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lunes, 28 de julio de 2014

PREMIO DOMINICANO DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL EL BARCO DE VAPOR 2015 (República Dominicana)


19-12-2014
Género:  Relato infantil y juvenil  
Premio:  Cien Mil Pesos Dominicanos (RD$ 100,000.00) y edición
Abierto a:  dominicanos o extranjeros residentes en el país por más de 5 años, mayores de edad
Entidad convocante:   Fundación SM
País de la entidad convocante: República Dominicana
Fecha de cierre:  19:12:2014

BASES
La Fundación SM por sí misma y en cuanto persona jurídica titular de la empresa editorial denominada “Ediciones SM” convoca la séptima edición del Premio de Literatura Infantil y Juvenil “El Barco de Vapor” de acuerdo con las siguientes bases:

 1. Podrán participar dominicanos o extranjeros residentes en el país por más de 5 años, mayores de edad, con novelas dirigidas a lectores no mayores de 14 años. Quedan excluidos de esta convocatoria los trabajadores del Grupo SM.

 2. Deberán enviar obras inéditas y escritas en lengua española. La extensión de los textos, de acuerdo con las series en las cuales deseen participar, deberá ser la siguiente:

 Serie Azul (para lectores de 7 a 9 años), alrededor de 40 páginas.

Serie Naranja (para lectores de 9 a 12 años), alrededor de 60 páginas.

Serie Roja (para lectores a partir de 12 años), alrededor de 80 páginas.

 3. Los concursantes deberán presentar 3 (tres) copias impresas de la obra y una en formato digital, escritas en computadora, en cuerpo 12, a doble espacio, por una sola cara, en papel tamaño carta (8.5 x 11”).

 4. Los textos deberán llevar en la primera página el título de la obra y el seudónimo elegido. En sobre aparte, cerrado y rotulado con el título de la obra y el seudónimo, el concursante enviará sus datos personales (nombre y apellido, edad, documento de identidad, dirección, teléfono, correo electrónico y ocupación).

 5. Cada concursante podrá presentar cuantas obras desee. En todas ellas deberá utilizar el mismo seudónimo, remitiendo un solo sobre con sus datos personales. No se aceptarán obras que hayan participado en versiones anteriores de este premio.

 6. Las obras deberán ser dirigidas a: Premio de Literatura Infantil y Juvenil “El Barco de Vapor 2015”. Ediciones SM Calle Frank Félix Miranda n.° 39, Ensanche Naco, Santo Domingo, República Dominicana. Los textos se recibirán de 9:00 a.m. a 5:30 p.m., de lunes a viernes.

 7. El plazo de admisión de originales se cerrará el 19 de diciembre de 2014. Después de esa fecha no se aceptará ningún texto.

 8. Todo texto que no cumpla con lo dispuesto en estas Bases quedará excluido del concurso.

9. El jurado será nombrado por Ediciones SM. Estará formado por especialistas de reconocido prestigio en literatura infantil y en pedagogía. La composición del jurado permanecerá en secreto hasta la publicación del fallo.

 10. El fallo del jurado será inapelable y se dará a conocer por medio de la prensa nacional. La obra ganadora será notificada directamente a su autor o autora. El jurado tendrá la facultad de declarar desierto el premio.

 11. Los autores que hayan resultado ganadores del premio no podrán volver a concursar hasta pasada una (1) edición del concurso que fue premiado.

 12. Se concederá un solo premio, que consistirá en la publicación de la obra en la colección “El Barco de Vapor”, de Ediciones SM. El autor premiado cederá en exclusiva los derechos de edición en el contrato que de común acuerdo firmará con Ediciones SM. A la firma del contrato, el autor premiado recibirá de la Fundación SM la suma de Cien Mil Pesos Dominicanos (RD$ 100,000.00) por concepto de adelanto a cuenta de los derechos de autor estipulados en el contrato.

13. El ganador se compromete a participar personalmente en los actos de presentación y promoción de su obra que Ediciones SM consideren adecuados.

 14. Ediciones SM tendrá opción preferente para adquirir los derechos de publicación de las obras finalistas que el jurado recomiende.

 15. El simple hecho de presentar obras en este concurso supone la expresa conformidad de los autores con estas Bases. Cualquier caso no previsto en ellas será resuelto según el criterio de Ediciones SM.

