miércoles, 28 de diciembre de 2011

La casa de la familia Numérica

Ayer, comprando revistas de punto de cruz para mi hija Analie, me encontré con este libro. Está dedicado y la receptora del obsequio no le dio importancia. A mí me parece mentira que al buscar en Google no haya ni una mención al libro. El colofón dice que se imprimió en el 2002, la dedicatoria es del 2006. Está medianamente bien hecho en Mediabyte (estaría muy bien si no se hubiese desencolado del lomo).

Este es el PRÓLOGO: "Las familias de figuras geométricas planas, tridimensionales y otras familias afines a ellas, han recibido cartas enviadas por Universo y su esposa Extensión. Descubre el asunto de las correspondencias y la reacción de cada familia. Acude al lugar adecuado en el momento apropiado. Sigue el haz de luz hasta el lugar llamado El Conocimiento y entérate del resultado de un trascendental evento. De regreso al planeta Tierra, tú también podrías contribuir a la superación, felicidad y perpetuidad del género humano. EL AUTOR".

Los dibujos son del propio autor y la diagramación de Gerardo Germán



Este es un libro hecho por un dominicano como reza en la solapa, que inexplicablemente no había visto ni oído mencionar y que tampoco aparece en el buscador de Internet a pesar de que promete calidad. Si bien es cierto que nuestra LIJ no tiene profesionales dedicados a tiempo completo, también es cierto que los pocos que hay son ignorados ante la avalancha de autores extranjeros. Yo espero que sea un propósito del 2012 enmendar este error que termina lastimando el acervo cultural dominicano. Si estoy equivocada, por favor, me lo hacen saber.


"RAMÓN NINA T. nació en la República Dominicana en 1951. Es egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde cursó la licenciatura en Administración Pública (1981) y la Maestría en Educación Bilingüe (2002). Es autor de la novela El Último Sueño de Dionisio Patrón (1986); de poemas, entre ellos Canto a la Patria (Himno del Dominicano Ausente) (1994) y Canto a la Humanidad (1998). En su obra Reencuentro Lírico (2001) presenta diez poemas con arreglos para el canto. Desde el 1994 imparte docencia en las escuelas públicas de la ciudad de New York".

"LA CASA DE LA FAMILIA NUMÉRICA es un cuento que resalta lo positivo del conocimiento numérico a temprana edad y la necesidad de métodos sencillos y divertidos para su enseñanza. Al mismo tiempo sugiere una conducta social global que permita alcanzar niveles de superación de la especie humana".


miércoles, 21 de diciembre de 2011

La lechuza y la cigüeña



En el cóncavo agujero
de la pared de una iglesia
Doña Lechuza habitaba,
y de la torre el testero
por ser la mansión que aprecia
una Cigüeña ocupaba,
de modo que sus visitas
se hacían como vecinitas.

La Lechuza en una de éstas
después del común saludo
así le habló a la cigüeña:
con mil preguntas molestas,
vecina donde ti acudo y fiel
la amistad se empeña
en que tu sabio consejo
me des para mi manejo.

No me dirás mi querida,
¿por qué en asuntos civiles,
políticos, o de Estado,
si una ley es infringida
al punto corren a miles
los soplos al magistrado,
pero en los de Religión
todos se ponen tapón?

Con relación muy prolija
el negro Cuervo ayer vino
a delatar del Milano,
que viendo una Lagartija
en el patio del vecino
atrevido le echó mano:
¡y el pobre sufrió la pena
del que viola casa ajena!

Pero al Murciélago feo
aunque saca su pitanza
de la Iglesia, yo lo vi
sostener con devaneo
que ya no estaba en usanza
creer en el Trimurtí;
y otros al desprecio dan
por fabuloso el Vedám.

¿Y no es ley constitutiva
del Estado conservar
la Religión con pureza?
¿Pues cómo no hay esa activa
diligencia en denunciar
al que niega su certeza?
aquí mis dudas tenéis,
decididlas si podéis.

La Cigüeña con sonrisa
de este modo le responde:
si la Religión, comadre,
diera buen sueldo y divisa,
hiciera Marqués o Conde
a quien en su favor ladre,
tendría muchos delatores
contra sus innovadores.

Pero como las promesas
que ofrece son reservadas
para la vida futura,
y nadie en esas larguezas,
aunque sean muy colmadas,
la bucólica asegura,
en lugar de abrir la boca,
todos dicen: no me toca.

