viernes, 10 de septiembre de 2010

FIUME GÓMEZ en una ponencia de 1997 (sólo para maestros, padres y escritores de LIJ)

Reconocimiento a Fiume Gómez de Michel
San Judas Tadeo 5/12/2008 5:05:19 AM
El colegio san Judas Tadeo en el marco de la celebración de la Semana de la Lectura y el Libro 2008 realizo un reconocimiento a la escritora dominicana Fiume Gómez de Michel por sus aportes a la educación dominicana, el mismo es entregado por el P. Ángel Pérez y a su vez por algunas maestras de nuestro colegio, algunas de las cuales fueron alumnas de ella.
Durante la actividad los niños de 2do de educación básica compartieron con la escritora sobre su vida, dramatizaron cuentos y cantaron canciones inspiradas en su presencia.

Coloquio sobre literatura infantil


XXIV Feria Nacional del Libro María  Salome Ureña de Henríquez, del 24 de Abril al 4 de Mayo de 1997.
        
Lugar: Conservatorio Nacional de Música, Ave. Bolívar con César Nicolás Penson.
   Ponencias a cargo de la Licda. Fiume B. Gómez Sánchez.

Temas: La Enseñanza de la Literatura Infantil en el nivel básico.

Dedicatoria: A mis alumnos de la UASD, maestros en servicio.

“Todo el secreto de la enseñanza Literaria radica en la buena orientación”
(Pedro Henríquez Ureña)
 niciaremos nuestra ponencia planteando algunas consideraciones sobre la enseñanza.

La didáctica es el arte de enseñar, de instruir. Es el conjunto de técnicas destinadas de dirigir la enseñanza mediante principios y procedimientos aplicados a todas las disciplinas, para que el aprendizaje de las mismas se lleve a cabo con mayor eficiencia. La didáctica se interesa de cómo enseñar, de cómo el maestro enseña el contenido.

         No basta con que se domine la disciplina. El asunto es cómo llegar al educando. La didáctica contribuye a hacer más consciente y eficiente la acción del maestro y al mismo tiempo, hace más interesantes y provechosos los estudios del alumno. Para la didáctica, la teoría y la práctica deben estar fundidas en un solo cuerpo, procurando así la mayor eficiencia de la enseñanza y mejor ajuste a las realidades humanas y sociales del educando. 

         La didáctica es la técnica de dirigir y orientar eficazmente  a los alumnos en su aprendizaje. Su objeto: la conducción del aprendizaje.

Los elementos de la didáctica son:

A)   El Alumno: que es quien aprende, por quien y para quien existe la escuela.
B)   Los Objetivos: que son la conducción del alumno hacia determinadas metas.
C)   El Maestro: que es el orientador de la enseñanza.
D)  La Materia: que es el contenido de la enseñanza.
E)   Los métodos y técnicas de la enseñanza: que deben llevar al educando a participar en los trabajos de la clase, a vivir el objeto de la enseñanza.
F)   El medio geográfico, económico, cultural y social: que es indispensable para que la acción didáctica se lleve a cabo en forma ajustada y eficiente, puesto que solamente considerando el medio donde la escuela funciona podría ésta orientarse hacia las verdaderas exigencias económicas y sociales  del educando.


   ¿Cómo enseñar Literatura a los niños en el nivel básico?
            Decía Don Pedro Henríquez Ureña: “Buena Orientación Literaria debería ser una de las condiciones del maestro, buen gusto y discernimiento claro. La buena orientación es la que nos permite distinguir cualidades en las obras literarias, es importante que el maestro como los padres, sepan distinguir entre la genuina y la falsa literatura.

      Hay que acostumbrar al estudiante a leer mucho y hay que comprobar que leen, haciéndoles comprender que nada sólido y duradero se alcanza sin trabajo, la enseñanza literaria se fundamenta en la lectura, en el conocimiento directo de buenos autores. Lecturas sistemáticas desde el primer curso del idioma castellano. Unas deben hacerse en el aula y otras en la casa. “La Educación en el nivel  Básico debe iniciar con energía, a que el niño trabaje sobre su lenguaje, despertando en él el amor a la lectura. El hábito y el amor a la lectura literaria forman la mejor llave que podemos entregar al niño para abrirle el mundo de la cultura Universal”. Se aprende literatura poniéndose en contacto  directo con la obra literaria.