 16. Una vez hecho público el fallo, SM no devolverá las obras no premiadas. La Editorial no mantendrá correspondencia sobre ningún original no seleccionado
www.escritores.org

SM - Fundación SM

Calle Frank Félix Miranda n.º 39 Ensanche Naco,
Santo Domingo, República Dominicana
www.ediciones-sm.com.do

Textos para niños: ni conejitos ni ranitas

"Para suerte de la cultura dominicana, la literatura infantil que se escribe en estos momentos tiene representantes. En los últimos años se ha sumado a la práctica de este género un grupo ya no tan pequeño de autores de valor". Luis Beiro

Textos para niños: ni conejitos ni ranitas

Hace unos años, comentaba con una compañera de trabajo en el Listín (en el mejor sentido de la palabra “comentario”) las decenas de libritos de cuentos ¿para niños? que nos remitía entonces un aprendiz de escritor con ínfulas de grandeza. Ella cometió la ligereza de llevarle uno de esos textos a su hijo y al leerlo, el niño comenzó a burlarse de lo allí escrito por lo rimbombante, anacrónico, impropio y hasta vulgar de su lenguaje.

Ese autor, continuó en su “carrera” de escritor infantil y nosotros no procuramos sus noticias porque en realidad, los periódicos no están para levantarle el ego a nadie, ni para ser un puente de comunicación a favor de sus lectores.

“Son cosas que pasan”, le dije a mi amiga entonces para que entendiera que como órgano de servicio social, Listín Diario debía ser cortés con sus lectores y corresponder a la amabilidad de quienes nos envían sus textos y sus invitaciones a los actos que realizan. “Somos la cara del Listín, y un periódico no debe decirle que no a nadie”,  traté de convencerla.

“Sí, lo entiendo, pero bueno es lo bueno, pero no lo demasiado. En la vida todo tiene un límite y usted no puede recomendar al lector un libro mal escrito”. Sus palabras no he podido olvidarlas jamás.

Este comentario, si bien se inspira en un hecho concreto, no pretende denostar  a aquel pobre hombre, ni sirve como parábola para retratar a otra persona porque, igual que ese aprendiz, existen muchos en este país que consideran erróneamente que la fama se obtiene no por la calidad de la obra creada, sino por la sonoridad que se alcance por determinado nombre o cargo que ostente, ya bien público o privado. Y el hecho de “publicar” tomos bajo su nombre (muchas veces redactado por otra persona) ya es una “consagración” contra la que, en apariencia, nadie puede.

Letras infantiles

Para suerte de la cultura dominicana, la literatura infantil que se escribe en estos momentos tiene representantes. Son pocos, pero son. Y  si en los últimos años se ha sumado a la práctica de este género un grupo ya no tan pequeño de autores de valor, se debe al trabajo editorial que ha venido haciendo Ruth Herrera desde su cargo de Directora de Ediciones Generales del Grupo Santillana. Ella ha rescatado una serie de obras y de autores dentro de ese género que enriquecen el panorama nacional. Y con mucha autoridad, ha desechado ripios y textos mal escritos. También hay que reconocer la labor de las Ediciones Ferilibro con la colección “Dienteleche”, a través de la cual se han difundido textos de valor que por determinadas causas no han encontrado receptividad difusora como textos de lectura por el Ministerio de Educación. También ha sido muy valioso el aporte del Ministerio de Cultura al incluir la Literatura Infantil como género independiente en sus Premios Anuales de Literatura, así como otras iniciativas en favor de los niños y jóvenes que tampoco han encontrado respuestas en otros organismos del Estado que debieron de haberlas masificado.

Volviendo a nuestras improntas de valor, quienes han mantenido en alto el género a lo largo de los años con disciplina y resultados de alta calidad estética merecen ser resaltados algunos nombres como Rafael Peralta Romero y César Sánchez Beras.

El primero, un narrador consumado, cuyos libros en los géneros de novela y cuento, trascienden. Junto a esta obra narrativa ha venido tejiendo una cadena de textos dirigidos a los niños de suma calidad que, en algunos casos ha sido merecedor de altas distinciones nacionales.

El segundo es un poeta de pies a cabeza, tanto en su vida como en su obra. Y tiene a su favor el hecho de ser profesor en una escuela en la ciudad norteamericana de Lawrence. Es tal vez el escritor de este género más reconocido dentro y fuera del país tanto por los pequeños  lectores como por el mundo cultural. Su bibliografía es amplia, diversa y abarca los géneros de poesía, cuento y teatro. La misma es enriquecida con textos líricos, patrióticos y ajenos al didactismo barato.

