A mi hijo Diego de María Teresa Ruiz de Catrain






























María Teresa Ruiz de Catrain:
LO MÁS HERMOSO QUE TENGO ES MI FAMILIA

POR NELLY RAMÍREZ

Es una enamorada de las letras, tanto que  ha escrito tres libros, uno muy de su vida personal “Cartas a mi hijo”, la historia de un niño que llevaba en su vientre al que desde su concepción le empezó a manifestar sus sentimientos a través de la escritura, quedando estos truncos, porque la criatura nació prematura y falleció al mes de nacida, dejándole un gran dolor a la madre.

A más de veinte años de esto, aún los ojos de María Teresa Ruiz de Catrain se llenan de lágrimas al recordar ese amargo momento de su vida, en el que se derribaron todas sus pretensiones de ver crecer a su prole que había concebido con tanto anhelo.

Esas cartas, publicadas en un libro -nos contó nuestra interlocutora- fueron donadas al Patronato del Departamento de Perinatología de la Maternidad La Altagracia, con el propósito de ayudar a niños prematuros que nacen con problemas.

“Cartas a mi hijo fue mi primer libro, pero también he escrito otros muy interesantes como “El sueño de mi corazón”, una historia  muy interesante sobre la vida de monseñor Luis Gómez y Gómez contada por él mismo a un grupo de amigos, entre esos yo, la que más tarde relaté como libro; es una experiencia extraordinaria, ya que el padre fue una persona muy sufrida y torturada en la época de Trujillo. Según nos contó, él fue un hombre que volvió  a vivir después que lo creyeron muerto, por las torturas propiciadas”.

Otro de sus libros es “Boabdil: la nobleza de un sultán”, una leyenda contada de manera sencilla y práctica para  niños y jóvenes, en la que la autora resalta importantes sucesos.

Mientras conversábamos con nuestra entrevistada en el área del jardín de su residencia, pudimos darnos cuenta de la sencillez de esta mujer, quien sin poses, maquillaje ni atuendos rebuscados nos contó parte de su vida como madre, esposa y profesional.

Al referirse a su esposo e hijos, un brillo singular se apodera de su mirada, respira profundo y dice: “ellos son todo para mí, son mi mayor felicidad. Agradezco a Dios por darme una familia maravillosa”.

Su matrimonio de  25 años, con Alfonso Catrain Bonilla, afirma haber sido su mayor felicidad, aunque como todos ha tenido sus altas y bajas.

“Hemos sabido sobrellevar las cosas cuando han salido mal y ha habido diferencias, como es  normal en las parejas, porque decirte que estos 25 años han sido una alfombra de rosas sería una mentira, pero sí puedo decir que he sido y soy una mujer satisfecha y feliz, y si volviera a casarme lo haría con el mismo hombre y sólo con él tendría a mis hijos”.

A manera de crítica constructiva, afirma que el rompimiento prematuro de los matrimonios jóvenes de hoy se debe a que previamente no piensan sobre su vida futura al lado del hombre o la mujer elegida.

“Los jovenes sólo piensan en el amor del momento, una profesión y bienes materiales, y no saben que ese hombre o mujer al que están uniendo su vida será el padre o la madre de sus hijos para siempre”.

 Exhorta a la juventud a que, además de amarse y pensar en la profesión del futuro y cosas materiales, entiendan que ese hombre o mujer que eligieron, quieran o no, serán los padres  de sus hijos para siempre, por lo que deben tomar en cuenta si están dispuestos a permanecer juntos y soportarse aún en los momentos más difíciles.




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