Por José Núñez de Cáceres


 José Núñez de Cáceres fue el primero en utilizar la literatura como arma de denuncia social y política. Nació en 1772 en Santo Domingo. Fue rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y director del periódico El Duende. Proclamó la primera independencia, que se denominó la Independencia Efímera debido al poco tiempo que duró. Escribió doce fábulas, entre las cuales se citan: "El conejo, los corderos y el pastor","El lobo y la raposa","La araña y el águila" y "El abejarrón y la abeja“. Firmaba estas con el pseudónimo de”el fabulista principiante“, por esto y por sus obras se le atribuye el merito de ser el primer fabulista criollo. Murió desterrado en México en 1846. Juan Pablo Duarte (1813-1876) escribió poesía no para ser publicada y lamentablemente gran parte de su obra desapareció en el exilio. Se conserva un romance en el que se describe la partida al destierro forzado por Pedro Santana en 1844, este recibe el nombre de”La cartera del proscrito“. Además escribió otros poemas como”Suplica“,”Desconsuelo“,”Antífona“y en prosa escribió”El proyecto de la constitución.“

miércoles, 14 de diciembre de 2011

BIJRD entrega premios a ganadores del concurso “Te Regalo un Sueño 2011”





La Biblioteca Infantil y Juvenil República Dominicana, el Despacho de la Primera Dama y el Programa Internacional de Acercamiento a la Literatura Infantil (PIALI), realizaron la entrega de premios del Concurso Infantil de Cuentos y Poesías “Te Regalo un Sueño 2011”.

Esta es la sexta versión de este concurso que tiene como objetivo estimular la creatividad infantil y fomentar el aprecio por la lectura y la creación literaria en niños y niñas, adentrándolos en el maravilloso mundo de las historias y el universo del libro.

El acto de premiación que se realizó en el auditorio La Trinitaria de la Biblioteca, fue presidido por Teresa Peralta, directora de la BIJRD; Dulce Elvira de los Santos, sub directora de extensión cultural de la Biblioteca y representante del PIALI en el país.

“Estos niños que hoy leen y escriben serán los dramaturgos, autores y escritores del mañana, por eso desde esta Biblioteca continuaremos promoviendo e incentivando la lectura en los más pequeños. Agradecemos a los patrocinadores por el apoyo, y al equipo de la Biblioteca quienes han estado durante tres meses trabajando para que todo salga bien en este concurso”, dijo Teresa Peralta.

También se dieron cita en representación de los patrocinadores Ruth Herrera, de la Editora Alfaguara y Eva Lora, de La Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos.

“Una vez más los niños y niñas se han lucido transformando palabras comunes en verdaderas creaciones literarias. Felicitamos a todos los participantes por el trabajo tan lindo que realizaron. Felicitamos también a los directores y profesores quienes se involucraron junto a los chicos en este certamen”, declaró Dulce Elvira, quien además agradeció a los patrocinadores por el apoyo.

Los ganadores fueron seleccionados por un jurado experto integrado por las escritoras Leibi Ng, Lady Diana Castillo y Ruth Herrera. Los galardonados recibieron como premio cuentas de ahorro de La Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos, juguetes Playmobil de Juguetes S.A., libros de cuentos de Editorial Alfaguara, cámaras digitales, memorias USB y certificados de participación.

El acto contó con una participación de los angelitos del elenco del espectáculo “El Nacimiento del Niño Jesús”, quienes transmitieron un mensaje de paz al público presente. Para el cierre se presentó la obra “Musa, tataramusa”, interpretada por los actores Canek Denis y Aniova Prandy.

Canek Denis y Aniova Prandy



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Maletas solidarias llenas de libros La escritora dominicana de cuentos infantiles Virginia Read presenta su último proyecto con los niños de su país

Virginia Read, escritora dominicana
radicada en Oviedo, España.
Ángel FIDALGO

«Lleva un libro en la maleta» es el título del libro infantil que presentó ayer la escritora dominicana afincada en Oviedo Virginia Read, en la sede de la editorial Pintar-Pintar, en el transcurso de un acto en el que estuvo acompañada de un grupo de amigas, la mayoría madres del colegio de las Teresianas, además de por las editoras.

«Cuento la historia de una niña dominicana, Yaniris, que emigró a España con su familia, y los problemas de adaptación con los que se encontró, pero a los que pudo hacer frente gracias a la lectura que le facilitó su integración en el entorno y a la nueva vida», explicó Virginia Read. El libro está ampliamente ilustrado por la dibujante italiana Lucía Sforza.

¿El mensaje que pretende transmitir con este libro? «Los valores que aporta la lectura, la satisfacciones que da el amor a los libros y, sobre todo, la importancia de la solidaridad que está basada en una buena educación».

Éste es el primer libro que la autora de literatura infantil publica en España después del éxito alcanzado por sus tres primeros libros en la República Dominicana, escritos en colaboración con diferentes autores del país caribeño, donde próximamente sacará a la luz dos nuevos cuentos, uno de ellos editado por Alfaguara.

Virginia Read precisa que «Lleva un libro en la maleta» es mucho más que un libro, ya que toma el nombre de una asociación cultural del mismo nombre que ella impulsa, que trabaja fundamentalmente en Asturias para animar a las personas que viajan a la República Dominicana a que en sus maletas incluyan algunos de los libros que ya leyeron en sus casas para que puedan disfrutar de ellos los niños dominicanos.