A ellos le sigue un grupo de escritoras con registros importantes como Eleanor Grimaldi Silié, Jenny Montero, Lucía Amelia Cabral, Brunilda Contreras, Farah Hallal, Marianela Medrano, Virginia  Read Escobal, Kianny  N. Antigua, Carmen Dinorah Coronado, Dulce Elvira de los Santos, Margarita Luciano y otras que conforman una muestra coherente de  buen gusto y dominio del ejercicio técnico.

Pero además, muchos de nuestros escritores consagrados como Juan Bosch, Marcio Veloz Maggiolo, Jeannette Miller, Pedro Antonio Valdez y Avelino Stanley, entre muchos otros, en algún momento de sus exitosas carreras literarias han dejado su aporte a este género.

El escritor Miguel Collado ha publicado importantes y estudios especializados sobre el género en la República Dominicana y el mundo. Desconocozco si los técnicos del Ministerio de Educación conocen los aportes de Collado en este sentido y si lo han contactado para reunir un volúmen con sus escritos y ponerlo como referencia a los maestros de escuelas públicas y liceos.

Los Horrores y los Errores

Algunos autores que escriben para niños arrastran en sus textos los mismos errores: el uso y abuso de ñoñerías, los insoportables diminutivos, la moraleja simplona, el didactismo pueril, los diálogos prefabricados, junto a una prosa estéril, falta de literaturización.

Esto se debe a que en realidad no son escritores. No han leído textos académicos. Tampoco han llevado mirada inteligente frente a las obras clásicas de la literatura infantil. Además, hoy no escribe como en el siglo XX, ni mucho menos como en el XIX. Transpolar la forma, los estilos y los códigos literarios de otros tiempos al presente no solo reproduce anacronismos, sino rechazo generalizado.

Tal vez, personas no preparadas pedagógicamente o funcionarios de carteras del Estado o empresas privadas que tampoco estén al tanto de los cambios estéticos del mundo de la literatura infantil celebren y recomienden textos. Es decir, algunos de nuestros especialistas están limitados para apreciar obras de arte de este género porque también carecen de formación académica o lectora especializada.

Con la literatura infantil no se puede improvisar. Es por ello que nuestros autores consagrados llegan a ella pocas veces, cuando llegan, porque la respetan, saben que escribir para niños no es un divertimento ni una empresa de producir chocolates. Cada línea, cada párrafo hay que reescribirlo cientos de veces y luego engavetarlo y volver sobre él, año tras año, en busca de lo mejor.

La educación de los niños y jóvenes dominicanos mejorará cuando ellos tengan en sus manos libros que los respeten como objeto de consumo. Libros que alimenten la pasión por la lectura. Libros a la altura de la gran literatura que se escribe en este país.  Libros que puedan leerse dentro y fuera del aula y que puedan ser recomendados a otros lectores por los propios niños. Textos que enriquezcan la memoria. Que creen códigos de conocimientos inolvidables. Que acumulen información valiosa envueltos con bellas letras. Los niños dominicanos merecen tener una literatura propia, amplia, valiosa y recomendable que pueda ser exhibida ante el mundo con la frente en alto. Y para ello hay que superar las simplonas historietas de ranitas, conejitos, cerditos y avecitas.

(+)

César Sánchez Beras: Su más reciente libro

“Sapito azul y el misterio sonoro”, de Cesar Sánchez Beras, es premio de Literatura Infantil Letras de Ultramar 2013 La historia de Sapito azul y el misterio sonoro es sencilla: un grupo de animales y sus amigos salen en busca de un sonido único lejos de la serranía, y después de una travesía modesta, sin contrariedades, encuentran el melódico sonido en la presencia de tres niños músicos, quienes tocan instrumentos tradicionales.

La melodía propone una negación hacia los instrumentos clásicos y encuentra en la tambora, la güira cantora y el acordeón las raíces de un pueblo. Propone un viaje hacia “monte adentro”: la tierra, el caserío y el bohío como paisajes autóctonos, de gran uso en el merengue y la bachata dominicana. Y su narración, visual, hace énfasis en los colores, los sonidos y el paisaje. En el trayecto hacia ese lugar remoto vemos especulaciones, humor, magia, todo ello sin que se pierda una pizca de interés; y el lector es arrastrado hasta el final de su camino simple, creativo, didáctico e interpretativo.

Luis Beiro

http://www.listindiario.com/ventana/2014/6/21/326866/Textos-para-ninos-ni-conejitos-ni-ranitas

jueves, 29 de mayo de 2014

Sábado de ranas de Farah Hallal obtiene el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil AURORA TAVÁREZ BELLIARD


Ilustración de Lucy Makuc
El “Premio Nacional de Literatura Infanto Juvenil Aurora Tavárez Belliard”, fue obtenido por la obra “Sábado de ranas”, escrita por Farah Hallal. ¡Qué maravilla! ¡Es un libro estupendo!

miércoles, 23 de abril de 2014

La Feria del Libro, poema de Luis Carvajal Núñez



LA FERIA DEL LIBRO

Vamos a una fiesta
llena de alegría:
hay libros y cantos,
hay magia y poesía.

