiesto lleno de poesía, para que los más jóvenes tomen las armas de buena voluntad y combatan a los monstruos que devoran el medio ambiente, exigiendo apostamos a que ustedes, pequeños lectores, se pondrán verdes de emoción y saldrán a reforestar, a defender los ríos y las playas, a cuidar el aire, el agua y la tierra, que les pertenece.
La literatura infantil dominicana se regocija de que un cuentista de la altura de Luis Martín Gómez, dos veces Premio Nacional de Cuento y Premio Nacional de Literatura Infantil, publique una colección de cuentos llena de valores y de calidad literaria para inspirar a los niños a amar la Naturaleza, a compenetrarse con su hogar la Tierra y a tomar acciones para proteger el Planeta de la ignorancia de los que se hacen ricos explotando nuestra Madre Naturaleza.
Luis Martín Gómez ha sembrado nuestra tierra de esperanza y con cada lector renacerá la vida y se renovará el compromiso de volver a ver nuestro Planeta verde.

Aidita Selman
27 de febrero de 2010

Contenido
Arriba es abajo y viceversa
El Hombre Grama
El árbol sin hojas y el niño sin nariz
Mamá, a aquella caracola le está naciendo un mar
Hojas y plumas
El color de la Navidad
Tica, la matica

martes, 2 de enero de 2018

Para comprender mejor el Himno Nacional Dominicano, Miguel de Camps Jiménez IMPRESCINDIBLE


Que el Día de Reyes le dejen este libro a todos los niños dominicanos.

Luis Felipe De Jesús Ulerio

Luis Felipe De Jesús Ulerio

Luis Felipe De Jesús Ulerio, nació en Las Gordas, Nagua, República Dominicana en 1970. Estudió Filosofía en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), y en el Seminario Pontificio Santo Tomás de Aquino en 1994; Diplomacia y Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en 1996; Doctrina Social de la Iglesia en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) y el Instituto Tecnológico Pastoral (CELAM), Colombia en el año 2002; Postgrado en Docencia Universitaria, Summa Cum Laude, en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), en el año 2004 y Maestría en Gestión Universitaria (Summa Cum Laude), en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), en el 2006).

Docente de Filosofía, Letras y Ciencias Sociales en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD), desde 1994.

Comenzó escribiendo poesía y cuentos. Ganó el segundo lugar del Concurso de Poesía Juvenil, en el Seminario Santo Cura de Ars, La Vega, 1987.

Obras de este autor (no en orden cronológico):

1) “El misterio del espíritu del río” de Luis Felipe Ulerio

1ra, edición: marzo, 2006
2da. edición: junio, 2006
3ra. edición: noviembre, 2006
4ta. edición: julio 2007
5ta. edición: octubre, 2008
6ta. edición: julio 2010
1000 ejemplares
© 2006 Copyright: Luis Felipe De Jesús Ulerio
lfju_3@hotmail.com

Ilustración de portada: Mechy Tejada

Editora Búho. Santo Domingo, julio 2010

ISBN: 9945-16-032-X

Impreso en República Dominicana
Printed in Dominican Republic.



2) Catalepcia: Cuentos de muertos contados por vivos, por 




3) CATALEPSIA 2: MÁS CUENTOS DE MUERTOS CONTADOS POR VIVOS  Luis Felipe de Jesús Ulerio



4) El Enigma de la Cabaña por Luis Felipe De Jesús Ulerio


 Epílogo

''Hay cuentos que parecen historias, pero hay historias que parecen cuentos por lo impactante de sus hechos.
El cuento en la mayoría de los casos, es la narración de acontecimientos inverosímiles, fruto de la invención de la mente humana, pero la historia se centra en hechos reales que los anales registran para la posteridad.
    En el libro que acabas de leer hay una de esas historias que parecen cuentos, es la que cuenta el padre de Marcelo a Marina, la esposa de ismael, sobre ''Adelsa, la mujer mas feliz del mundo''. Si es una historia real, a los tres años de edad su hermanito le corto el dedo indice de la mano derecha con un hacha, debajo de un almendro que había en el patio de su casa. Se caso siendo muy joven. Sus primeros hijos murieron en sus brazos; otra, se le ahogo en un rió, un funesto día en que se encontraba ausente. Su madre se suicido y expiro en sus brazos también. Su padre murió algunos años después de quedar discapacitado, por una trombosis. De nueve hijos que tuvo solo le quedaron cinco. 
    Pero la vida le dio fuerzas y Dios compenso todo su dolor. Con el tiempo su gran sueño de llevar a sus cinco hijos a la universidad lo hizo realidad, son todos profesionales. Hoy, después de una cirugía de cáncer de mama, en medio del tratamiento de quimioterapias, pregona que es la mujer mas feliz del mundo. 
    Esa mujer, amigo lector, de quien le hablo es mi madre, Adelsa ulerio.'' 