«Nuestra isla es un paraíso, pero en los barrios de las ciudades o en las escuelas y bibliotecas de las zonas rurales no hay libros para los niños, y esa carencia es la que estamos empeñados en corregir con esta iniciativa», Explicó Read, que es la promotora de esta labor solidaria. La autora comenzó escribiendo cuentos para sus hijos, que nacieron en Oviedo, para darles a conocer aspectos de la cultura dominicana y vivencias de su infancia.

Dos fundaciones, Apoyo a las Bibliotecas Dominicanas y HHS, se encargan de dar seguimiento a los libros que los turistas o los emigrantes que retornan por vacaciones llevan en sus maletas, para que su distribución sea la más adecuada, igual que hacen con todo el material escolar que reciben.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Mi testimonio sin a

A los seres humanos




Los únicos senderos que te unieron conmigo
fueron sencillos y continuos.
Te diré que fui un reptil
que no emitió sonidos y soñó mucho
Mi futuro pudo ser terrorífico o dichoso.
Viví en territorios rocosos y típicos,
secos, espinosos, donde el tiempo devino
entre portones, dedos, quesitos y ruidos
desconocidos.
Fuimos uno, dos o tres.
Fuimos cinco o ciento veintitrés.
Según cómo se nos consumió
o se nos miró. Mi estilo persistió
por milenios. Crecí.
Me reproduje por huevos
que sentí tensos dentro de mi piel estéril
como forro de cuero curtido.


Frecuentemente, en mis excursiones
por el monte infinito
tomé simientes y lirios.
Los sembré. Crecidos
se convirtieron en el muro de mis sueños.
Sobre ese muro siempre verde,
sin rumbo cierto,
oscureció pronto
y se fue mi juventud.
Entonces mi cuerpo reseco de tiempo
no resistió.
Envejecí milenios y pude morir
si no hubiese engullido
esos brotes exquisitos,
higos, nueces, coles y flores.


Todo el tiempo miré el muro.
Luego pisé firme y comprendí
el sentido del temblor
y el estrépito de los cuernos.


Surgieron los tiempos lluviosos
y el muro fue mi refugio.
Dormí por cientos de noches.
En sueños felices desové
y comí cogollos tiernos dentro del muro.


Ninguno prestó interés por el designio
de proteger de tiempo en tiempo
nuestros huevos.
Entonces tuve sed.


Me quedó el sol infinito.


De pronto miré el cielo dulce
y desde mi muro siempre verde
donde soñé vivir en el presente
y en el futuro, te dije adiós.


Por eso el único sendero
que te unió conmigo
se borró en el tiempo,
por siempre.


©Jenny Montero


Del libro Éranse unas criaturas del monte

Jenny Montero, Premio Anual de LIJ Aurora Tavárez Belliard 2005



"Animales y plantas cuyas poblaciones se contaban por millares están ahora representadas por unos pocos sobrevivientes. Se dice, por eso, que muchos de ellos están en peligro de extinción.
¿Qué procesos echar a andar para salvar a los animales amenazados?
¿Quién podría reparar los daños ocasionados?
El hombre, el gran depredador, es también el único que, tomando conciencia de esta absurda destrucción, tendría la respuesta.
Y los niños ¿qué pueden hacer para ayudar?
¿Cómo puedes tú contribuir a la conservación de las especies?
La lectura de este libro te enseñará a respetar a las criaturas de la naturaleza, a vincularte con ellas en una convivencia sana, a no lastimarlas y a disfrutar viéndolas en libertad".

En este libro, que puede ser un excelente regalo de Navidad, usted encontrará relatos y poesías sobre culebras, solenodente, iguanas y diversos pájaros, escritos con amor por una verdadera pedagoga, amante de su país y de la naturaleza. 


"Jenny Montero nació el 1º de diciembre en Santo Domingo, República Dominicana. Su familia es numerosa, unida y alegre; apegada a la naturaleza. Es una persona sencilla que se distingue por el genuino interés con que realiza todas las actividades en las que se involucra.
Licenciada en Educación mención Letras en la UASD tiene un Master of Arts en la University of Illinois de Chicago. Se ha desarrollado como docente en la escuela de Letras de la UASD donde también se desempeña como coordinadora de la Cátedra Teoría Crítica e Investigación. Ha colaborado en la creación y elaboración de textos para la educación Básica y para la educación Artística tanto con editoras nacionales como internacionales. Posee inéditos ensayos sobre literatura infantil dominicana y numerosos artículos publicados en suplementos de circulación nacional".

"En 1987 obtuvo el Premio Anual de Ensayo con su obra La Cuentística Dominicana. Sigue desarrollando con éxito su carrera académica y al mismo tiempo se dedica a la prolija investigación del paisaje dominicano y sus criaturas. Siempre comprometida con la exigencia estética y el respeto por los valores de la niñez, escribe relatos variados que ven la luz ahora en Éranse unas criaturas del monte.
"Jenny Montero con su contagiosa vitalidad se acerca al paisaje dominicano con la ternura de alguien que sabe que sólo sabiendo de lo nuestro se puede amar más".