En papel grabado
hay mundos y vida,
historias contadas,
cuentos, fantasía.

Puedo hablar, si quiero,
con hadas madrinas;
con héroes, villanos,
dragones y ardillas.

Y viajar muy lejos
y ver maravillas
y aprender canciones
y escribir, yo misma.

Imagina, piensa;
¡Qué gracia divina!
hace muchos siglos
y en la lejanía
alguien que soñaba
su sueño escribía...

Y al abrir un libro,
¡Qué gran maravilla!
Soñamos su sueño,
sabemos su vida.

Vamos a una fiesta
con magia y poesía:
la Feria del Libro
¡Qué gran alegría!
  


©Luis Carvajal Nuñez

martes, 22 de abril de 2014

LA FERIA DEL LIBRO



LA FERIA DEL LIBRO

Vamos a una fiesta
llena de alegría:
hay libros y cantos,
hay magia y poesía.

En papel grabado
hay mundos y vida,
historias contadas,
cuentos, fantasía.

Puedo hablar, si quiero,
con hadas madrinas;
con héroes, villanos,
dragones y ardillas.

Y viajar muy lejos
y ver maravillas
y aprender canciones
y escribir, yo misma.

Imagina, piensa;
¡Qué gracia divina!
hace muchos siglos
y en la lejanía
alguien que soñaba
su sueño escribía...

Y al abrir un libro,
¡Qué gran maravilla!
Soñamos su sueño,
sabemos su vida.

Vamos a una fiesta
con magia y poesía:
la Feria del Libro
¡Qué gran alegría!




©Luis Carvajal Nuñez

lunes, 21 de abril de 2014

Sapito Azul y el misterio sonoro

El Ministerio de Cultura, desde su Editora Nacional, pondrá a circular la obra “Sapito Azul y el misterio sonoro”, de César Sánchez Beras, en  la XVII Feria Internacional del Libro.






"Sapito azul y el misterio sonoro", de Cesar Sánchez Beras, es premio de Literatura Infantil Letras de Ultramar 2013

La historia de Sapito azul y el misterio sonoro es sencilla: un grupo de animales y sus amigos salen en busca de un sonido único lejos de la serranía, y después de una travesía modesta, sin contrariedades, encuentran el melódico sonido en la presencia de tres niños músicos, quienes tocan instrumentos tradicionales. La melodía propone una negación hacia los instrumentos clásicos y encuentra en la tambora, la güira cantora y el acordeón las raíces de un pueblo.


Propone un viaje hacia “monte adentro”: la tierra, el caserío y el bohío como paisajes autóctonos, de gran uso en el merengue y la bachata dominicana. Y su narración, visual, hace énfasis en los colores, los sonidos y el paisaje. En el trayecto hacia ese lugar remoto vemos especulaciones, humor, magia, todo ello sin que se pierda una pizca de interés; y el lector es arrastrado hasta el final de su camino simple, creativo, didáctico e interpretativo. ♥

martes, 15 de abril de 2014

Editora Nacional anuncia nueva obra que circulará en la XVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2014

La Editora Nacional pondrá a circular una antología con cuentos del Caribe hispano para los más pequeños en XVII Feria Internacional del Libro.



LOS AUTORES:
Eleanor Grimaldi Silié, nació en la Ciudad de Santo Domingo, República
Dominicana. Ha dedicado gran parte de su vida al magisterio y ha escrito
libros de carácter educativo y recreativo. Entre sus cuentos están “Ternuras entre el mar y el cielo” y “Las aventuras de Juan Javier”. Es una de las voces más notables de la cultura dominicana.

Jenny Montero, nació en la Ciudad de Santo Domingo, República Dominicana. Licenciada en educación y mención letras en la UASD. Ha colaborado en la creación y elaboración de texto para la educación Básica y la educación Artística.

Marioantonio Rosa, nació en San Juan de Puerto Rico en 1965. Poeta,
crítico literario, actor y profesor universitario. Graduado en Pedagogía en
la Universidad de Puerto Rico. Su poesía ha sido premiada nacional e internacionalmente.