5) “El Caminante” de Luis Felipe Ulerio

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Publicado el: 28 marzo, 2015

Por: Ofelia Berrido

El escritor Luis Felipe Ulerio puso en circulación su más reciente libro “El Caminante”. El autor, filósofo, teólogo, docente y experto en la doctrina de la Iglesia Católica, se ha impuesto una misión similar a la que desde hace muchos años rige la obra del gran escritor español Fernando Savater: hacer de la filosofía un material digerible para los jóvenes de hoy.

La obra de Luis Felipe Ulerio trata sobre el hecho de que el ser humano en su proceso de crecimiento empieza al enfrentar la vida, a cuestionar y tratar de entender sucesos que para él resultan inexplicables; entre ellos, la existencia de Dios y el gran problema del bien y el mal.

En la mayoría de los casos no encuentra repuestas porque carece del conocimiento que le permite entender asuntos tan complejos, pero estos tipos de incógnitas no le dan tregua a una mente inquisidora y así, el hombre y la mujer empiezan a buscar respuestas dando inicio a la etapa del caminante: se inicia el viaje en busca de la verdad de la existencia. Se parte de la casa para enfrentar santos y demonios, sutilezas y desgracias en busca de la verdad.

En el proceso se explora diferentes fuentes y lugares. La situación se convierte en un verdadero problema a resolver: encontrar soluciones se torna en un asunto capital. El ser humano necesita saber quién es, necesita entender el porqué si hay un Dios omni-benevolente, omnipotente y omnisciente existe la maltad. Una vez la búsqueda se inicia ya el caminante no puede dar vuelta atrás, de hecho ya no lo desea; y a decir verdad, tampoco lo soportaría, porque una vez formuladas las preguntas el encuentro de las respuestas se vuelve una obsesión. Muchos mortales han hecho este viaje de iniciación; otros, algún día emprenderán un camino de búsqueda externa y extraviada hacia los secretos guardados en lo más interior del ser.

El libro nos cuenta la historia de un joven aldeano perdido en el mundo del inconsciente y de su amigo y guía el sabio anciano que le muestra la existencia humana desde los polos opuestos de luces y sombras. Sus enseñanzas abarcan el valor de la vida, el amor, la responsabilidad, la necesidad de vivir en un mundo solidario; así también, lo negativo como son los vicios y las ofensas. El escritor muestra las escuelas filosóficas de Elea, los presocráticos, los sofistas, entre otras. Entra al mundo escatológico con explicaciones que de seguro despertarán en los jóvenes lectores la curiosidad que surge al verse enfrentado cara a cara con los misterios de la muerte. El texto nos muestra una visión general de la filosofía, muy especialmente del mundo griego.

Por otro lado, el paralelismo que hace el autor con la Divina Comedia es notorio. El anciano Sócrates no es otro que el Virgilio de Dante. El primero, en la obra de Ulerio advierte que la vida bien vivida es un camino hacia la plenitud y es plenitud en el camino. Es él quien le muestra al joven cual es el castigo a que son sometidos los que no tienen caridad ni actúan con justicia ni verdad… destinados al pantano de lodo mal oliente o a la región de los embaucadores perdidos en aguas rojas de sangre…, drama de tanta desolación como el mismísimo infierno dantesco.

Tal como el joven aldeano se encuentra perdido en el inconsciente, Dante a mitad de su vida, adquiere conciencia de haberse apartado del camino de la virtud y perdido en la oscura selva del pecado, intenta escapar y no puede, es cuando aparece el poeta Virgilio, quien lo saca de la selva por el camino más largo, el infierno.

