martes, 21 de enero de 2014

Literatura infantil y juvenil dominicana abundante y de calidad


Por Miguel Collado

“Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. La frase, de la autoría del comunicólogo y político alemán Paul Joseph Goebbels, es universalmente conocida y en la República Dominicana se aplica con frecuencia en diversas circunstancias en el ámbito de la cultura. En el caso que nos ocupa –el de la literatura infantil y juvenil producida en nuestro país—, aplica cuando se afirma que es escasa la literatura para niños y jóvenes escrita por autores dominicanos. Somos opuestos a esa aseveración injusta y negadora del trabajo que, por décadas, han venido desarrollando nuestros creadores pensando en los niños.

Y es que después de haber realizado, de manera exhaustiva, una investigación bibliográfica sobre las publicaciones de autores criollos dirigidas a los lectores menudos, podemos afirmar que en la literatura dominicana sí existe una cantidad apreciable de obras de ficción infantiles, muchas de ellas de indudable valor literario y que deberían ser establecidas como lecturas obligatorias en los centros de enseñanza públicos y privados de la República Dominicana.

Esa producción bibliográfica infantil espera ser difundida y promovida y son precisamente las escuelas y los hogares dominicanos, con la intervención decidida de maestros y padres, los escenarios ideales para hacerlo.

Ese libro se agotó hace mucho. Por falta de recursos no he podido publicarlo nuevamente. Sería de gran utilidad en las escuelas dominicanas.

Miguel Collado
Tengo preparada la segunda edición que reúne información sobre la literatura infantil dominicana desde 1821 hasta el 2012, incluso con prólogo de mi amigo Rafael Peralta Romero, uno de los principales cultores dominicanos dentro del género infantil. Si alguna institución pública o privada se animara a negociar conmigo los derechos autorales para su publicación sería grandioso. La primera edición la auspició el Banco de Reservas en 2003 gracias a la gestión realizada por mi gran amigo y hermano el poeta Federico Jóvine Bermúdez, quien era el Comisionado de Cultura de esa institución bancaria, llevando a cabo una extraordinaria labor. Precisamente él fue quien hizo posible que durante tres años el BANRESERVAS organizara el Concurso de Literatura Infantil y Juvenil, de cuyo jurado formamos parte junto a Lorelay Carrón, Margarita Luciano y el mismo Peralta Romero. En el acto de puesta en circulación del libro realizado el 17 de noviembre de 2003 en la oficina principal del banco, en la Isabel La Católica Don Federico afirmó: "...la publicación es una evidencia más de la prioridad en que ha colocado el Banreservas a la niñez y juventud dominicanas. Puso como ejemplo de dicha política el apoyo a las Olimpíadas Matemáticas Nacionales, el Concurso Nacional de Literatura Infantil y el Concurso Nacional de Pintura Infantil Navideña...". Uno de los males de este país que amamos: SE DESCONTINÚAN O DESTRUYEN LAS COSAS BUENAS QUE INICIAMOS.

Miguel Collado

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