José Rabelo, escritor y médico puertorriqueño. Con “Cielo mar y tierra” obtuvo el premio Nacional de Cuento InfaNtil PEN Club de Puerto Rico en el año 2003. Cultiva varios géneros literarios: Literatura infantil, juvenil y literatura para adultos.

Zurelys López Amaya, poeta y narradora cubana. Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana. Es miembro de la Unión de Escritores y ArtIstas de Cuba (UNEAC). Su obra ha sido publicada en varias antologías dentro y fuera de la isla.

Alberto Hernández Sánchez, nació en La Habana, Cuba. Licenciado en
Artes Plásticas. Profesor, poeta, narrador. Miembro de la UNEAC. Sus cuentos aparecidos en diferentes selecciones nos muestran el apasionamiento y comprometimiento del autor con la niñez actual. Entre su obra publicada tenemos: Sed de ternura (Premio Pinos Nuevos, 2003); Mirarse por dentro (Premio La Edad de Oro, 2008) y Reinos diferentes (Premio Eliseo Diego, 2013).

LOS ILUSTRADORES
Nydia Fenández Pérez, Nació en La Habana, Cuba. Diseñadora gráfica,
graduada del Instituto Superior de Diseño. Ha ilustrado varios libros para
niños: Antologías de Premios Andersen, Sulunay de Niurki Pérez García, El desfile de la vocales, de Ana Nuñez Machin, Mariquita María de Nelson Simón, entre otros. Ha Participado en varias exposiciones colectivas de ilustraciones infantIles.

Yorlán Cabezas Padrón. Nació en La Habana, Cuba. Diseñador gráfico,
graduado del Instituto Superior de Diseño. Ha ilustrado varios libros para

niños Un circo de papel, de Maylen Domínguez, la selección de cuantos Por el cielo de las islas, La señora solitaria de Zurelys López Amaya, entre otros. Ha Participado en varias exposiciones personales y colectivas. — 

martes, 8 de abril de 2014

Dromedáriux: La batalla del armario de Pedro Antonio Valdez

"Cuando el canal era un río,
cuando el estanque era el mar,
y navegar  era jugar con el viento.
Era una sonrisa a tiempo,
fugándose feliz
de país en país,
entre la escuela y mi casa
después el tiempo pasa…" 

Barquito de papel. Joan Manuel Serrat

¡Auxilio! Dromedario está "solo" en casa.


Pedro Antonio Valdez es un osado. Me lo imagino samurai, katana en mano abriéndole el camino a los de atrás. Ya había incursionado en la literatura juvenil con PALOMOS que empiezo a releer o a leer de verdad (porque leer de prisa no es leer); y ahora entra a la literatura infantil para instalarse de mano de un gran premio: El Barco de Vapor 2013 en su versión dominicana.
Dromedariux es un texto innovador, como es su autor, alguien que tras su risita siempre tiene mil razones para afincar en lo dominicano cualquier argumento universal.
Un texto inquietante y que seguro tendrá sus detractores a la hora de pensar en "darle argumento al enemigo"; pero que me sorprendió riéndome a carcajadas delante de la gente, como sólo pueden hacerlo los textos valientes, dirigidos, bien hechos...
Una obra que recupera para la infancia lo invaluable de usar la imaginación para convertir en juguetes un palito, un alambre, un pote vacío, la caja de un perfume, la nevera, o lo que sea.
Un libro que sostiene la capacidad creativa de los niños para convertir el entorno a puro ingenio.
Se trata de un chico  (no más de 9 años), que ha pasado la edad de la conciencia pero que todavía "no es gente". Original en sí mismo, este protagonista no está adocenado y no ve el mundo como el resto de la humanidad lo cual se nota al conocer su opinión sobre las tareas o trabajo escolar para hacer en casa.
Sin más nombre que el mote impuesto por su hermana y por él transformado: Dromedario = Dromedáriux, sin más guardián que la tía Lola a quien deberíamos llamar inútil por autoritaria de palabra y sumisa de acción; sin más dominio que la casa desolada con todos sus enseres, muebles y pertenencias; sin otro oficio que ocupar su ocio y con la terrible, magnífica, mortífera y exterminadora arma de su imaginación, el niño se transforma a si mismo en guerrero intergaláctico y todo lo cotidiano se vuelve sideral, dimensionado, mostrenco y vivo.
No voy a decir lo que pasa en el libro porque el que deje pasar la oportunidad de leerlo es un quedao. Lo único que digo es que si buscamos literatura para los niños que sea realmente divertida Dromedáriux y su secuela (porque viene en serie) es lo más innovador, original y auténtico que tenemos los dominicanos. Lo de educar, cae por su propio peso. Yo también prometo volver sobre Dromedáriux a través de esta obra que a fuerza de exageración nos enfrenta con la posibilidad de CAMBIAR la realidad que agobia, DESDE ADENTRO y para que conste, lo firmo.