El libro es de EDITORA NACIONAL

martes, 6 de diciembre de 2011

Vuelo de amigos

Presentación.

Vuelo de Amigos es un regalo de amor como la amistad y el trabajo compartido. Contiene más que buenos relatos, sentimientos y entretenimiento comprobados, porque fue formado al calor del Círculo de Escritores Dominicanos para Niños y Jóvenes, un grupo de hombres y mujeres motivado por la fe en la literatura infantil dominicana.

La autora de este libro, Doña Aída Bonnelly de Díaz, es la persona más entusiasta de nuestro Círculo. Orientada hacia los resultados, sus palabras precisas han brotado como de una fuente generosa para estimular el trabajo bien hecho, pero sobre todo, el trabajo responsable y cumplido. Como nada le es ajeno, después de probar su talento como pianista, articulista, pedagoga, crítica, ensayista… Aída Bonnelly de Díaz llega a la escritura para niños y jóvenes con una línea directa de comunicación con ellos, que es cada día más eficaz sin necesidad de Internet, beepers, celulares ni doble línea, utilizando un envidiable poder de síntesis y una técnica creativa que va de lo real a lo imaginario y viceversa, el resultado es bueno, bonito y brillante.

Sombra Sombrita. Valida los sueños infantiles como dignos del mayor respeto  porque repercuten en una personalidad futura.

En El Secreto de Sofía y  Los Sabios Ruiseñores,  con estilo comedido y elegante lenguaje, Aída convierte en protagonistas a tres seres vivientes de la cultura dominicana. Uno es la palma real, firme guardiana de nuestros suelos y en cuya formación de raíces entrelazadas se inspiró el padre de doña Aída, el Ing. Bonnelly, para levantar el imponente obelisco del malecón que ha resistido los más fuertes ciclones igual que las palmeras.

Otro es la cigua palmera, ave nacional que forma nidos en condominio con tierna naturalidad en un ejemplo de convivencia y armonía.

El tercero es la yagruma, árbol ornamental que, estéril en su verdor, una vez ofrendaba hasta la última gota de su savia, frágil y grácil nos regala sus enormes hojas de plata y cobre, como recordándonos lo efímero de la belleza física.

El relato de Si-Guapa se vale de una pronunciación criolla para remitirnos al pensamiento mágico de nuestros campesinos, su aprecio por los ancianos, quienes representan la sabiduría, así como las visiones sucesivas que surgen de acuerdo con las personalidades que aparecen en el cuento y sus distintas percepciones de nuestra auténtica leyenda de monte: La Ciguapa.

En Vuelo de Amigo,  cuento que da título a esta obra, con singular fantasía se concreta el valor de la amistad que sobrevive al triunfo efímero que caracteriza la vida artística competitiva.

Dora, Malvina y su Amiga, nos enfrenta a nuestras propias deformaciones, prejuiciados frente a lo nuevo, lo innovador o diferente.

Por último, en El Artefacto, en una muestra ejemplar de la sensibilidad ante el mundo que la rodea, la autora contribuye a divulgar el evento espacial del año 1997: el “amartizamiento”  o llegada a Marte, del Pathfinder, el 4 de julio, salido de la Tierra el 4 de diciembre de 1996 a bordo de un cohete Delta II, desde Cabo Cañaveral, Florida.

El Pathfinder se colocó en un valle rocoso de Marte llamado Ares Vallis. El cuento  de Aída Bonnelly de Díaz se refiere al Sojourner, un vehículo de seis ruedas, equipado con cámaras que transmiten imágenes de Marte para la exploración de su geografía y que está operado por control remoto desde nuestro planeta.

Probados una y otra vez en lecturas experimentales y placenteras al calor de las aulas o las actividades culturales dirigidas a niños y jóvenes, los cuentos de Aída Bonnelly de Díaz son un singular regalo de sencillez, bondad y buen gusto.

Queda sólo algo más por decir: disfrútenlos y háganlos suyos porque nacieron para nosotros, los dominicanos que amamos la buena literatura.

Leibi Ng
Círculo Dominicano de Escritores para Niños y Jóvenes

   