Pero en el caso que nos ocupa el sufrimiento de que es testigo el joven Marianito es menor. Sócrates, su anciano guía, lo confronta a su propia naturaleza a través de simbolismos: el cuerpo, como el templo que hay que cuidar para desarrollar el ser interno que habita en él; el camino que hay que recorrer para aprender las lecciones que brinda la vida en la senda de la evolución. Y entonces, entendemos el porqué el anciano habla de que una vez en el templo, una vez realizados y transformados ya no habrá sufrimiento porque todos serán redimidos. Y así proclama: “Que la tierra la siembren los agricultores y los artistas trabajen su arte, que cada hombre haga solo lo que ama y ponga su corazón en lo que hace. Solo así volverán los hombres a ser felices”.

El método que usa De Jesús Ulerio es sostenido por las creencias de Platón cuando asevera que la mente humana tiene la necesidad de figuras metafóricas y míticas para que medien entre los mundos de “llegar a ser” (procesos de transformación) y la realización misma del “ser”. Estas figuras nos elevan de la experiencia sensorial inferior en que nos encontramos y desde la cual contemplamos la verdad.

Y así, vemos que Aristóteles redefine la noción de mimesis. El filósofo griego la identifica como la capacidad positiva del arte de retratar el significado universal de la existencia humana. En la medida en que el arte imita la acción, constituye un muthus, es decir, una historia que aísla las experiencias cotidianas; que da a nuestra existencia un mayor sentido de unidad y coherencia. Y es que el arte re-describe la realidad con el fin de divulgar la verdadera dimensión de las cosas. De esta manera, asegura el griego, redime al artista al confirmar que este tipo de práctica fomenta la verdad.

El filósofo y profesor Luis Felipe de Jesús Ulerio busca, a través de su obra, enfocar la mirada de nuestra juventud hacia la filosofía. Para él es un medio que puede facilitar la reflexión y el entendimiento del mundo que les toco vivir para que sean capaces de tomar sus propias decisiones y actuar bajo el conocimiento de que el libre albedrío trae consigo grandes responsabilidades. En este texto se respira la aspiración del autor de que los jóvenes vivan sostenidos por un quehacer ético que les permita ser más felices y es que él, tal como el guía de su historia, anhela abrir caminos…
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6) “Jade y los amigos inseparables” de Luis Felipe Ulerio


7) “Jade y el pollito amarillo” de Luis Felipe Ulerio

Como vemos, son tres libros


8) “Jade y la fiesta de la hermanita” de Luis Felipe Ulerio

9) “Los amantes de la cabaña” de Luis Felipe Ulerio

viernes, 29 de diciembre de 2017

HISTORIA DE SIGILO Y ASOMBRINA, Yuan Fuei Liao

SOMBRA PARA ESCUCHAR EL SILENCIO

Es bello reposar bajo una sombra para escuchar la voz del silencio…
El silencio del parpadeo de un bebé cuando quiere dormir.
El silencio de la mano invisible que pinta el arcoíris sobre el lienzo del cielo.
El silencio del rayo de Sol cuando besa la flor más pequeña del jardín.
El silencio de la hebra de un cabello de anciano al reposar encima de un libro.
El silencio de la copa de un helado cuando se derrite en la barquilla.
El silencio del aleteo de una mariposa enamorada.
El silencio del viaje de una nube aventurera.
El silencio de la semilla que se rompe para brotar una vida.
El silencio de la pluma que se lanza sobre la grama.
El silencio del charco cuando se evapora en el asfalto.
El silencio del poema que aún falta por ser escrito.
El silencio de las pisadas de una hormiga obrera.
El silencio de la gota que se desliza por una ventana cristalina.
El silencio de la sonrisa de la Luna en cuarto creciente.
El silencio de una guitarra guardada en su estuche.
El silencio de la estrella que se esconde detrás de la montaña.
El silencio de la mirada de un misionero que regresa a casa.
El silencio del crecimiento de una adolescente que sueña.
El silencio del corazón sincero cuando hace una obra de bien.
Como el silencio de Sigilo y el silencio de Asombrina…




¿No conoces la historia de Sigilo y Asombrina?