©Leibi NG


lunes, 7 de abril de 2014

Histórico


Esta obra es la primera en ganar el Premio Anual de Literatura Infantil en el año 1997.


Gracias a Paula Disla quien me prestó el libro.





domingo, 6 de abril de 2014

Rocío y el Cocuyito por Paula Disla


Había una vez una niña muy bonita, que se llamaba Rocío. Tenía un hermanito, también muy bonito, que se llamaba Ángel. A los dos les gustaba bailar, cantar, jugar con sus amiguitos y también con animalitos como gatos, perros, pájaros… pero sus animales preferidos eran las luciérnagas, en especial una muy pequeña, a la que llamaban Cocuyito.
Rocío, Ángel y sus padres formaban una familia humilde. Vivían en una casa muy pequeña, tal vez la más pequeñita y la más hermosa de toda la ciudad. Tenían una vida muy sencilla y eso les permitía apreciar los detalles de la naturaleza y disfrutar de pequeñas cosas como mirar las estrellas, disfrutar las puestas de Sol y la salida de la Luna… ¡No se cambiaban por otros, no señor!
Jugar con Cocuyito era algo muy preciado para ellos y hasta lo escuchaban con el corazón:
—Durante el día, guardo energía. De noche, mi luz interior sale para iluminar a las personas —así hablaba Cocuyito.
Rocío contó a Cocuyito que para la Navidad deseaba con todas sus fuerzas un regalo que pudiera compartir con la gente del pueblo, especialmente aquellas personas apagadas que no irradiaban luz, y se perdían de los pequeños detalles de la vida.
El día de la Navidad, Rocío se despertó más temprano que nunca. Aún estaba la Luna reinando en el cielo sin dar paso a los rayos del Sol. La niña se estiró y salió ágilmente de la cama para descorrer la cortina. Miró al Cielo y sus ojos mostraron el asombro al contemplar las figuritas que le presentaban las nubes.
Rocío no esperaba recibir un regalo tan extraordinario, brincó de la alegría, y gritó tan pero tan fuerte que despertó a su hermanito, a su papi, a su mami, a su gato, a su perro… despertó a los vecinos del edificio, del barrio y de toda la ciudad.
La sorpresa fue mayor cuando Rocío y su familia se dieron cuenta de que nadie más podía disfrutar de la sorpresa del cielo. ¡No veían lo que ellos! Entonces se sentaron pacientes a deleitarse en familia. Se reían y divertían invitando a los demás vecinos, pero ellos no entendían. La mamá de Rocío hizo sabrosas galletitas; su papá limonada y los niños prepararon la mesa con un hermoso mantel de flores pero los demás seguían sin ver nada en el cielo.
—Paciencia y alegría —comentó Cocuyito. —Ya verán como poco a poco llegarán mis amigos y formarán cadenas luminosas.
Empezaron a llegar primero los perros, gatitos, gallos, un cerdo, una vaca, el gallo, “el gallo, la gallina y el caballo…”. Luego la maestra, el carpintero, los abuelos, un artista, el señor del colmado, y como guiados por la magia y el espíritu de la Navidad, una energía muy fuerte empezó a fluir. El cielo brillaba y los rostros de las personas también.
Los cocuyos formaron en el cielo una gran estrella brillante y, en la Tierra, junto a Rocío y su familia, los demás hicieron una cadena luminosa tan grande que debió girar en el centro hasta convertirse en un corazón que destellaba la hermosa luz del amor, la unidad y el perdón.
Rocío no dejaba de sonreír, lo que daba más luz a su carita y, con gran fuerza gritó su deseo de Navidad para todos y todas:
—¡Que el Ángel de luz, con amor y con bondad, llene sus corazones de energía de paz y de sabiduría. ¡Feliz Navidad!


©Paula Disla

viernes, 4 de abril de 2014

LUNA DE LUNARES

Por Leibi NG

Una media luna
muy grande
amarilla
se vistió una tarde
con rojos lunares.
Sintió su hermosura
grande
desbordante
y fuera de sí,
se instaló en la noche
girando, girando
como quinceañera
en su primer vals.

Danzaba de gusto
porque le gustaba.
brillaba con ganas
porque se aceptaba.
Era muy feliz
nuestra media luna
en el cielo quieto
de la noche oscura.