lunes, 5 de diciembre de 2011

Valores más importantes

Solidaridad- Autenticidad – Fidelidad- Bondad-
Agradecimiento- Responsabilidad- Libertad- Amistad-
Belleza- Paz- Laboriosidad- Justicia-
Autocontrol- Autoestima- Austeridad- Alegría-
Altruismo- Calma- Compasión- Comprensión-
Confianza- Autoconocimiento- Cordialidad- Reflexión-
Creatividad- Generosidad- Decisión- Diálogo-
Delicadeza- Dignidad- Diligencia- Diversión-
Disciplina- Disponibilidad- Dolor- Educación-
Eficacia- Elegancia- Entusiasmo- Equilibrio-
Esfuerzo- Esperanza- Espiritualidad- Estabilidad-
Carácter- Éxito- Familiaridad- Familia-
Fe- Felicidad- Firmeza- Fortaleza-
Gozo intelectual- Gratitud- Heroicidad- Honradez-
Higiene mental- Hospitalidad- Humanidad- Humor-
Ideal- Identidad- Ilusión- Modestia-
Imaginación- Autonomía- Singularidad- Madurez-
Magnanimidad- Mansedumbre- Mayores- Misericordia-
Modelos- Moral- Naturalidad- Obediencia-
Optimismo- Orden- Paciencia- Piedad-
Placer- Poder- Realización-
Razonabilidad- Relajación mental- Respeto- Riqueza-
Sabiduría Salud,bienestar Seguridad Sencillez
Sentimiento- Serenidad- Sexualidad- Silencio-
Tiempo- Tolerancia- Trabajo- Trascendencia-
Urbanidad- Valentía- Voluntad- Vulnerabilidad-
Aceptación de sí- Flexibilidad- Iniciativa.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Andrés Acevedo y sus poesías para niños


POR DOMINGO CABA RAMOS*

*EL AUTOR es profesor universitario. Reside en Santiago de los Caballeros.

“Sólo es grande el hombre que nunca pierde su corazón de niño…” (Pedro Henríquez Ureña)

Andrés Acevedo (1964)  nació en Santiago de los Caballeros, y en esta ciudad ha desarrollado una  intensa y fecunda labor  literaria, educativa y cultural.
 Poeta, escritor, articulista y gestor cultural a tiempo completo, su constante accionar en bien de la educación, el arte y la cultura  parece no tener límites. Además de fundar y cofundar talleres y grupos literarios, Andrés Acevedo ha publicado, y publica actualmente,  comentarios y ensayos  literarios   en  los principales periódicos del país.
Igualmente, orienta, motiva, colabora  y  ayuda a cuantas personas se acercan a él para solicitarle desde la corrección de un texto hasta el préstamo del libro de difícil adquisición. Y, como si todo eso fuera poco, Acevedo « Tiene y mantiene – apunta su amigo y también poeta, Enegildo Peña – una misteriosa hemeroteca personal, repleta de periódicos  y revistas que saca como de un pozo de papel, y los entrega al que lo necesita con una candidez propia de su carácter de poeta»  (La poesía contemporánea de Santiago, 2005, pág. 202)
Andrés Acevedo

Es él lo que bien podríamos llamar, un verdadero peregrino de la cultura.
Como artista literario, vale resaltarlo, el proceso creativo de este inquieto cultor de la palabra escrita, se ha focalizado en una de las vertientes de la expresión poética menos cultivada no sólo en la República Dominicana, sino también en la literatura hispanoamericana: la poesía para niños.  La más  evidente prueba de esto  son los cuatro libros de versos que sobre el género ha publicado: “Arcoíris derretido” (1992), “Vuélvete mi niño” (2003), “Versos para niños recitadores” (2005) y “Leyendo versos para niños (2007)

Constituyen estas, obras de indiscutible valor, en las que  el alma de los infantes,  envuelta en la magia de la fantasía y el ritmo, e impulsada por el fuego de la imaginación, se desplaza por cada uno de los versos que las conforman. Obras en las que lo estético se impone a lo didáctico, y en las  que sin obviar el  mensaje, sentido  o valor  semántico de las palabras, no  se persigue como propósito primero instruir o transmitir conocimientos, sino deleitar, sugerir, estimular la imaginación infantil o provocar sensaciones y sentimientos en la frágil mente del pequeño, como debe ser el fin de la auténtica literatura para niños.

Obras cuyas composiciones reúnen las principales características que tipifican el verso infantil. Obras en las que, como lo confiesa el propio autor, se plasma o recrea el “universo vivencial e imaginativo de los pequeños”

Obras en fin,  que en cada escuela y colegio dominicanos deberían  ser  usadas como material de lectura  por los maestros del nivel básico, como la mejor forma de  acercar al niño a la palabra, desarrollar su proceso de verbalización, despertar desde la más tierna edad el amor por la lectura, estimular en el menor la creación poética e introducirlo en el siempre fabuloso y maravilloso mundo  del arte y  la literatura.



¿POR QUE  ESCRIBIR  POESIAS PARA NIÑOS?

Crear poesías para niños constituye un ejercicio escritural más complejo, difícil  o menos sencillo de lo que parece. Para cultivarla, aparte de estar prevalido  de la sensibilidad artística y aliento creativo requeridos para tal fin, el  adulto que la concibe debe poseer alma de niño, amar a los niños, sentir como niño y penetrar en lo más  recóndito de esa zona casi extraterritorial que conforma el siempre fantástico y tierno mundo de la niñez. O, como lo diría Pedro Henríquez Ureña, para escribir versos infantiles es condición necesaria  que el adulto no haya perdido su corazón de niño.