         El niño y la niña comienzan pidiendo canciones, poesías y cuentos orales, de ellos pasan a los libros de cuentos y las obras narrativas las que constituyen su lectura principal durante muchos años, podríamos decir que los primeros cuatro o cinco cursos de la enseñanza básica. También el maestro debe hacer hincapié, mucho énfasis, en la composición. Debemos acercar al educando, a la claridad y la sencillez, a expresarse con sobriedad sobre cosas que le sean bien conocidas a través de la composición que practica en el aula, debemos enseñarle precisión, a observar, a dominar las cosas concretas, los hechos reales. El maestro debe orientar el gusto del alumno hacia las obras mejores del espíritu humano, el manejo exacto de su idioma fomentándole el donde expresarse formando en él la costumbre de la buena lectura”. Creo que el hábito  de la lectura debe auxiliarse inicialmente de versos, canciones, fábulas o apólogos, pues enriquecen el gusto estético y el desarrollo del vocabulario.

         Entendemos que a través de la literatura didáctica, específicamente con las fábulas podremos obtener un gran resultado, ya que instruyen y educan, es una composición breve de la que se extrae una enseñanza o moraleja, las fábulas son divertidas, pícaras, moralizadoras y pueden ser escritas en prosa o en verso.

        Los protagonistas en las fábulas suelen ser animales, aunque pueden intervenir personas y cosas personificadas, seres inanimados que se comportan como seres racionales. La acción de la fábula puede ser dialogada. Debe tener un tema sencillo, sin ribetes de erudición, y estar escrita en un lenguaje llano.

         Las fábulas pueden ilustrarse con bellos dibujos hechos por los  niños donde pongan en juego su imaginación, su ternura, sus sueños, su sensibilidad.

         La lectura de las fabulas en la aula interesa al niño  y ayuda al maestro a mantener la atención y disciplina del educando, a la vez que enriquece y estimula su gusto literario; y fundamentalmente la lectura comprensiva: lo mismo que ayuda a los padres en el hogar leyendo y comentando junto al niño lo leído.

Desde la antigüedad hemos tenido grandes fábulas como: las fábulas de la India, las de Grecia y toda Europa medieval, dentro de los fabulistas más destacados de todos los tiempos tenemos a: Esopo de Frigia, Fedro, La Fontaine, Samaniego, Emerson, Iriarte, Félix María del Monte, Juan Eugenio Hartzenbusch, Rafael Pombo, José Núñez de Cáceres, Felipe Dávila Fernández de Castro, Manuel de Jesús de Peña y Reynoso, Herminio Almendros, Dora Alonso, José Manuel Marroquín, Germán Berdiales, Ernesto Morales, Gastón Figueira, entre otros, véase a manera de ejemplo una de ellas. 


El texto que hemos de citar de la autoría de Manuel de Jesús de Peña y Reynoso, maestro de nacionalidad; se trata de un apólogo titulado “El niño y el Libro”, y reza así:

         ¡Huye bien lejos de mí!
         me fastidias ¡Te detesto!
         -Tú mi dulce libertad
         me arrebatas sin derecho,
         tú me impides recorrer
         el prado cual yo risueño
         tú me vedas respirar
         el aroma placentero
         de las florecillas puras
         como el alma que a Dios debo,
         como la brisa ligero,
         las pintadas mariposas
         tú perseguir prohíbes,
         como la brisa ligero,
         las pintadas como mi pecho-
         ¡Huye pues, huye tirano
         de mi bien, de mi recreo!
         así dijo con enfado
         a su libro un niño, y luego
         Sobre la menuda yerba
         arrojólo con desprecio.
         -Niño, -le replica el libro,
         con grave y seguro acento,
         oye no soy el tirano
         de tu bien, de tu recreo
         soy precursor de tu dicha
         pues te preparo con celo
         libertad mucho más dulce,
         prado mucho más risueño,
         aroma mucho más puro,
         y –en un espacio sin término
         Mariposas más durables
         y de matice más bellos.
         -yo la libertad del alma
         te daré, y el prado inmenso
         de la verdad, y el aroma
         del puro y precioso incienso
         de la gloria, y las excelsas
         Inspiraciones del genio,
         bellísimas mariposas
         que no hacen morir el tiempo.

EL NIÑO Y EL LIBRO.