Pasó una cometa
de cola naranja
y al ver a la luna
la miró
asombrada:
—¿Dónde te has comprado
los lunares rojos? ¿Dónde,
dime dónde? —la urgió
entusiasmada.

La luna enseguida
comprendió: “es envidia”.
Orgullosa dijo evasivas tontas:
“que cerca en la Duarte,
que en medio, en la Mella;
que abajo, en la Sánchez…”

Cometa Naranja
se puso furioso.
Recogió su cola
y tirando chispas
formó un remolino
para “vuelta y media”
a la luna dar
pero ella impasible
siguió tan tranquila
como siempre quiso
y quería estar.

Un rato en el Cielo
no es como en la Tierra.
Aquí hay un horario,
allá está lo eterno.
Sin prisa y sin tiempo
transcurren las cosas
en el cielo quieto,
el gran firmamento…

Sin prisa y sin tiempo,
Aerolito Verde,
como un lindo árbol
de ramas celestes,
frenó su carrera
de universo y fuego
al ver a la luna.
—¡Qué lindas bolitas
la adornan! Le ruego
me diga dónde las compró
porque yo preparo
para navidades
un bello festejo
con mucho oropel
y con ellas pienso
hacer un evento
como nadie ha visto
como debe ser.

Esta vez, la Luna
se mostró arrogante.
Fastidio, problema…
¡Un decorador!
Sonrió como muda
Así indiferente,
distante y ajena
como de papel.
Quería que aerolito
la dejara quieta
en su noche eterna
en su propio sueño…

Aerolito Verde
se sintió ofendido.
Igual que el cometa
se enojó muchísimo
ante aquel desplante.
Se lanzó al espacio
cual furioso bólido.
Se fue con su rabia.
Desapareció.

Sin prisa y sin tiempo
continuó lo eterno.
Lo que nunca muere,
ni es joven
ni es viejo.

Una extraña noche
de colores nuevos,
pasó por el frente
de la media luna
una estrella madre
con un triste gesto
así moribundo
de sus cinco puntas
el brillo extinguido.

Fue la media luna
quien dejó su mundo
de silencio y giros.
—¿No eres tú la madre,
estrella brillante
de la Osa Mayor?
Recuerdo que fuiste
para mi bonita,
mi niña mimada,
dulce Selenita,
maestra ejemplar…
¿Dónde está tu hija?

Quiso sonreír,
cuestionada estrella,
pero la energía
la había abandonado.
Débil, deprimida
¡Lágrimas del alma
había derramado!
—¡Ay, señora Luna!
¡Si usted hubiese visto
lo triste que fue
ver a mi Estrellita caer
al abismo y desaparecer!
Sé que fue accidente,
que nadie es culpable,
pero su recuerdo
vuelve a cada instante.
¡No puedo, no quiero
sin ella vivir!
Se secaba el llanto
y hacía grandes gestos.
Sin fondo,  insondable,
dolor de una madre
abisal, profundo…

—Ahora recorro
todo el firmamento,
de arriba hacia abajo.
Huyo, luego vuelvo,
hasta que la encuentre,
hasta que me encuentre.

Entonces ¡milagro de la compasión!
la señora Luna se quitó uno a uno
los lunares rojos
con los que lucía su enorme belleza.
Los puso en las puntas
de la estrella madre.
Le dio un fuerte abrazo,
franco y sano abrazo,
teniéndola cerca
de la luz inmensa
de su corazón.

Y  aquellos lunares
que la vanidad
un día inventó
sirvieron entonces
como abrigo o parches
para remediar,
aunque más no fuera,
la tristeza inmensa.

En el cielo o firmamento,
lo eterno siguió su curso
sin prisa y siempre sin tiempo.
la luna ahora blanca y pura
se instaló en el mismo centro.
se empeñó en formarse toda,
rellenita por completo
feliz de llamarse “luna”
con lunares o sin ellos.
Con su luz de magia buena
manda luminosos rayos
que nos llegan en las noches
cuando la Tierra es más tierna.


©Leibi NG

domingo, 30 de marzo de 2014

La ciguapa encantada por la luna de Avelino Stanley


La ciguapa Ao Iguani ("Ao es abundancia. Iguani quiere decir esbelta como una iguana de oro") recibe una encomienda de La Luna: dirigirse hacia el Oeste porque tiene que hallar el Árbol de la Paz, repartir sus frutos entre los niños del mundo y eliminar las guerras. Pero su propia desaparición casi provoca un terrible conflicto entre dos tribus. Bofri, (nombre taíno que quiere decir filósofo, "tal vez poeta, o dueño del pensamiento") sale a buscarla como si su propia vida dependiera de ello y en el camino se encuentra con Rafael Emilio, quien le presta ropas, Héctor Luis, Carlos, María Elena y Rafael Emilio. Entre todos van a lograr un desenlace prometedor. 150 páginas de entretenimiento en una historia bien hilvanada y muy interesante.

lunes, 17 de marzo de 2014

Listado de autores de literatura infantil y juvenil dominicanos (en proceso, si quieres aportar, ¡adelante!)