La desvinculación del poeta infantil  con el universo  psicológico de la infancia  origina,  como bien lo apunta Acevedo, que muchos temas sean enfocados “desde de la perspectiva del creador  adulto, y no desde el entorno vivencial del infante”  Y origina, igualmente, que muchas creaciones  se conviertan en lo que Gabriela Mistral llamó “simples balbuceos de docentes”

Andrés Acevedo  muestra  plena conciencia de su oficio de escritor, y no desaprovecha ocasión alguna para expresar la satisfacción que siente por haberse dedicado a recrear el mundo de los menores con el  rítmico  y lírico acento de sus cantos infantiles.  Merced a este planteo, ninguna sorpresa pueden causar las razones vertidas por este aedo de la chiquillada,  cuando confiesa que escribe  poesías para  niños impulsado por  el “amor que siento hacia ellos…”, para  testimoniar  la “ magia contenida de su mundo”,          “ recrear una y otra vez mi pasado de niño…” y  “ … dejar constancia de la imprescindible armonización entre la naturaleza y la infancia…”

Javier Villegas Fernández,  destacado poeta peruano, Premio Nacional de Poesía y consagrado cultor del verso infantil, explica también las razones que lo llevaron a escribir  ese tipo de literatura:

« Escribimos literatura infantil – argumenta  Villegas F. -   porque  constituye la mejor manera de expresar el sentimiento de ese niño que todos llevamos dentro, porque sólo mediante ella se pueden inventar mundos fantásticos, en donde todo se torna real gracias a la fantasía, y  porque a través de ella la realidad y la fantasía se complementan, se vuelven una armonía para penetrar con mucha sutileza en las zonas más recónditas del alma de los niños.»

Para que la poesía infantil sea aceptada como tal  o encasillada en su justo lugar,  ya se afirmó en otra parte del presente trabajo, lo estético debe imponerse a lo didáctico; lo artístico a lo instrumental; lo bello, a lo utilitario.  Una poesía que en primer término lleve al deleite espiritual y no  a la lección instruccional.  O como bien   la describe el afamado escritor y crítico literario,  Bruno Rosario Candelier,  al sostener que:

« La literatura para niños  implica un lenguaje claro y comunicativo, que satisfaga el apetito natural de sueños y aventuras mediante ese mundo verbal de fabulaciones que articulan signos y símbolos portadores de sentido»

Pero además de su naturaleza estética, esta expresión poética, ha de cumplir con  otras  características tales como: musicalidad, brevedad, sencillez y claridad.

La producción poética de Andrés Acevedo, vale reiterarlo, cumple con cada uno de esos rasgos.  Ha logrado  este artista literario y conocido animador cultural  crear:

A) Una poesía  en la  que sin marginar  el mensaje, sentido o configuración semántica  del verso,  se prioriza  la  esencia estética e imaginativa del mismo:

« Yo quiero subir,
al cielo infinito,
para sonreír,
con los angelitos»
(“Arcoiris derretido”, p. 13)

B) Una poesía clara y sencilla:

«Tengo dos gatitos,
con saco y corbata,
que son vecinitos,
de una vieja rata»
( Versos para niños recitadores», p.16)


C) Una poesía breve y música

«La luna asoma,
su miradita,
por la casona,
de mi abuelita»
(“Vuélvete mi niño”, p.32)

En la literatura dominicana, la poesía infantil ha sido precariamente cultivada y al mismo tiempo  olvidada por  un Estado que  no ha sabido establecer políticas de incentivos encaminadas a fomentar su creación. De ahí  la ausencia, en este renglón, de una distinción literaria estatalmente establecida,  orientada a premiar la mejor obra poética del género infantil.  Quizás se deba esta indiferencia   al prejuicio o falsa concepción de que a la  producción de esta forma  de expresión literaria  sólo se dedican aquellos que carecen del talento requerido para componer versos para adultos o que, naturalmente, entrañen  mayor nivel de complejidad temática y/o  estructural.

Olvidan talvez quienes así piensan, que si bien la infantil  es literatura  para menores,  no se trata por eso de una literatura  menor. Se trata, al contrario, de una literatura (poesía, cuento, teatro)  que a través de la historia ha merecido la atención y tratamiento de connotadas glorias de las letras universales, tales como Gabriela Mistral, Emilio Ballagas, Juan Ramón Jiménez, Julio Cortázar, Pedro Henríquez Ureña,  Federico García Lorca, José Martí, Mark Twain y Antoine de Saint Exupery, autor este último del archifamoso libro “El principito”

En nuestro país, cual Quijote sin Sancho, Andrés Acevedo ha decidido  abrirse caminos y formar parte  de la lista de poetas que han  decidido construir sus mundos imaginarios teniendo como centro al niño.