El niño y el libro, aporta un gran contenido didáctico. Este texto de Peña  y Reynoso es lo que se llama Apólogo, termino derivado de apología, que significa discurso o escrito en justificación, defensa o alabanza de personas o cosas. Tanto el maestro como los padres pueden sacar el mayor provecho posible de este apólogo instando al niño a leerlo y luego contestar ciertas preguntas sobre la materia leída.
         Se debe aplicar en este sentido un cuestionario, encaminado a impulsar al niño a pensar críticamente lo que lee. A continuación ofrezco una guía didáctica aplicable al apólogo en cuestión:

1.    ¿Cómo se titula esta apología?
2.    ¿Cuántos personajes intervienen en ella?
3.    ¿Qué hace el niño con el libro?
4.    ¿Qué razones presenta el niño para justificar su actitud?
5.    ¿Qué le responde el libro al niño?
6.    ¿Consideras como buena la actitud del niño?
7.    Justifica tu elección.
8.    Busca en el diccionario el significado de las siguientes palabras y transcríbelas en tu cuaderno: fastidias, detesto, libertad, arrebatos, derecho, prado, vedas, prohíbes, ligero, tirano, enfado, menudas, réplica, grave, precursor, excelsas, genio.

            En conocimiento del significado de estas palabras ampliarán su vocabulario. Con este tipo de guía que debe variar de acuerdo con el contenido del texto que se le está enseñando al niño en determinada ocasión, se asegura el maestro u orientador de que el niño verdaderamente piense sobre el tema planteado.

            Al concluir quiero exhortar a los maestros, alumnos, y ex    alumnos, padres, madres, tutores, padrinos y amigos a poner en mano de las niñas y niños, las grandes obras clásicas escritas para ellos como son:

-Las Fábulas de la India, de Grecia y de Europa Medieval- Fábulas de Fedro den Roma-Fábulas de Lafontaine en España.
_Fábulas y Verdades de Rafael Pombo.
-Los Cuentos de Andersen.
-Los cuentos de Tolstoy para campesinos.
-Mitos y Leyendas de las civilizaciones indígenas de América.
- Los Cuentos de Charles y Mary Lamb, extraídos de los dramas de Shakespeare.
-Platero y yo de Juan Ramón Jiménez.
-Los Pueblos de Azorín.
-Motivos de proteo de José Enrique Rodó.
-Recuerdos de provincia de Sarmiento.
-Juvenilia de Miguel Cané.
-La Edad de Oro y el Ismaelillo de José Martí.
 -Cuentos de los hermanos Grimm (Jacobo y Guillermo).
-La Cenicienta de Perrault.
-Cuentos de Daniel  Defoe y su novela Robinson Crusoe.
-Mujercitas y Hombrecitos de Louisa M. Alcott.
-Las Aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn de Mark Twain.
-Le Magasen des enfants, revista publicada por Mme Leprince Beaumont. 
-El último de los Mohicanos de Cooper.
-El maravilloso viaje de Nils Holgersen de Selma Lagerloff.
-Los poemas de Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.

En dominicana:

-Los cuentos de Lucía Amelia Cabral.
-Los cuentos de Nana Lupe de Pedro Henríquez Ureña.
-Los poemas de Chichi Vicioso.
-Las poesías patrióticas e infantiles de Salomé Ureña como el Ave y el Ávido, a  mí Pedro, La llegada del invierno.
-Las poesías, Adivinanzas y Canciones de Aída Rodríguez de Fernández  de Fernández.
-La patria, en la canción de Ramón Emilio Jiménez.
-El Cancionero Juvenil de Florencia Pierret de Villanueva.
-Lecturas de Historia patria de Aurora Tavares Belliard.
-Tatica y fellito de Vitalia Vicioso y Aida Rodríguez de Fernández.
-Los versos de Lidia Vargas.
-Un chin de caramelo de Rafael Peralta Remero, 1982.
-versos y fabulas de Fiume Gómez de Michel, 1982.
-Literatura infantil y desarrollo creativo para maestros, de Margarita Luciano y Eleanor Grimaldi, 1996.
-Cristal de ilusiones de Eleonor Grimaldi, 1995.
-Leo, Pinto y Aprendo de Lidia Vargas, 1996.
-La Floresta, cuentos infantiles de Mélida García, 1995.
-Pinta poesía de Nelson Then, 1993.
-Sonrisol de Eladio García, 1995.
-Enséñame cantando de Lidia Vargas, 1994.
-Se lo llevo el sol de Lorelay Carrón.
_travesuras y vivencias infantiles de Lidilia Jorge Blanco, 1994.
-antología infantil, selección de versos, canciones y fabulas de Fiume Gómez, 1996.

Aprovechamos la ocasión para solicitar muy respetuosamente al superior gobierno, remozar las bibliotecas públicas, para que nuestros niños y jóvenes encuentren las lecturas apropiadas, que coadyuven al enriquecimiento de su acervo cultural.  

Muchas gracias

Fiume Gómez
Santo Domingo, 30 de abril de 1997
4 pm a 6 pm.
Sala Juan Francisco García.
Del conservatorio de música
I

Conozcan a Laura Reyes, escritora de 7 años