 A
Abréu, Domingo
Acevedo, Andrés
Adames, Julio
Alcántara Almánzar, José
Almánzar, Armando
Alonso, Mercedes
Álvarez, Julia
Antigua, Kianny N.
Antún, Lili
Aybar, María

B
Balaguer, Elizabeth
Balcácer, Juan Daniel
Barina, Blanca Kais
Bonnelly, Aída
Bosch, Juan

C
Cabral de Herrera, Lucía Amelia
Calderón, Natacha
Campos , Juan Carlos (Koldo)
Candelaria, Sélvido
Carrón, Lorelay
Carvajal Núñez, Luis
Cassá, Roberto
Castillo, Luis Dantes
Castillo, Rafael
Castro Burdiez, Tomas
Catraim, María Teresa de
Collins de Colado, Mary
Comarazamy, Luisa
Contreras, Brunilda
Cornielle, Pavel
Coronado, Dinorah
Cuevas, Julio

D
Damirón, Anya
De Morera, Sarah
De los Santos, Dulce Elvira
De Peña de Bordas, Virginia
De Santis, Geraldine
Del Campo de Wittkop, Nora
Deligne, Rafael A.
Díaz Grullón, Virgilio
Disla, Reynaldo

E
Esquea. Rosa Francia
Esteva, Carmen

F
Freixas, Verouschka

G
García de Escobar, Obdulia
García de Pión, Nelly
García, José Enrique
Gautreaux Piñeyro, Bonaparte
Gimbernard Pellerano, Jacinto
Gil, Ramón
Goedes. Johanna
Gómez, Ana Brígida
Gómez, Fiume
Gómez, Luis Martín
González, Milady
Grimaldi, Carol Cárdenes de
Grimaldi, Eleanor

H
Hallal, Farah
Henríquez de Castro, Carmita
Henríquez Ureña, Max
Henríquez Ureña, Pedro
Heredia Vda. Suncar, Zoraida
Hernández, Aída Consuelo
Hernández Franco, Tomás
Hernández Tejeda, Carolina
Heureaux hijo, Ulises
Holguín-Veras Tabar, Oscar

I
Infante, Reynaldo

J
Jiménez Arias, Sonia
Jiménez Sabater, Juan José (León David)
Jiménez, Ramón Emilio
Jorge Blanco, Lidilia

L
Lantigua, José Rafael
Lebrón, Nixon
León, María Amalia
López, Ernesto Fidel
López, José Ramón
Lozano, Clara Luz
Luciano, Margarita

M
Martínez, Ana Teresa
Martínez, Jorge Adalberto
Medrano, Marianela
Mejía, William
Meléndez, Luis (Cuentobastón)
Messon, Omar
Mieses, Juan Carlos
Minaya. Leopoldo 
Montalvo, Manuel
Montero, Jenny
Montolío, Gladys
Mora Serrano, Manuel
Morales, Tony

N
NG, Leibi
Nina T., Ramón

O
Ortea, Virginia Elena

P
Pacheco, Armando Oscar
Peralta Romero, Rafael
Pérez, Luis Reynaldo
Pérez, Xiomarita
Phipps Cueto, Miguel

R
Ramos, Emelda
Read de Escobal, Virginia
Recio de Pérez, Marilyn
Rodríguez Concepción, Edison M.
Rodríguez Fernández, Arturo
Rodríguez, Iván
Rueda, Manuel

S
Sánchez Beras, César
Sánchez Féliz, Rubén
Sanz Lajara, J. M.
Selman, Aidita
Sosa, José Rafael
Stanley, Avelino
Suro, Rubén

T
Tavárez Belliard, Aurora
Tavárez K., Juan Tomás
Tejeda, Raúl
Terrero, Viola Nuris
Tolentino, Marianne de
Troncoso de la Concha, Manuel de Jesús

U
Ubiñas, Karina

W
Weber, Delia

V
Valdez, Diógenes
Valdez, Pedro Antonio
Vallejo de Paredes, Margarita
Vargas de Castellano, Dulce

Veloz Maggiolo, Marcio