Ojala que a pesar del panorama nada motivador  y, adverso si se quiere , en que se  desarrolla la poesía  para niños en la República Dominicana, Acevedo continúe deleitando a los infantes, y, por qué no, también a los adultos, con los bellos cantos  emanados de su siempre activa y fértil imaginación.

martes, 1 de noviembre de 2011

VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil

Noticias UCLM
28/10/2011 - Campus Cuenca
Las actividades se iniciarán el miércoles 2 de noviembre
El VI Máster del CEPLI
contará con 49 alumnos
El miércoles 2 de noviembre la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) acogerá en el Vicerrectorado del Campus de Cuenca la inauguración del VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil. El director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, impartirá la ponencia inaugural de un Máster que cuenta con 49 matriculados y que parte con el objetivo de formar especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la mediación y la animación lectora.
El VI Máster de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil iniciará sus actividades el próximo miércoles 2 de noviembre con 49 alumnos matriculados, 25 de ellos llegados, su mayoría, de Colombia, México, Argentina, Chile, Costa Rica y República Dominicana.
Filólogos, educadores, bibliotecarios, periodistas, empresarios, historiadores y licenciados en Bellas Artes, formarán parte de un Máster que en las ediciones ya realizadas ha permitido obtener el título de la UCLM a casi 250 profesionales, tanto españoles como portugueses, brasileños, argentinos, mexicanos, colombianos, chilenos, peruanos, bolivianos, venezolanos y uruguayos.
De carácter semipresencial, tiene como objetivo la formación de especialistas en Literatura Infantil y Juvenil que trabajen en los campos de la promoción, la meditación y la animación lectora.
El primer curso de los dos en los que se desarrolla este Máster participan profesores de siete universidades españolas (Castilla-La Mancha, Autónoma de Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, La Laguna y Baleares), además de profesionales relacionados con el mundo del libro infantil y juvenil: escritores, ilustradores o editores.
Organizado por el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y la Literatura Infantil (CEPLI), con la colaboración de la Fundación Santa María, contará con la ponencia inaugurar del director general de la Fundación SM, Leoncio Fernández, quien versará sobre el ‘Panorama actual de la Literatura Infantil y Juvenil en Latinoamérica’.

Gabinete Comunicación UCLM. Ciudad Real, 28 de octubre de 2011

viernes, 28 de octubre de 2011

Lo que enseña una canción de manera lúdica

Monarca

esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
cruza el continente en largo recorrido
agitando sus alas

esa mariposa sin pedir permiso
se mueve a sus anchas
sabe que el planeta es territorio abierto
para los que viajan

a esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nadie se lo ha dicho pero ella lo sabe
dónde está su casa

donde el sol calienta donde crece el hijo
donde brota el agua
donde el cuerpo pide donde no hay herida
y el amor aguarda

año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte

esa mariposa de vivos colores
que llaman Monarca
nada la detiene ni el rumor del viento
ni el de la distancia

esa mariposa es un ejemplo firme
y claro de constancia
nada la detiene ni el temor del cielo
ni el de las aduanas

año tras año
sin pasaporte
la mariposa viaja
del norte al sur
del sur al norte


Cultura presenta colección de libros de Literatura Infantil

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- El Ministerio de Cultura y la Dirección de la Universidad del Este pusieron en circulación la colección de libros de literatura infantil “La ninfa del higüamo”, “El murciélago de las maravillas”, “De vuelta al nido”, “Olas de libertad” y “La sonrisa embrujada” de Miguel Phipps. El acto se efectuó en la Sala de la Cultura, del Teatro Nacional Eduardo Brito.

La ceremonia fue encabezada por Eleandor Grimaildi Silié, Directora del Libro y la Lectura y José E. Hazim Frappier, Presidente del Consejo Superior y Rector de la Universidad Central del Este (UCE), quien tuvo a su cargo las palabras de apertura. Además, Miguel Phipps, su esposa Xiomara de Phipps, el empresario José L. Corripio, el historiador José Miguel Soto Jiménez y el arquitecto Tony Echavarría.

Hazim Frappier, al pronunciar las palabras de apertura, calificó a Phipps como un hijo auténtico de la UCE, dado que se formó en el centro de estudios superiores y es miembro del consejo editorial de la misma institución.

Valoró la trayectoria profesional de Phipps, ya que su obra viene a llenar un lugar en lo que es la literatura infantil, ya que recoge distintos aspectos de la sociedad dominicana, y de los valores en sentido general.

De su lado, Grimaldi Silié, al presentar la colección de libros, señaló que “autores como Phipps son esenciales en la biblioteca de todo educador, pues desde los mundos fantásticos creados en estas obras, busca transmitir los valores esenciales de la familia, la amistad y la solidaridad en la infancia dominicana”.

Expresó que se son obras divertidas y entretenidas que sirven para producir sensibilidad y formar positivamente a las nuevas generaciones de dominicanos que las leerán.

