Una mirada a los padres, bibliotecarios y lectores de los Estados Unidos




La Asociación de Bibliotecarios Estadounidenses (ALA por sus siglas en inglés) registró 460 intentos en 2009 de retirar un libro de una biblioteca o de una clase escolar.
Estados Unidos libra una batalla por los libros para niños en las escuelas. Por una parte, se encuentran los padres de los adolescentes, preocupados por la selección de los libros que son utilizados y leídos en las bibliotecas y las aulas de clase. Por el otro, aquellos padres que defienden la libertad de sus hijos de leer aquella publicación que precisamente se encuentra en esos mismos anaqueles.
El tema lo propuso la ALA en su Semana de los libros vetados, pues se observó un registro de 460 intentos durante 2009 de retirar, al menos un libro, de las bibliotecas de las escuelas. La asociación asegura que gran parte del problema se debe al auge de las novelas de ficción para adolescentes. Informó BBC Mundo.
Stephanie Meyer, la autora de la serie “Crepúsculo”, ha generado millones de dólares por la venta de sus publicaciones. Sin embargo, también coloca sus títulos en la lista de los diez libros clasificados por ser objeto de quejas por parte de los padres, quienes consideran que su contenido es demasiado explícito.

Clásicos a prueba           
Sin embargo, la polémica no sólo se dirige a la nueva ola de novelas de género Thrillers de romance. Los padres también han puesto en tela de juicio clásicos  como El guardián entre el centeno”, “El color púrpurayMatar a un ruiseñor”, algunos con más de 60 años de publicación.
Este último, del autor Harper Lee, figura como un clásico de la literatura estadounidense que explora temas como la violación y la desigualdad racial. No obstante, ha sido propuesto para ser vetado por padres negros pues utiliza la palabra “nigger”, que era la manera despectiva de referirse a la gente de color en la época.
“Me aterró que alguien clasificara estos libros de ofensivos”, exclama Barbara Jones, directora de libertad intelectual de ALA.

El sexo es lo más vetado          
La mayor parte de las acusaciones giran en torno al sexo y a la sexualidad que se describe, aparentemente, explícita e implícitamente en estas novelas.
Libros para lectores más jóvenes, como la obra de Myracle llamada Doce (Twelve), pueden generar una oleada de quejas. Por ejemplo, el texto describe a una niña que está tratando de entender cómo ponerse un tampón, y eso generó emails de enfado.
Con relación a este punto, Myracle, argumenta que para conectarse con los adolescentes hay que escribir de forma honesta sobre ellos.
Muchas de las propuestas para la prohibición de libros están dirigidas a las escuelas, y buscan establecer restricciones de lectura para chicos de entre 14 y 18 años.

Verdad oculta para los niños                
Una de las luchas más controversiales sucedió en la pequeña ciudad de Stockton, Missouri, por el libro de Sherman Alexie El diario absolutamente verídico de un indio de tiempo parcial.
La obra ganó el Premio Nacional del Libro, pero la historia de un adolescente de 14 años de edad, nativo americano en una reserva afectada por la pobreza, tocado por la tragedia, molesta a muchos padres en Stockton quienes se oponen a que se lea en el colegio.
Después de una serie de reuniones, la junta escolar votó a favor de retirar el libro de los programas escolares y la biblioteca de la escuela.
Sin embargo, a pesar de los padres detractores, hay representantes que defienden la obra.
“Es uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Los temas son la pobreza generalizada, el alcoholismo, la intimidación, el racismo y absolutamente sin esperanza. Todo esto se aplica al Condado de Cedar (donde queda Stockton)”.

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