Te la contaré:


Un día muy soleado, cuando Jesús aún era bebé, llegaron varios niños con regalos para él. María y José recibían agradecidos cada presente. Pero el pequeñito Jesús intentaba dormir, sin lograrlo: los niños, por la alegría y la novedad, andaban muy ruidosos.
Un chiquillo, con el pelo alborotado, balaba como una oveja, pues había traído una manta de lana del rebaño de su padre:
—¡Traigo lana para Jesús para que no le dé atchús! ¡Traigo lana para Jesús para que no le dé atchús!
Una niña no paraba de brincar. Llevaba una cuerda para que, cuando Jesús fuera un poco mayor, pudiera saltar la tarea:
—¡Salta que salta, brinca la charca! ¡Salta que salta, brinca la charca!
Otro niño tocaba un estridente pandero que la hija de un maestro le había enseñado a hacer. Lo portaba como su regalo para entregar:
—¡Pandero, pandero, bailar es lo que quiero! ¡Pandero, pandero, bailar es lo que quiero!
La fila continuaba con una chicuela pitando un silbato que imitaba el cacareo de un gallo mañanero:
—¡Quiquiriquí, que ya estoy aquí! ¡Quiquiriquí, que ya estoy aquí!
Y así, una docena de pequeñuelos desfiló frente a Jesús con sus obsequios. Cada uno pretendía lucirse, ostentando y pregonando la creatividad de su regalo.
Pero, mientras tanto, el bebé quería dormir, y los estruendos y el calor no se lo permitían.
Fue cuando mamá María se dio cuenta de que una niña y un niño se habían quedado detrás de la puerta, rezagados, sin nada en sus manos. Ella, con su mirada, los invitó a acercarse. La niña se llamaba Asombrina, y el niño, Sigilo.
Asombrina tenía un gran tamaño. Se presentó ante el pequeño Jesús, sin saber qué regalarle. Pero frente a la cuna tuvo una idea: cubrió con su sombra al bebé. Ese fue su regalo: refrescado por la sombra de Asombrina, Jesús sonrió y cerró los ojos.
Por su parte, Sigilo se quedaba callado porque era muy tímido. Se presentó ante el pequeño Jesús, sin saber qué regalarle. Pero frente a la cuna tuvo una idea: regaló su silencio al bebé. Ante el silencio de Sigilo, Jesús se durmió plácidamente, y María lo acurrucó en sus brazos.
La rapidez con que se durmió el niño Dios hizo que el asombro atrapara a todos los presentes. Poco a poco fue creciendo un silencio, pero no era vacío: estaba lleno de adoración, de paz, de amor y de alegría.
María sonreía. José también. Todo en silencio.
Es bello reposar bajo una sombra para escuchar la voz del silencio…

Texto: Yuan Fuei Liao
Ilustración: Eddaviel

jueves, 21 de diciembre de 2017

De los tres niños que salvaron la Navidad, Néstor Medrano



“El viejo Antolín les contó que el niño Picú lo hacía feliz. Que tenía la promesa de llegar a la mina donde se guarda la esencia de la Navidad.
Les dijo que estaba escrito que era él quien debía penetrar y liberarlos del maligno de Tuzán. Pero Tuzán los sorprendió. Y con artes de magia de la mala hizo que el niño Picú desapareciera de la faz de la Tierra y sus confines. El niño Picú estaba destinado a salvar todas esas tradiciones hermosas y festivas de las criaturas divinas del Señor. Y una mañana ¡Zas! Tuzán lo alejó.
―¿Y cómo lo hizo desaparecer Tuzán?―preguntó Crisóstomo, buscando entender mejor la historia. Juanchi, se lo explicó…
―Tuzán es un ser malísimo que desapareció con magia de la mala al niño Picú…que iba a salvar las historias y las tradiciones del pueblo, tomando la esencia en una cueva donde había una mina… y así sucesivamente…
Crisóstomo miró más confundido que nunca al viejo Antolín, el viejo Antolín les mostró su dentadura blanquísima, se encogió de hombros y les dijo:
―Algo así…más o menos…pero ya, deben marcharse, pronto será de noche y sus padres estarán muy preocupados. Además no quiero que los vean en esta casa, el monstruo podría morderlos…
―¿Hay un monstruo?―preguntó Crisóstomo…recibiendo un codazo de Juanchi, que finalmente le aclaró:
―Solo bromea…”. (Fragmento).

Los mejores peluqueros, cuento de ciguapa por NELLY GARCÍA DE PIÓN

  Los mejores peluqueros, por Nelly García de Pion Durante los últimos días había llovido sin parar. Nubes grandes y grises bailoteaban en e...