Destacó que el autor escribió su primer libro hace más de tres décadas, y que ha ido evolucionando, lo mismo que la literatura dedicada a los infantes, augurándole éxitos en la continuación de su carera como escritor.

domingo, 16 de octubre de 2011

Yo, Ulmus. ©Leibi Ng

Scolytus multistriatus.


“… y tomaremos sobre nosotros el misterio de las cosas como si fuésemos espías de los dioses”.
 El rey Lear. William Shakespeare

Sé que muchos no lo creerán, pero nosotros, los de la familia Ulmáceas, ocupábamos extensos bosques. Éramos tantos como un ejército apretado luchando por la libertad, el pan y la justicia. Hasta el cielo se elevaban nuestras voces alabando el nacimiento de los retoños. Agradecidos, contemplábamos el paisaje con bondad. A nadie hacíamos mal y en cambio resistentes, nos repartíamos el trabajo en los astilleros, en los muelles, en las casas, en los más sólidos pilares de la civilización y nuestro nombre fue dado a muchas vías en varios continentes.

Como bendiciones, recibíamos elogios del sol, de la lluvia y del viento. Tenían especial aprecio por nuestra belleza. No sólo éramos altos, sino monumentales; no verticales, esbeltos; no frescos y vigorosos, lozanos… Resplandecíamos bajo la luz del día y al claro de la luna. 


Llenábamos alamedas con una música propia que salía de nuestras copas perfumadas… 
Eran nuestras las flores de amarillo y púrpura, con sámaras o frutos que diseminábamos ante el brote de las hojas nuevas. Gozábamos de una salud “de troncos” y los años pasaban circundando nuestras cortezas, al renovar el compromiso con la vida nueva.
¡Éramos sanos y robustos!


Ella llegó una mañana de primavera. Traía en su cuerpo la desgracia, pero no lo sabía. Llegaba alegre y despreocupada de un viaje por Holanda. Se llamaba Scoly. Venía cargada de ilusiones, dispuesta a conquistar a todos con su aroma; un aroma que junto al de mis brotes atrajo el viento del exterminio.

Yo sé que gemir no es digno, pero me brota el llanto al contemplar las ruinas, y es imposible evitar la paradoja de lo que fuimos y en lo que nos hemos convertido.

Lo cierto es que yo, como mis hermanos, allí alineados, flanqueando las riberas, empezamos a notar cómo se marchitaban nuestras hojas sin poder hacer nada. A partir de las puntas de nuestras ramas, aquel verdor cambió a un pardo-rojizo que oscureció cuando las hojas se enrollaron por el haz, como escapando de sí mismas. Igual que los soldados destrozados en medio de la batalla, se nos caían las ramas carcomidas por un enemigo invisible y silencioso que parecía nacer de nuestra propia savia.

¿Quién iba a saber que sucumbiríamos a causa de aquella criatura oscura y vivaz?
Recuerdo cuando se prendó de uno de mis miembros recién cortados; soltó aquel aroma extrañísimo que luego supe llamaba feromona. Estaba ansiosa por reproducirse…
taladróme mil veces perforando mi tronco con su estirpe y fue graficando mi sentencia. En cada hueco depositó una larva. No me dolió cuando me perforó, me dolió cuando supe que no tenía remedio, que me había condenado a ser un símbolo de muerte.

Scoly llegó con el desequilibrio. Preñada de su especie y portadora de mis propias esporas de C. Ulmi. Igual que aquel macabro monarca que obsequió a Alejandro Magno una doncella de hermosura capaz de doblegar su estatura pero inconsciente de matar con solo un beso pues había sido ungida desde el nacimiento, hasta crear una poción letal viviente. Para mí y los míos, Scoly fue el regalo de la adversidad.

Sin embargo, yo no hubiese hecho lo mismo que hicieron con la niña-veneno cuando la descubrieron, que fue lanzarla al fuego. A Scoly la habría cuidado hasta purificarla y salvarla para salvarme a mí mismo.

Ahora es muy tarde. Me asierran sin misericordia y ella no tiene más remedio que irse a otro árbol a prolongar su dispersión, llorando igual que todos, la desaparición del bosque grande y majestuoso al que pertenecimos con tanto orgullo.

Desde la orillas del Henares, cedo mi espíritu a los vientos y muero con la huella de coleóptero de mi pequeña , eterna Scoly, inocente instrumento de la hecatombe de los olmos.

Yo, Ulmus minor, no guardaré rencor, mas no me pudriré tranquilo hasta que vea sustituir a los de mi estirpe por otros árboles vacunados, resistentes e inmunes al hongo desdichado que camina montado en cuerpo ajeno y sobre cuerpo ajeno faena silencioso destruyendo implacable la majestad del bosque.

©Leibi Ng
Alcalá de Henares, Madrid









Este relato es sobre la grafiosis, enfermedad que ataca a los olmos de Europa. Yo vi los olmos del Río Henares y quise escribir algo al respecto para que las muertes de estos maravillosos árboles no sea silenciosa y con la esperanza de que se logre frenar la enfermedad.